Francesc Pijoan, nacio en Maçanet de la Selva (Girona) en 1600 - Muere en Girona el 18 de noviembre de 1659. Arcediano de l'Empordà y canónigo de la sede de Girona. Fue
nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 26 de marzo de
1654. La elección se debería haber hecho en julio de 1653 pero la
decisión real de seleccionar a los insaculados provocó un retraso en el
ciclo trienal. Nacido en las tierras de Maçanet de la Selva (Girona), era licenciado en ambos derechos. Su carrera eclesiástica empezó como canónigo de Lleida y el 9 de marzo de 1629 pasó a ser canónigo presbiterial de la catedral. Fue
arcediano de Besalú (Girona) en 1645 para trasladarse con el mismo cargo en l'Empordà el 1651. En medio de este periodo, el 18 de febrero de 1647 los
frances le destierran a Sornià (Languedoc) debido a sus simpatías filipistas, lo que lo posicionó muy bien ante el Rey de España y le ayudó a ser insaculado como diputado eclesiástico.Fue
vicario ayudante de Bernat de Cardona, a quien sustituyó como arcediano
mayor de Girona cuando éste fue nombrado obispo de Girona en 1656. En
1658 fue nombrado auditor de la Rota, pero no llegó a ocupar el cargo,
ya que, de nuevo, fue nombrado para sustituir como obispo a Bernat de Cardona quien había muerto. Finalmente no llegó a ocupar el cargo, ya que murió el 18 de noviembre de 1659.Al fin de la guerra de los Segadores, con la rendición de Barcelona las instituciones quedaron subdordinades al rey castellano. Felipe
IV de Castilla confirmó las constituciones y los privilegios anteriores
reservándose el derecho de elegir las personas que ocuparían los cargos
de Presidente y Consejero. En
este contexto, Francisco Pijoan que había mantenido su apoyo al rey
Felipe es el perfil de diputados del nuevo período post-bélico. Mantuvo
una buena relación con el virrey e hijo natural del rey, Juan José de
Austria quien había sido nombrado el 15 de febrero de 1653. Pero el
difícil equilibrio entre terminar la guerra con los franceses y mantener
las constituciones crearon un clima frío entre
diputados y el virrey desde la constitución de la nueva diputación y
hasta marzo de 1656 que Juan José de Austria marchó a Flandes.
viernes, 22 de abril de 2016
Presidents de la Generalitat (Pau del Rosso)
Pau del Rosso, vivio a caballo entre los s. XVI-XVII. Fue
canónigo decano de la sede de Barcelona, prior de Santa María de La
Llacuna (Barcelona) y abate electo de Santa María de la Real de Perpignan. Fue nombrado Presidente de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio
de 1650. Su familia era originaria de Sàsser (Cerdeña) y se dedicaba al
comercio.Pau
estuvo muy implicado en la "Guerra dels Segadors", ya que formó
parte de la "Junta General de Braços" de Pau Claris en septiembre de 1640.
Fue miembro de la Junta de Hacienda y de la junta secreta de
negociación de la alianza de Catalunya con Francia junto con Pau Claris, Francesc de Tamarit y de
Rifà, Ramón de Guimerà y de Tamarit y José Fontanella y Garraver.De
hecho, todo el capítulo de la sede barcelonesa, con Rosso a la cabeza,
se había manifestado abiertamente pro-francia y había apoyado la
Generalitat durante la revuelta. Los
años de vinculación de Cataluña con Francia, "Paz del Rosso" mantuvo una
buena relación e importante correspondencia ama el cardenal Mazzarino
que era el soberano "de facto" durante la infancia de Luis XIV de
Francia. Era poseedor de'abundants rentas, y en 1649 hizo un préstamo de 20.000 ducados para pagar las tropas francesas en CatalunyaDesde
el principio al frente de la Generalitat, tuvo que afrontar la
progresiva evolución del ejército castellano de Francisco de
Orozco-Ribera y Pereira que había reconquistado Flix y Miravet el 25 de
septiembre de 1650 y Tortosa el 4 de diciembre. Las quejas por el poco apoyo francés eran continuas desde las instituciones catalanas en París.Paralelamente,
una gran epidemia de peste asoló el mediterráneo y llegó a las comarcas
de Tarragona y Girona el 1650. Se calcula que la mortalidad fue
superior al 15% de la población (unas 500.000 personas). La
peste afectó el suministro de grano y los ingresos por las bolas de los
lugares afectados o viene ocupados por los españoles. La primavera de 1651 la peste afectó a Barcelona y la diputación se trasladó a Terrassa y más tarde en Manresa. Pero
ante del Sitio de Barcelona, del Rosso y el oyente real Vicente
Ferriol vuelven junto al Consell de Cent a defender la ciudad. Pero
después de la capitulación de Barcelona el 11 de octubre de 1652,
mientras los personajes comprometidos con Francia debían huir, Paz del
Rosso acompañado por Consejero Rafael Casamitjana rindió homenaje a Juan
José de Austria
Presidents de la Generalitat (Andreu Pont d'Osseja)
Andreu Pont d'Osseja, nacio en Oceja (Languedoc-Rosello) el 15 de agosto de 1606 - Muere en Perpigna en 1653. Fue abad de Santa María de Amer y de Roses (1643-1654), fue nombrado
President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1647.Fue abad de Sant Pere de Camprodón entre 1640 y 1643 y poco después
juró fidelidad como monje en la Congregación Benedictina el 18 de agosto
de 1644.Es sabido que Andrés Puente participó en la expulsión de los monjes de la Abadía de Montserrat.Durante su mandato como Presidente de la Generalitat tuvo que afrontar varios problemas crónicos. Los nuevos gobernantes franceses incumplían sistemáticamente la legalidad catalana, más por desconocimiento que por criterio; el enfrentamiento institucional con en Pierre de Marca se mantuvo durante años; la volatilidad de los virreyes no ayudaba a consolidar las relaciones. En
este periodo se sucedieron tres gobernantes franceses importantes: Luis
II de Borbón-Condé, Michele Mazzarino y Luis de Borbón-Vendôme. En medio de este ambiente se publicó el "Manifiesto de la fidelidad Catalana", integridad francesa y perversidad enemiga de la justa
conservación de Catalunya en Francia, que comportó la detención de
Francesc Marti i Viladamor.Pero el problema más grave fue el de los alojamientos de las tropas en territorio catalán. Era
un problema por partida doble, ya que tanto las tropas francesas como
las filipistas se hacían dar de comer y beber gratis y maltrataban a los
que los hospedaban.
