jueves, 2 de junio de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [VIII])

El Condado de Besalú [II]

El condado de Berga estuvo casi siempre unido a la casa Condal de Cerdanya. En 988, después de la abdicación del conde de Cerdanya Oliba Cabreta, el Condado de Berga pasó a manos de su tercer hijo, Oliba quien, después de renunciar al gobierno en el 1002, seguiría la carrera eclesiástica y llegaría a ser el abad Oliba. El Condado de Berga pasó a manos de su hermano, el conde Guifré II de Cerdanya.

En 1035, Guifré II abandonó el gobierno de sus condados y se retiró al Monasterió de Canigó. Entre los años 1035 y 1050, el condado estuvo gobernado por su hijo Bernat y más tarde por su hermano Berenguer, futuro obispo de Girona. Finalmente, el Condado de Cerdanya pasó al conde Ramón Guifré de Cerdanya quien, en el 1068 lo cedió a su hijo Guillem Ramón. Este lo concedió a su hijo Bernat Guillem en el 1094 quien se convirtió en conde exclusivo hasta que en 1109 se convirtió en Conde de Cerdanya tras la muerte de su hermano Guillem Jordá.
A raíz de la muerte sin descendencia del conde Bernat Guillem en 1117, la casa condal de Cerdanya se extinguió. Sus dominios, el Condado de Cerdanya, el Condado de Berga y el Condado de Conflent, pasaron a manos del conde Ramón Berenguer III de Barcelona, primo hermano de Bernat Guillem. Durante el siglo XII, los Condes de Barcelona desmantelaron toda la organización administrativa del condado de Berga.

Historia de Catalunya (Los Condados [VII])

El Condado de Berga

El Condado de Berga comprendía la actual comarca catalana del Berguedá.
Su origen se encuentra en el antiguo pagus de Berga, una demarcación existente, seguramente, en tiempos de los visigodos y de los romanos. Coincidía con el territorio de la antigua tribu ibéra de los Bergistanos. En un principio, el pagus de Berga formaba parte del Condado de Cerdanya. La expansión del Condado de Cerdanya hizo que este condado traspasara durante el siglo IX la barrera montañosa de la Serra del Cadí, la Tossa de Alp, el Puigllaçada y el Mogrony.

A principios del siglo X, los condes de Cerdanya organizaron el pagus de Berga como condado, nombrando un vizconde en el 905. En 1035, el condado de Berga ya tenía una "marca" (frontera) con los árabes: el sector de la Segarra conquistado por los condes de Cerdanya durante el siglo IX que comprendía una estrecha franja desde Castellfollit de Riubregós, Pujalt, Gàver y Les Oluges hasta cerca de Tárrega, limitada al norte y al sur por el Condado de Urgell y por el Condado de Osona. En 1058, el conde Ramón Guifré de Cerdanya concedió al conde de Barcelona el derecho a expandirse por su marca, más allá de Les Oluges.


El Horoscopo Celta de los animales (La Serpiente)

La Serpiente (del 18 de febrero al 17 de marzo)

Pese a permanecer fría e impasible por fuera, las serpientes son muy curiosas y pasan la vida buscando respuestas acerca de el mundo y la gente que les rodea. Las serpientes son buenas comunicadoras, y pueden ser muy persuasivas. Si les apasiona una causa pueden revolucionar el vecindario con su entusiasmo, También son espontáneas e impredecibles, pero a pesar de que son bastante flexibles, quieren que las cosas se hagan a su manera, de lo contrario se mostrará poco cooperativa

El Horoscopo Celta de los animales (El Gato)

El Gato (del 21 de enero al 17 de febrero)

De mente rápida y desarrollado ingenio, el gato posee el don del intelecto. Pero no sólo esta dotado de grandes capacidades de razonamiento, además posee un “sexto sentido” para descubrir verdades e intenciones ocultas. Su visión de la vida es poco tradicional y puede proveer nuevas perspectivas e ideas frescas a un proyecto. Pese a su sagacidad y particular visión de la vida, saben ser amables y resultan adorables. Aunque a veces pueda parecer distante porque le gusta estar al margen, observando todo. Sin embargo, su corazón está lleno de buenas intenciones. El gato también es muy creativo y necesita expresarse de una forma artística

