viernes, 15 de julio de 2016

Leyendas en Catalunya (Els setze jutges)

Fue un grupo de cantantes catalanes fundado en 1961 por Miquel Porter i Moix, Remei Margarit y Josep Maria Espinàs. El nombre proviene de un trabalenguas catalán muy popular, "setze jutges d'un jutjat mengen fetge d'un penjat" ("dieciséis jueces de un juzgado comen hígado de un ahorcado"), denominación que nació de un cierto espíritu irónico y en reivindicación de la cultura catalana en aquellos años de la dictadura franquista.

Los integrantes del grupo fueron en sus principios aficionados, ya tenían sus profesiones respectivas, algunos de ellos se profesionalizaron más tarde. El propósito de todo el grupo fue el de impulsar el movimiento de la "Nova Cançó" y normalizar el uso del catalán en el mundo de la música moderna.

Empezaron con canciones propias y con versiones de cantantes franceses, en especial de Georges Brassens. El círculo se fue ampliando con la llegada de otros artistas, e incluyendo a los tres fundadores y por orden cronológico los "jueces" acabaron siendo los siguientes:

- Miquel Porter i Moix
- Remei Margarit
- Josep Maria Espinàs
- Delfí Abella
- Francesc Pi de la Serra
- Enric Barbat
- Xavier Elies
- Guillermina Motta
- Maria del Carme Girau
- Martí Llauradó
- Joan Ramon Bonet
- Maria Amèlia Pedrerol
- Joan Manuel Serrat
- Maria del Mar Bonet
- Rafael Subirachs
- Lluís Llach.

Algunos de ellos (Joan Manuel Serrat, Guillermina Motta, Maria del Mar Bonet, Francesc Pi de la Serra, Rafael Subirachs o Lluís Llach entre los más conocidos) continuaron cantando, pero otros fueron incorporándose a sus profesiones y dejaron la canción.
El cantautor valenciano Raimon también estuvo vinculado al movimiento de "Els Setze Jutges" en el inicio de su carrera, contribuyendo especialmente al movimiento de la Nova Cançó.
El día 13 de abril de 2007, "Els Setze Jutges" recibieron la Medalla de Honor del Parlament de Catalunya por su contribución a la cultura y lengua catalana.
Este movimiento se desarrolló de forma paralela a otros similares en otras zonas de España, como "Ez Dok Amairu" en Euskadi o el "Manifiesto Canción del Sur", en Andalucía.

Leyendas en Catalunya (La nova canço)

Es el nombre con el que se conoce el movimiento artístico y musical catalán que, en pleno franquismo, impulsó la reivindicación del uso normal del catalán en el mundo de la canción a la vez que denunciaba las injusticias de la dictadura franquista. Apareció en la segunda mitad del decenio de 1950, al crearse un grupo formado por consejo de Josep Benet y de Maurici Serrahima e integrado por Jaume Armengol, Lluís Serrahima y Miquel Porter i Moix, los cuales compusieron unas primeras canciones en catalán, hecho que respondía a un clima de reivindicación cultural, no solo universitario, sino también de las diferentes clases sociales catalanas.

El 1959, un escrito de Lluís Serrahima, publicado en la revista Germinabit con el título "Ens calen cançons d’ara" ("Nos hacen falta canciones de ahora") aglutinó a autores y cantantes, y tras un éxito multitudinario en el Centre Comarcal Lleidatà (Lérida), se forma un grupo homogéneo, denominado Els Setze Jutges, iniciado por Remei Margarit y Josep Maria Espinàs, a los cuales se unieron pronto Delfí Abella y Francesc Pi de la Serra.

El 1962 aparecieron los primeros discos, y se empezaron a diversificar las tendencias: conjunto musical, conjunto vocal, cantautor, intérprete de éxitos de otros autores, etc. Una profesional, Salomé, y un renovador valenciano, Raimon, obtuvieron en 1963 el primer premio del quinto Festival de la Canción Mediterránea con la canción "Se'n va anar" ("Se fue"), precisamente los autores de la canción, Lleó Borrell (música) y Josep Maria Andreu (letra), fueron miembros de la cançó.

