lunes, 2 de mayo de 2016

Leyendas sobre las flores (El Muerdago)

Cuando Balder, (dios de la primavera), era apenas un niño, su madre, Frigga, (diosa del amor y la belleza), tuvo un sueño en el que se le alertaba sobre la muerte de su hijo, advirtiéndole que al momento que esto ocurriera, todo ser viviente sobre la tierra perecería con él.
Alarmada por dicha amenaza, Frigga habló con los cuatro elementos y todo ser viviente, haciéndoles prometer que nada ni nadie le harían daño. Sin embargo, a Frigga se le olvidó acercarse al muérdago por considerarle muy jóven, insignificante e inofensivo. El malvado dios Loki, disfrazado de anciana, logró descubrir quien era aquel único ser vivo que no había prometido no hacerle daño a Balder, en una oportunidad Balder quiso hacer alarde de su invulnerabilidad, e invitó a todos los dioses a jugar a las lanzas para demostrar que nada podía hacerle daño, Loki, (Dios de la Traición, las Mentiras y los Engaños), aprovechó la oportunidad y elaboró una lanza con punta de muérdago para quitarle la vida al pequeño fanfarrón. Con su muerte, se cumplió la profecía, y al instante, el cielo palideció, las plantas comenzaron a morir, a la vez que el planeta se iba envolviendo en la crudeza del invierno.
Frigga lloraba desesperada y desconsoladamente, mientras besaba a su hijo en nombre de su último adiós, los dioses conmovidos con tan implacable dolor y tan puro amor decidieron devolverle la vida al pequeño Balder, no sin antes castigar a la pequeña planta convirtiéndola en una planta parásito y dependiente de otras plantas para vivir, y así mantenerla vigilada para siempre por haber causado tan enorme desdicha. Una vez devuelto a la vida y como muestra de amor y agradecimiento a su madre, Balder ordenó que en adelante, cada vez que una pareja pasase bajo una rama de muérdago, debía besarse para perpetuar el amor verdadero en la tierra.


Leyendas sobre las flores (La Adelfa)

Cuentan los más viejos que allá por los años en que se luchaba contra los franceses, en la "Guerra de la Independencia", a la ciudad malagueña de Ronda llegaron los soldados de Napoleón dispuestos a derrotar a los guerrilleros, estos eran grupos de personas que se habían unido y ocultos en la Sierra Rondeña y apoyados por el conocimiento del terreno luchaban por su tierra y su libertad.
Los habitantes de la ciudad, listos como nadie, urdieron un plan para aniquilarlos y así, pensaron agasajarlos con una opípara cena consistente en conejos a la brasa. Sorprendidos los franceses no dudaron en aceptar la invitación y así los rondeños comenzaron a perparar un banquete para sus invitados; mientras que algunos hombres salieron a la sierra para cazar los conejos algunas mujeres distrajeron a los soldados cantando y bailando y otras fueron a recoger ramas de adelfa.
Al atardecer empezaron a preparar la cena, prepararon los conejos y los iban ensartando en las varas que habían recogido antes y los asaron. Los soldados comieron tan deliciosa comida regada con buen vino, y bailaron hasta que el sueño los rindió. A la mañana siguiente, todo el ejército allí acampado estaba muerto.


viernes, 29 de abril de 2016

Presidents de la Generalitat (Climent de Solanell i de Foix)

Climent de Solanell i de Foix, nace en el s. XVII - Muere en Barcelona el 9 de febrero de 1701. Fue el cien decimoquinto Presidente de la Generalitat de Catalunya entre los años 1698 y 1701. Fue pavorde de la colegiata de Àger (Girona).
En París se publica un libro del canónigo Legrende titulado "Ensayos de la historia de Luís el Grande" donde se acusa al pueblo de Barcelona de reclamar la rendición a las tropas reales durante el sitio de Barcelona. La Diputacio y el Consell de Cent protestan por esta acusación mediante la publicación del "Escudo de la verdad" (Barcelona 1699) donde vinculaban la pérdida a la mala gestión del virrey Velasco. En su trienio ante la Generalitat murió el rey Carlos II de España el 1 de noviembre de 1700 y se empezó a forjar la "Guerra de Sucesión"
Parece que murió de melancolía el 9 de febrero de 1701 por el tratamiento que habían dado los diputados a la sucesión de Carlos II, aceptando su testamento y a Felipe de Anjou como rey. (hoy se esta demostrando que ese testamento era falso y que posiblemente era más interes por parte de los castellanos, lo que haria que esta Monarquía actual no fuera legal, ya que no eran los herederos a Carlos II)