El Horoscopo Celta de los animales (El Ciervo)

El Ciervo (del 24 de diciembre al 20 de enero)

Si deseas iniciar un nuevo proyecto, pide ayuda a un ciervo pues este tiene tiene nobleza, altos ideales y aspiraciones y nunca será disuadido de alcanzar sus objetivos. Es minucioso, paciente y su persistencia asegura sus triunfos. Cuando los demás se han rendido, el ciervo sigue, sin importar las barreras. Es orgulloso, y con razón, por su autosuficiencia. Actúa con aires de realeza, pero por el contrario, cree en el trabajo duro y la justicia. Su integridad es su marca registrada.

miércoles, 1 de junio de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [VI])

Los condes de esta dinastía de Besalú fueron:

- Bernat I "el Tallaferro" (988-1020)
- Guillem I de Besalú (1020-1052)
- Guillem II de Besalú (1052-1066)
- Bernat II de Besalú (1066-1100)
- Bernat III de Besalú (1066-1111)

Tras la muerte del conde Guillem II de Besalú en 1066, el condado de Besalú se estableció un gobierno conjunto entre Bernat II, hermano del conde muerto y Bernat III, hijo de Guillem II, menor de edad. A causa de la falta de carácter de Bernat III de Besalú (1066-1111), el gobierno efectivo del condado fue ejercido por Bernat II incluso después de que su sobrino alcanzara la mayoría de edad. Por eso, en 1100, la muerte de Bernat II y el inicio del gobierno en solitario de Bernat III creó en Besalú un vacío de poder que el conde Ramón Berenguer III de Barcelona supo aprovechar.

En 1107, Bernat III aceptó casarse con Jimena, hija del conde de Barcelona y de María Rodríguez, hija de Rodrigo Díaz de Vivar y Jimena Díaz. En los acuerdos matrimoniales, Ramón Berenguer IIII cedía a su hija y a su yerno el condado de Osona y el obispado de Vic con todos sus castillos; a cambio, en caso de morir sin descendencia, Bernat III nombraba heredero de Besalú al conde de Barcelona. En el momento de celebrarse el matrimonio en el que el suegro era más joven que el yerno, Bernat III ya tenía cincuenta años y Jimena era una niña de unos siete u ocho años. Por tanto, el acuerdo de boda no era más que un subterfugio para legalizar la cesión de Besalú. El conde de Besalú que, al llegar soltero a los cincuenta demostraba no haberse preocupado ni siquiera de asegurar una continuidad dinástica, encontró en su suegro alguien capaz de llenar el vacío dejado por la muerte de Bernat II.

En 1111, Bernat III murió sin descendencia, tal y como era previsible y Ramón Berenguer III se convirtió en conde de Besalú. Se planteó entonces un conflicto con el conde Bernat Guillem de Cerdanya, feudatario del conde de Besalú; el pleito se resolvió con la renuncia del conde de Cerdanya a los feudos de Fenollet, Vallespir, Castellnou y Perapertusa a cambio de ciertas compensaciones. Por otra parte, en 1112, Ramón Berenguer III agradeció a su hermanastro Eimeric II de Narbona su alianza contra Bernat Ató en el conflicto de Carcasona y le cedió Fenollet y Perapertusa.

En 1351, el rey Pedro IV de Aragón al nombrar a su heredero le otorgó el título de Duque de Girona, elevando este condado a la categoría de ducado; el ducado comprendía los territorios del condado de Girona, el de Besalú, el de Empúries y el de Osona, instituyendo así el título de Príncipe de Girona que procede, por tanto, de la Corona de Aragón.
El condado de Besalú, tuvo tanta importancia que, incluso dispuso de moneda propia desde 969 aunque hasta 1020 sólo existen referencias documentales. Posteriormente se conocen tres tipos de dineros de plata, acuñados entre 1020 y 1111. Los grabados de este condado están considerados unos de los mejores del arte románico.

