sábado, 3 de octubre de 2015

Leyendas en Catalunya (L'home del nassos [II])

L'Home del Nassos, y poblaciones

En Barcelona era tradición de encontrar el Home dels Nassos a las 12 en punto en el Pla de Palau, ante la Llotja de Barcelona, sobre una Cadafalc porque todo el mundo lo vea sonarse con unas cuantas docenas de sábanas los 365 narices que se espera que tenga por todo el cuerpo, ya que no le caben en la cara.

 
En Girona, los pequeños se lo creían de buena fe, y más de un hacía campana de la escuela para ir a ver el monstruo a la hora culminante de sonarse la nassada, operación en la que empleaba unas cuantas docenas de sábanas para a vaciar en ella el número formidable de narices que le llenaban la cara y otras partes del cuerpo.
Se presentaba como un trashumante. Se decía que el punto de la media noche se le podía ver en el Puente de Piedra vistiendo una camisa mojada y llevando una caña verde en la mano. Durante el día se paseaba por la ciudad, y precisamente la gente mayor acababa de verlo en la Plaza del Vino, en la Rambla o en la Devesa, hacia donde los niños volaba, más que corría, con el afán de verse l aunque fuera de lejos, todo preguntando inútilmente a unos ya otros hasta que alguna buena alma los exponía piadosamente la verdad.
Este personaje tenía un compadre el Hombre de las Orejas, pero no se les podía ver juntos, porque salía ayer por tener tantas orejas como días tiene el año sin dejar de ser normal. Nunca pero no tuvo la fama del Hombre de las Narices del que no era más que una parodia.


En Mallorca además de decir ir a ver el Home dels Nassos se llamaba a ver matar al Hombre de las Narices, porque el punto de concentración popular en Palma el día 31 de diciembre era la plaza de Cort, con motivo de la Fiesta del Estandarte, y se disparaban salvas de honor, que alguien interpretaba como un fusilamiento de la imagen del rey Jaime I expuesta en la fachada de la Casa de la Villa este día ante la compañía que le rendía honores con el estandarte o bandera nacionalidad

Leyendas en Catalunya (L'home del nassos [I])

L'Home dels Nassos: es un personaje mitológico catalán que tiene tantas narices como días tiene el año. Sólo se le puede ver, sin embargo, el treinta y uno de diciembre o fin de año. Al hacerse visible sólo el último día del año, el personaje mitológico tiene, como todos los humanos, un solo nariz, y por tanto, puede ser cualquier persona.
Tradicionalmente, se suele explicar a los niños que en ese día sale el Home dels Nassos, una persona que tiene tantas narices como días tiene el año. Se les explica de tal forma que los niños imaginan un personaje estrafalario con 365 narices en la cara, sin pensar que el 31 de diciembre en el año le queda sólo un día para terminar. Para redondear la broma, se solía decir a los niños que se le acababa de ver pasar por alguna calle cercano, para que corrieran a ver si lo podían encontrar. También había quien creía verlo en las tuberías del agua y así lo hacían saber a las criaturas. En los pueblos pequeños, se decía que aparecía en la iglesia y devoraba la pila del agua bendita.
Esta tradición a pesar del gran arraigo en la ciudad de Barcelona está presente en diversas poblaciones catalanas que presentan en algunos casos pequeñas variaciones o localismos. En muchas de estas actualmente organizan pasacalles con un renacuajo representante el Home dels Nassos.
En Barcelona, ​​también es tradición, pero con mucho menos seguimiento, la aparición del Hombre de las Orejas el día 30 de diciembre. Este personaje mitológico tiene tantas orejas como días tiene el año, y por eso, aparece un día antes de que el Home dels Nassos.


Origen

Según el folklorista catalán Joan Amades, el Home dels Nassos representa el espíritu de la vegetación. Creía que el Hombre de las Narices era una degeneración de un personaje mítico que simbolizaba el año y que a menudo era representado por el árbol de las narices; una especie de árbol muy raro que se creía que era el hogar del espíritu de la vegetación. Joan Amades añadía que en el Pirineo Oriental francés se decía que el Home dels Nassos vivía en la cepa de un árbol y que el último día del año salía de su escondite y se vestía con hojas de cuatro colores diferentes y de una docena de árboles, listo para iniciar el camino desde Occitania hasta Catalunya. También argumentaba que tradicionalmente era muy común la representación del año como un árbol

Ovni's en la Peninsula Iberica (Manises, un "Expediente X" [III])

La verdad es que el "Caso Manises" no es el único que se ha dado en España. A lo largo del último medio siglo ha habido múltiples testimonios similares de otros pilotos que han vivido situaciones similares, y se les supone suficientemente preparados para afrontar estos hechos. Sin embargo, en esta ocasión el peligro parece que fue demasiado evidente.
Esto, sumado al hecho de que los medios de comunicación estuvieran saturados en aquella época de noticias ovni, pudo influir tanto en la tripulación del aparato como en la opinión pública. Por eso hay que comprender que se realizara una operación tan extrema como el aterrizaje de emergencia.

