martes, 12 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [III])

La Peste presenta tres variantes típicas:
- La peste bubónica: es la forma más común de peste. Se transmite por la picadura de la pulga, que vive como parásito de la rata, la primera a infectarse con la bacteria. Su tasa de mortalidad, sin tratamiento, se sitúa entre el 30% y 75% de los casos. El síntoma característico de esta variante de la enfermedad es la aparición de bubones en la ingle, el cuello y las axilas por los que supura pus y sangre. La aparición de estas tumoraciones va acompañada de fiebre alta (entre 38 y 41 ° C), vómitos y confusión o delirio.
- La peste pulmonar o peste neumónica: es la segunda variante más extendida de la enfermedad y suele darse en climas fríos. Es la única de las tres variantes que se transmite por vía oral, y la única que sigue la vía hombre-hombre, a través de gotas de saliva contaminada por la bacteria de una persona infectada. La tasa de mortalidad es altísimo, del 100% sin tratamiento desde los primeros momentos de la infección. Los síntomas característicos son la dificultad para respirar (disnea), la aparición de coloraciones azuladas / violáceas por el cuerpo (especialmente en la cara) como resultado de una cianosis y, sobre todo, la expectoración sanguinolenta.
- La peste septicémica: es la menos frecuente de las tres formas pero, a la vez, la más mortífera, dado que la infección invade rápidamente el torrente sanguíneo. Causa la muerte a casi a todos los enfermos. Los síntomas más característicos son la fiebre alta y la aparición de manchas de color oscuro o morado por todo el cuerpo, originadas por hemorragias bajo la piel.
Así pues, aunque originariamente el brote de peste correspondería a la variedad bubónica, a medida que ésta se propaga dio lugar a la aparición de las otras variantes, que son siempre secundarias. Durante los primeros días, y coincidiendo con el periodo de incubación de la enfermedad, la persona infectada no presenta ninguna sintomatología. Pasados ​​unos días, sin embargo, la plaga se manifiesta con toda su virulencia y la mayoría de las víctimas mueren en el plazo de cuatro a siete días.

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [II])

No esta del todo claro el origen del brote de peste que afectó la Europa del siglo XIV. Se especula que pudo originarse en el norte de la India, aunque la teoría más extendida sitúa los primeros casos en las estepas de Asia central, desde donde los ejércitos y los mercaderes mongoles lo habrían transmitido , en dirección este y oeste, aprovechando la Ruta de la Seda. Así, siguiendo esta teoría, encontramos los primeros brotes en China durante la década de 1330, donde sabemos que la plaga afectó la provincia china de Hope en 1334.
Ahora bien, la entrada de la epidemia en tierras europeas hay que buscarla en la península de Crimea (Ucrania). La República de Génova, una de las principales potencias comerciales de aquel tiempo, había establecido una colonia en Kaffa (actual Feodosia). Los ejércitos mongoles sitiaron la ciudad durante tiempo y se sabe que uno de los métodos de ataque utilizados consistía en tirar con catapultas cadáveres infectados dentro de la ciudad. En octubre de 1347, una flota de barcos genoveses que huían del asedio de Kaffa llegó a la ciudad siciliana de Messina con la mayoría de sus tripulantes infectados o muertos. Además, se supone que los barcos llevaban también ratas y pulgas infectadas.


Desde Messina, la plaga saltó hacia Génova y Venecia (entre 1347 y 1348), y desde Italia se extendió en dirección noroeste hacia todo el continente, llegando al Reino de Aragon por Valencia y Catalunya (por sus puertos), Castilla, Francia y Gran Bretaña antes del junio de 1348. esparce, entonces, hacia Alemania y los países escandinavos donde llegó entre 1348 y 1350, y finalmente en Rusia hacia el 1351. Sin embargo, algunas zonas del continente no se vieron afectadas por la plaga, como por ejemplo Polonia o algunas zonas de Bélgica y los Países Bajos. Muchas personas creyeron que la "Peste Negra" era un castigo de Dios a causa de los pecados que cometían. Grupos de religiosos, como los flagelantes, recorrían las ciudades en procesión flagelándose la espalda para hacer penitencia. De hecho, como que iban de ciudad en ciudad, participaron de manera involuntaria en la propagación de la peste.