Historia de Catalunya (Los Condados [V])

El Condado de Besalú (Girona)

Al alcanzar la mayoría de edad, asumieron plenamente sus funciones condales: el primogénito Sunyer II tomó el gobierno de Cerdanya; Guifré II, subordinado a Sunyer II, fue conde de Besalú; Oliba Cabreta colaboró con Sunyer en el gobierno del condado de Cerdanya; y Miró Bonfill se hizo eclesiástico.

Entre estos cuatro hermanos, la idea de gobierno compartido se mantuvo siempre. Por eso, en todo momento actuaron de forma solidaria. Así, Sunyer II en el 944 solicitó un precepto real en favor del monasterio de Sant Pere de Rodes (Girona)  para afirmar su independencia respecto a Banyoles; en el 943 participó activamente en la defensa de Besalú y de Ripoll contra Sunyer I de Barcelona; por su parte, Guifré II de Besalú, en representación de sus hermanos, acudió a la corte del rey Luis de Ultramar a solicitar privilegios de inmunidad para el monasterio de Sant Pere de Camprodon, fundado en colaboración con Sunyer I. También solicitó un precepto por el que los cuatro hermanos recibían los bienes del vizconde Unifred, que les había traicionado durante la expedición de Ermengol de Osona.
En el 957 se produjo en Besalú una revuelta nobiliaria en la que, seguramente, estuvieron implicados los hijos del antiguo conde Rodolfo. La revuelta culminó con el asesinato de Guifré II. Sunyer II consiguió dominar el alzamiento, confiscó los bienes de los sediciosos y se anexionó el condado.

A la muerte de Sunyer II (965), el nuevo jefe de la dinastía pasó a ser Oliba Cabreta, que gobernó Cerdanya y encomendó el condado de Besalú a Miró Bonfill que, actuando como subordinado de su hermano, lo dirigió incluso después de convertirse en obispo de Girona en el 971.
A la muerte de Miró Bonfill en el 984, Oliba Cabreta quedó como único gobernante de los dominios de su linaje hasta que en el 988 se retiró al Monasterio de Montecasino (Italia), donde se hizo monje. Entonces su condados se los repartieron entre sus hijos, Oliba que se quedó con Ripoll y Berga, Guifré II al que correspondió Cerdanya y Conflent y Bernat Tallaferro que se quedó con Besalú.

En el año 1002, Oliba se hizo monje del monasterio de Ripoll y Berga fue anexionada a Cerdanya mientras que Ripoll se anexionó al condado de Besalú. Finalmente, como Guifré II y Bernat Tallaferro tuvieron descendencia, y Cerdanya y Besalú se separaron definitivamente con lo que se formaron dos linajes condales totalmente distintos originados en el tronco común de Oliba Cabreta, nieto de Guifré "el Pilós". Además del condado de Besalú, Bernat Tallaferro recibió en herencia de su padre el pagus de Vallespir, Fenolleda y Perapertusa

Historia de Catalunya (Los Condados [IV])

El Condado de Besalú [I]

Fue uno de los condados existentes en la "Gotia" durante la primera mitad del siglo IX. Su independencia fáctil. En sus orígenes, el condado de Besalú fue un pagus (territorio con un gobierno descentralizado) del condado de Girona que comprendía la La Garrotxa y algunos territorios vecinos desde Montgrony y Setcases en la actual comarca del Ripollés (Girona), hasta Agullana y Figueres, en el Alt Empordá (Girona) y Banyoles en la actual comarca del Pla de l'Estany (Girona).

En una fecha desconocida, Guifré "el Pilós", conde de Girona (878-897) separó el pagus de Besalú del condado de Girona y encomendó su gobierno a su hermano Radulf a quien nombró conde de Besalú a condición de que a su muerte el condado pasaría a los descendientes de Guifré.
A la muerte de Guifré (897) sus hijos (Guifré Borrell, Miró, Sunifred y Sunyer) optaron por gobernar conjuntamente todos los dominios de su padre y administrarlos bajo el mandato del primogénito. Muy pronto, sin embargo, cada uno de los condes co-gobernantes tuvo descendencia, por lo que se tuvo que abandonar la idea de la herencia conjunta. A partir de entonces, cada hijo transmitió de forma individual a sus herederos la parte del conjunto condal que regia: Guifré, junto con Sunyer, el condado de Barcelona, el de Girona y el de Osona; Sunifred el condado de Urgell; y Miró Cerdanya, Conflent y Condado de Berga.