Presidents de la Generalitat (Rafael de Pinyana i Galvany)

Rafael de Pinyana i Galvany, nace y muere en Tortosa (Tarragona) en los s. XVII - XVIII. Fue pavorde y canónigo de Tortosa, fue el cien decimocuarto Presidente de la Generalitat de Catalunya, siendo nombrado el 22 de julio de 1695.Su padre, Josep de Pinyana de Tortosa, era mercader de Barcelona y juez de apelaciones del Consulado de Mar y Diputado Real. Rafael de Pinyana era ciudadano honrado de Barcelona y doctor en derecho. Asistió a las Corts de Barcelona (1701) y en 1703 formó parte de la conferencia de notables para desbloquear el "Tribunal de Contrafaccions" (era la Institución de Catalunya que garantizaba la aplicación de las Constituciones Catalanas y resolver de manera suprema ante cualquier acción por parte del Rey, o de los oficiales del Rey), contraria al ordenamiento constitucional catalán  y por la suspensión del anterior diputado eclesiástico, Antoni de Planella y de Cruïlles.Las invasiones francesas durante el trienio anterior por el norte de Catalunya, llegan hasta la puerta de Barcelona. La primavera de 1697, Inglaterra firmaba la paz con Francia, mientras que la monarquía española mantenía el enfrentamiento. Los franceses tratan de presionar a Carlos II de España y acechan Barcelona en 1697 y los diputados se trasladan en Vilafranca del Penedès. Rafael de Pinyana reclama poder convocar al "somatén", pero la desconfianza de Madrid por los hechos de 1640, no lo permiten. La defensa a cargo del virrey Velasco y ante su poca eficacia, los diputados plantean un memorial de queja al rey en el mes de julio. Finalmente, Velasco es destituido el 8 de agosto y el 11 de agosto termina formalmente el sitio de Barcelona con los pactos de entrega y la salida de la guarnición el día 15.

Presidents de la Generalitat (Antoni de Planella i de Cruïlles)

Antoni de Planella i de Cruïlles, nace en el s.XVII ¿? - Muere en Besalú 1713. Abad de Sant Pere de Besalú (1688-1713), fue dos veces Presidente de la Generalitat de Catalunya, la primera vez fue nombrado el 22 de julio de 1692 para el trienio 1692 a 1695, siendo la cien decimotercera persona en ejercer este cargo, y la segunda entre el cien decimosexto y cien decimoséptimo presidente entre los años 1701 y 1704 a los inicios de la Guerra de Sucesión.Era hijo de Joan Francesc de Planella i Despujol, señor de Castellcir y barón de Granera (ambas localidades de Barcelona).A su primer trienio como President de la Generalitat de Catalunya (1692-1695) se inicia la ocupación francesa de una buena parte del Principado que se prolongó hasta el 1697. El 1693 se produce el asedio de Roses y el 1694 Verges, Palamós, Hostalric y Girona. La castellanofòbia era superada por la francofobia y para conseguir adhesiones, los franceses publican en 1694 un folleto título "Alerta Catalans". Los primeros días de septiembre de 1694, los diputados deben contrarrestarlo con una proclama de fidelidad de Catalunya al Rey Carlos II de España.A su segundo mandato (1701-1705) recibió a Felipe de Anjou cuando entró en Barcelona el 2 de octubre de 1701. El nuevo rey suponía una transición de los Austrias a los Borbones y la oportunidad de poder resolver agravios y asuntos unas nuevas cortes, un siglo después de las Corts de Barcelona de 1599, si descontamos las fallidas de 1626 y 1632. En 1703 fue destituido por una acusación de implicación en un tema de contrabando. Tras una denuncia de los arrendatarios de la "bola", los diputados hicieron una inspección en su casa el 15 de julio de 1703, encontrándose unas ropas no declaradas. Le abrieron un proceso por el que fue suspendido de las funciones y los ingresos. Este hecho provocó, indirectamente, un enfrentamiento entre los diputados y la corona para defender las competencias exclusivas de la diputación para abrir procesos.A pesar de estos incidentes institucionales, asistió a las Corts de Barcelona (1705)