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [I])

La "peste negra", también conocida como "muerte negra", fue una pandemia de peste que devastó Europa y Asia a mediados del siglo XIV (1347-1351) y provocó la muerte de aproximadamente un tercio de la población europea, después de una época de esplendor.El apelativo "negra" con la que los coetáneos denominaron la enfermedad proviene del hecho de que los afectados presentaban manchas oscuras en la piel como consecuencia de hemorragias subcutáneas.
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, afectaba a los roedores en zonas endémicas y provocaba las grandes epidemias cuando conseguía infectar las ratas (Rattus norvegicus) de las aglomeraciones humanas y sus parásitos, las pulgas, las cuales actuaban como principal vehículo de transmisión los humanos.
En la Edad Media creían que esta enfermedad la llevaban los gatos y comenzaron a exterminarlos. La cosa empeoró porque los gatos se comían las ratas y, como mataron los gatos, el número de ratas aumentaba y también el número de afectados por la enfermedad. La mayoría de investigadores atribuyen la Peste Negra a un brote de la forma bubónica de la enfermedad, si bien en la actualidad algunos expertos cuestionan el modo de transmisión de la epidemia. Así pues, aunque originariamente el brote de peste correspondería a la variedad bubónica, a medida que ésta se propagó dio lugar a la aparición de las otras variantes.
Durante los primeros días, y coincidiendo con el periodo de incubación de la enfermedad, la persona infectada no presentaba ninguna sintomatología. Pasados ​​unos días, sin embargo, la plaga se manifestaba con toda su virulencia y la mayoría de las víctimas morían en el plazo de cuatro a siete días.

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" de Altafulla [II])

Para llevar a buen término su acción maléfica y destructora, las brujas se convirtieron en cuervos, unos pájaros con una envergadura de 130 centímetros, plumaje negro uniforme, cola terminada en punta y pico robusto con barba marcada y que estan considerados como aves de "Lucifer" y que ejecutan sus ordenes. Durante la noche y silenciosamente, fueron arrancando una a una las piedras del campanario, mientras el anciano y fatigado párroco de Altafulla dormía plácidamente ajeno a la destrucción. Pero cuando el trabajo se encontraba bastante avanzado, un cuervo despistado dejó caer una piedra y despertó al párroco, que descubrió de inmediato lo que allí sucedía. Como que todavía quedaba en pie una campana, el párroco procedió a tocarla insistentemente, lo que provocó la caída y consiguiente muerte de los cuervos, uno tras otro. A la mañana siguiente los vecinos del pueblo observaron el campanario destrozado y gran cantidad de cuervos muertos en la plaza de la Iglesia, pero libres de las malas artes de las brujas. Después del anterior destrozo, el campanario no se reconstruyó por falta de recursos y todavía hoy se conserva inacabado, tal como lo dejaron las brujas convertidas en cuervos.
Otra de las "bruixes" en Altafulla, pero una en particular, decían que era una mujer que se convertia en un gato.
Cada noche la bruja se convertia en gato y entraba a robar a las casas. Hasta que un día vieron al gato robar en una casa y le pegaron un tiro en el brazo derecho. Al día siguiente fueron a la casa abandonada donde vivía y la viero tumbada en el suelo con un disparo en el brazo derecho.
A la semana cuando la bruja se recuperó volvió a ir a robar, pero esta vez le tendieron una trampa y la pillaron. La  bruja llamó a sus amigas pero nunca la encontraron, las personas que esa bruja les robó la mataron quemandondola y dejandola lejos de ese pueblo.
También decían que sobrevió que estuvo buscando el pueblo durante años pero nunca lo encontró.

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" de Altafulla [I])