Guifré Borrell murió en el año 911 sin descendencia masculina y, tal y como lo había previsto, los condados pasaron a su hermano Sunyer, el menor de los hijos de Guifré "el Pilós", que aún era menor de edad a la muerte de su hermano mayor.

Sunyer tuvo que enfrentarse con su hermano Miró de Cerdanya quien, como hijo mayor de los que aún vivían, pretendía obtener la herencia de Barcelona. La disputa se resolvió con un acuerdo por el que Sunyer obtenía el reconocimiento de Miró a cambio de cederle el Ripollés, que hasta entonces pertenecía al condado de Osona.
Los conflictos entre ambos hermanos no tardaron en reaparecer. En una fecha incierta entre el año 913 y el 920, murió el conde Rodolfo de Besalú. En ese momento, Miró, terminó imponiéndose y Besalú, aunque siempre había pertenecido al condado de Girona, se vinculó al condado de Cerdanya. A la muerte de Miró en el 927, sus condados pasaron a sus hijos en régimen de cogobierno indivisible. Pero, al ser menores de edad, su madre, la condesa viuda Ava, ejerció la regencia.

El Zodiaco Chino (Cerdo)

 Él es último de los doce animales que acudieron a la cita. En el Occidente este animal representa la pereza, la glotonería y el desaliño. Pero para los Chinos es considerado valiente y admirador. Pacífico, nunca pelea a no ser que se sienta atacado y necesite defenderse a él mismo o a los suyos. Sabe recurrir a todos los recursos para escapar de las dificultades. Es símbolo de devoción y dedicación. Nos encontramos con las personas más corteses y galantes del Horóscopo Chino. Disponen de una fuerte personalidad que no podrá ser desviada ni destruida. Cuando inician un trabajo no se detienen hasta verlo concluido. Su tenacidad en cualquier empresa resulta asombrosa. Se les califica de estudiantes natos, y mejoran con la edad. Muestran una impresionante honestidad en todos los asuntos, hasta el punto de que circundan la ingenuidad. Pero reaccionan con arrebato ante lo inesperado y, aunque aborrecen las discusiones y las confrontaciones físicas, llegan a tener unos arranques de exagerada violencia. Un proverbio asiático dice que el "cerdo es ancho de cara y estrecho por detrás"; lo que viene a significar que estas personas son materialistas, buenos vividores y con frecuencia sensuales. Pueden llevarse de maravilla con los perros. Son apasionados en el amor, y no ceden hasta alcanzar lo que desean; y si encuentran una pareja gato tendrán el sueño de su vida. No obstante, les conviene huir de las serpientes y de las cabras. Estos dos animales representarían la destrucción por agotamiento de los cerdos. Sus mejores carreras y oficios: de todo tipo de manufacturas, medicina, arquitectura, literatura, pintura, cualquier negocio, relaciones públicas.

Son Cerdo, los nacidos en los años: 1911, 1923, 1935, 1947, 1959, 1971, 1983, 1995, 2007


El Zodiaco Chino (Perro)

 Este animal se le asocia con la amistad incondicional hacia su amo y las personas que convivan con él. Se le ha considerado el mejor amigo del hombre en todas las épocas y regiones del mundo. Su fidelidad y lealtad las muestra defendiendo su casa y sus habitantes. Es cariñoso, protector y genuino en su naturaleza. La mejor cualidad de los nacidos en los años del perro es la honestidad. Son excelentes compañeros, poseen una lealtad a toda prueba. Como necesitan darse y ser comprendidos, buscan en los demás estas dos condiciones. En absoluto traicionarán una confidencia ni una palabra comprometida. Además acostumbran a mantenerse fríos en los peores momentos: cuando los otros corren, ellos conservan la calma y logran evitar la desventura. Serían eficaces bomberos y socorristas. Debido a que inspiran una gran confianza, encuentran con facilidad a los colaboradores fieles y que seguirán todas las órdenes que reciban sin discutirlas. Son dignos cumplidores con la Justicia, aunque resulten poco tolerantes con los fallos de sus subalternos y de las personas que quieren. Llegan a ser muy duros en sus críticas, y resultan egoístas y muy testarudos. De una forma imprevisible se hunden en grandes zonas de pesimismo. Leales, justos, respetuosos y con un sentido de la fidelidad a prueba de cualquier sacrificio. Serán muy felices con los caballos, pero con los tigres mantendrán unas batallas continuas. La paz y la serenidad junto a los gatos. En realidad los perros pueden ser industriales, capataces, críticos de espectáculos, educadores, sacerdotes, escritores, filósofos, pensadores, moralistas, jueces, magistrados, doctores, políticos, espías, intelectuales y, especialmente, unas personas invertidas de posición, es decir, a pesar de ser gentes de derechas funcionarían muy bien con las izquierdas.