Leyendas sobre las flores (La Camelia Blanca)
Cuenta la leyenda que al principio de los tiempos, una noche las estrellas, jóvenes hermanas, comenzaron a discutir por cuál de ellas era la más bella. Todas las estrellas se sumaron a la discusión porque querían ser la reina de la belleza. La trifulca llegó a tal grado que rompieron la paz en el firmamento y la luna tuvo que intervenir. La luna, decidió que lo mejor era que todas las estrellas se repartieran por el cielo y así lucirían su belleza por todo el firmamento. Las estrellas obedecieron.
Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras en grupos formando estelas de luz. Una, la más grande, decidió reinar cerca de la tierra dándonos luz y calor…Otras viajaron y viajaron buscando sitio para lucir su belleza, su perfección, su blanco purísimo.
Cuentan que cansadas, un día en el que la gran estrella iluminaba la tierra vieron un árbol, una camelia, con gran cantidad de flores blancas, así que decidieron descansar en él. Cada una decidió reposar en una de las flores. A la mañana siguiente agradecieron a la camelia su hospitalidad y fue entonces cuando se preguntaron si no sería un sitio perfecto para vivir.
De este modo las estrellas se convirtieron en camelias y desde entonces, las camelias son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.
Unas se esparcieron hacia el norte, otras hacia el sur, otras en grupos formando estelas de luz. Una, la más grande, decidió reinar cerca de la tierra dándonos luz y calor…Otras viajaron y viajaron buscando sitio para lucir su belleza, su perfección, su blanco purísimo.
Cuentan que cansadas, un día en el que la gran estrella iluminaba la tierra vieron un árbol, una camelia, con gran cantidad de flores blancas, así que decidieron descansar en él. Cada una decidió reposar en una de las flores. A la mañana siguiente agradecieron a la camelia su hospitalidad y fue entonces cuando se preguntaron si no sería un sitio perfecto para vivir.
De este modo las estrellas se convirtieron en camelias y desde entonces, las camelias son las estrellas de la tierra, compitiendo con las del cielo y brillando como ellas.
Leyendas sobre las flores (La Adormidera)
Existen dos leyendas de esta planta, son de la tribu Akha
1. Hace mucho tiempo atrás, había una joven Akha que era muy bella pero al mismo tiempo tenía tan mal oloren su cuerpo que ningún hombre se le acercaba. Por esa razón, tenía una vida muy triste y solitaria, tanto que murió de corazón roto. Antes de morir pidió un deseo y le solicitó a sus vecinos que cuidaran muy bien de su tumba. Cuando cualquiera probara la savia de la flor que crecería allí, querría probar de nuevo y de nuevo. Pero esa savia, además de darle un placer increíble también la causaría un terrible sufrimiento.
2. Hace mucho tiempo atrás había una joven mujer que por ser tan bella tenía muchos pretendientes. De todos ellos, siete la habían impresionado. Un día, los siete fueron a pedir su mano en matrimonio, pero la joven muchacha no quiso elegir a uno en particular por temor a ofender al resto, entristecerlo o hacerle sentir celos. Así que decidió hacerle el amor a los siete.
Aunque sabía que seguramente el tema le iba a causar la muerte, estaba feliz de hacer el sacrificio. Cuando no pudo soportar más, pidió por la muerte y pidió ser reencarnada en una bella flor. Antes de morir le dijo a sus parientes que cuidaran muy bien de su tumba, donde la bella flor crecería desde su corazón. Y aseguró que le iba a encantar su savia a todo aquél que la probara, que iba a querer más, pero que al mismo tiempo le iba a otorgar el bien y el mal.
1. Hace mucho tiempo atrás, había una joven Akha que era muy bella pero al mismo tiempo tenía tan mal oloren su cuerpo que ningún hombre se le acercaba. Por esa razón, tenía una vida muy triste y solitaria, tanto que murió de corazón roto. Antes de morir pidió un deseo y le solicitó a sus vecinos que cuidaran muy bien de su tumba. Cuando cualquiera probara la savia de la flor que crecería allí, querría probar de nuevo y de nuevo. Pero esa savia, además de darle un placer increíble también la causaría un terrible sufrimiento.
2. Hace mucho tiempo atrás había una joven mujer que por ser tan bella tenía muchos pretendientes. De todos ellos, siete la habían impresionado. Un día, los siete fueron a pedir su mano en matrimonio, pero la joven muchacha no quiso elegir a uno en particular por temor a ofender al resto, entristecerlo o hacerle sentir celos. Así que decidió hacerle el amor a los siete.