La ciudad de Altafulla (Tarragona) siempre ha tenido fama de ser un pueblo de "bruixes", aun cuando existe la fundada sospecha de que ese argumento fue invento de los contrabandistas de la época para poder realizar sus tareas con tranquilidad durante la noche. Aunque en el pueblo hay tres casas muy conocidas, a saber, la de "les Bruixetes": Paula del Sol y, especialmente, la de la Xoixeta, una antigua bruja muy popular en el pueblo. De otra parte en la casa Baldrich-Gatell, cuando se reparaban las golfes, en la zona recayente a la vecina Casa Robert, apareció un documento en el que se mencionaba la antigua existencia de un bruixot en aquélla casa.
La popular "Xoixeta" vivió en Altafulla, en una pequeña casa con escalera exterior, sin barandillas, para su acceso a la puerta de entrada. La Xoixeta, sinónimo de bruja, era una mujer que todavía en la década de los sesenta del siglo pasado, era recordada por algun que otro octogenario altafullense como una viejecita que vivía sola y pasaba la mayor parte del día al lado de la puerta con su filosa, un instrumento rudimentario para hilar a mano, consistente en una caña en la que se enrolla el hilado.
Aunque la leyenda de les "Bruixes" de Altafulla hablan que anteriormente existía otra Xoixeta más antigua, que era la bruja principal organizadora de extraños conciliábulos. Dicen que, en cierta ocasión, un joven recién casado, descubrió que su esposa abandonaba el lecho conyugal cuando había luna llena y que no regresaba hasta la madrugada. Una noche, discretamente, la siguió y descubrió que acudía a casa de la Xoixeta. El marido con una vara golpeó no a su esposa sino a su sombra y consiguió que la mujer abandonara para siempre la brujería.
Pero altafulla tiene mucho más misterios, en la parte alta del pueblo, junto a la ermita de Sant Antoni, existe una antigua torre de defensa en la que, parece ser, que se congregaron un sábado por la noche las brujas de Altafulla y las de otros pueblos lejanos, con la intención de destruir el campanario de la iglesia parroquial, toda vez que los toques de las campanas les molestaban e impedían que pudieran lanzar sus maleficios sobre el pueblo, los campos y las barcas de los pescadores. Dicen que fueron tantas las brujas congregadas, que la torre no pudo soportar el peso y quedo en estado de ruina lamentable.

lunes, 11 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La "biga" y la "busca" [II])

Alfons V "el Magnánim" era consciente de la coincidencia de intereses con los buscaires al compartir el mismo enemigo conjunctural: la oligarquía urbana, opuesta tanto a las pretensiones preeminentes de la monarquía como la política reformista de los "buscaires. Desde Nápoles, Alfons V "el Magnánim" encargó la resolución del conflicto a sus lugartenientes generales, primero la reina María y después Galceran de Requesens. Los "buscaires" agruparon en el "Sindicato dels Tres Estaments" (1452). Pero aunque los "buscaires" estaban organizados, seguían sin acceso al poder municipal. El 30 de noviembre de 1453, fecha en que el Consell de Barcelona había que renovar la conselleria, el lugarteniente general Requesens suspendió las elecciones a consejeros y nombró una nueva conselleria "buscaire" en una acción que hoy se consideraría un golpe de estado. Con este cambio político, se implantaron las medidas tradicionalmente reivindicadas por "buscaires": medidas proteccionistas de la producción propia, defensa del comercio marítimo (acta de navegación de 24 de agosto de 1453), devaluación de la moneda (decretada el 4 de enero de 1454), saneamiento de la administración municipal (rebaja de los sueldos de los funcionarios e investigación de fraudes y corrupción de los "bigaires"), todo con el objetivo de favorecer los productos propios frente a los importados. Una representación de la Generalitat de Catalunya, dominada por la "Biga", viajó a Nápoles a protestar ante el rey. Para dar una cobertura legal adecuada, Alfons V "el Magnánim", concede un nuevo privilegio de regulación de la ciudad (1455) que repartía de forma fija la composición de los órganos de gobierno municipal entre los diversos estamentos. Los jurados del "Consell de Cent", que siempre serían 128, se repartían en cuatro grupos de 32, cada uno formado por miembros de un estamento (ciudadanos honrados, mercaderes, artistas y artesanos). El "Trentenari", formado por 32 miembros, se dividía en cuatro grupos de ocho, uno por cada estamento. Finalmente, el poder ejecutivo de los consejeros se distribuía de la siguiente manera: "el conseller" y el "conseller segon", por los ciudadanos honrados; el "conseller tercer", por los mercaderes; el "conseller quart", por los artistas; y el "conseller cinqué", por los artesanos.
Sin embargo, el programa de cambios "buscaire" no tuvo éxito debido a la oposición enconada de la "Biga" y la preminencia que se había dado en el reparto de cargos a los consellers de la "Biga" respecto a los de la "Busca". Además, la "Biga" consiguió el apoyo de la oligarquía rural y la nobleza laica que habían sido perjudicados por el hecho remensa (payeses), reforzándose para hacer frente a la monarquía que había desafiado sus privilegios. En 1462, al estallar la guerra civil catalana, los "bigaires" pudieron recuperar el poder. Al terminar el conflicto (1472), la "Capitulacio de Pedralbes" no castigó a los instigadores para tener una paz perdurable, con lo que la "Biga" continuó en el gobierno municipal. Fue Fernando II, más adelante quien inició la reforma del "Consell de Cent".