Son Perro, los nacidos en los años: 1910, 1922, 1934, 1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006


El Zodiaco Chino (Gallo)

 Este animal se le considera de gran honorabilidad y muy sobresaliente. La naturaleza lo ha dignificado poniéndole una corona natural, su cresta. Ha nacido para pregonar la llegada de la aurora y anunciar el sol naciente. Representa liderazgo y autoridad, por su postura y entereza. Posee seguridad en sí mismo, defiende su territorio valientemente y es capaz de dirigir a los demás de su clase. Los nacidos en el año del gallo se encuentran repletos de fuego y de entusiasmo. Son extrovertidos y solitarios. No tienen problema para decir lo primero que les pasa por la cabeza debido a su espontaneidad y a que les duele guardar una respuesta. Como el trabajo les entusiasma, se encuentran siempre ocupados. Suelen echarse sobre los hombros más tareas de las que pueden realizar. Se notan profundamente fracasados al comprobar que no pueden obtener sus objetivos y tienen poca confianza en las personas que les rodean, debido a que se creen depositarios de la verdad y de la solución más eficaz para cada inconveniente. Son agresivos, bastante conservadores y egoístas en demasía. Aman el hecho de soñar y meditar. Es posible que si se le presenta la ocasión realicen lo que dicen, por ejemplo, demostrar su valentía, pero lo normal es que exageren en su versión de los hechos. Los gallos están bien dispuestos para las tareas agrícolas y para todas aquellas profesiones que exijan permanecer en contacto con las gentes. En las cuestiones amorosas llegan a hacerse mucho daño, y con frecuencia desilusionan a sus parejas. Serán muy dichosos con los búfalos, las serpientes, los dragones... ¡Pero por nada del mundo han de aceptar la compañía de los gatos!. Se cuenta una leyenda en Asia referente a que una pareja de gallos es capaz de hacer la vida imposible a cualquiera

Son Gallo, los nacidos en los años: 1909, 1921, 1933, 1945, 1957, 1969, 1981, 1993, 2005


martes, 31 de mayo de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [III])

El Condado de Barcelona [III]

Sin embargo, otro matrimonio, el de Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila de Aragón, heredera del trono de Aragón, constituye una unión dinástica entre la dinastía condal de Barcelona y la Casa Real de Aragón y es prueba fehaciente de la potencia política y socioeconómica que el condado ya representaba. Ramón Berenguer IV, veintitrés años mayor que Petronila, concertó el matrimonio cuando ella apenas tenía un año de edad, y así recibió todo un reino como dote a partir de la celebración de la boda en 1150. Ramón Berenguer IV fue hasta su muerte conde de Barcelona y príncipe de Aragón. El hijo de ambos, Alfonso II, fue el primer rey de Aragón que a su vez fue conde de Barcelona, títulos que heredarán a partir de entonces todos los reyes de la Corona de Aragón. Cada uno de los territorios que formarán la unión mantendrán sus usos, costumbres y moneda propia y con el tiempo crearán instituciones de gobierno privativas.

La desvinculación de iure ("de deecho") del condado respecto a la monarquía francesa fue obtenida en el "Tratado de Corbeil" (1258) por el rey Jaume I, que por entonces era rey de Aragón, de Valencia y de Mallorca, así como conde de Barcelona. Según este tratado, Jaume I renunciaba a sus derechos sobre los territorios situados más al norte del Rosello, Conflent y Cerdanya a excepción del señoría de Montpellier que había heredado de su madre, mientras que el rey de Francia, Luis IX, renunciaba a estos condados y a los de más al sur, entre ellos el de Barcelona.

