martes, 29 de marzo de 2016

Asesinos en Serie (Peter Sutcliffe [III])

Ante la sociedad Sutcliffe se había creado una buena imagen pues todos lo consideraban un excelente esposo. En su trabajo era callado y atento pero sí había quienes conocían algo de su lado oscuro. Gary Jackson, compañero del cementerio, comentó que Sutcliffe era muy proclive a jugar bromas pesadas con los cadáveres que enterraba, aparte de que robaba anillos y otras joyas de los mismos. Luego estaba su cuñado, Robin Holland, quien acompañaba a Peter a beber en las zonas rojas de Yorkshire.
Este sujeto lo escuchaba alardear de sus aventuras con prostitutas mientras que en casa tenía la hipocresía de criticar a aquellos maridos que veían mujeres fuera del matrimonio. Terminó por no aguantar la doble cara de Sutcliffe y dejó de acompañarlo. Trevor Birdsall se convirtió en amigo de Sutcliffe en la misma época que este conoció a su mujer y continuó siendo su amigo hasta la detención de este. Una vez Birdsall habló a la Policía para decirles que sospechaba que su amigo era el destripador de Yorkshire. Él sabía perfectamente que a Sutcliffe le gustaban las prostitutas pero a la vez mezclaba este gusto con un extraño odio hacia ellas.
Tras algunos meses de matrimonio con Sonia la suerte favoreció a Sutcliffe, quien inesperadamente se hizo con un dinero con el cual pagó el trámite para obtener la licencia para manejar camiones y traileres. El oficio de chofer sería el definitivo en su vida. También era un ávido comprador de vehículos con los cuales se pasaba horas reparándolos, aunque nunca uno de sus coches fue determinante para poder incriminarlo por sus ataques.
Semanas antes del ataque contra Anna Rogulskyj, Sonia sufrió un aborto: no era el primero. Entonces los médicos informaron a la pareja que ella no podría embarazarse nuevamente. La noticia fue un duro golpe pues ambos deseaban un hijo, así lo comunicó Sutcliffe a su familia. De acuerdo al investigador norteamericano John Douglas, cuando un asesino serial comienza sus ataques es debido a que le ocurre un evento lo suficientemente fuerte para desencadenar la violencia que guarda en sí. Tal vez la noticia sobre la incapacidad para tener un hijo fue este agente desencadenante.

Tras el fallido ataque contra la señorita Rogulskyj, Sutcliffe atacó de nuevo pero fue interrumpido y no fue hasta el crimen de Wilma McCann que comenzaría su reinado de terror. A continuación viene la lista víctimas del destripador de Yorkshire:
01.- Anna Rogulskyj
02.- Olive Smelt
03.- Wilma McCann
04.- Emily Jackson
05.- Marcella Claxton
06.- Irene Richardson
07.- Patricia Atkinson
08.- Jayne MacDonald
09.- Maureen Long
10.- Jean Jordan 11.- Marilyn Moore
12.- Yvonne Pearson
13.- Helen Rytka
14.- Vera Millward
15.- Josephine Whitaker
16.- Barbara Leach
17.- Marguerite Walls
18.- Upadhya Bandara
19.- Theresa Sykes
20.- Jacqueline Hill


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