¿Resolución del caso?

Como en todos los casos paranormales, hay dos "caminos", desde los que creen que el fenómeno OVNI consiste en la visita de habitantes de otros mundos hasta los que piensan que aquellas luces no eran más que astros nocturnos o fenómenos meteorológicos, aunque de estos últimos fenómenos no hay ninguno conocido que tenga la dinámica de las luces del caso Manises. Los escépticos culpan del bloqueo electronico del Mirage-F1 a la VI Flota Norteamericana que estaba estacionada en la zona, debido a la "Crisis de los Rehenes de Iran" tras la caida del Sha de Persia y la llegada al poder del Ayatollah Jomeini

La explicación oficial vendría gracias al expediente del Ejército del Aire, que sería desclasificado años después, en agosto de 1994. El asunto llegó incluso al Congreso de los Diputados cuando en septiembre de 1980 el diputado Enrique Múgica pidió una explicación de lo ocurrido.
UIna de las explicaciones más recientes de los hechos, auspiciada por la "Fundación Anomalía" afirma que las luces vistas por la tripulación del Supercaravelle JK-297 eran en realidad las llamaradas de las torres de combustión de la refinería de Escombreras (Cartagena). No obstante, a las tripulaciones aéreas se las supone suficientemente preparadas para reconocer cuando una luz tiene un origen fijo en el suelo o tiene un movimiento a velocidad similar a un avión, imposible en el caso de una llamarada de una refinería. El suceso no está cerrado a día de hoy y sigue siendo fruto de debates y todo tipo de explicaciones.
Es evidente que el Capitan Fernando Cámara, sabe distinguir unas luces de unos objetos que se movían y a los cuales persiguió durante más de una hora, pero como todos los "Expedientes X", lo más importante no se ha desclasficado por el Estado.

La única verdad es que el vuelo JK-297 hizo un aterrizaje forzoso en Mallorca debido a que un "objeto volador no identificado" se puso en su trayectoria de vuelo, si era o es terrestre o extraterrestre es algo que nunca sabremos

Ovni's en la Peninsula Iberica (Manises, un "Expediente X" [II])


El tamaño de aquella forma luminosa fue calculado en unos 200 m de diámetro, y fue observado por numerosos testigos. Una de las extrañas formas pasó muy cerca de la pista de aterrizaje. Incluso se llegaron a encender las luces de emergencia en previsión de que aquél fuera un vuelo no registrado en apuros.
La violación del espacio aéreo español, obliga sobre las 00:42 de la madrugada, que un Mirage F-1 pilotado por el capitán Fernando Cámara despegaba de la base de Los Llanos (Albacete), con el objetivo de identificar el fenómeno. Fernando Cámara, que era capitán del Ejército del Aire, tuvo que aumentar su velocidad hasta 1,4 mach para finalmente distinguir una forma troncocónica que cambiaba de color, aunque enseguida el artefacto desapareció de su vista. El piloto recibió información sobre un nuevo eco del radar, este indicaba que un nuevo objeto, o quizás el mismo, estaba sobre Sagunto. Cuando el piloto se acercó lo suficiente, el objeto aceleró y desapareció de nuevo. Pero esta vez, el objeto fue detectado por un radar ajeno concretamente de onda continua como los que usan los misiles. En términos de defensa esto se considera una operación agresiva. Finalmente, ocurrió lo mismo por tercera vez, y esta vez el ovni desapareció definitivamente rumbo a África. Tras hora y media de persecución, y debido a la falta de combustible, el piloto tuvo que volver a su base sin resultados Sin información acerca de los incidentes previos, el capitán nada más sobrevolar Valencia notifica que comienza a oir una señal por el canal de emergencia y a divisar unas luces rojas. Tras más de hora y media de vuelo, aterriza totalmente atónito.

El informe que elaboró el Ministerio de Defensa de España incluye un avistamiento de un testigo anónimo el día 11 de noviembre de 1979, en la confluencia con la carretera nacional que va desde Barcelona a Mataro, sobre las 20:15 h. El testimonio afirmaba que tres o cuatro minutos después la zona se había quedado a oscuras. El testigo incluía un dibujo del objeto en su carta al Ministerio. Así como también incluye el informe del Ministerio, tambien un lecánico de Soller (Mallorca) tomaría fotografias del objeto volador no identificado y que serían publicadas el 21 de noviembre de 1979 en el "Diario Pueblo".

Ovni's en la Peninsula Iberica (Manises, un "Expediente X" [I])

Manises es un municipio de la provincia de Valencia, que en la comarca de la Huerta Oeste, es famoso por su cerámica y por albergar en su término municipal el Aeropuerto de Valencia

El "Expediente X"

El "Incidente OVNI de Manises" o "Caso Manises" fue un avistamiento de origen desconocido ocurrido el 11 de noviembre de 1979, que provocó que un vuelo comercial tuviera que hacer un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Manises.