Leyendas sobre las flores (El Peral)

Hace mucho, mucho tiempo, vivía en el pueblo una mujer anciana y vagabunda, andrajosa a la par que sucia, a la que la gente conocía como la Tía Miseria. Esta mujer vivía únicamente con las limosnas que los lugareños le daban y con los frutos de un peral, el único árbol que existía cercano a la cueva donde residía. La mayoría de las veces podía subsistir con las limosnas que recogía pero otras veces eran insuficientes y tenía que alimentarse con las peras del preciado árbol. La vieja pasaba desapercibida y no se metía con nadie pero eran muchos los gamberros que se acercaban hasta su cueva para increparla, meterse con ella y, sobre todo, coger las peras del frutal con las que se alimentaba la pobre Tía Miseria. Eso importunaba sobremanera a la vagabunda anciana y la hacía pasar incluso días sin comer.
Una noche de gran tormenta sobre la población de Altea, la Tía Miseria recibió una visita muy especial. Empapado, calado y chorreando agua un anciano vagabundo y andrajoso al igual que ella apareció ante su cueva para pedirle refugio y alimento. La anciana que estaba haciendo un caldo con alguna de las limosnas que había conseguido en el pueblo accedió gustosamente a hospedar al vagabundo y le ofreció un plato de alimento. Tras una noche de charla y compañía ambos quedaron agotados y dormidos en la cueva.
Al día siguiente el vagabundo anciano confesó a la Tía Miseria que, en realidad, era San Antonio y que debido al humano acto que tuvo con él la noche anterior, resguardándolo de la tormenta y dándole cobijo en la cueva y alimento, le concedería aquello que más quisiera. La anciana le dijo que no le hacía falta más que lo que tenía pero ante la insistencia del Santo accedió a realizar la petición y suplicó que todo aquel que cogiera sus peras quedara pegado al árbol hasta que ella lo dejase bajar, sirviendo así como escarmiento público y como disuasión de los ladrones. Así fue como desde ese momento todo aquel que iba a robar las frutas del peral de la Tía Miseria se quedaba adherido al árbol y no podía bajar hasta que la andrajosa anciana lo permitía, pagando el género que iba a robar y recibiendo una azotaina pública por gamberro. Así pasaron unos años en los que la Tía Miseria vivió plácidamente en su cueva y no pasó hambré jamás.
Llegada que fue su hora vino a buscarla la Parca. La vetusta anciana, haciendo gala de la sabiduría aprendida con la vida, le dijo a la Muerte que subiera al árbol para recoger unas cuantas peras y poderlas llevar con ella. La moira de la muerte tomando las palabras de la Tía Miseria como una última voluntad se encaramó al frutal y allí quedó pegada. Lógicamente la vagabunda no permitió que la Muerte bajase del árbol y de esta manera comenzó una era en la que ni la anciana ni ningún ciudadano murió. Ni epidemias ni guerras causaban baja alguna lo que, en vez de ser noticia de alabanza, rompió el discurrir normal del destino, cosa que empezó a molestar e iquietar a los más ancianos y sabios de Altea. Cansados de una vida larga y eterna decidieron armarse e ir a derribar el peral. Ellos también quedaron pegados al árbol...
El enorme peral plagado de personas pegadas se tambaleaba de un lado a otro pero no caía. Todos empezaron a implorar a la Tía Miseria que los dejase bajar y la vieja mujer, muy astuta nuevamente, dijo que los dejaría bajar con una condición: que la Muerte no fuera a buscarla hasta que ella la llamara por tres veces. La Muerte accedió y se cobró las vidas que por naturaleza le correspondían. Ciclo de la vida.
Y la Miseria... siguió anidando en este mundo, oculta en una cueva desconocida y escoltada por un peral eterno.
 