Historia de Catalunya (La "biga" y la "busca" [I])

La "Busca" y la "Biga" fueron dos bandos políticos en que se dividieron los habitantes de la ciudad de Barcelona en el siglo XV. En Barcelona, ​​la crisis económica mediterránea hacia 1425 requería la aplicación de medidas proteccionistas. Pero para aplicarlas había que vencer la resistencia de la oligarquía urbana (ciudadanos honrados). Las protestas y motines se suceden lo que da lugar a una serie de cambios y reformas (1436). Los mercaderes y menestrales (caldereros, herreros, molineros...) propusieron una serie de medidas: devaluación monetaria, prohibición de importación de productos, mejora de la producción textil, impuestos extranjeros. Los ciudadanos honrados propusieron medidas más limitadas: trabajos públicos para atenuar el paro, etc.La intransigencia de estos últimos y su resistencia al cambio precipitaron la crisis económica y dividieron los barceloneses, a partir de 1450, en dos grupos claramente diferenciados: la "Biga" y la "Busca": 
- La "Biga", en analogía con la pieza de madera que sostiene un edificio, la ciutat, estaba integrada por la mayoría de los ciudadanos honrados y algunos mercaderes, importadores de telas de lujo, se considera, actuaba y vivía como un grupo nobiliario, tenían tierras, castillos y derechos señoriales y vivían de las rentas. Tenían el control del poder municipal y se oponían a los sectores vinculados a la economía productiva. 
- La "Busca", la estrella, en oposición a la Biga, era el partido de los artesanos, mercaderes y artesanos que aspiraban a controlar el gobierno municipal para hacer cumplir los privilegios, libertades y costumbres de Barcelona. Querían la devaluación monetaria y medidas proteccionistas para sus productos

Entre la "Busca" y la "Biga", Alfons V "el Magnánim" mantuvo una postura ambigua, ya que por un lado necesitaba dinero, y los aceptó tanto "buscaires" como de "bigaires", y por otra parte, aspiraba, como los demás reyes del XV, a imponer su autoridad en las Corts y sobre la nobleza.Tal como estaba conformado el sistema de elección a los cargos municipales, resultaba imposible el acceso a los miembros de la Búsqueda, si no había una intervención real.

Leyendas en Catalunya (El Fantasma de Pere Pals [II])

Es por eso que, al día siguiente Pere Pals pensando que todo era fruto de un sueño, que nada de lo que había presenciado la noche anterior había sucedido de verdad.
Así pues de nuevo espero a que llegase la noche, para volverse acercarse al monasterio y rescatar a su amada para huir juntos. Pero cuando estaba a punto de trepar por una ventana en la que adentrarse en la cámara, vio cuatro feroces lobos que, hambrientos, rápidamente se echaron encima de él.
Su amada, que la estaba esperando en la cámara, sintió los horribles gritos del pobre Pere Pals que murió descuartizado justo a los muros de acceso del monasterio
Al día siguiente, en Sant Pere de les Puel.les, se celebraba un solemne oficio de difuntos dedicado a Pere Pals. El pobre quedó tan destrozado por los lobos que, incluso, el féretro estaba cerrado.
Dicen que cuando hay luna llena, si vas a las doce de la noche, se puede oír a la novicia llorar por la muerte de su amado Pere Pals.


Leyendas en Catalunya (El Fantasma de Pere Pals [I])