Aquel día un Supercaravelle de la compañía TAE (ya desaparecida), sobrevolaba de Salzburgo (Austria) al Aeropuertos de Santa Cruz de Tenerife, aunque otras "citas" dicen que era el Aeropuerto de Gran Canaria. Era el vuelo, el JK-297 con 109 pasajeros y había hecho escala en Mallorca antes de seguir rumbo a su destino. Uun destino que les reportaria una experiencia innolvidable, ya que en pleno vuelo, se vería obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Manises (Valencia) obligado por el peligro de colisión contra un objeto no identificado.

El vuelo JK-297 estaba tripulado por el comandante Francisco Javier Lerdó de Tejada (con 14 años de experiencia), el segundo piloto Ramón Zuazu y mecánico Francisco Javier Rodríguez, procedía de Austria con destino a Canarias haciendo escala en Palma de Mallorca.
Al poco de despegar desde Mallorca, alrededor de las 23 h de la noche, el comandante recibe una extraña señal por el canal 121.5 MHz (es la que se usa para emitir señales de socorro) con la característica de que no correspondía a ningún tipo de código Morse. Desde la torre de control notifican que el Servicio de Alerta y Rescate de Madrid recibe la misma señal por ese canal y que proviene de unas 40 millas al noreste de Valencia, justo en pleno Mediterráneo.
El comandante decide entonces apagar las luces para prestar mayor atención al exterior y es cuando el mecánico Francisco Javier Rodríguez ve unas extrañas luces rojas a la izquierda del avión. El comandante inicia entonces comunicación con el centro de control de Palma de Mallorca.

Manises, expediente X

Francisco Javier Lerdó de Tejada decide para evitar una posible colisión, elevar su aparato, pero las luces hicieron lo mismo y se colocaron a apenas medio kilómetro del avión. La imposiblidad de hacer una maniobra para esquivarlas provocó que el comandante se viese forzado a desviar su rumbo y aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Manises. Era la primera vez en la historia que un avión comercial se veía obligado a aterrizar de emergencia debido a un avistamiento OVNI, ya que el "no identificado" estaba violando todas las normas básicas de seguridad.

Por contra en Torrejón de Ardoz (Madrid), el radar militar no registraba ninguna señal ni vuelo desconocido, sin embargo, en el escuadrón de vigilancia aerea de Benidorm se notifica que contabilizan hasta 5 objetos no identificados, ¿que estaba pasando realmente?




viernes, 2 de octubre de 2015

Leyendas en Catalunya (El Canigó [II])