 

Leyendas sobre las flores(El Toloache)


Una noche, cuando el rey dormía tranquilamente en su tienda, fue despertado por los lamentos de una niña que, desnuda y hambrienta, había llegado, nadie sabía de dónde, al lugar dónde el rey descansaba. Conmovido éste por su extraordinaria belleza, la adoptó y educó con el cariño de un padre.
La niña crecía , y su maravillosa belleza aumentaba, llegando a convertirse en una criatura tan fascinadora que los siete hijos del rey se enamoraron de ella apasionadamente. Desde entonces, la paz dejó de reinar en el palacio y entre los hermanos se desencadenaron los celos y el odio. La joven, aunque los quería a todos, no amaba a ninguno, y los príncipes, para decidir cuál se casaría con ella, acordaron citarse para un combate fratricida del que sólo pudiera sobrevivir uno de ellos. Cuando el rey se enteró de lo acordado , y creyendo que no había otro medio para impedirlo, ordenó a sus servidores que quitasen la vida a la hermosa doncella. Siguiendo éstos las órdenes de su señor, se la llevaron al monte y allí, creyéndola muerta, la abandonaron malherida.
Cuando la joven recobró el sentido, atemorizada, corrió sin rumbo fijo a través de la selva. Sus pupilas se dilataban intentando ver en la oscuridad, y sus párpados se ennegrecieron por el terror. Entonces salió la luna llena y el toloache abrió sus flores. Una de ellas habló, ofreciendo refugio a la fugitiva, y ésta, reduciéndose prodigiosamente de tamaño, se introdujo en el seno de la flor. Allí vive desde entonces, y allí sanaron sus heridas y encontraron alivio sus dolores. A cambio, el toloache adquirió sus facultades maravillosas. Su jugo ensombrece los párpados y dilata las pupilas; aplicado a la piel, calma los dolores, y tomada la hierba en infusión puede hacer dormir e incluso matar. Desde entonces, para ocultar a su protegida sólo abre sus flores las noches de plenilunio, y ni los príncipes, sus siete enamorados que la buscaron transformados en mariposas, pueden encontrarla, porque los insectos nunca se acercan al toloache, pues saben que el aroma que sus flores despiden es mortal.


Leyendas sobre las flores (La Mandragora)

Se creía que la planta tenía características humanas porque sus raíces parecían dos piernas. Hay historias que cuentan que esta gritaba lamentándose cuando la arrancaban de la tierra, pudiendo enloquecer a las personas; y por eso amarraban a un perro a la planta para arrancarla. Según creencias populares crecía bajo los patíbulos donde caía el semen a veces eyaculado por los ahorcados (durante las últimas convulsiones antes de la muerte o por erección y eyaculación postmortem). Era usada tanto en magia negra como en magia blanca, ya que es venenosa y curativa al mismo tiempo, según el uso; y cuando juzgaron a Juana de Arco la acusaron de usar la planta porque pensaban que ese era el pecado de que oyera voces. Se dice que favorece la libido. Los antiguos alemanes la llamaban Alraune.
Animismo en la Mandragora, Tacuinum Sanitatis, 1474.
La leyenda asegura que todas las raíces de mandrágora se transforman en hombrecitos de verdad, como pequeños duendes, y que se dedican a favorecer al dueño de la planta. No asegura la leyenda que todas las raíces de mandrágora tengan forma humana. Que la tienen algunas, sí. Y que éstas son las verdaderas plantas hechiceras. El afortunado poseedor de una raíz de mandrágora en forma de hombrecito sostiene que esta planta, en el momento de arrancarla grita. Y que el grito mata a quien intenta arrancarla. Y que el procedimiento para arrancarla y salvar la vida es el siguiente. Se cava hondo alrededor de la raíz hasta ponerla al descubierto. Mientras no se intente arrancarla no hay peligro. Se ata una cuerda a la raíz y el otro extremo se ata al cuello de un perro. Se llama al perro desde cierta distancia. El perro quiere acudir, tira de la planta y la arranca, grita, y el perro muere. No hay más remedio que sacrificar al perro. Pero se ve que, dado el poder hechicero de la mandrágora, merece la pena sacrificar un perro

jueves, 28 de abril de 2016

Presidents de la Generalitat (Benet Ignasi de Salazar)