El Monasterio de Sant Pere de les Puel.les de Barcelona fue un monasterio benedictino femenino, fundado en el siglo X por el Comte de Barcelona Sunyer I y su esposa Riquilda.
Fue un monasterio extra muros (es decir, fuera del recinto amurallado) y estaba rodeado de campos de cultivo (lo que actualmente es el barrio de Sant Pere - Santa Caterina y la Ribera). El nombre "Puel.les" provenía de la comunidad que albergaba, damas de noble linaje y vírgenes.
Pero una de las historias más dramáticas y escalofriantes de este monasterio, es la del fantasma del caballero Pere Pals, que aún hoy día pasea por los alrededores de los muros del edificio.
Pere Pals era un caballero soltero que vivía en el barrio de Sant Pere y siempre que podía iba a la misa que se ofrecía en el monasterio para ver a su amada, una "novicia" (persona que estudia y prepara para ser monja) preciosa que no se podía sacar de la cabeza.
La primera vez que Pedro Pals y la novicia se vieron, se enamoraron, fue un auténtico flechazo. El amor de los dos jóvenes fue tan profundo, que acordaron huir juntos
La noche que Pere Pals había elegido para llevarse su amada, se dio cuenta de que dentro del monasterio estaba celebrando una solemne misa de difuntos. Pals quedó muy sorprendido, porque vio como damas y caballeros ilustres de Barcelona, ocupaban todos los bancos de la nave. Cuando se acercó a uno de los asistentes le preguntó quién era el difunto, uno de los asistentes a la misa le respondió que el muerto era el caballero Pere Pals. El caballero quedo con el rostro desencajado...
- "¿Cómo puede ser? Si Pere Pals soy yo y soy muy vivo!", pensó. Rápidamente se acercó al féretro y vio que, efectivamente, era él. El susto fue tan grande que corrió hasta llegar a casa y se puso a dormir.


viernes, 8 de julio de 2016

Historia de Catalunya (Consell de Cent [VII])

Ésta se apresuró aplicar su programa (medidas proteccionistas, desvalorización de la moneda, saneamiento de la administración municipal) para favorecer los productos propios frente a los importados y para poder reducir los impuestos.
La situación, pese al apoyo de la monarquía, era de flagrante ilegalidad. Y para resolver la delicada situación, Alfonso "el Magnánim", desde Nápoles, concedió un nuevo privilegio de regimiento de la ciudad (1455). Dicho privilegio repartía de forma fija la composición de los órganos de gobierno municipal entre los diversos estamentos. Los jurados del Consell de Cent, que siempre serían 128, se repartían en cuatro grupos de 32, cada uno formado por miembros de un estamento (ciudadanos honrados, mercaderes, artistas y menestrales). "El Trentenari", formado por 32 miembros, se dividía en cuatro grupos de ocho, uno por cada estamento. Por último, el poder ejecutivo de los consellers se distribuía de la manera siguiente: el consejero jefe y el consejero segundo, por los ciudadanos honrados; el consejero tercero, por los mercaderes; el cuarto, por los artistas; y el quinto, por los menestrales. Con este nuevo privilegio se trataba de establecer un reparto más equitativo del poder municipal. Y si bien los ciudadanos honrados continuaban teniendo una posición preeminente -especialmente manifiesta en el hecho de que se les atribuían siempre los dos primeros consellers- y estaban sobrerrepresentados con relación a su peso demográfico, los estamentos más populares tenían garantizada una participación estable en todos los órganos fundamentales de gobierno, incluido el cargo de consejero.

Pero este privilegio no tuvo éxito de manera inmediata. El programa de la Busca no prosperó, en parte por una falta de tiempo y en parte por la oposición encarnizada de la Biga. Y en 1462 al estallar la guerra civil, los bigaires pudieron recuperar el poder. Cuando finalizó el conflicto bélico (1472) siguieron gobernando el municipio hasta que Fernando II, como una más de las diversas reformas que emprendió para enderezar el país, inició la reforma del Consell de Cent.

Sin embargo, Fernando II no derogó del todo el privilegio de 1455, sino que tan sólo lo modificó. Las reformas más importantes (1493, 1498, 1509) consistieron en un refuerzo del peso político de los ciudadanos honrados, el acceso de la pequeña nobleza al gobierno municipal y el uso del método de la insaculación (elección por sorteo) de los cargos municipales. Así, aunque el privilegio de 1455 en su forma original casi no se llegó a aplicar, modificado por las reformas de Fernando II, sí que tuvo un largo periodo de vigencia, hasta el fin del propio Consell de Cent en 1714.

fuente: http://www.bcn.cat

Historia de Catalunya (Consell de Cent [VI])

En el caso concreto de Barcelona, la crisis se manifestó con la pérdida del statu quo que había permitido el gobierno de la oligarquía urbana (ciudadanos honrados) desde el origen del municipio. Si bien había habido algunos intentos de modificar la situación, nunca habían tenido éxito. Ahora la fractura social era muy profunda, y la acometida contra el gobierno oligárquico, mucho más fuerte. La ciudad se dividió en dos bandos o partidos: la Biga y la Busca. La Biga (la pieza de madera que sostiene el peso de un edificio, en este caso, el peso de la ciudad) estaba formada por los ciudadanos honrados, emparentados a veces con la pequeña nobleza, por algunos comerciantes enriquecidos en el gran comercio de importación y por rentistas. Las medidas económicas que tomaban los bigaires (partidarios de la Biga) desde el municipio (que controlaban) iban en contra de los intereses de los sectores vinculados a la economía productiva, representados por los menestrales.