Pese a las restricciones "administrativas" en la difusión radiofónica y televisiva y en la producción discográfica (corrían los años sesenta y setenta, en pleno franquismo), la Nova Cançó reunía cada vez más seguidores y obligó a muchos intérpretes a optar por una auténtica profesionalización, reclamada por la crítica y un público cada vez más exigente. Importante para la difusión de estos artistas fue la aparición de la empresa discográfica Edigsa.

Los profesionales de la Nova Cançó surgieron en un terreno diferente al de los denominados cantantes-protesta y el folk, corrientes ambas con un paralelismo similar al de la mayoría de los países europeos. En este sentido, aparecieron formaciones como el Grup de Folk y posteriormente Esquirols.

Se destacaron artistas de personalidades diversas, que contribuyeron con su aporte artístico al desarrollo de la Nova Cançó, como por ejemplo Salvador Escamilla, Guillem d'Efak, Núria Feliu, Maria Dolors Laffitte, Jacinta, Mercè Madolell o nuevos miembros de Els Setze Jutges. Algunos obtuvieran triunfos internacionales. Más tarde aparecieron cantantes bilingües y posiciones ideológicas que parecían desvirtuar las ideas iniciales.

Junto a Raimon, otros antiguos miembros de Els Setze Jutges, como Guillermina Motta, Francesc Pi de la Serra, Maria del Mar Bonet, Lluís Llach y, sobre todo, Joan Manuel Serrat han obtenido una fama que ha rebasado ampliamente la estricta área lingüística catalana. Más tarde, también destacó en Valencia Ovidi Montllor.

A imagen de este movimiento, nacieron movimientos paralelos en Galicia, Asturias, Aragón, País Vasco (Euskal Kantagintza Berria) y Castilla la Vieja.

jueves, 14 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La "Guerra Civil" Catalana [III])

El inicio de esta "Guerra" tiene un origen anterior, y viene de las primeras nupcias de Joan II con Blanca I de Navarra. De la unión de Juan II y su primera esposa, Blanca I de Navarra, nació Carlos de Viana, primer príncipe de Viana, que según las capitulaciones matrimoniales de 1419 había de heredar el reino de Navarra a la muerte de su madre. Pero en el 1441, al morir Blanca I, Joan II usurpó el trono navarro. El resultado fue la guerra civil de Navarra entre 1451 y 1455 que enfrentó los agramonteses, partidarios del rey Joan II, y los beamonteses, partidarios de Carlos. Joan II derrota definitivamente a Carlos en la batalla de Aibar en 1452. El clima emocional generado por el segundo encarcelamiento de Carlos, ordenado por su padre en 1460, hizo pasar a la ofensiva a las clases privilegiadas del Principado.

Las Corts de Lleida de aquel mismo año eligen un "Consell del Principat" que exigió al rey la inmediata liberación de su hijo. Esta enérgica actitud, unida al levantamiento de los beamonteses navarros y a la movilización castellana a la frontera de Aragón, obligaron el rey a ceder, liberando a Carlos y aceptando las capitulaciones de Vilafranca del Penedès (1461), donde se recogen las reivindicaciones políticas de la oligarquía barcelonesa, entre otras, la prohibición al rey de entrar en Barcelona sin permiso de la Generalitat.

Pero la repentina muerte del Príncipe de Viana, a las tres semanas de su liberación, alteró la aparente pacificación. Los de la Busca y los labradores intentaron recuperar posiciones, provocando un levantamiento campesino en 1462 y con el apoyo del rey de Francia (Luis XI), Joan II penetró en el Principat sin permiso del Consell. La respuesta de los barceloneses consistió en organizar un ejército para sofocar el levantamiento campesino y destituir al monarca en junio de 1462.

Historia de Catalunya (La "Guerra Civil" Catalana [II])

Las continúas reivindicaciones de los labradores contra la opresión de los señores fue recogida, tímida pero interesadamente, por el rey Alfons V "el Magnánim" en la primera mitad del siglo XV, puesto que quería tener más control sobre la nobleza, alineada con los poderes institucionales de Barcelona. Su sucesor, Joan II "el Gran", heredó este clima de revuelta en el campo, que le resultará beneficioso en su enfrentamiento con el poder político barcelonés. La "Guerra de los Remensas", que se inicia en el 1462, coincide en fechas con la erróneamente llamada "Guerra Civil Catalana" y sitúa a la Diputacio General con dos frentes abiertos: la lucha en el campo contra los remensas y la lucha contra el rey. Los remensas serian, de facto, unos aliados de la causa del rey.

