jueves, 28 de abril de 2016

Leyendas sobre las flores (El Romero)

La leyenda del romeor, es muy simple y bella, pero muy antigua y dice que  la Virgen María, en su huida de Egipto, cuando el viento soplaba fuerte, dejó caer un bello manto azul que la cubría, y éste cayó sobre las ramas de un simple arbusto verde.
Desde entonces, se dice que éste floreció dando pequeñas flores azules iguales al color del mando de la Virgen. A este arbusto verde, lo conocemos hoy con el nombre del “romero“.
Algunos creen que cada vez que el Romero florece, es porque la Virgen María ha pasado por allí. A veces convocada por oraciones, y otras de pasadas nomás… a manera de una visita amorosa y protectora.

Leyendas sobre las flores (El Almendro)

El Almendro de Monda
Se dice que existió en Monda, una joven de tanta belleza, que sus cualidades de cuerpo y alma eran alabadas por igual, pues si blanca era su tez, igualmente intensa era la limpieza de su alma. Practicaba la caridad con los más desfavorecidos, de modo que no había persona que no hallase en ella liberalidad en sus necesidades, consuelo para sus penas y algún remedio para los males del cuerpo; era, en fin, de un angelical atractivo.
La joven vivía felizmente con su familia en una finca de su propiedad situada en el marquesado de Villeta, en la que el padre había heredado una casa suficientemente amplia para dar albergue a todos los miembros de la familia y en la que cultivaban todo tipo de árboles frutales, sin que faltaran los productos propios de la huerta. La hacienda familiar se veía incrementada, además, con la crianza de aves de corral, cerdos para la matanza en las postrimerías del otoño y un pequeño rebaño de cabras y ovejas que daban la suficiente leche para el sustento de la familia y la venta de la demasía. Es notorio que el pueblo llano, siempre dado a poner apodos, llamaba a la joven "La Buena Villeta", en clara alusión al topónimo en que habitaba. Eran tiempos en que Carlos V se hallaba en guerra con el turco, que a la sazón amenazaba las puertas de la imperial ciudad de Viena. Para evitar el desastre, el Emperador había llamado a filas a todos los jóvenes de abolengo que se sintieran defensores de la fe cristina.
Acertó a pasar un día por aquella bendita casa de Villeta un joven, de talle esbelto, tez blanca como la nieve y bizarra figura, que respondía al nombre de Arturo. Apeado ya del blanco corcel que le servía de montura, el galán dijo que su doble condición de creyente y súbdito fiel del rey de todas las España le habían impulsado a formar parte del contingente militar que se había constituido en la muy noble ciudad de Málaga, para la lucha contra el infiel invasor de aquellos territorios que sólo pertenecían al cetro imperial austriaco. Ni el hado más certero de la comarca hubiese sido capaz de vaticinar lo que era imprevisible. Los profundos ojos verdes del joven caballero se hundieron en lo más íntimo de la bellísima doncella. Nació entre ambos un amor tan intenso que parecía no ser de este mundo.
En los dos días escasos que el gallardo mancebo estuvo hospedado en la casa de "La Buena Villeta", había surgido entre los jóvenes tal profunda y hermosa atracción, que se prometieron, el uno al otro, amor eterno.
Pero llegó el temido momento de la separación. Arturo le comu­nicó a su amada que tenía que abandonar Monda y partir hacía Burgos, donde el César de Europa había convocado a sus huestes. El joven guerrero, con voz trémula por el profundo amor que profesaba a la joven, le juró que, cuando volviera del campo de batalla, celebrarían de inmediato los esponsales.
Dura y cruel fue la separación para los dos amantes, pero ambos eran conscientes del gran peligro que corría la cristiandad y así lo asumieron. Antes del adiós, los jóvenes acudieron ante una Virgen que, de muy antiguo, se hallaba junto a un almendro no muy lejano de la hacienda de la joven, para veneración de los mondeños.
Era la primavera del aquel año y el almendro estaba florecido. Alzó Arturo la mano y tomó una flor de aquel árbol; una flor blanca, nacarada, y, arrancándole un pétalo se lo dio a su amada, diciéndole que con él iba su corazón.
Durante los angustiosos años de la terrible ausencia, "La Buena Villeta" acudía a la Virgen y, con mirada enamorada, tomaba una flor de almendro, la acerca dulcemente para inhalar la suave fragancia y la envolvía tiernamente entre sus manos.
Pasaba el tiempo, y un fatídico día, mientras la enamor­ada cogía una flor, observó que estaba como teñida de sangre. Una extraña nube veló sus ojos, su tez se tornó blanca y cayó desmayada. ¡Era la sangre de Arturo...!
En efecto, pasados unos días, llegó a aquella tranquila hacienda la desga­rradora noticia que sólo un profundo amor era capaz de presentir: ¡Arturo, su amado, había muerto en el sitio de Viena, junto al Danubio!
Se dice que "La Buena Villeta" enfermó del mal de amores, y que su pesar fue tan grande, que dejó de existir no muchos días después. Desde entonces, aquel almen­dro, testigo único de aquel límpido amor, dio siempre su fruto ensangrenta­do. 