Aunque sabía que seguramente el tema le iba a causar la muerte, estaba feliz de hacer el sacrificio. Cuando no pudo soportar más, pidió por la muerte y pidió ser reencarnada en una bella flor. Antes de morir le dijo a sus parientes que cuidaran muy bien de su tumba, donde la bella flor crecería desde su corazón. Y aseguró que le iba a encantar su savia a todo aquél que la probara, que iba a querer más, pero que al mismo tiempo le iba a otorgar el bien y el mal.
Leyendas sobre las flores (La Azucena del Bosque)
Como uno fuera blanco, lo llamó Morotí, y al otro Pitá, pues era de color rojizo. Estos hombres necesitaban esposas para formar sus familias, y Tupá encargó a I-Yará que amasase dos mujeres. Así lo hizo el Dueño de las aguas y al poco tiempo, felices y contentas, vivían las dos parejas en el bosque, gozando de las bellezas del lugar, alimentándose de raíces y de frutas y dando hijos que aumentaban la población de ese sitio, amándose todos y ayudándose unos a otros.
En esta forma hubieran continuado siempre, si un hecho casual no hubiese cambiado su modo de vivir.
Un día que se encontraba Pitá cortando frutos de tacú (algarrobo) apareció junto a una roca un animal que parecía querer atacarlo. Para defenderse, Pitá tomó una gran piedra y se la arrojó con fuerza, pero en lugar de alcanzarlo, la piedra dio contra la roca, y al chocar saltaron algunas chispas.
Este era un fenómeno desconocido hasta entonces y Pitá, al notar el hermoso efecto producido por el choque de las dos piedras volvió a repetir una y muchas veces la operación, hasta convencerse de que siempre se producían las mismas vistosas luces. En esta forma descubrió el fuego.
Cierta vez, Moroti para defenderse, tuvo que dar muerte a un pecarí (jabalí) y como no acostumbraban comer carne, no supo qué hacer con él. Al ver que Pitá había encendido un hermoso fuego, se le ocurrió arrojar en él al animal muerto. Al rato se desprendió de la carne un olor que a Morotí le pareció apetitoso, y la probó. No se había equivocado: el gusto era tan agradable como el olor. La dio a probar a Pitá, a las mujeres de ambos, y a todos les resultó muy sabrosa.
Desde ese día desdeñaron las raíces y las frutas a las qué habían sido tan afectos hasta entonces, y se dedicaron a cazar animales para comer. La fuerza y la destreza de algunos de ellos, los obligaron a aguzar su inteligencia y se ingeniaron en la construcción de armas que les sirvieron para vencer a esos animales y para defenderse de los ataques de los otros. En esa forma inventaron el arco, la flecha y la lanza. Entre las dos familias nació una rivalidad que nadie hubiera creído posible hasta entonces: la cantidad de animales cazados, la mayor destreza demostrada en el manejo de las armas, la mejor puntería... todo fue motivo de envidia y discusión entre los hermanos.
Tan grande fue el rencor, tanto el odio que llegaron a sentir unos contra otros, que decidieron separarse, y Morotí, con su familia, se alejó del hermoso lugar donde vivieran unidos los hermanos, hasta que la codicia, mala consejera, se encargó de separarlos. Y eligió para vivir el otro extremo del bosque, donde ni siquiera llegaran noticias de Pitá y de su familia.
Tupá decidió entonces castigarlos. El los había creado hermanos para que, como tales, vivieran amándose y gozando de tranquilidad y bienestar; pero ellos no habían sabido corresponder a favor tan grande y debían sufrir las consecuencias. El castigo serviría de ejemplo para todos los que en adelante olvidaran que Tupá los había puesto en el mundo para vivir en paz y para amarse los unos a los otros. El día siguiente al de la separación amaneció tormentoso. Nubes negras se recortaban entre los árboles y el trueno hacía estremecer de rato en rato con su sordo rezongo. Los relámpagos cruzaban el cielo como víboras de fuego. Llovió copiosamente durante varios días. Todos vieron en esto un mal presagio.
Después de tres días vividos en continuo espanto, la tormenta pasó.
Cuando hubo aclarado, vieron bajar de un tacú (algarrobo) del bosque, un enano de enorme cabeza y larga barba blanca. Era I-Yará que había tomado esa forma para cumplir un mandato d e Tupá. Llamó a todas las tribus de las cercanías y las reunió en un claro del bosque. Allí les habló de esta manera:
- "Tupá, nuestro creador y amo, me envía. La cólera se ha apoderado de él al conocer la ingratitud de vosotros, hombres. Él los creó hermanos para que la paz y el amor guiaran vuestras vidas... pero la codicia pudo más que vuestros buenos sentimientos y os dejasteis llevar por la intriga y la envidia. Tupá me manda para que hagáis la paz entre vosotros: iPitá! iMoroti! ¡Abrazaos, Tupá lo manda!"
Arrepentidos y avergonzados, los dos hermanos se confundieron en un abrazo, y tos que presenciaban la escena vieron que, poco a poco, iban perdiendo sus formas humanas y cada vez más unidos, se convertían en un tallo que crecía y crecía ...
Este tallo se convirtió en una planta que dio hermosas azucenas moradas. A medida que el tiempo transcurría, las flores iban perdiendo su color, aclarándose hasta llegar a ser blancas por completo. Eran Pitá (rojo) y Morotí (blanco) que, convertidos en flores, simbolizaban la unión y la paz entre los hermanos.