La pervivencia de la especificidad del condado barcelonés dentro de la Corona se manifiesta, entre otras cosas, en gestos ceremoniales. Así, como se cita en la "Crónica de Ramón Muntaner", el rey Pedro "el Grande", con motivo de su entrada en Barcelona en 1283, recibió "la garlanda d’on fo coronat comte de Barcelona e senyor de tota Catalunya", y años después el Consell de Cent exigió al rey Martín "el Humano" que, en la visita que debía realizar a la ciudad en 1400 junto con la reina María, "no debía portar corona", sino la garlanda o diadema que habían llevado los condes de Barcelona "abans que el comptat de Barcelona fos unit al regne d’Aragó".

Como resultado del "Compromiso de Caspe", la titularidad del condado pasó a la dinastía Trastámara, originaria de Castilla, mediante la coronación de Fernando I de Aragón. Posteriormente, la unión dinástica entre las coronas de Castilla y Aragón comportaría la inclusión del condado en los territorios regidos por los Austrias.
A pesar de la vinculación del condado a la monarquía hispánica, el Derecho propio del condado de Barcelona se mantuvo vigente hasta que fue abolido en 1714 con los "Decretos de Nueva Planta", tras la "Guerra de Sucesión Española". Desde entonces el condado deja de ser una entidad política y jurídica diferenciada y el espacio político de la actual Catalunya sólo volvería a definirse como tal mediante la constitución de la "Mancomunitat de Catalunya" (1914-1925) y los "Estatuts d'Autonomía" de 1932, 1979 y 2006.

Por otra parte, el título soberano de conde de Barcelona es ostentado actualmente por el titular de la corona española, Felipe VI. Lo utilizó explícitamente durante toda su vida su abuelo Juan de Borbón, revirtiendo a la muerte de éste a la Corona, pues es un título real.

Historia de Catalunya (Los Condados [II])

El Condado de Barcelona [II]

Durante el siglo X, los condes de Barcelona reforzaron su autoridad política y se fueron alejando poco a poco de la influencia franca. En el 985 Barcelona, entonces gobernada por el conde Borrell II, es atacada e incendiada por los musulmanes, liderados por Almanzor. El conde se refugia entonces en las montañas de Montserrat, en espera de la ayuda del rey franco, pero no aparecen las tropas aliadas, lo que genera un gran malestar. En el año 988, en el reino franco termina la dinastía Carolingia y es sustituida por la dinastía Capeta. Borrell II es requerido para prestar juramento de fidelidad al nuevo rey franco, pero no consta que el conde barcelonés acudiese a la llamada, pues el rey franco tuvo que acudir al norte a resolver un conflicto. Esto ha sido interpretado como el punto de partida de la independencia de hecho del condado. El conde Ramón Borrell, hijo del anterior, gobierna ya como un soberano con todas sus atribuciones, tales como la libre disposición del patrimonio fiscal, otorgar privilegios y acuñar moneda con su efigie y nombre, Raimundus.

Posteriormente, el condado de Barcelona va creciendo en importancia y en territorio con los sucesivos condes. Va absorbiendo otros condados de la Gotia y se expande lentamente hacia el sur gracias a las batallas contra al-Ándalus y la repoblación de territorios como Tarragona y el campo circundante.
Tras el gobierno de Ramón Borrell, seguido del de su débil hijo Berenguer Ramón I, dominado por la enérgica figura de su madre Ermesenda de Carcasona, con Ramón Berenguer I se refuerza el poder condal: somete a los nobles levantiscos del Penedés, establece alianzas con los condes de Urgell y Pallars, adquiere los condados de Carcasona y Rasez, cobra parias de las taifas de Lleida y Zaragoza y renueva las bases jurídicas del condado al iniciar la compilación de los Usatges de Barcelona, conjunto de disposiciones, usos y costumbres que irá aumentando en los años posteriores. En los Usatges se hace referencia en diversas ocasiones al soberano, es decir, al conde de Barcelona, como princeps (príncipe), y llaman principatus (principado) al conjunto de los condados de Barcelona, Girona y Osona.