miércoles, 27 de abril de 2016

Presidents de la Generalitat (Josep Sastre i Prats)

Josep Sastre i Prats, vivió en el s. XVII. Era miembro de la orden de San Benet y fue abad de Santa María d'Amer (Girona [1660-1668]), de Sant Pau del Camp (Barcelona [1668-1683]), y de Sant Pere de la Portella (Lleida), fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1680.Durante su trienio como Presidente de la Generalitat, Catalunya vive un periodo entre guerras con Francia. Coincide la premura de recursos post-guerra con unas duras condiciones meteorológicas que generaron unos años de esterilidad del campo a partir de 1680. Continúan las tensiones con la corona y el virrey por el conflicto de los alojamientos de las tropas. Carlos II de Aragón se había comprometido a mejorarlos, y no sólo no lo hizo, sino que en 1681 ordenó cobrar coronatge (impuesto que pedía el Rey por la coronación), ya que la necesidad de mejorar las fortificaciones de la frontera francesa, especialmente Puigcerdà, obligaba a incrementar los recursos. Aunque la "Paz de Nimega" se había firmado en 1678, en 1682 vuelven a haber movimientos de tropas francesas en la frontera, si bien será en el próximo trienio, en 1684, cuando volvieron a comenzar los enfrentamientos que, con algunas interrupciones, duraron hasta 1697.Económicamente se incrementa el tráfico de mercancías al estar en un período de paz. Pero estos movimientos comerciales no llevan aparejado un incremento de ingresos de la Diputacio debido al fraude. La situación era tan grave que se planteó aprovechar una prerrogativa papal de Clemente VII para que el diputado eclesiástico excomulgués los defraudadores. Finalmente el rey prohibió la aplicación de esta medida "para evitar crear diferencias entre sus reinos".

Presidents de la Generalitat (Alfonso de Sotomayor)

Alfonso de Sotomayor, naceio en Carmona (Sevilla) en 1608 - Muere en Barcelona en 1682. Fue arzobispo de Oristano (Cerdeña [1657 - 1664]) y obispo de Barcelona (1664-1682). Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1677.Durante su obispado reformó el régimen económico de los canónigos, impulsó la fundación del Oratorio de San Felipe Neri (1673), promovió la santificación del arzobispo de Barcelona Oleguer ante el papa Clemente X (1675) y puso la primera piedra de la iglesia del colegio de Belén de la Compañía de Jesús (1681).Su trienio al frente de la Generalitat se sucedieron tres virreyes: Juan Domingo de Haro que había comenzado en junio de 1677 y dejó el cargo en noviembre del mismo año debido a los desastres militares; interinamente se puso al frente a Diego Felipe Messía de Guzmán el 15 de junio de 1678 y que estuvo cuatro meses hasta que se incorporó Alexandre de Bournonville que había sido nombrado por Juan José de Austria pero estaba en Italia. Al incorporarse, comenzó un periodo de paz con Francia que acabará con la firma de la "Paz de Nimega" que ponía fin a la guerra con Francia el 17 de septiembre de 1668. Alfonso de Sotomayor lo aprovechó para retirar el apoyo militar de la Generalitat a proteger la frontera. Los ciudadanos confiaban en que desaparecería el problema de los alojamientos de los soldados, pero las tropas reales se mantuvieron y, al no cobrar debido a la maltrecha hacienda, se dedicaban a la rapiña.