Ese arbusto, creado por Tupá para recordar a los hombres que deben vivir unidos por el amor fraternal, es la "Azucena del Bosque"
jueves, 21 de abril de 2016
Presidents de la Generalitat (Gispert d'Amat i Desbosc de Sant Vicenç)
Gispert d'Amat i Desbosc de Sant Vicenç, ¿? - Muere en Ripoll 1696. Fue abad de Sant Pere de Galligants en Girona (1639-1654). Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1644. Fue abad de Santa María de Ripoll (1662-1665)Era
hijo de Miquel Joan de Amat i Desfar de Gravalosa, señor de
Castellbell, Vacarisses y Rellinars, y de su mujer Peronella Desbosc de
Rocabruna. Fue
monje de la orden de Sant Benet y abate mitrado de Sant Pere de
Galligants entre 1639 y 1644, con una comunidad de una docena de monjes.
En 1656 se convierte en abad del monasterio de Sant Cugat, hasta el 1659.Había participado en las deliberaciones sobre las contrafacciones los
soldados reales en Perpignan en 1640 y que habían sido una de las causas
de la "Guerra dels Segadors".Desde
el principio había topado con las autoridades borbónicas por sus abusos
y, en concreto, con Pierre de Marca quien pretendía secuestrar los
bienes eclesiásticos de Barcelona y Girona. De
Marca, lo denunció a los franceses para poder hacer una pinza entre
Francia y España contra Gispert de Amat, pero el gran apoyo que tenía a
los principales capítulos aconsejó a los franceses a ganárselo y
llamaron abate de Arles con una pensión de 1.000 escudos anuales. No
hizo efecto esta aportación y Gispert de Amat siguió censurando las
actuaciones francesas, exigiendo, por ejemplo, que los gobernadores de
las fortalezas militares fueran catalanes y no franceses. Esta
tenacidad hizo que los franceses buscaran apoyo en Francisco de
Margarit y de Biure contra Gispert de Amat, mientras que la Generalitat
preparaba un memorial de agravios para presentar al virrey. Primero
un intento de "conspiración en 1645" contra el diputado eclesiástico
orquestado desde dentro la nobleza catalana para tratar de devolver a la
obediencia española y, a continuación, el mismo Gispert encabezando una
escuadra para sublevar a los ciudadanos barceloneses a principios de
1646, se terminó
en una acusación de traición contra Gispert de Amat y su detención el
20 de febrero de 1646. Para esta operación de Amat contaba con el asesor
José de Amigant i Carreras, la baronesa de Albi Hipólita de Aragón y el abad de Sant Pau del Camp. El 6 de abril el canónigo de la Seu d'Urgell, Bartolomé Vivero, sustituyó Gispert y el 15 de julio de 1647, incluso fue desinsaculat.Tendrían que pasar unos años hasta que las relaciones entre Francia y
España se normalizaran y que todos los que habían sufrido represalias
fueran retornando a la normalidad.El 27 de enero de 1653 Gispert de Amat volvería a formar parte de una "trigésima sexta", una vez rehabilitado su honor.
Presidents de la Generalitat (Bernat de Cardona i de Raset)
Bernat de Cardona i de Raset, nacio en Girona en 1591 - Murio en Girona el 13 de diciembre de 1658. Fue prior de Sant Miquel del Fai y arcediano mayor y canónigo de Girona, de donde fue obispo posteriormente (1656 a 1658). Fue nombrado presidente de la Generalitat de Catalunya el 22 de julio de 1641.Era hijo de Jaume de Cardona i de Segurioles y de María de Raset,
descendiente de una rama ilegítima de Joan Folc de Cardona, primer duque
de Cardona. Su carrera eclesiástica empezó como prior de Sant Miquel del Fai desde donde pasó a la diócesis de Girona. Allí fue canónigo y arcediano mayor entre 1617 y 1654. Entre 1656 y su
muerte en 1658 fue obispo de Girona, si bien fue consagrado en
Barcelona y fue comunicado posteriormente al capítulo gerundense.Al
final del período en que Catalunya tuvo dependencia francesa, él igual
que el resto de la diócesis estuvieron junto a rey de España,
especialmente cuando el mariscal Charles de Monchy de Hocquincourt sitió
la ciudad de Girona, en el que fueron dar pleno apoyo a Juan de Austria.Pero
la primera tarea que tuvo que afrontar como presidente de la
Generalitat fue la firma del "Pacto de la Péronne" el 19 de septiembre de
1641 con el rey francés Luis XIII. La
euforia de los primeros tiempos de alianza francesa se ponen de
manifiesto por la entrada triunfal del nuevo lugarteniente francés,
Urbain de Maillé, en Barcelona el 23 de febrero de 1642, la celebración
de la conquista de Perpignán por las tropas franco-catalanas el 9 de septiembre de 1642 o la derrota de Pedro Antonio de Aragón
cerca de Vilafranca cuando iba a socorrer al rey Felipe IV en Perpignan.Pero
con el paso del tiempo comienzan las primeras discusiones con las
autoridades francesas que daban un papel marginal en Catalunya en el
conjunto de la corona francesa. Tampoco
gustaba la competencia de los comerciantes franceses y con la caída del Conde-Duque de Olivares, identificado como el causante de la crisis de
1640, se empiezan a producir las primeras escisiones entre los
partidarios de Francia -beneficiats por el reparto de cargos- y los que pensaban que los franceses estaban produciendo muchos abusos,
encabezados por el gobernador de Catalunya, Josep Margarit, entre los que
se contaban José Fontanella, Josep de Ardena y Pere Morell.La Diputacio decide hacer frente a esta situación y remite un
memorial de agravios a la corte de París en octubre de 1643 reclamando
la reparación de los siguientes asuntos:
- Que el virrey La Mothe retirara el pleito contra la Generalidad referente a los bienes del duque de Cardona.