Benet Ignasi de Salazar, nació Baños de Río Tobía (La Rioja) en 1615 - Muere en Barcelona 1692. Benet sería el último Presiden de la Generalitat hasta la llegada de Jose Montilla Aguilera. Fue obispo de Barcelona (1683-1692) y fue el cien duodécimo President de la Generalitat de Catalunya entre los años 1689 y 1692, nombrado el 22 de julio de 1689. Ingresó en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla (La Rioja) en 1629, donde llegó a ser abad. Posteriormente, fue abad del Monasterio de Jerez de la Frontera (Cadiz) y abad general de la congregación de Valladolid de su orden. Ejerció el cargo de calificador de la inquisición y de teólogo del rey. Fue nombrado obispo de Barcelona (1683 a 1692).Pacificó a los sublevados por el tributo injusto en Sant Andreu de Palomar. Concedió privilegios a los beneficiados de Sanr Sever.Las tensiones históricas por las condiciones de alojamiento de las tropas, llevó a una sublevación campesina simultánea en Sant Boi de Llobregat, Gavà, Begues, Castelldefels, Sant Vicenç dels Horts, San Clemente, San Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern , Cornellà de Llobregat, Sarrià, Sant Joan Despí y Centelles (La Revolta dels Gorretes). Tanto la Diputacio como el Consell de Cent apoyaron al virrey quien pudo reprimir la situación en algunas plazas y levantar el asedio que comenzaba sobre Barcelona el 30 de noviembre de 1689. Esta fidelidad institucional hizo que los diputados obtuvieran el título de "ilustres y fidelíssimos", mientras los Consejers de Barcelona tenían derecho de cobertura ante el Rey asimilado a los Grandes de España. Paralelamente, y para evitar la represión sobre los sublevados, la Generalitat propone el perdón real a cambio de un donativo de 190.000 libras para atender la caballería. Se aceptó, si bien la recaudación nunca llegó a la cifra comprometida debido al empobrecimiento generalizado del país. Este incumplimiento fue motivo de nuevas tensiones entre el virrey, Juan Clarós Pérez de Guzmán duque de Medina Sidonia, y los diputados entre 1690 y 1694.Paralelamente, las tropas francesas continuaban acosando a la frontera, cae la Seu d'Urgell en junio de 1691 y julio vigésimo cinco galeras protagonizan el "bombardeo de Barcelona".

Presidents de la Generalitat (Antoni de Saiol i Quarteroni)

Antoni de Saiol i Quarteroni, nació y murio en Barcelona entre los siglos XVII y XVIII (1705). Fue canónigo de Barcelona. Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1686. En su familia también fueron personajes destacados sus hermanos, Felicià (1646-1713) era fraile de la orden de San Juan y mayordomo del archiduque Carlos; Francesc, un austracista quien fue capitán de la Coronela de Barcelona (era la fuerza armada del municipio de Barcelona, con fines defensivos. Formada en buena parte por artistas y artesanos de los gremios de la ciudad, se organizaba en compañías, bajo el mando del primer consejero del Consell de Cent de la ciudad) durante el sitio de 1697 y caballero de la orden de Calatrava en las Corts de 1705 hasta 1706; y Daniel, arcediano de Barcelona y propietario de una biblioteca científica de gran valor.Antonio de Saiol junto con su hermano Daniel fueron protagonistas destacados en la "Revuelta dels Gorretes" (1687-1689) en apoyo a los agricultores.Durante su mandato como President continuó el conflicto entre la población y las tropas reales instaladas permanentemente desde las guerras con Francia (1673-78 y 1684). Saiol apoyó a las quejas elevándolas al virrey Diego Felipe Messía de Guzmán, quien posteriormente se convertiría en austracista y sería perseguido y muerto por orden de Felipe V. El virrey acusó a Saiol de incitar a las masas y este dirigió directamente al rey sus quejas con indignación del virrey que mandó cortar el correo, en contra de los fueros catalanes y de un capítulo específico sobre la correspondencia con el rey aprobado en las Cortes de 1599.Estos enfrentamientos acabarían con una acusación contra Saiol que haga que, entre julio de 1687 y el 11 de mayo de 1688, sería desinsaculado y sustituido por Francisco Bernat de Ponce, abad del Monasteri de Sant Cugat.