Presidents de la Generalitat (Esteve Mercadal i Dou)

Esteve Mercadal i Dou, vivio en el siglo XVII. Canónigo y arcediano de Vic (Barcelona), fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1674.Era hijo del notario Antoni Ramon Mercadal y de Margarida Dou de Sant Privat d'en Bas. Sus tíos: Esteve Dou fue ciudadano honrado de Barcelona y Francesc Dou fue obispo de Barcelona (1668-1673) y arcediano de la sede de Vic, donde probablemente estuvo sustituido por su sobrino Esteve Mercadal.Durante su mandato al frente de la Generalitat se sucedieron las continuas incursiones de tropas francesas en el Empordà y el Rosello llegando incluso a Girona. La monarquía francesa declara la guerra el 29 de octubre de 1673. Los dos primeros años fueron favorables a la Corona Española, pero en abril de 1675 los franceses concentraron 13.000 niños y 4.000 caballeros para preparar la invasión. "Conquistaron el Empordà" pero fueron parados en Girona. Con todo, en 1675 se preveía una nueva incursión y Esteve Mercadal inicia un reclutamiento para hacer frente al asalto visitante Vic, Berga, Ripoll, Camprodon, la Vall d'Hostoles, Santa Pau y Olot. El virrey cambia tres veces: Francisco de Tutavila y del Rufo, Juan Antonio Pacheco Osorio Toledo y Alexandre Farnese.

Leyendas sobre las flores (El Olivo)

Se dice que discutían Poseidón y Palas Atenea sobre el privilegio de dotar con un nombre a la ciudad y no se sabe exactamente si fueron los "12 Grandes Dioses" o el pueblo reunido en "Asamblea Magna" quienes encargaron a Cecrops (primer rey legendario de la ciudad) el privilegio de darle un nombre en recuerdo de la divinidad que más hiciese por la Humanidad.
El Dios de los Mares, Poseidón, golpeó con su gran tridente una roca, y de ella surgió el caballo, que representaba la inteligencia, el valor, la fuerza y la capacidad de transportar al hombre sin fatigarse. Destacaría su “invención” entre todas las especies animales.
La diosa Atenea, por su parte, clavó su lanza en la tierra y de ella surgió el olivo, que puede vivir centenares de años, produce frutos comestibles, y además se extrae el mejor jugo posible: el aceite de oliva. El pueblo griego eligió por mayoría al olivo como mejor utilidad para su civilización y desde entonces, Atenas debe su nombre a tan prestigiosa diosa.


Leyendas sobre las flores (El Manzano)

Hace muchos, muchísimos años, varios Siglos, para ser más precisos, la Nereida Tetis decidió casarse con Peleo, uno de los mortales más nobles. Todos los dioses asistieron a boda. Todos menos Eris, la diosa de la discordia que no fue invitada. También concurrió Paris, un principe troyano.
Eris, herida por no haber recibido invitación, mandó al banquete una reluciente manzana y un sobre en el que indicaba que la misma era "Para la doncella más bella de la fiesta!. Como era de suponer, todas las diosas se disputaban la manzana. Hera, Atenea y Afrodita, eran las candidatas más firmes. Para evitar discusiones al respecto, Zeus ordenó que fuese París el encargado de tomar la decisión. En un principio, Paris propuso hacer un reparto y dar a cada diosa un trozo de manzana, pero Zeus le ordenó que la más bella fuera solo una.
Paris, se entrevistó con cada una. Todas quisieron seducirlo y sobornarlo, y la única que lo consiguió fue Afrodita, la diosa del amor. Le prometió el amor de la mujer más bella sobre la faz de la tierra, Helena, hija de Zeus y esposa del rey Menelao. Paris le dio la manzana y ella preparó el encuentro entre París y Helena quien al instante se enamoró de París. Ambos marcharon a Troya y se casaron.
Pero Atenea y Hera descontentas con la decisión, visitaron a Eris y con su ayuda, prepararon una guerra de todos los griegos contra Troya. Hay quienes dicen que la guerra fue por una mujer (Helena), pero en verdad… la guerra fue a consecuencia de una manzana y varias mujeres.