La crisis económica mediterránea hacia 1425 lleva la intervención por la vía de medidas proteccionistas, pero para aplicarlas hace falta vencer la resistencia de la oligarquía urbana ("Ciutadans honrats").
Las protestas y motines se suceden, lo cual da lugar a una serie de cambios y reformas (1436). Los mercaderes y menestrales proponen una serie de medidas: devaluación monetaria, prohibición de importación de productos, mejora de la producción textil, impuestos a extranjeros. Los ciudadanos honrados proponen medidas más limitadas: trabajos públicos por atenuar el paro, etc.

La intransigencia de estos últimos y su resistencia al cambio precipitaron la crisis económica y dividieron a los barceloneses, a partir de 1450, en dos grupos claramente diferenciados, la Biga y la Busca (tema tratado anteriormente):
- "La Biga": integrada por la mayoría de los ciudadanos honrados y algunos mercaderes, se considera, actúa y vive como un grupo nobiliario. Tienen tierras, castillos y derechos señoriales y viven de las rentas. Se oponen a las alteraciones monetarias.
- "La Busca": el partido de los menestrales y mercaderes que aspiran a controlar el gobierno municipal para hacer cumplir los privilegios, libertades y costumbres de Barcelona. Quieren la devaluación monetaria y medidas proteccionistas.

Entre la Biga y la Busca, Alfons V "el Magnánim" mantendrá una postura ambigua, puesto que por un lado necesita dinero y los aceptará tanto de unos como de otros, y de otra aspira, como los otros reyes del siglo XV, a imponer su autoridad en las Corts y sobre la nobleza.

Una vez iniciada la guerra, los de la Busca, que eran mayoritarios en el Consell de Cent, órgano de gobierno de la ciudad, tomaron partido por Joan II. Esto los enfrentó con la Generalitat, que en 1463 juzgó y condenó a muerte por conspiración a los consellers Pere Destorrent y Francesc Pallarès, junto con Bernat Turró, Martí Solzina y Joan de Mitjavila, miembros del partido de la Busca.

Historia de Catalunya (La "Guerra Civil" Catalana [I])

La Guerra Civil

1462–1472, es el enfrentamiento armado entre el rey Joan II "el Gran", Comte de Barcelona, y la Diputacio General por el control político del Principado. La muerte del príncipe Carlos de Viana, protegido de Barcelona y enfrentado con su padre Joan II, será la excusa para formalizar el inicio de una contienda que, de hecho, se venía esperando desde tiempos de su predecesor, Alfons V "el Magnánimo".

Con todo, la guerra es el resultado de una controversia política que enfrenta dos modelos opuestos: la monarquía y la oligarquía, el estilo absolutista y el pactismo. También está sobre el tablero la capacidad política de la Generalitat para asumir la soberanía y gobernar. Al empezar las hostilidades, toda la sociedad se ve obligada a optar por uno u otro bando en función de sus intereses e ideologías.
Empieza el siglo XV en medio de una profunda crisis que afectaba a toda Europa occidental y, especialmente, a Catalunya. Las causas fueron diversas: crisis de subsistencias de la población, la crisis demográfica que afectó especialmente al campo debido a las grandes epidemias, la crisis financiera, con el endeudamiento excesivo de las instituciones públicas, la reducción del volumen y de las ganancias del comercio internacional...

En Barcelona destaca especialmente la crisis social agraria, con la aparición del "movimiento remensa" que reivindica la supresión de los malos usos. En el aspecto político, la concepción autoritaria de la monarquía de la Casa castellana de los Trastámara topa, por un lado, con la creciente fuerza de las instituciones y los poderes económicos y, en el entorno rural, con fuertes tensiones con la nobleza y de esta con sus siervos.