Leyenda
 
En el monte Canigó hay un estanque, en cuyo fondo, según cuenta la leyenda popular, en los días claros, al atardecer, se ven las ruinas de un soberbio castillo. También se dice que en las noches de luna, si se echa en el estanque una piedra, las aguas se arremolinan y se oyen gritos pavorosos, al tiempo que sale de él una espesa humareda.
El origen de esta leyenda nos descubre que en un tiempo muy lejano, en el lugar donde hoy está el estanque, se alzaba una fortaleza que llevaba el nombre de Castillo de la Selva, por estar rodeado de un soberbio bosque de abetos, ligados entre sí por madreselvas.
Este bosque había estado poblado de demonios, que dominaban aquellas tierras con su poder maléfico, por lo cual la selva que rodeaba el castillo tenía el nombre de Selva Roja.
En la cumbre del Canigó habitaban las hadas, llamadas por aquellos contornos las "buenas mujeres", que se esforzaban en aliviar de la maléfica influencia de los ocupantes de la Selva Roja a los habitantes del país.
Los señores del castillo no tenían herederos. Todos sus hijos había muerto al nacer. Hacía ya algunos años que desesperaban de llegar a tener descendencia, cuando tuvieron una niña hermosísima.
Temerosa la Condesa de que la muerte se la llevara, como a sus hermanos, llamó a las "buenas mujeres" para que la protegieran y la colmaran con sus gracias.
Acudieron ellas y dijeron a la Condesa que la protegerían, a condición de que les prometiera que, colgada del cuello, pondría a su hija una cruz de esmeraldas que ellas le entregarían. Mientras la niña llevara aquella cruz, los demonios no podrían entrar en la Selva Roja y serían ellas las que reinarían en e país.
Pero el día en que Edelina, que éste era el nombre que habían impuesto a la niña, se quitara la cruz del cuello, el poder de las  "buenas mujeres" caería, y los demonios entrarían en el bosque otra vez.
Creció Edelina y llegó a ser la más hermosa don-cella que jamás se hubiera visto en todo el Canigó.
Casó con un apuesto joven, que murió al poco tiempo en una batalla contra los moros, dejando viuda a la bella y joven Edelina de la Selva.
Vivía en el valle un joven músico, llamado Gotardo, que tocaba el violín de una manera maravillosa. Los señores de los contornos solicitaban siempre su concurso, cuando daban fiestas o bailes en sus casas. Pero este artista era, al mismo tiempo, un hombre solitario, por el hecho de ser giboso y deforme, y porque alejaba de sí, por su gran fealdad, a todas la mujeres. Era afectuoso y dulce por temperamento. Y, siendo bueno de condición, no comprendía por qué se apartaban todos de él. No pensaba que su fealdad pudiera ser un motivo, porque él no apreciaba en los demás la belleza, sino la bondad.
Una tarde, estaba sentado a la orilla del bosque cuando se acercó a él un paje y le dijo que iba en su busca, de parte de Edelina de la Selva. Había terminado el tiempo de su luto, y al día siguiente pensaba dar una fiesta para abrir de nuevo sus salones.
Gotardo prometió ir. El paje le advirtió que se presentara con bellas galas y muy buen aspecto, y que procurara que su violín sonara mejor que nunca. Edelina de la Selva pagaba espléndidamente a quien la servía bien, pero entregaba al verdugo a aquellos de quien quedaba descontenta.
Llegó la hora de presentarse al Castillo de la Selva, y Gotardo llegó con su violín bajo el brazo. Empezó la fiesta, y el músico se dio cuenta, maravilladlo, de que nunca había visto tan ricos salones, tantas mujeres bellas y ricamente ataviadas, ni tantos y tan apuestos caballeros como los que ahora pasaban ante sus ojos.
De pronto, entre toda la gente que había en el salón, vio Gotardo a una mujer de tan extraordinaria belleza, que ninguna podía comparársele. Sobresalía, en distinción, en riqueza en el vestir y en apostura, por encima de todas.
Gotardo quiso saber quién era, y el director de la orquesta le dijo que era la señora de la casa: Edelina de la Selva.
Desde aquel momento, ya no pudo el músico tañer su violín en paz. Sus ojos no podían apartarse de Edelina. La seguían por todas partes, espiando sus menores movimientos. Sus oídos se agudizaban para poder escuchar el sonido de su voz, la alegría de su risa.
Quería esmerarse en su arte, para llamar la atención de la dueña de casa; pero ésta estaba por completo entregada a un joven que bailaba con ella.
En aquel momento sintió Gotardo, por primera vez en su vida, toda la amargura de su fealdad. El joven con quien bailaba Edelina era hermoso y apuesto. Su elevada figura se destacaba entre todas por su gallardía y la riqueza de sus vestidos.
También por primera vez en su vida sintió en su corazón el aguijón de los celos. Sentía que se había enamorado perdidamente de Edelina, y ésta no tenía ojos más que para mirar a aquel joven vestido de blanco y azul, los colores preferidos de la señora del Castillo de la Selva, ni más oídos que para escuchar las palabras de su galán, que Gotardo sentía resonar en su corazón, elevándose en él como si fueran puñales.
Tan distraído estaba mirando a Edelina, que no tocaba a tiempo, ni seguía el compás, y ello de tal manera, que el director de la orquesta lo echó de la sala.
Apenado el pobre músico, porque de este modo dejaba de ver a la que ya adoraba, salió al bosque y anduvo errante por él hasta llegar a su linde.
De pronto, notó que se había extraviado. No conocía el lugar en que se encontraba. La noche había cerrado, y Gotardo comprendió que no sabría en manera alguna, encontrar el camino de su casa.
En vano escudriñó en la oscuridad para orientarse. No conocía nada de cuanto le rodeaba.
Pensó que quizá le convendría llamar en su auxilio a Chiridirelles, el demonio que orientaba a los que se perdían. Pero no estaba muy seguro de si exigía, a cambio, el alma, y él no se sentía dispuesto a darla.
No había hecho más que pensar en Chiridirelles, cuando éste se presentó ante él.
Gotardo negó haberle llamado; pero el Maldito alegó que el solo hecho de pensar en él bastaba. Además, había entrado en sus dominios, al salir de la selva.
Hablóle entonces Chiridirelles de Edelina, y Gotardo confesó que estaba perdidamente enamorado de ella. Preguntóle el diablo qué daría por conseguirla. Gotardo, que dudaba primero en llamarle, por miedo a que le exigiera la entrega de su alma, dijo que estaba dispuesto a dársela a cambio del amor de Edelina.
Chiridirelles se echó a reír, y dijo que nadie le pedía el alma ni para nada la quería. No tenía valor ninguno el alma de un pobre diablo como él. Lo que él quería era otra cosa, a cambio de la cual le daría belleza: aquella belleza que tanto había envidiado la misma noche en el doncel que bailaba con la señora del castillo. Le daría todo cuanto quisiera, y a Edelina además, si cumplía sus instrucciones.
Dudaba Gotardo de que pudiera conseguir a Edelina, al recordar cómo miraba al caballero vestido de blanco y azul, y díjole así a Chiridirelles.
Éste rió más aún, y le hizo asomar a las aguas de un pequeño lago que había allí cerca. En ellas, como en un espejo, vio Gotardo al caballero, el galán de Edelina, que salía del castillo acompañado de otros tres. Fuéronse a un claro del bosque, y el caballero se batió con otro, resultando muerto el galán.
Gotardo se horrorizó, de momento; pero en el fondo se alegró de la muerte de aquel hombre que le robaba el amor de Edelina.
Chiridirelles, entonces, volvió a insistir, preguntándole si estaba dispuesto a seguir en todo sus instrucciones, para obtener como recompensa el amor de Edelina. El pobre giboso no pudo ya resistir más la tentación, y pidió las instrucciones que el diablo tuviera que darle para conseguir a aquella mujer tan codiciada.
Chiridirelles le dijo que Edelina llevaba colgada del cuello una cruz de esmeraldas. Aquella misma noche debía quitarle Gotardo la cruz del cuello y echarla al fuego. Nada más que eso le pedía.
Gotardo así lo prometió, y entonces Chiridirelles lo tocó con su varita, y Gotardo sintió una sensación rarísima por todo su ser. Miró al fondo del lago y se vio convertido en el joven que acababa de morir en el duelo.
Preguntó a Chiridirelles cómo podría llegar hasta Edelina aquella misma noche, y éste le entregó un anillo de oro con una gruesa esmeralda. Era el anillo que Edelina había entregado al joven vestido de blanco y azul, y con el cual le serían abiertas todas las puertas del castillo.
Púsose Gotardo el anillo en el dedo, y, loco de alegría, fue a dar las gracias al diablo; pero éste ya había desaparecido.
Dirigióse entonces al castillo. Andaba con aire arrogante y, cuando llegó al puente, enseñó al guarda el anillo de Edelina, y en el acto le abrieron la puerta.
Llegó a su gabinete, y ésta, convencida de que era el joven con quien había bailado toda la noche, le dejó sitio junto a ella en el diván en que se hallaba descansando.
Mientras hablaban tiernamente, cogióle de una manera disimulada Gotardo la cruz de esmeraldas que llevaba pendiente del cuello con una cadena, y la echó al fuego.
En el mismo instante, un rayo hendió el castillo, que ardió en llamas. Gotardo tomó en sus brazos a Edelina, y la leyenda asegura que pudieron salvarse; pero el palacio fue hundiéndose en la tierra, y en su lugar brotando el agua hasta cubrirlo. Hoy, como hemos dicho al empezar, en el lugar donde se alzaba la fortaleza hay un estanque, y en los días claros cuenta la leyenda que a través de sus aguas se ven las ruinas del castillo de Edelina de la Selva.