- Que los capitanes y alcaides de castillos debían ser catalanes.
- Que se restituyeran las armas que en 1639 se dejaron en el castillo de Perpiñán.
- Que se pagara puntualmente a las tropas francesas, ya que la falta de recursos los llevaba a hacer tropeles entre la población.
- Que no se vulnerasen los derechos de los eclesiásticos.
- Que los soldados de Perpiñán fueron acuartelados al castillo y, así, permitirían el retorno a los legítimos habitantes de las casas ahora ocupadas por los soldados.
- Que los oficiales que trafican con mercancías en el Rosellón pagaran los impuestos locales.
- Que se publicara el perdón general concedido por Luis XIII en el juramento del primer lugarteniente francés (en 1641).Buena parte de estas reclamaciones no hacen otra cosa que exigir el cumplimiento del Pacto de la Péronne de 1641.Al final de su mandato se produce la caída de Lleida en manos castellanas y la destitución de Philippe de La Mothe-Houdancourt.
- Que el virrey La Mothe retirara el pleito contra la Generalidad referente a los bienes del duque de Cardona.
- Que los capitanes y alcaides de castillos debían ser catalanes.
- Que se restituyeran las armas que en 1639 se dejaron en el castillo de Perpiñán.
- Que se pagara puntualmente a las tropas francesas, ya que la falta de recursos los llevaba a hacer tropeles entre la población.
- Que no se vulnerasen los derechos de los eclesiásticos.
- Que los soldados de Perpiñán fueron acuartelados al castillo y, así, permitirían el retorno a los legítimos habitantes de las casas ahora ocupadas por los soldados.
- Que los oficiales que trafican con mercancías en el Rosellón pagaran los impuestos locales.
- Que se publicara el perdón general concedido por Luis XIII en el juramento del primer lugarteniente francés (en 1641).Buena parte de estas reclamaciones no hacen otra cosa que exigir el cumplimiento del Pacto de la Péronne de 1641.Al final de su mandato se produce la caída de Lleida en manos castellanas y la destitución de Philippe de La Mothe-Houdancourt.
Presidents de la Generalitat (Josep Soler)
Josep Soler, vivió en el s. XVII. Canónigo de la Seu d'Urgel. Fue nombrado President de la Generalitat de Catalunya el 9 de marzo de
1641 en sustitución de Pau Claris que había muerto antes de terminar el
trienio.Era primo de Pau Claris y, probablemente, jurista, ya que aparece
firmando como abogado del "brazo eclesiástico" a unas alegaciones
presentadas a Felip Vinyes, abogado de Felipe IV de CastillaEn Catalunya se estaba viviendo la evolución de la guerra con la invasión francesa. Había
frentes el Roselló, campo de Tarragona y Lleida, mientras el ejército
francés al mando del arzobispo de Burdeos iba controlando las costas
catalanas. El 25 de marzo llegó a Barcelona el señor de Argenson del consejo de
estado del rey francés que, como gobernador, comienza a tutelar la
política catalana.En este contexto, Soler hizo una política continuista a la de su primo Pau Claris. Sigue con la incautación de joyas en nombre del "censal de la Diputación" para los gastos de la guerra. Se
organizó una "Junta de Braços" para preparar los acuerdos a negociar con
Reino de Francia, un documento de catorce puntos en catalán y latín. Estos hacían
referencia a la "observancia de las constituciones", la catalanidad de
los prelados y de las capitanías de las fortalezas, a limitar la
inquisición en temas de fe, a la "observancia del Concilio de Trento", la
aprobación parlamentaria de la política fiscal, a respetar
los privilegios de Barcelona y los "Capítuls de Cort" (eran el segundo rango de las leyes paccionadas cada una de las cortes que regían los diversos estados de la Corona de Aragón. Esta norma jurídica aprobaba durante una corte y tenía la misma fuerza legislativa que una constitución), a tener
lugartenientes con los mismos poderes que los del Rey Católico, a
respetar los derechos políticos de las poblaciones bajo el enemigo, a no
separar nunca los condados de Roselló y la Cerdanya del Principado de Catalunya y el juramento real de una "Constitución de la Observancia" reformada. Estos
14 puntos y la creación de un batallón con 4.000 niños y 500 caballos
fueron la base del "Pacto de la Péronne" firmado el 19 de septiembre de
1641
Leyendas sobre las flores (La Amapola)
Leyendas sobre las flores (La Flor de Pascua)
Una noche de Navidad, María y Pablo partieron hacia la iglesia para asistir al servicio. En el camino, cortaron algunas hierbas que crecían a lo largo de la orilla del camino y decidieron ofrecerlo como regalo al Niño Jesús en el pesebre. No tenían nada mejor para regalarle.
Aunque los otros niños se burlaron de ellos cuando llegaron con su humilde regalo, María y Pablo no dijeron nada porque sabían que habían dado lo que mejor podían ofrecer. En cambio, se dedicaron con mucho esmero a colocar prolijamente las plantas verdes alrededor del pesebre. Y fue entonces que sucedió el milagro: los extremos de cada hoja verde se fueron convirtiendo en brillantes pétalos rojos, y pronto el pesebre quedó rodeado de hermosas flores en forma de estrella, tal cual las conocemos hoy.