Leyendas sobre las flores (El Avellano)

Una leyenda celta cuenta que, allá en Irlanda, en el "Manantial de Seghais", en el arroyo del "Otro Mundo", vivía un salmón que se alimentaba de las avellanas de tres avellanos sagrados que crecían a la ribera del arroyo. El pez, al que llamaban "el Salmón del Conocimiento" atesoraba toda la sabiduría del mundo, y se decía que el primero que probase su carne obtendría conocimientos ilimitados. Un poeta llevaba siete años esperando capturar el salmón para comerlo y así adquirir todo su saber. Por fin, un día logró pescarlo y se lo entregó a su joven aprendiz para que lo cocinase, advirtiéndole que no debía probar la carne del pez sagrado. Así lo hizo el muchacho, pero al cocinarlo lo tocó con su dedo pulgar, se quemó y se metió el dedo en la boca, para aliviar el dolor, con lo que adquirió de inmediato la sabiduría sagrada. Cuando se lo contó a su señor, éste renunció a comer el salmón y se lo entregó al aprendiz, que se convirtió en el primer bardo (Finn o Taliesin, según las distintas leyendas, que circulan en la "isla de los duendes")

martes, 26 de abril de 2016

Presidents de la Generalitat (Josep de Camporrells i de Sabater)

Josep de Camporrells i de Sabater, nació en Biosca (Lleida) ¿? - Muere en Barcelona en 1677. Arcediano de Andorra, canónigo de la Seu d'Urgell (Lleida) y President de la Generalitat de Catalunya (1671-1674).
Era hijo de Bernat Miquel de Camporrells i de Hercle, barón de la villa de Biosca y de Magdalena Sabater i Ulbià de Barcelona. La familia Camporrells tenían la señoría de Biosca desde el siglo XIV. Su familia tenía una amplia presencia en los estamentos religiosos y políticos. En 1641 ocupó el canónico de Vilamitjana de la Seo de Urgel que Pau Claris había dejado al morir el 27 de febrero de 1641. En aquella época el obispo d'Urgell, Pau Duran de tendencias filipistas, estaba enfrentado con los canónigos que, como Camporrells, eran partidarios de los franceses. Con todo, en 1652 Camporrells fue acusado de ser afecto al rey español por parte del canciller de la audiencia Llorenç de Barutell i Puigmartí, y acabó siendo desterrado en Begues del Penedès junto con Jaume de Copons i de Tamarit. Cuando Barcelona fue reconquistada en 1652, los dos desterrados ocuparon el puesto de vicarios generales de la Seu d'Urgell.Fue "síndic del Capítul" de la sede de Barcelona en 1661 período en que fue insaculado.

Presidents de la Generalitat (Joan Pagès i Vallgornera)

Joan Pagès i Vallgornera, vive y muere en el s. XVII.  Prior claustral, pavorde y canónigo de la sede de Tortosa, fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1668.
Provenía de la familia de los varones de Saint-Jean-Pla-de-Corts, en el Vallespir (Catalunya Nord). Aparentemente era hermano de Francesc Pagès i Vallgornera quien incorporó a su nombre el apellido de Sentjust y fue Consejero el 1675. El otro hermano Josep Pagès i Vallgornera perdió sus tierras confiscadas por el rey de Francia en la "Guerra dels Segadors" y se vio obligado a marchar hacia Tortosa.
Durante su trienio destaca la incursión en la política catalana del príncipe Juan José de Austria, llamado "príncipe del mar" por ser el comandante supremo de la armada española. El príncipe había sido virrey después de la capitulación de Barcelona de 1652 y tenía fuerzas contactos

Presidents de la Generalitat (Josep de Magarola i de Grau)