Leyendas en Catalunya (Les "dones savies" de Sant Cosme [III])

De esta manera nace, les "Dones Savies de Sant Cosme". Comienzan su camino hacia el año 2009, cuando el Ayuntamiento del Prat de Llobregat les convoca para participar en la creación del "Consejo de Dones sàvies de San Cosme", un proyecto de participación ciudadana impulsado en otras poblaciones del Baix Llobregat (Corbera de Llobregat, Begues i Sant Vicenç dels Horts), con la voluntad de generar debates sobre las poblaciones y barrios donde las "Dones sàvies" han vivido y construido sus proyectos de vida.

Les Dones sàvies de Sant Cosme, que ya destacaban por su participación en la mayoría de actos populares de ciudad, participaron como Consejo de Dones sàvies en 10 encuentros, de las que se realizó una publicación con todas las aportaciones "Dones sàvies de San Cosme. Dialogo para la convivencia".

Después de este proyecto, el grupo fue creciendo y consolidándose, verbalizando la necesidad de continuar reuniéndose. A partir de este momento y poco a poco,  el colectivo va participando en proyectos culturales con el Plan de Actuación de Sant Cosme y con algunas entidades del barrio y del resto del municipio, así como  también generando sus propias iniciativas y acciones como colectivo.

El objetivo central de sus intervenciones en las diferentes actividades comunitarias es, aportar su conocimiento y su experiencia al resto de personas y poder construir una sociedad más justa y respetuosa con las personas.


Leyendas en Catalunya (Les "dones savies" de Sant Cosme [II])

Es por ello que comienza, la lucha de todos los vecinos y vecinas por un barrio mejor da sus frutos, y el Ministerio de la Vivienda y la Generalitat de Catalunya más a delante, empiezan a trabajar en el plan de remodelación urbanística integral del barrio, que incluye viviendas, locales y equipamientos nuevos. El barrio ha sufrido muchas remodelaciones, tanto en su estructura urbanística, como a nivel humano.
El barrio de Sant Cosme ha habido otros problemas sociales que han unido más a sus vecinos y vecinas. En los años 1980 Sant Cosme se convierte en un lugar de compra-venta de drogas, trayendo consecuencias tan negativas, como la muerte de hijos e hijas de vecinos y vecinas por su consumo, robos, consumidores in situ (delante de todo el mundo en escaleras, autobús, en la calle), y conductas que degradaban el espacio público.
Los vecinos y vecinas de Sant Cosme volvieron a unirse para luchar contra la droga y las personas que la vendían. Hoy en día se sigue luchando contra esa "delincuencia" del barrio y la lucha contra la droga, es una de las bazas de los vecinos
Desde el principio, en la construcción del barrio, han convivido payos y gitanos y actualmente en el barrio conviven muchas más culturas (magrebíes, salvadoreños, colombianos, paquistaníes, rumanos…).

Por desgracia y a pesar de los esfuerzos por normalizar la imagen del barrio por parte de los vecinos y del Ayuntamiento del Prat de Llobregat, éste siempre ha sido un barrio muy estigmatizado por la población en general.


Leyendas en Catalunya (Les "dones savies" de Sant Cosme [I])

Las "Dones Sàvies" de Sant Cosme, son un referente en el trabajo comunitario de un barrio de El Prat de Llobregat. Ellas desde el incio formaron parte activa de la lucha de la gente del barrio de Sant Cosme i Sant Damià por conseguir viviendas dignas para los vecinos de que pasaron de vivir en un barrio afectado por las drogas, la delincuencia y la falta de cohesión comunitaria, a vivir en un barrio integrado.

Sant Cosme y Sant Damiá es un barrio de obreros que se empezó a construir a partir de la década de los 60, con la llegada de la población que vivía en las diferentes barriadas de barracas de Montjuïc y del Somorrostro (andaluces, castellano manchegos, extremeños, catalanes…).
En 1964 empiezan a gestarse grandes proyectos urbanísticos  para hacer de Barcelona, una gran ciudad. Para ello debían de resituar a la población que vivía en las diversas barriadas de barracas de Barcelona. Fue entonces cuando la Obra sindical del hogar, entidad estatal del régimen franquista, empieza a construir de manera masiva y en una zona agrícola al sur del municipio del Prat de Llobregat, viviendas para alojar a toda esta población. Las viviendas eran construidas con  materiales de mala calidad, y estaban situadas en polígonos de difícil acceso. Sant Cosme en aquella época era terreno agrícola, donde había varias masías, pero  entre 1965 y 1968 se construyeron 2301 albergues provisionales, aún con la negativa del ayuntamiento de El Prat de Llobregat.