Éstos se agruparon en el partido de la Busca (la astilla, la brizna, en oposición a la Biga), partido que también contó con la participación de algunos ciudadanos honrados, mercaderes y artistas a título individual.
Pero según la legislación vigente, recordemos que la elección de los cargos municipales se basaba en el sistema de cooptación, la Biga tenía garantizada la perpetuación en el ejercicio del gobierno municipal. Sólo el poder superior de la monarquía podía alterar la situación. Y así fue. En este contexto político se produjo una alianza táctica entre la monarquía y los buscaires (partidarios de la Busca); ambos tenían el mismo enemigo coyuntural: la oligarquía urbana, opuesta tanto a las pretensiones preeminenciales de la monarquía como a la política reformista de los buscaires.

Como Alfonso "el Magnánim" residía en la lejana Nápoles, la resolución del conflicto recayó en manos de los lugartenientes generales, primero la reina María y después Galceran de Requesens. En primer lugar, la Reina permitió que los buscaires se agrupasen en el "Sindicat dels Tres Estaments" i Poble de Barcelona (1452). Pero esta medida no era suficiente, porque los buscaires, pese a estar organizados, continuaban teniendo vedado el acceso al poder municipal. Era necesaria una actuación más enérgica. Y ésta vino del lugarteniente general Requesens, que el 30 de noviembre de 1453 suspendió las elecciones a consellers y nombró una nueva conselleria de partidarios de la Busca.

Historia de Catalunya (Consell de Cent [V])

En dicho privilegio se confirmaron genéricamente y a perpetuidad, hasta entonces todos los privilegios municipales de Barcelona habían sido eventuales, las disposiciones de Jaume I sobre el gobierno municipal de la ciudad y se ratificó la preeminencia, en temas locales, de los consellers sobre el veguer (juramento del veguer en manos de los prohombres; facultad de los consellers de promulgar y reformar ordenanzas y bandos, y obligación del veguer de proclamarlos y ejecutarlos; participación de los consellers en la función judicial de veguer). El "Recognoverunt proceres", sería confirmado por los monarcas posteriores (1286, 1291, etc.), se convirtió en la base fundamental del estatuto jurídico del municipio, completado y ampliado por privilegios posteriores, obtenidos tanto en función de las necesidades del "Consell de Cent" como de las coyunturas políticas de cada momento.

En un principio, las diversas actividades municipales tenían lugar en el propio Palau Reial. Pero muy pronto el "Consell de Cent" fijó su sede en el magnífico convento gótico de Santa Caterina de los frailes dominicos, en unas estancias cerca de la portería. Esta situación se prolongó hasta 1369, año en que a causa de serias diferencias con los inquisidores, que eran dominicos, los consellers decidieron trasladarse provisionalmente al "Convent de Framenors" y, a la vez, edificar una sede propia. El Saló de Cent, el espacio más importante del nuevo edificio, se terminó en 1373, y su fachada gótica en 1402, con lo que Barcelona ya dispuso de una Casa de la Ciutat digna de su rango.

El sistema de gobierno del municipio barcelonés no varió sustancialmente desde la época del Recognoverunt proceres hasta mediados del siglo XV. La causa del cambio fue la grave crisis que afectó a Barcelona a partir de la segunda mitad del siglo XIV. Esta crisis general en toda Europa occidental, afectó especialmente a Catalunya. Las causas fueron diversas y se fueron presentando de forma gradual: el desequilibrio entre la producción agraria y las necesidades alimentarias de la población (motivo de importantes crisis de subsistencias); la crisis demográfica y la reducción de la población (sobre todo en el campo) a causa de las grandes epidemias que asolaron Catalunya; la crisis financiera, con la quiebra de la banca privada y el endeudamiento excesivo de las instituciones públicas; la reducción del volumen y por ende de las ganancias, del comercio internacional; y la crisis social y agraria, con la aparición de movimiento remença. La crisis también tuvo un aspecto claramente político: el enfrentamiento entre la concepción autoritaria de la monarquía, defendida por los soberanos, y la concepción pactista radical de las oligarquías del país.