Presidents de la Generalitat (Baltasar de Muntaner i de Sacosta)

Baltasar de Muntaner i de Sacosta, nace en el s. XVII - Muere en Madrid el 7 de noviembre de 1711. Fue pavorde de Berga (Barcelona), posteriormente fue abad del monasterio de Sant Cugat del Vallés (1696-1711) y nombrado arzobispo de la ciudad de México en 1711, cargo al que renunció.  Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1683.Fue hijo de Pere de Muntaner i de Solanell, doctor en derecho, y de Teresa de Sacosta i de Sunyer, de familia de juristas. El 1664 fue embajador de Barcelona ante el rey Felipe IV de Castilla y en 1669 obtuvo el título de noble.Durante su mandato como presidente de la Generalitat vuelven las invasiones francesas con la Guerra de las Reuniones. Formalmente la guerra es declarada en noviembre de 1683 y Carlos II pide a la Generalitat que prepare un tercio de 400 hombres. Será en marzo de 1684 cuando 16.000 franceses con el mariscal Bellesfonds el frente cruzan la frontera y conquistan el Empordà. El virrey Alexandre de Bournonville defendió heroicamente Girona en mayo de 1684. Con todo, el hecho de no atacar y restar a la defensiva le acabaría costando el cargo, y fue sustituido por Diego Felipe Messía de Guzmán el 6 de octubre de 1684. la paz se había firmado antes, el 15 de agosto, y prorrogaba la paz de Nimega durante veinte años más. Con todo, la Generalitat continuaba reclamando una mejora de las defensas en la frontera, siempre precarias. La incapacidad de la hacienda y la intendencia real obligaba a sus soldados al pillaje y de rebote tensionar el clima social con la agricultura. Esta situación acabó desembocando en la "Revolta de les Gorretes" (fue un levantamiento campesino contra los abusos de las tropas del rey Carlos II, que tuvo una especial intensidad en Osona, el Bages y el Vallès Oriental)

Leyendas sobre las flores (El Azafran)

La leyenda más conocida es en la cultura griega antigua, que tenía al azafrán como elemento principal, en la tragedia de Crocus y Smilax narrada por el poeta Ovidio. El joven y bello Crocus se pone en marcha para perseguir a la ninfa Smilax en los bosques cercanos de Atenas. La diversión de los juegos amorosos y adulatorios suceceden. Sin embargo al poco tiempo Smilax se empieza a cansar de Crocus, lo que aumenta el deseo de Crocus de agradar sorprendiéndola, en este delirio Crocus es transformado por los dioses en una flor de colores radiantes como símbolo de la pasión de Crocus por la bella ninfa Smilax


Leyendas sobre las flores (El Romero)

La leyenda del romeor, es muy simple y bella, pero muy antigua y dice que  la Virgen María, en su huida de Egipto, cuando el viento soplaba fuerte, dejó caer un bello manto azul que la cubría, y éste cayó sobre las ramas de un simple arbusto verde.
Desde entonces, se dice que éste floreció dando pequeñas flores azules iguales al color del mando de la Virgen. A este arbusto verde, lo conocemos hoy con el nombre del “romero“.
Algunos creen que cada vez que el Romero florece, es porque la Virgen María ha pasado por allí. A veces convocada por oraciones, y otras de pasadas nomás… a manera de una visita amorosa y protectora.