Los vecinos y vecinas estaban aislados, sin un centro médico próximo, ni un comercio, ni una escuela donde llevar a los niños, y viviendo en unas condiciones deplorables. Por todo ello, se empezó a reclamar un barrio nuevo. En 1972 se crea la asociación de vecinos Sant Cosme y Sant Damiá, y empiezan, de manera más organizada, a reclamar un barrio mejor donde vivir.


miércoles, 13 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [VII])

La primera crisis de subsistencia en Catalunya se dejó sentir en 1333, y las crónicas de la época lo llamaron "el mal año primero". En este contexto de crisis agrícola y demográfica llegó a Catalunya, en 1348, pero la epidemia de peste negra, fue reaparecióendo sistemáticamente en los años 1381, 1396, 1397, 1410, 1429, 1439, 1448, 1465-66, 1476, 1483, 1486, 1493 a 1494, 1497, 1501 y 1521. Por otra parte, como las desgracias no vienen solas, una serie de terremotos sacudirían el territorio catalan en los años 1410, 1427 a 1428 (acaba con destrucción de Olot (La Garrotxa [Girona]) y 1448.Las consecuencias de esta pandemia (peste negra) se sufrió tanto en las ciudades como en las zonas rurales catalanas. Por ejemplo, se da el caso de la ciudad de Barcelona, es paradigmático en este sentido: hacia 1340 la capital contaba con unos 40.000 habitantes, mientras que a mediados del siglo XV la cifra se había reducido hasta 20.000, es decir, la ciudad de Barcelona había perdido el 50% de sus habitantes en sólo un siglo, a causa de las enfermedadSin embargo, la existencia de los llamados "masías polvorientas" (tierras que resultari desocupadas, ya fuera por la muerte de sus habitantes debido a la epidemia de peste negra o por motivos económicos o la huida por miedo al castigo divino) en las zonas rurales de la Catalunya oriental son un ejemplo de los efectos devastadores de la epidemia en este mundo rural.
Esto procaría la crisis de los siglos XIV y XV, al frenar el crecimiento de la actividad económica. En el campo, disminuyó la producción de alimentos y el incremento abusivo de la presión de los señores sobre los agricultores impulsó la emigración hacia las ciudades. En la industria, la subida de los precios y de los salarios sacó competitividad a los productos catalanes para su exportanción no solo en el territorio nacional sino con el resto de Europa. Los mercaderes y los artesanos catalanes pidieron medidas proteccionistas para evitar la entrada de manufacturas extranjeras, sobre todo de oriductos textiles (una de las principales industrias, que han dominado a lo largo de nuestra historia), y la devaluación de la moneda para hacer competitivos los productos catalanes. Paralelamente, en muchas poblaciones catalanas, la banca quebró. El gran comercio comenzó a caer, como consecuencia de las quiebras bancarias y del constante endeudamiento de la ciudad de Barcelona, a principios del siglo XV, eso provoco que el gobierno de la ciudad creara la Mesa de Cambio de Barcelona.

Esta nueva banca municipal tenía por funciones la centralización de todos los cobros y pagos de la ciudad; la financiación de las compras de comestibles que Barcelona necesitaba (especialmente de trigo); y la administración de la deuda pública municipal

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [VI])