En su testamento, Ramón Berenguer I decide no dividir sus territorios, sino que los transmite en condominio a sus dos hijos gemelos, Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II.
Tras la crisis provocada por el asesinato de Ramón Berenguer II y la acusación de fratricidio lanzada contra su hermano, quien murió en la Primera Cruzada, el hijo y sucesor del primero, Ramón Berenguer III, supo consolidar y ampliar los límites del condado. Conquistó parte del condado de Empúries y, al frente de una amplia coalición, emprendió también la conquista de Mallorca, narrada en el documento pisano llamado "Liber maiolichinus", en el que se llama a Ramón Berenguer III Dux Catalanensis y catalanicus heros, mientras que sus súbditos son denominados christicolas catalanenses, en lo que se considera la referencia documental más antigua a Catalunya. Sin embargo, el conde tuvo que abandonar sus conquistas ante el avance de las tropas almorávides en la península. Recibió asimismo mediante herencia los condados de Besalú y Cerdanya, formando progresivamente un espacio territorial muy similar al de la llamada "Catalunya Vella", además de avanzar hacia Lleida y repoblar territorios fronterizos como la ciudad de Tarragona, restaurándola efectivamente como sede episcopal. Asimismo amplió sus dominios transpirenaicos al incorporar el condado de Provença gracias a su matrimonio con la condesa Dulce de Provença.

Historia de Catalunya (Los Condados [I])

El condado de Barcelona [I]

Corresponde al territorio regido por los condes de Barcelona entre el siglo IX y el siglo XII, desde donde se formó históricamente Catalunya como una entidad política.
Sus orígenes se remontan al siglo VIII, cuando con motivo de la expansión musulmana de los dominios del Reino Visigodo y su posterior expansión sobre la actual Francia, la confrontación entre los francos y las fuerzas musulmanas condujo a una respuesta defensiva de los monarcas carolingios, consistente en la creación de la denominada Gotia o Gothia. Esta se realizó mediante la dominación de los territorios del sur de Francia y del norte de la Península Ibérica y derivó en la formación de un conjunto de pequeños condados. La dominación franca se hizo efectiva tras la conquista de Girona (785) y principalmente, cuando, en el año 801, la ciudad de Barcelona fue conquistada por el rey de Aquitania Luis "el Piadoso" (o Ludovico Pío) y es incorporada al reino franco, estableciéndose en ella el condado de Barcelona, con dependencia del rey franco. El primer conde de Barcelona fue Bera (801-820).

Inicialmente, la autoridad condal recayó en la aristocracia local, tribal o visigoda, pero la política de Bera, favorable a preservar la paz con Al-Ándalus, motivó que fuera acusado de traición ante el rey. Tras perder un duelo, según la tradición jurídica visigoda, Bera fue destituido y exiliado, y el gobierno del condado pasó a nobles francos, como Rampón o Bernat de Septimania. Sin embargo, la nobleza visigoda recuperó la confianza real con el nombramiento de Sunifred I de UrgelI-Cerdanya como conde de Barcelona en 844. Pese a todo, los lazos de dependencia de los condados catalanes con respecto a la monarquía franca se fueron debilitando. La autonomía se consolidó al afirmarse los derechos de herencia entre las familias condales. Esta tendencia fue acompañada de un proceso de unificación de los condados hasta formar entidades políticas más amplias. El conde Guifré "el Pilós", hijo de Sunifred y último conde nombrado por los reyes francos, representó esta orientación. Consiguió reunir bajo su mando una serie de condados y transmitirlos en herencia a sus hijos. Aunque Guifré, muerto a manos de los musulmanes, dividió sus condados entre sus hijos, el núcleo formado por los condados de Barcelona, Girona y Osona se mantuvo indiviso (si bien algún historiador, como Ramón Martí, cuestiona que Girona se mantuviese inicialmente bajo el dominio de los hijos de Guifré, y sugiere que la casa de Empúries dominó el condado hasta el año 908)