Leyendas en Catalunya (Ugarés [I])

Los vasallos vivian atemoriazados ante aquel señor feudal que incluso tenía fama de poder viajar en el tiempo y que salia principalmente al anochecer, y que poco a poco estaba acabando con la juventud de la zona, ya que tras ser raptados e introducidos en la fortaleza, nunca más se sabía de ellos.
En 1423 un seismo destruyó casas e incluso el "Castell de la Estella" era engullido por la tierra, como si fuese un castigo divino.
Esto facilitó que poco a poco los habitantes de la zona "olvidaran" al tétrico personaje feudal. Pero durante el otoño de 1483, 60 años después. Una epidemia asoló las poblaciones vecinas al "castell. Todos los religiosos, conventos cercanos e incluso la población civil comenzó a creer que aquella epidemia estaba provocada por el espiritu maligno de "Ugarés", que una vez fallecido había conseguido salir de su tumba, a pesar de estar enterrado bajo centenares de piedras de las ruinas y que había decidido castigar nuevamente a sus vasallos.
Según las leyendas, en la zona donde estaba la fortaleza, desde el terremoto, emitia un olor a azufre o a huevos podridos, lo que daba más significado a ese pacto entre las fuerzas endemoniacas y el guerrero proveniente desde los Balcanes.
Durante siglos los habitantes de la zoba no se atrevieron a pasar de noche por la zona, por temos a esos seres ue podían habitar el castillo. La leyenda de el "Ugares",  desaparece de la faz de la tierra en el año 1483, cuando bajo la influencia de los reyes Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, Tomás de Torquemada fue nombrado como Gran Inquisidor de Castilla, Aragón, Catalunya y otros territorios ibéricos. Y hablar de la existencia de un ser diabolico en la zona, habría conllevado a que interviniera y muchos de sus ciudadanos fueran considerados "herejes"
Hoy en día se desconoce en que lugar exactmente estaba estaba fortaleza, que fue fagocitada por el terremoto, pero según las creencias podría estar en Amer (Girona), donde si hubo un Castell, que desapareció en los seimos sucedidos en la zona de la Garrotxa y el Ripolles, por esa época


Leyendas en Catalunya (Ugarés [I])

Cuenta la leyenda que en una de las "invasiones" constrastadas por la historia, alrededor del 924 de nuestra era. Uno de aquellos fieros y pagános guerreros murio en la batalla (hay leyendas que dice, que en una batalla, en la que sufrió un ataque de posesión que descargó contra sus enemigos) o fue asesinado tras haber perdido tiempo por una zona boscosa. Siendo enterrado en tierra no sagrada, la leyenda dice cerca de un menir o una piedra megalítica.
Siglos después en la misma zona se construyó un castillo, o casa amurallada que se llamó el "Castell de la Estella". Aqui nace a finales del s.XIII y principios del XIV, la leyenda del Ungarés.
Ya incluso Durante las obras y luego ya construido hubo toda clase de desgracias, como enfermedades plagas y muertes extrañas. El que rigió el castillo también ha pasado a la historia con el nombre de Ugarés y se dedicó a realizar todo tipo de tropelías como asesinar niños y luego beberse la sangre de estos y comerse sus cuerpos (decían que le había poseído el espíritu del antiguo Ugarés).
Parece ser que, ya durante las obras y luego ya construido hubo toda clase de desgracias, como enfermedades plagas y muertes extrañas. El que rigió el "castillo" también ha pasado a la historia con el nombre de Ugarés y se dedicó a realizar todo tipo de tropelías como asesinar niños y luego beberse la sangre de estos y comerse sus cuerpos (decían que le había poseído el espíritu del antiguo Ugarés).
Algunos restos encontrados alrededor de esta fortificación daban fe de las horribles orgias, festivales de sangre y ceremonias satánicas que se celebraban en esa zona. La poblaciones que debían vasallaje a este señor feudal, incluso hablaban que los criados de él, estaban poseidos por un espiritu maligno.
Más tarde se comenzo con la esa leyenda del misterioso magiar ue estaba enterrado en el mismo lugar en que estaba emplazado la fortaleza, que unido a esas leyendas que recorrian "vox populi", sobre vampiros de la zona de donde provenía el guerrero, hizo que aumentase sus temores.