Los apestados juntaron a otro colectivo terriblemente marginado de la vida social como era el de los leprosos (que iban de pueblo en pueblo usando una campanilla o un cencerro para advertir de su presencia). No sólo la Peste Negra afectó los subconscientes colectivos de una manera tan acusada; de otros fenómenos de carácter más bien psicológico contribuyeron a desatar una incontrolable sugestión de integrismo religioso que llegaba a límites de paroxismo místico. Muchas regiones del continente se vieron inundadas de puñados de fieles que se suicidaban colectivamente o se tiraban a predicar una nueva cruzada liberadora para redimir sus pecados. Un buen ejemplo es la Cruzada de los Niños de 1212, originada por las prédicas de algunos religiosos fanáticos que llegaron a influir completamente las masas de niños y adolescentes haciendo que miles de ellos se movilizaran tras un ideal exaltado que prometía la reconquista de tierra Santa de manos de los infieles musulmanes. Allí donde los caballeros cruzados no habían podido triunfar, aseguraban que los niños y jóvenes lograrían una victoria definitiva sin ni siquiera tomar las armas. A pesar de que la Iglesia católica condenó aquella locura, el Papa Inocencio III se vio impotente a la hora de evitar que hasta un total de dos expediciones infantiles y juveniles salieran de Francia y Alemania encabezadas por dos niños (Nicolau y Esteve) que eran considerados directamente interlocutores con Dios.Aparte de ser una posible causa de la leyenda (que derivó en cuento popular) del flautista de Hamelin (el recuerdo quedó muy marcado en Alemania) unos 15.000 niños y niñas murieron de frío y hambre por los caminos ... o acabaron convertidos en esclavos cuando fueron capturados por comerciantes egipcios que aprovecharon la ocasión para hacer un jugoso negocio. Años más tarde también se hizo tristemente famosa la Cruzada de los Pastorets (1251), de grupos de adolescentes de 15 años comandados por el oscuro monje Jacob que, después de muchas atrocidades, acabaron para saquear y predicar una nueva religión basada en la amor, en la tradicional zona herética de Occitania -influïda por catarisme-. Condenados también por la iglesia, fueron perseguidos y exterminados progresivamente para garantizar el orden y eliminar aquella subversión que discutía el feudalismo y la jerarquía eclesiástica (los últimos pastorcillos fueron liquidados por las tropas de Enrique III de Inglaterra).

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [V])

Las extravagancias más incongruentes llegaron también de la mano de astrólogos y físicos tales como los de la Sorbona de París, que anunciaron al rey Felipe VI de Francia que todo era culpa de una maligna conjunción astrológica de los planetas Saturno, Júpiter y Marte el 24 de marzo de 1345. la estadística general ha facilitado la cifra de unos 75 millones de muertes en todo el mundo debido a esta pandemia, lo que supuso menos una disminución notable de la población humana de la época (algo que muchos científicos han clasificado como un mecanismo natural de limitación y corrección de la demografía planetaria). El tercer jinete del Apocalipsis (la Peste) fue seguramente el más temido y singular de los cuatro (Hambre, Guerra y Muerte son los otros tres), pero la Europa del siglo XIV sufría una serie de convulsiones que acentuaron el panorama apocalíptico : la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra, el avance turco por el Oriente, guerras marítimas entre las repúblicas italianas, la Reconquista en España ... e incluso un cambio repentino del clima hizo que las circunstancias fueran aún más duras, pues entre 1315 y 1322 la temperatura media disminuyó notablemente (una pequeña era glacial) y se hiela muchas cosechas. Sumando a todo esto, la falta de previsión, las pocas barreras que pudieron apaciguar los efectos de la Peste Negra se derrumbaron una tras otra.

Podemos conocer el impacto de esta pandemia a través del recuento de las lápidas de los cementerios medievales -aunque muchos difuntos no murieran exactamente de pesta-, la rapidez de rotación de los cargos públicos y clericales -que quedaban vacantes- o la desaparición repentina de comunidades monacales y aldeas que habían recibido el impacto de la epidemia de forma directamente devastadora. Por otro lado también conservamos las crónicas que se redactaron describiendo los efectos y las consecuencias de la epidemia por parte de numerosos testigos

Leyendas en Catalunya (La vella Brigia)

La "Vella Brigia" es una especie de espantacriatures de la que se sabe muy poco. Vive en una cueva del término municipal de Setcases (Ripolles [Girona]), aunque la historia se ha extendido por Villalonga y el Vall de Camprodon, desde donde, degún cunenta la leyenda se come vivas las criaturas que se acercan. A pesar de tener un comportamiento más tirando a "ogresa" se la relaciona también con las encantadas o "dones d'aigua".

martes, 12 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [IV])