Leyendas sobre las flores (El Almendro)

El Almendro de Monda
Se dice que existió en Monda, una joven de tanta belleza, que sus cualidades de cuerpo y alma eran alabadas por igual, pues si blanca era su tez, igualmente intensa era la limpieza de su alma. Practicaba la caridad con los más desfavorecidos, de modo que no había persona que no hallase en ella liberalidad en sus necesidades, consuelo para sus penas y algún remedio para los males del cuerpo; era, en fin, de un angelical atractivo.
La joven vivía felizmente con su familia en una finca de su propiedad situada en el marquesado de Villeta, en la que el padre había heredado una casa suficientemente amplia para dar albergue a todos los miembros de la familia y en la que cultivaban todo tipo de árboles frutales, sin que faltaran los productos propios de la huerta. La hacienda familiar se veía incrementada, además, con la crianza de aves de corral, cerdos para la matanza en las postrimerías del otoño y un pequeño rebaño de cabras y ovejas que daban la suficiente leche para el sustento de la familia y la venta de la demasía. Es notorio que el pueblo llano, siempre dado a poner apodos, llamaba a la joven "La Buena Villeta", en clara alusión al topónimo en que habitaba. Eran tiempos en que Carlos V se hallaba en guerra con el turco, que a la sazón amenazaba las puertas de la imperial ciudad de Viena. Para evitar el desastre, el Emperador había llamado a filas a todos los jóvenes de abolengo que se sintieran defensores de la fe cristina.
Acertó a pasar un día por aquella bendita casa de Villeta un joven, de talle esbelto, tez blanca como la nieve y bizarra figura, que respondía al nombre de Arturo. Apeado ya del blanco corcel que le servía de montura, el galán dijo que su doble condición de creyente y súbdito fiel del rey de todas las España le habían impulsado a formar parte del contingente militar que se había constituido en la muy noble ciudad de Málaga, para la lucha contra el infiel invasor de aquellos territorios que sólo pertenecían al cetro imperial austriaco. Ni el hado más certero de la comarca hubiese sido capaz de vaticinar lo que era imprevisible. Los profundos ojos verdes del joven caballero se hundieron en lo más íntimo de la bellísima doncella. Nació entre ambos un amor tan intenso que parecía no ser de este mundo.
En los dos días escasos que el gallardo mancebo estuvo hospedado en la casa de "La Buena Villeta", había surgido entre los jóvenes tal profunda y hermosa atracción, que se prometieron, el uno al otro, amor eterno.
Pero llegó el temido momento de la separación. Arturo le comu­nicó a su amada que tenía que abandonar Monda y partir hacía Burgos, donde el César de Europa había convocado a sus huestes. El joven guerrero, con voz trémula por el profundo amor que profesaba a la joven, le juró que, cuando volviera del campo de batalla, celebrarían de inmediato los esponsales.
Dura y cruel fue la separación para los dos amantes, pero ambos eran conscientes del gran peligro que corría la cristiandad y así lo asumieron. Antes del adiós, los jóvenes acudieron ante una Virgen que, de muy antiguo, se hallaba junto a un almendro no muy lejano de la hacienda de la joven, para veneración de los mondeños.
Era la primavera del aquel año y el almendro estaba florecido. Alzó Arturo la mano y tomó una flor de aquel árbol; una flor blanca, nacarada, y, arrancándole un pétalo se lo dio a su amada, diciéndole que con él iba su corazón.
Durante los angustiosos años de la terrible ausencia, "La Buena Villeta" acudía a la Virgen y, con mirada enamorada, tomaba una flor de almendro, la acerca dulcemente para inhalar la suave fragancia y la envolvía tiernamente entre sus manos.
Pasaba el tiempo, y un fatídico día, mientras la enamor­ada cogía una flor, observó que estaba como teñida de sangre. Una extraña nube veló sus ojos, su tez se tornó blanca y cayó desmayada. ¡Era la sangre de Arturo...!
En efecto, pasados unos días, llegó a aquella tranquila hacienda la desga­rradora noticia que sólo un profundo amor era capaz de presentir: ¡Arturo, su amado, había muerto en el sitio de Viena, junto al Danubio!
Se dice que "La Buena Villeta" enfermó del mal de amores, y que su pesar fue tan grande, que dejó de existir no muchos días después. Desde entonces, aquel almen­dro, testigo único de aquel límpido amor, dio siempre su fruto ensangrenta­do.