fuente: Leyendas de Europa 2, Barcelona, Ed. Labor bolsillo juvenil.1988

Leyendas en Catalunya (El Canigó [I])

El Canigó es una montaña del Pirineo, situada entre las comarcas norte-catalanas del Conflent, el Rosellón y el Vallespir. Se ha convertido en símbolo de la personalidad catalana de las comarcas pirenaicas. 
La cima, la pila del Canigó, hace 2.784 mm. A pesar de su altitud moderada, fue considerada la montaña más alta de los Pirineos debido al gran y brusco desnivel que la separa de la llanura del Rosellón, lo que la hace más aparente que otras montañas más engorjades y situadas entre valles ya más altas. La leyenda atribuye su primera ascensión al rey Pedro el Grande, en el año 1285.


La "Flama del Canigó"

El Canigó es La Montaña encantada y símbolo de unidad, de identidad y la que nos trae un mensaje de paz y amor del pueblo catalán, que quiere su cultura, su lengua, sus costumbres y sus tradiciones.
Desde el año 1955 las hogueras de Sant Joan se encienden con la "Flama del Canigó".
Se transportan fajos de leña de toda Catalunya a la cumbre del Canigó. Esta leña quemará durante toda la noche de Sant Joan. El fuego se puede ver desde toda la llanura.
Las llamas de este fuego se llevan a cualquier parte de los Países Catalanes. En alguna ocasión "la flama" se ha llevado fuera de Europa.
Desde el año 1964 hay una "Flama del Foc del Canigó" que continúa encendida y expuesta en el Castellet en Perpiñán (Territorio francés). Podemos decir que el día de Sant Joan es la Fiesta Nacional de los Países Catalanes.

Misterios en la Peninsula Iberica (El Barranco de Badajoz, "más de cien años de misterio" [II])

Una de las leyendas más recientes es la ocurrio la noche del 1 de julio de 1991 un grupo de personas atraídas por sus misterios, se encaminaron hacia el Barranco de Badajoz. A determinada altura, en el ascenso por el Barranco, el grupo pudo oír una especie de aleteo, bastante cerca, sobre sus cabezas. Casi en un acto reflejo, Teyo Bermejo (destacado fotógrafo), aunque no se veía nada, comenzó a disparar su cámara. El resultado: una de las fotografías más inquietantes que se haya tomado en el Barranco de Chamoco.