Leyendas sobre las flores (La Flor de Edelweiss)
Se encontraba Edelweiss recogiendo agua de la fuente cuando el se acerco, tímidamente le cogió de las manos, llevaba días escogiendo las palabras adecuadas para confesarle lo que sentía, pero ahora bajo la hechizaste mirada de esos ojos como la niebla, casi olvida por completo lo que le quería decir, titubeando y de la manera mas sencilla y sincera logro decir:
- "No podía demorar por mas tiempo amada mía, el momento de confesarte todo aquello que por ti siento. Sufro cada noche y cada día de dolor por dentro, al reconstruir tu bello rostro no solo cuando sueño, sino cambien a cada instante que cierro los ojos, pues es tan grande lo que siento por ti, que ni una tempestad que amenazase con arrasar el pueblo, no podría ni con toda su furia, llevarse un solo ápice de mi amor, ni siquiera toda la nieve de las montañas que nos rodean, serian capaces de apagar el fuego que hace latir cada uno de mis órganos al veros, gentil Edelweiss os amo con todo mi ser".
Sorprendida pero halagada, recorrió su rostro mirándolo silenciosamente dejando una de sus manos entre las de el, sonrió tiernamente, y con un gesto en un tono totalmente diferente, le dijo:
- "¡Oh amado mio! ¡Abrumada me hallo ante tanta galantería! Recibo tus palabras con el dulce mensaje con el que las proclamas. No obstante, ¿ no os parece que toda declaración debe estar acompañada de hazañas?"
- "Hermosa Edelweiss, aquí donde me veis os pregunto, ¿que es lo que queréis?. Porque os aseguro que conseguiré todo aquello de lo que carezcáis si así consigo demostraros lo que siento y conseguir aunque sea una mínima parte de vuestro desvelo".
Sus finos labios sonrieron dejando ver una dentadura perlina y una melodiosa carcajada rompió la seriedad del momento. Después dijo:
- ¡Enamorado mio!. Os tomo la palabra y os digo, que si no es verdad que por mi amor lo que fuera haríais este es el momento de que huyáis, porque el reto que os vengo a proponer no esta al alcance de miedosos y cobardes".
La miro sin mediar palabra, dando a entender que quería escuchar atentamente su propuesta, ante la seguridad de el, ella prosiguió:
- "Cuenta la leyenda, que una noche, una de las estrellas de las que relucen en el cielo le lloro a la luna y le declaro que sentía envidia de todo aquello que vivía en la tierra, que deseaba abandonar el firmamento para convertirse en una flor. La luna
sintiéndose despechada, decidió vengarse enviándola al pico mas alejado de la tierra que en ese momento diviso, eligiendo el Dufourspitze, la enorme montaña que custodia nuestro pueblo. Allí, la estrella bañada por la nieve se transformo en una hermosisima flor de pétalos blancos, que siempre estaría sola en lo alto de la montaña. Es la llamada Flor de las Nieves".
Hizo una pausa y rompiendo el tono solemne con el que había narrado la historia le dijo:
- "Si es verdad que por mi murieras, allá a buscar esa flor fueras... Y ya te aviso, que sino la consiguieras, tampoco mi amor obtuvieras".
El rostro del joven palideció un momento, después volvió a recobrar el color, cuando sus mejillas se encendieron mientras oprimía los puños y apretaba los dientes, sus ojos llamearon cuando juro:
- ¡Por tu amor Edelweiss, yo te traeré esa flor!.
Y se marcho con un firme caminar. Dicen que pasaron muchos días y que el joven nunca regreso. También dicen que aunque ella reía todas las mañanas cuando la luz le daba en el rostro, por las noches, cuando nadie la veía, sollozaba y rogaba que el volviera junto a ella.
Acabo perdiendo el juicio, sin salir de casa y llorando amargamente todas las noches mientras contemplaba el Dufourspitze. Su pena culmino una de aquellas frías y largas noches, en la que según cuentan los descendientes de los vecinos de aquel lugar, a las tinieblas salio totalmente desnuda a buscarle, gritando su nombre hasta desgarrarse la voz.
Desde entonces en su honor, la flor de las nieves es llamada Edelweiss, y es símbolo del amor verdadero y eterno, como el de los dos jóvenes que murieron arropados por la nieve.
miércoles, 20 de abril de 2016
Presidents de la Generalitat (Pau Claris i Casademunt [II])
Finalmente, la situación derivó en la revuelta de mayo de 1640. El odio al virrey, a Conde-Duque de Olivares y a la administración virreinal crecieron en el Principado entre otoño e invierno de 1639, azuzados premeditadamente desde las instituciones catalanas y un importante sector del clero entre el que se destacaron Pau Claris y el obispo de Gerona, Gregori Parcero. Además, se produjo el encarcelamiento del diputado militar Francesc de Tamarit.
En 1641, tras los sucesos y desde la Generalidad, los diputados alegaban al rey que la paciencia de los campesinos que acogían a las tropas había estado al límite ante la frecuente estancia de las mismas desde 1626. El Rey y el juez del "Breve Apostólico" investigaron la conducta de Claris y del obispo: Claris fue acusado de intervenir en los disturbios contra los soldados y el obispo sospechoso de encubrirlo, pero no lo pudo condenar por carencia de pruebas.
La gravedad de los incidentes posteriores, muerte de Joan Miquel Mont-rodon en Santa Coloma de Farners, incendio de las iglesias de Riudarenas y la de Montiró y la entrada en Barcelona de unos doscientos campesinos (22 de mayo de 1640) para liberar al diputado Francesc de Tamarit, culminó con el "Corps de Sang" (7 de junio de 1640), cuando la entrada en Barcelona de unos 400 ó 500 segadores amotinados provocó la muerte del virrey Comte de Santa Coloma.