Por desgracia la mayoria de la poblacion eran analfabetos y profundamente supersticiosos, la mayoría de afectados por la "Peste Negra" creían en la "Ira Dei" ("Ira de Dios"), atribuyendo la plaga en un merecido castigo divino, esto era propagado por los eclesiasticos para mantener fiel a la población con el miedo divino. De aquí que se empezaran a generalizar procesiones de penitentes gigantescas (de hasta más de 10.000 personas), gente que se flagelaba constantemente para redimirse a los ojos de Dios (con el consiguiente peligro de acentuar la epidemia transportando su las bacterias de un pueblo a otro). Los penitentes iban equipados con enormes látigos y cruces de hierro, exaltados de una profunda xenofobia antisemita y anunciando el fin del mundo y el Apocalipsis.
Los que aún aguantaban sanos se ponían bajo la protección de "Sant Roc" o de "Sant Sebastià" (a raíz de las heridas y todo tipo de heridas que sufrieron estos santos, como se les representa en las imágenes). Incluso se llegaron a generalizar toda una serie de remedios supuestamente eficaces pero que hoy nos parecerían totalmente ridículos para frenar la epidemia.
A menudo las acusaciones de propagar esta enfermedad (incluso de crearla) la reciban los judíos (el odio de los clerigos a ellos, les hacia afirmar que ellos eran los culpables del envenenamiento premeditado de pozos y fuentes). Esto era suficientes para desatar la histeria colectiva y ofrecer una explicación antisemita. Las masas, enfurecidas, asaltaron e incendiaron los calles de Basilea, Zúrich, Chillon, Barcelona, ​​Cervera, Tàrrega, Estrasburgo, Toledo, Maguncia o Londres, pero el Papa Clemente VI llegó a firmar una bula donde negaba la culpabilidad judía (porque él también veía, con toda la razón del mundo, que los judíos también sufrían y morían de peste) al mismo tiempo que ofreció cobijo a los refugiados hebreos en su feudo del condado de Venaissin (cerca de la corte papal de Aviñón). Más o menos 200 fueron las comunidades semitas que desaparecieron en todo el continente, a pesar de esta rectificación papal de última hora.

Historia de Catalunya (La "Peste Negra" [III])

La Peste presenta tres variantes típicas:
- La peste bubónica: es la forma más común de peste. Se transmite por la picadura de la pulga, que vive como parásito de la rata, la primera a infectarse con la bacteria. Su tasa de mortalidad, sin tratamiento, se sitúa entre el 30% y 75% de los casos. El síntoma característico de esta variante de la enfermedad es la aparición de bubones en la ingle, el cuello y las axilas por los que supura pus y sangre. La aparición de estas tumoraciones va acompañada de fiebre alta (entre 38 y 41 ° C), vómitos y confusión o delirio.
- La peste pulmonar o peste neumónica: es la segunda variante más extendida de la enfermedad y suele darse en climas fríos. Es la única de las tres variantes que se transmite por vía oral, y la única que sigue la vía hombre-hombre, a través de gotas de saliva contaminada por la bacteria de una persona infectada. La tasa de mortalidad es altísimo, del 100% sin tratamiento desde los primeros momentos de la infección. Los síntomas característicos son la dificultad para respirar (disnea), la aparición de coloraciones azuladas / violáceas por el cuerpo (especialmente en la cara) como resultado de una cianosis y, sobre todo, la expectoración sanguinolenta.
- La peste septicémica: es la menos frecuente de las tres formas pero, a la vez, la más mortífera, dado que la infección invade rápidamente el torrente sanguíneo. Causa la muerte a casi a todos los enfermos. Los síntomas más característicos son la fiebre alta y la aparición de manchas de color oscuro o morado por todo el cuerpo, originadas por hemorragias bajo la piel.
Así pues, aunque originariamente el brote de peste correspondería a la variedad bubónica, a medida que ésta se propaga dio lugar a la aparición de las otras variantes, que son siempre secundarias. Durante los primeros días, y coincidiendo con el periodo de incubación de la enfermedad, la persona infectada no presenta ninguna sintomatología. Pasados ​​unos días, sin embargo, la plaga se manifiesta con toda su virulencia y la mayoría de las víctimas mueren en el plazo de cuatro a siete días.