Los Nazis visitaron el Barranco
Adolf Hitler era un amante de lo "oculto" y una de sus obsesiones era las Leyendas que estaban en la Biblia o en lo más profundo del cristianismo. Es por ello que visito lugares con fenómenos teluricos como Montserrat o este Barranco de Badajoz.

La Isla de Cristal
A mediados de los 90 hubo una avalancha de avistamientos en el Barranco de Badajoz. Algunas personas incluso describían ver cosas, seres, objetos que luego se desvanecían, fotografías imposibles de objetos que sobrevolaban esta zona...


Tambien existe una leyenda, y es que desde el interior del barranco y mirando hacia el mar podía verse una isla que según muchos testigos parece de cristal, de esta isla despegaba verticalmente una luz en forma de nave, cuando la luz había alcanzado cierta altura se precipitaba a gran velocidad hacia el barranco y acababa estrellándose contra una de las paredes de este desintegrándose y desapareciendo. ¿Sera la Isla de San Borondón?

La isla de San Borondón es una leyenda popular de las Islas canarias y trata sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos. Este mito tiene origen en los autores de la Grecia Clásica y se conoce en el resto de Europa como la "Isla de San Brandán" y sorprendentemente aparece plasmada por los cartógrafos medievales, Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada "la Inaccesible", "la Nom Trubada", "la Encubierta", "la Perdida", "la Encantada" y algún apelativo más.
Tal es el caso que en el Tratado de Alcaçovas suscrito entre España y Portugal en 1479 para repartirse territorialmente el Atlántico aún por navegar, especificaba claramente que San Borondón ("aún por conquistar") pertenecía al archipiélago canario, y, por tanto, a España. Sera la "Atlantida" o es la "octava isla del paraiso canario"

Misterios en la Peninsula Iberica (El Barranco de Badajoz, "más de cien años de misterio" [I])

El Barranco de Badajoz o Chamoco, es un barranco o cañón situado en la Isla de Tenerife, enmarcado dentro del término municipal de Güímar en el sureste de la isla.
El vestigio prehistórico más significativo que se encuentra en esta zona, demostrando así la actividad aborigen del lugar, es la Cueva del Cañizo; la cual está a 100 m de altura, aproximadamente, a la mitad del camino y en la pared izquierda del barranco que debe su nombre a las doce varas de madera de sabina, que se hallan colocadas en el techo de la misma; las que se pueden ver desde el cauce del barranco.



Son muchas las leyendas y las anécdotas sobre experiencias que han tenido muchos de los que han visitado y permanecido, principalmente de noche, en el Barranco de Badajoz. Muchas personas aseguran haber tenido apariciones de seres "angélicos" y de haber experimentado diversos fénomenos paranormales. Además varias "Momias Guanches" han sido encontradas en la zona, de modo que el lugar es importante en yacimientos arqueológicos.


Son muchas las historias sobre este paraje, las que circulan; desde encuentros con seres blancos, luces en la montaña, desapariciones extrañas... un sin fin de relatos, de los cuales algunos quedan constatados en los archivos de la guardía civíl del lugar. Dos de estas historias llaman poderosamente mi atención, la primera ocurrida en el año 1891 y protagonizada por una niña a quien su madre, como algo cotidiano manda a buscar peras al barranco, la niña se adentró en el lugar desapareciendo por varias décadas, a pesar de los rastreos realizados por los vecinos de la zona nunca fue encontrada. Hasta que un día apareció de nuevo en su casa, con la misma ropa y años que tenía al desaparecer. La niña contó que obedeciendo a su padres fue a recoger frutas al barranco, quedándose la pequeña dormida vencida por el cansancio, cuando un ser alto y blanco, asi fue descritro, la despertó invitándola a que lo acompañara, la pequeña no sintió ningun miedo y accedió a la petición. La llevo a una cueva que poseía una escaleras que llevaban a un jardín donde habían más seres como él, después de acompañarla otra vez a la salida, se despidió de la pequeña pero lo que para ella habia sido unas horas en el pueblo habian transcurrido años. Para ella solo habían sido unas horas, en realidad fueron 20 años...

 

jueves, 1 de octubre de 2015

Leyendas en Catalunya (Fray Garí [III])

Joan Gari, salió de Roma tal como le había indicado el Papa y tardó tres años en llegar nuevamente a Montserrat, donde vivió sin decir palabra.
 Con el tiempo fue viendo como su cuerpo se le cubría de pelo, las uñas le crecían y las vestiduras iban rompiéndose hasta desaparecer por completo. Realmente parecía una bestia misteriosa.

Un buen día, el conde Wilfredo, cuando ya había olvidado la existencia de su hija Riquilda, decidió ir de cacería por aquellas tierras acompañado de otros nobles. De pronto, muy cerca del lugar donde él estaba, sonó el cuerno de caza. Acudió el Conde presuroso, y vio a sus monteros que estaban acorralando a un extraño animal desconocido. Percibiendo que no era fiero, le echaron una soga al cuello y lo arrastraron hasta Barcelona. Allí le dejaron abandonado en las caballerizas del palacio, porque otro acontecimiento más importante distrajo la atención del Conde: la Condesa había dado a luz un niño.