Josep de Magarola i de Grau, nació en Barcelona en 1612 - Muere en Barcelona en 1676. Fue abad del monasterio benedictino de Sant Pere de Camprodon (1645-1676) y President de la Generalitat de Catalunya (1665-1668).Su familia era originaria de Esparreguera (Barcelona) favorable a la corona. Era hijo de Joan de Magarola, "oïdor" de la Real Audiencia y regente del Consejo de Aragón a principios del siglo XVII. Entre sus antepasados ​​encontramos al también presidente (1623-1626) y obispo de Elna, Pere de Magarola i Fontanet o a su primo Miquel Joan de Magarola, ciudadano honrado de Barcelona y consejero segundo de la ciudad que tuvo que huir a raíz la "Batalla de Montjuïc" en 1641.Estudió en la universidad pontificia de Salamanca y 1628 se incorporó al Monasteri de Montserrat, si bien en 1641 fue expulsado junto con otros monjes castellanos durante la "Guerra dels Segadors". En 1645 es nombrado abad de Sant Pere de Camprodon y en 1655 prior del Monasteri de Sant Benet de Bages.Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1665, durante su presidencia de la Generalitat murió el rey Felipe III de Aragón y se planteó un problema político para la interpretación de las constituciones catalanas en estas circunstancias, ya que según los usos jurídicos, la muerte del Rey suponía, automáticamente, la suspensión de la jurisdicción delegada de los oficiales reales y del propio virrey, pasando toda la potestad al gobernador de Catalunya junto con la Audiencia hasta que el nuevo rey jurara "in situ" las Constitucions catalanes. Pero el rey, Carlos II, tenía tres años y su madre Mariana de Austria su regente. Esta envió una misiva a los diputados excusando la no presencia del rey y comunicando la continuidad de Vincenzo Gonzaga y Doria como virrey, que se mantuvo hasta el 1667, año en que fue relevado por Gaspar Téllez-Girón y de Sandoval.

Leyendas sobre las flores (El Limonero)

Cuenta la Mirología Griega, que Euristeo, rey de Micenas, encomendó a Hércules el robo del codiciado árbol de las "Manzanas de Oro" (los limones). El legendario semidiós consiguió el fruto tras vencer a Ladón. Cuenta la mitológia que en su ultimo trabajo se le encomendó a Hércules robar las manzanas de oro que nacían de un árbol regalado por Gea, a Hera, con motivo de sus esponsales con Zeus. Estas manzanas áureas proporcionaban la inmortalidad. La diosa había plantado el árbol en un jardín divino que se hallaba en la ladera del monte Atlas. Las Hespérides se encargaban de cuidar el árbol. Para proteger el árbol y vigilar los posibles hurtos de las Hespérides, Hera situó al dragón Ladón junto al árbol.
La primera dificultad con la que se topó el héroe fue averiguar dónde se encontraba el famoso jardín. Para ello primero se dirigió hacia Macedonia, donde luchó y venció a Cicno. En Iliria consultó a unas ninfas que le indicaron que solo Nereo podría desvelarle la situación del jardín. Le llevaron ante Nereo y aunque el dios para desasirse del abrazo de Heracles se metamorfoseó de mil maneras diferentes, el héroe no consintió en soltarle mientras no le mostrase el camino que debía seguir. Camino del jardín luchó con Busiris. En Asia mató a Ematión. Y a su paso por el Cáucaso liberó a Prometeo, con el consentimiento de Zeus, matando con una flecha al águila que todas las mañanas le roía el hígado. En agradecimiento Prometeo le aconsejó que no arrancase las manzanas con sus propias manos.
Una vez en el jardín de las Hespérides, siguiendo el consejo de Prometeo, le pidió a Atlante que cogiese las manzanas, mientras él sujetaba la bóveda terrestre en lugar del titán. Cuando Atlante tuvo las manzanas, comunicó al héroe, que él mismo llevaría las manzanas a Micenas. Heracles utilizando la astucia, se mostró de acuerdo, pero le pidió al titán que sujetase durante un momento la bóveda mientras el se colocaba una almohada para estar más cómodo. Una vez que el cándido titán tomó de nuevo el peso sobre sus hombros, Heracles cogió las manzanas y echó a correr. Una vez en Micenas, Euristeo devolvió las manzanas a Hera, que las puso de nuevo en el jardín.
Esta leyenda dio lugar al vocablo hesperidio, denominación que se usa para mencionar a los cítricos.