La situación cogió por sorpresa a Olivares, ya que la mayoría de sus ejércitos estaban localizados en otros frentes en Europa y no podían acudir a Catalunya. Pese a que Olivares optó por la prudencia a toda costa y trató de echar marcha atrás el 27 de mayo de 1640, la situación se le escapaba de las manos. El odio a los "Tercios" y a los funcionarios reales pasó a generalizarse contra todos los hacendados y nobles situados cerca de la administración. Ni siquiera la Generalidad controlaba ya a los rebeldes, que lograron apoderarse del puerto de Tortosa. Estos hechos desencadenarán la ruptura definitiva entre la Generalidad y el gobierno del Conde-duque de Olivares.
La inminente respuesta del Conde-duque de Olivares decidió a Pau Clarís a buscar ayuda militar en Francia: las conversaciones iniciadas por su sobrino Francesc Vilaplana acabaron con la firma en Barcelona (12 de diciembre de 1640) de un pacto de vasallaje y confederación militar y, posteriormente (16 de enero de 1641), con la proclamación de la República Catalana dependiente de Francia poniendo así al Principado de Catalunya bajo la protección y la soberanía Francesa, como una más de sus provincias.
Pero la revuelta también escapa a este primer y efímero control de la oligarquía catalana. La sublevación derivó en una revuelta de empobrecidos campesinos contra la nobleza y ricos de las ciudades que también fueron atacados. La oligarquía catalana se encontró en medio de una auténtica revolución social entre la autoridad del rey y el radicalismo de sus súbditos más pobres.
La vida de la República catalana fue efímera: ante el inminente peligro de asedio de Barcelona por el ejército del Marqués de Los Vélez, Pau Claris decidió reconocer a Luis XIII de Francia como Comte de Barcelona mediante el "Pacto de Ceret", la administración francesa nombró a un virrey. El ejército franco-catalán derrotó al ejército español en la "Batalla de Montjuïc" el 26 de enero de 1641. Pau Clarís murió repentinamente un mes después de la victoria, según algunas tesis envenenado por agentes del rey. Francesc Fontanella (Conseller en Cap) hasta poco tiempo antes de la batalla de Montjuïc y gran amigo de Pau Clarís, le dedicó un caluroso homenaje. Catalunya, mientras tanto se convertía en uno más de los frentes de la "Guerra de los Treinta Años" que enfrentaba, en toda Europa, a los Habsburgo españoles y austriacos a sucesivas coaliciones en las que participaba Francia.
En 1651, tras ser nombrado virrey de Catalunya, don Juan José de Austria comienza el asedio de Barcelona que se rendirá al año siguiente en 1652, aunque los enfrentamientos continúan hasta la "Paz de los Pirineos" de 1659. Aunque la Guerra de los Treinta Años se había cerrado con el "Tratado de Westfalia" de 1648, continuaba la guerra entre Francia y España, en la que se veían especialmente envueltos los territorios de Catalunya allende los Pirineos. Cuando en 1659 Luis XIV y Felipe IV firman la "Paz de los Pirineos", este último cede a Francia los territorios pertenecientes al condado del Roselló y parte norte del Cerdanya, invalidando así las demarcaciones establecidas por las Constituciones de Catalunya.
En 1641, tras los sucesos y desde la Generalidad, los diputados alegaban al rey que la paciencia de los campesinos que acogían a las tropas había estado al límite ante la frecuente estancia de las mismas desde 1626. El Rey y el juez del "Breve Apostólico" investigaron la conducta de Claris y del obispo: Claris fue acusado de intervenir en los disturbios contra los soldados y el obispo sospechoso de encubrirlo, pero no lo pudo condenar por carencia de pruebas.
La gravedad de los incidentes posteriores, muerte de Joan Miquel Mont-rodon en Santa Coloma de Farners, incendio de las iglesias de Riudarenas y la de Montiró y la entrada en Barcelona de unos doscientos campesinos (22 de mayo de 1640) para liberar al diputado Francesc de Tamarit, culminó con el "Corps de Sang" (7 de junio de 1640), cuando la entrada en Barcelona de unos 400 ó 500 segadores amotinados provocó la muerte del virrey Comte de Santa Coloma.
La situación cogió por sorpresa a Olivares, ya que la mayoría de sus ejércitos estaban localizados en otros frentes en Europa y no podían acudir a Catalunya. Pese a que Olivares optó por la prudencia a toda costa y trató de echar marcha atrás el 27 de mayo de 1640, la situación se le escapaba de las manos. El odio a los "Tercios" y a los funcionarios reales pasó a generalizarse contra todos los hacendados y nobles situados cerca de la administración. Ni siquiera la Generalidad controlaba ya a los rebeldes, que lograron apoderarse del puerto de Tortosa. Estos hechos desencadenarán la ruptura definitiva entre la Generalidad y el gobierno del Conde-duque de Olivares.
La inminente respuesta del Conde-duque de Olivares decidió a Pau Clarís a buscar ayuda militar en Francia: las conversaciones iniciadas por su sobrino Francesc Vilaplana acabaron con la firma en Barcelona (12 de diciembre de 1640) de un pacto de vasallaje y confederación militar y, posteriormente (16 de enero de 1641), con la proclamación de la República Catalana dependiente de Francia poniendo así al Principado de Catalunya bajo la protección y la soberanía Francesa, como una más de sus provincias.
Pero la revuelta también escapa a este primer y efímero control de la oligarquía catalana. La sublevación derivó en una revuelta de empobrecidos campesinos contra la nobleza y ricos de las ciudades que también fueron atacados. La oligarquía catalana se encontró en medio de una auténtica revolución social entre la autoridad del rey y el radicalismo de sus súbditos más pobres.