El bautizo se celebró con gran pompa y, al cantar un trovador las gestas del conde, recordaron al monstruo que habían capturado en Montserrat.

Pidió el conde que lo quería ver de nuevo y así se hizo. Todos lo contemplaban con admiración. Algunos le encontraban cierta semejanza con un hombre; otros decían que su manera de andar recordaba a un oso. El monstruo aceptada las caricias humildemente y besaba los pies de los invitados. Entretanto, despertó el bebé y, abriendo sus ojos, contempló largamente al monstruo, y ante la sorpresa general habló el recién nacido, para decir:

- "Levántate, fray Garí, que Dios ya te ha perdonado".

Levantóse entonces Joan Gari, dejando consternados a todos los presentes. El conde le pidió cuentas del paradero de su hija Riquilda; Garí le contestó que la había matado y le pidió castigo para su horrendo crimen. El conde, magnánimo, perdonó a quien Dios había ya perdonado y solicitó que le dijera dónde estaba el cuerpo de su hija para enterrarlo dignamente en Barcelona.

El cortejo, guiado por el anacoreta, llegó hasta el punto donde la había enterrado pero, para alegría de todos, la encontraron viva. La princesa quiso quedarse para siempre en Montserrat y el Conde agradecido del milagro obrado, ordenó que se construyera un monasterio de monjas, el actual de Santa Cecilia de Montserrat, del que Riquilda fue la primera abadesa.

fuente:  http://milcamins.blogspot.com.es

 

Leyendas en Catalunya (Fray Garí [II])

Mientras tanto el diablo le iba tentando, pero ni así el hombre bondadoso y carismático caía en pecado. Entonces, Satán, empezó a tramar un plan maquiavélico.
El maligno endemonió ni más ni menos que a la bella Riquilda, hija del Comte (conde) Guifré el Pilós. Éste, muy apesadumbrado, hizo asistir a la chica por diferentes médicos y exorcistas, pero ninguno de ellos pudo sanarla.

Por boca de Riquilda, el demonio pedía que la exorcizara Joan Garí y el conde Guifré decidió llevarla a Montserrat. A base de rezos la doncella fue curada, pero el conde temía que de regreso a Barcelona volviera a quedar poseída y suplicó al fraile que se la quedara unos cuantos días en su cueva. Garí dudó un buen rato y al final aceptó la súplica del conde.
Pero la tentación empezó a invadir sus pensamientos y fue a buscar ayuda al falso ermitaño; Lucifer, en vez de tranquilizarle, le instaba a seguir sus deseos diciéndole que éstos le venían por obra de Dios.
Vencido por la tentación, Joan Gari violó a la doncella. Horrorizado de su acto, volvió a pedir consejo al anciano y éste le propuso, mientras le daba un cuchillo, que debía matarla para que no lo explicara a su padre.
Muerta Riquilda, Joanj Garí la enterró cerca de su cueva. Al momento, el falso ermitaño mostró su auténtico aspecto y el fraile, viendo que el diablo lo había engañado, marchó ese mismo día a Roma para pedir la clemencia del Papa.
 Éste, después de escuchar su relato le dijo:

- "Tu pecado es tan grande que no sé si tiene perdón. Como una bestia has pecado y como una bestia harás penitencia. Vuelve a Montserrat, pero irás siempre con las manos en el suelo. No te lavarás nunca y el agua que toques sólo será para beber. No digas jamás palabra alguna, porque las bestias tampoco hablan. Come raíces y hierbas, que encuentres en la montaña. No te pongas ni un hilo de ropa, recibe los rayos del sol y la humedad de la noche. Esquiva todo contacto con la gente. Y no mires jamás al cielo, porque no eres digno".

Leyendas en Catalunya (Fray Garí [I])

Cuentan las leyendas que, en el año 859, y siendo conde de Barcelona Wilfredi el Velloso (840-897), había en la montaña de Montserrat un anacoreta llamado Joan Garí, un antiguo caballero que había decidido dejar las armas para dedicarse a Dios.
Hombre de gran virtud y piedad vivía comiendo frutos del bosque y bebiendo el agua clara que tenía junto a su cueva, la Cova de Fra Garí, que todavía se conserva y puede ser visitada.
Joan Gari se ganó la fama de santo por su vida contemplativa, pero el demonio se propuso arruinarle su santidad utilizando todas las tentaciones que fueran necesarias.

Es por ello que, Lucifer disfrazado de viejo ermitaño con aspecto venerable, se hizo el encontradizo con Joan Gari y este lo llevó a su cueva, donde no faltaba más que la cruz. Al notarlo Lucifer le comento, al viejo anacoreta el porque de la ausencia de imágenes o las cruces, Joan Gari le comento que costaban mucho dinero, que él no lo tenía, y que la grandeza de Dios era tanta que a él le parecían poca cosa las imágenes para adorarle.