Leyendas sobre las flores (El Cerezo)

Cuenta una leyenda que hace cientos de años, en el  antiguo Japón, cuando los señores feudales se debatían en feroces batallas, existía una zona de hermosos campos lleno de cerezos. Y precisamente en uno de esos campos maravillosos existía un árbol que pese a tener vida, sus ramas no florecían. La tristeza era su única compañía, porque ni animal ni hierba se acercaba por miedo a morir también.
Una noche se le apareció un hada con bellas palabras que le ofreció su ayuda para que volviera a estar radiante y hermoso. Le ofreció practicarle un hechizo que duraría 20 años, en ese transcurso de tiempo debería emocionarse y sentir lo que siente  el corazón de un humano. Para ello podía convertirse en humano y en árbol indistintamente. En el caso de no conseguirlo, moriría sin remedio. Y es así como, tras el hechizo, el árbol impaciente se volvió paciente por dos décadas.
Casi cuando el plazo se iba a cumplir apareció  una joven de quince años, pensó que esta dulce joven sería la salvación y que podría conquistar a quien le devolvería la primavera en forma de flor. Y fue así como Sakura, cuyo significado es Flor de cerezo, conoció a un hermoso joven llamado Yohiro (Esperanza), de largos cabellos dorados y ojos aguamarina. Conversaron por largo tiempo y descubrieron, bajo las ramas del cerezo, que compartían la afición por los libros.
Al oscurecer, Sakura invitó a Yohiro a cenar en su casa, y entre conversación y conversación se dieron cuenta que su amistad se iba solidificando. Cuando tuvieron que separarse el silencio los invadió.
Inesperadamente, esa misma noche, la madre de Sakura decidió cortar el cerezo seco y marchito. Yohiro sintió un miedo infinito al ver peligrar su esperanza de volver a ser árbol en flor. Sakura suplicó a su madre que soltara el hacha y le confió su secreto mejor guardado: El cerezo era su único amigo. Gracias a ese árbol ella había tenido las mejores tardes de lectura y conversaciones. Y fue precisamente bajo sus ramas rotas donde conoció el amor.
De repente, misteriosamente, comenzó a brillar el árbol y todos fueron testigos de cómo el feo cerezo su apariencia cambiaba; como sus ramas marchitas y decaídas se tornaban en vigorosas, floreciendo las flores que en otro tiempo no existían.
El hada, artífice del hechizo hacía dos décadas, dio a Yohiro la oportunidad de elegir entre la forma de humano o la de árbol. Y fue así como los dos jóvenes, abrazados, decidieron emprender otra aventura juntos. La hermosa aventura de amar.
Y desde ese día el cerezo siempre permaneció en flor como símbolo de amistad y del amor que se profesaban Sakura y Yohiro.


Leyendas sobre las flores (Flor del Ceibo)

Según cuenta la leyenda la "flor del ceibo" nació cuando Anahí fue condenada a morir en la hoguera, después de un cruento combate entre su tribu y los guaraníes.
Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaba con pasión aquel suelo silvestre que bañaba las aguas oscuras del río Barroso. Y Anahí cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, en tanto callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielo la voz de la india, y el rumor del río que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba.
Nadie recordaba entonces que Anahí tenía un rostro poco agraciado, ¡tanta era la belleza de su canto!. Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el del río, más poderoso que el de las cataratas que allá hacia el norte estremecían el aire. Retumbó en la espesura el ruido de las armas y hombres extraños de piel blanca  remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahí se defendió contra los invasores. Ella, junto a los suyos, luchó contra el más bravo. Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en su cuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se adueñaran de su selva, de sus pájaros, de su río. Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil.
La llevaron al campamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí, con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logró dar muerte al centinela. Después intentó buscar un escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos.
La juzgaron con severidad: Anahí, culpable de haber matado a un soldado, debía morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. las llamas subieron rápidamente envolviendo el tronco del árbol y el frágil cuerpo de Anahí, que pareció también una roja llamarada.
Ante el asombro de los que contemplaban la escena, Anahí comenzó de pronto a cantar. Era como una invocación a su selva, a su tierra, a la que entregaba su corazón antes de morir. Su voz dulcísima estremeció a la noche, y la luz del nuevo día pareció responder a su llamada.
Con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían Anahí. Entonces, los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados. El cuerpo moreno de la indiecita se había transformado en un manojo de flores rojas como las llamas que la  envolvieron, hermosas como no había sido nunca la pequeña, maravillosas como su corazón apasionadamente enamorado de su tierra, adornando el árbol que la había sostenido.
 Así nació el ceibo, la rara flor encarnada que ilumina los bosques de la mesopotamia argentina. La flor del ceibo que encarna el alma pura y altiva de una raza que ya no existe.