Así, en ese tono, continuó hablando el viejo ermitaño, conquistando por completo el corazón puro y bondadoso de Joan Gari, que le escuchaba embelesado. Poco a poco, el demonio fue ganándose su confianza y desde aquel día, todas las tardes subía el joven a consultar al viejo acerca de sus dudas, sus vacilaciones, de lo que sentía y pensaba.

Misterios en la Peninsula Iberica (Los Fantasmas del Museo Reina Sofia [II])

Cuanto el edificio fue remodelado para convertirlo en el museo actual se encontraron los cuerpos momificados de tres monjas bajo la capilla del hospital, por lo visto fueron asesinadas durante la Guerra Civil  y que ahora descansan bajo las losas de la entrada principal.

La Leyenda

Pero es a raíz de 1992 con la llegada del "Guernica" a las instalaciones del Museo cuando realmente se multiplican los fenómenos paranormales. Voces en determinadas estancias, puertas que se abrían y se cerraban solas sin ninguna explicación, alarmas que se disparaban… testimonios del personal de seguridad del inmueble que aseguraban que allí había un fantasma al que le habían puesto por nombre Ataúlfo.
Todo esto motivó que la directora de la pinacoteca solicitase ayuda a un grupo de investigación de fenómenos paranormales. En el año 1995 técnicos en parapsicología entraron en el inmueble acompañados de una médium la cual afirmó que el fantasma realmente existía y que era el espíritu de un sacerdote que había sido torturado y ejecutado durante la Guerra Civil. Otros estudiosos del tema dicen que el "Guernica" está maldito y que el fantasma es Picasso que no está de acuerdo en que su obra esté en un hospital convertido en Museo.
Durante las mismas, unos funcionarios aseguraron haber visto una procesión de monjas del siglo pasado en el interior de la pinacoteca y varios vigilantes solicitaron el traslado porque "vieron cosas raras y oyeron voces del más allá". La Consejería de Medio Ambiente ha resuelto finalmente que "carece de competencias sobre fenómenos paranormales".

Misterios en la Peninsula Iberica (Los Fantasmas del Museo Reina Sofia [I])

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) es el museo nacional español de arte del s.XX y actual, con sede en Madrid. Su nombre es abreviado coloquialmente a Museo Reina Sofía. Este museo está situado en la zona de Atocha, cerca de las estaciones homónimas de tren y metro.
La historia de este edificio comienza en 1587, cuando Felipe II, decide construir un gran hospital para hombres, inicialmente estuvo ubicado en la Carrera de San Jerónimo junto al convento de los Capuchinos del Prado en lo que entonces eran las afueras de Madrid para evitar los contagios que entonces existían. En 1603, se traslada un poco más abajo, al sur de la calle Atocha, concretamente al edificio destinado a albergue de pobres y mendigos, con el paso de los años, se unieron los edificios del Hospital de Santa Catalina y del Hospital de la Pasión (hasta entonces sólo para mujeres).
En 1756 durante el reinado del rey Fernando VI, se construye el edificio que hoy conocemos como tal. El Rey encargó el proyecto de Gran Hospital, al arquitecto José de Hermosilla, quien comenzó la construcción ajustándose a los criterios arquitectónicos de la época; "la Ilustración". Sin embargo, su obra no llegó a verla terminada y el rey Carlos III le encargó la finalización a su arquitecto de cabecera: Sabatini, que reorganizó el diseño y logró un edificio funcional y práctico, organizado en enormes galerías de techos altos y muy bien iluminadas y ventiladas. Según cuenta Mesonero Romanos, en este hospital eran atendidas más de 18.000 personas al año, lo que suponía un gasto de más de 3.000.000 millones de reales de presupuesto
En los sótanos de este edificio estuvo hasta 1831 el Real Colegio de Cirugía de San Carlos.
Durante la Guerra Civil este hospital, llevado desde sus inicios siempre por órdenes religiosas, acogió a todos los soldados heridos de la Guerra, posteriormente, este edificio también funcionó como manicomio donde mucha gente estuvo durante años allí recluida, incluso los más peligrosos estuvieron esposados a los paredes con grilletes, pasados los años pasó a figurar como al servicio de la facultad de medicina, donde como dije antes, ejercía también como Anatómico Forense.

Desde siempre han circulado, cientos de historias acerca de muertes en extrañas circunstancias y de "espiritus" que eran vistos por los enfermos y acompañantes, hasta que en 1965, el hospital cierra sus puertas. Se habló por aquel entonces de demolerlo, abandonado por completo hasta que en 1977, la Academia de Bellas Artes de San Fernando, consigue que un Decreto Ley, lo declare Edificio protegido y monumento histórico.
En 1980, comienza su restauración, y en 1986 ya es sede no permanente de diversas exposiciones itinerantes. Es en de 1988, cuando otro Real Decreto lo declara como Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y las distintas exposiciones tiene ahí su sede permanente.