La vida de la República catalana fue efímera: ante el inminente peligro de asedio de Barcelona por el ejército del Marqués de Los Vélez, Pau Claris decidió reconocer a Luis XIII de Francia como Comte de Barcelona mediante el "Pacto de Ceret", la administración francesa nombró a un virrey. El ejército franco-catalán derrotó al ejército español en la "Batalla de Montjuïc" el 26 de enero de 1641. Pau Clarís murió repentinamente un mes después de la victoria, según algunas tesis envenenado por agentes del rey. Francesc Fontanella (Conseller en Cap) hasta poco tiempo antes de la batalla de Montjuïc y gran amigo de Pau Clarís, le dedicó un caluroso homenaje. Catalunya, mientras tanto se convertía en uno más de los frentes de la "Guerra de los Treinta Años" que enfrentaba, en toda Europa, a los Habsburgo españoles y austriacos a sucesivas coaliciones en las que participaba Francia.
En 1651, tras ser nombrado virrey de Catalunya, don Juan José de Austria comienza el asedio de Barcelona que se rendirá al año siguiente en 1652, aunque los enfrentamientos continúan hasta la "Paz de los Pirineos" de 1659. Aunque la Guerra de los Treinta Años se había cerrado con el "Tratado de Westfalia" de 1648, continuaba la guerra entre Francia y España, en la que se veían especialmente envueltos los territorios de Catalunya allende los Pirineos. Cuando en 1659 Luis XIV y Felipe IV firman la "Paz de los Pirineos", este último cede a Francia los territorios pertenecientes al condado del Roselló y parte norte del Cerdanya, invalidando así las demarcaciones establecidas por las Constituciones de Catalunya.
Presidents de la Generalitat (Pau Claris i Casademunt [I])
Pau Claris i Casademunt, nacio en Barcelona el 1 de enereo de 1596 - Muere en Barcelona el 27 de febrero de 1641. fue
un político y eclesiástico catalán y el 94 presidente de la Generalidad
de Cataluña al inicio de la Guerra de los Segadores. El 16 de enero de 1641, proclamó la República Catalana bajo la protección de Francia.De
familia paterna procedente de Berga (Barcelona), tanto el abuelo (Francesc) como
el padre (Joan) fueron destacados juristas en Barcelona. Su
madre era Petronila Casademunt i Paz era el menor de cuatro hermanos,
de los que destacó también el mayor, Francesc, que fue jurista y
ejerció una fuerte influencia sobre su hermano. La familia de Pau Claris formaba parte de la burguesía administrativa barcelonesa y tuvo un poder económico muy elevado.Hay un gran desconocimiento de los estudios de Pau Claris; sólo sabemos que se doctoró en derecho civil y canónico en la
Universidad de Barcelona y que estudió la carrera en el período
comprendido entre el 1604 y el 1612.Pau Claris fue nombrado "beneficiado eclesiastico" (era un ente jurídico erigido por la autoridad eclesiástica a título vitalicio y que comportaba un oficio espiritual y que proporcionaba a quien la ejercía, durante la Edad Media y el Antiguo Régimen, el derecho a disfrutar de una prebenda o renta [ proveniente de bienes inmuebles, de diezmos, censales, derechos por la administración de sacramentos, etc.) y otros privilegios de carácter judicial, fiscal o militar]) de la sede el 28 de agosto y
canónigo el 25 de septiembre de 1612. Fue destinado a la diócesis de
Urgell.En
1626, Claris fue elegido como representante del "brazo" eclesiástico en
las Corts de Barcelona que se abrieron el 28 de marzo, en medio de una
gran tirantez que provenía ya del 1621 cuando, al morir el Rey de
España, Felipe III , su sucesor no quiso jurar las Constituciones de Catalunya. Los
motivos de disentimiento entre los "brazos" y la monarquía de Felipe IV
fueron sobre todo: la cuestión de los "quintos" (impuesto que consistía en
que las ciudades del Principado pagaban una quinta parte de sus
impuestos anuales a la corona), el problema de la "observancia", Constitución acordada el 1481 que exigía la obligación de cumplir el
derecho catalán a los "oficials reials" y la eterna voluntad de querer
frenar los privilegios de la Inquisición en tierras catalanas. El
brazo eclesiástico no adoptó esta vez una actitud servil, exhausto
económicamente por la presión de los impuestos reales y minado por la
castellanofòbia que provocaban los continuos nombramientos de obispos
castellanos en las diócesis catalanas. El abandono de la sala por parte de los capítulos catedralicios el 3
de mayo, en querer someter una votación para la concesión de 3.300.000
ducados para el rey, provocó la salida inmediata del Felipe IV hacia Madrid.No
fue hasta el 1632 que no se retomaron las corts, aunque con los mismos
diputados que el 1626. En esta ocasión, fue cuando se hizo más evidente
la rebeldía contra la corona española de una brillante generación de
juristas catalanes encabezados por Joan Pere
Fontanella, los cuales arremetieron jurídicamente contra dos nuevos
motivos de enfrentamiento: el derecho de los consejeros a permanecer
cubiertos ante la presencia real y la mecánica de la insaculación, en la
que se disputaba la facultad de los brazos para proveer cargos de la
Generalitat sin la anuencia del rey.
El año 1632, Claris fue nombrado por su "brazo" para tratar el tema de la insaculación y el 15 de julio los estamentos nombraron a dieciocho personas (la Divuitena) que ejercería el auténtico papel de Consell Ejecutiu.El episodio político más destacable de este periodo de la vida de Claris fue, sin duda, los llamados disturbios de Vic. A raíz de una concesión papal al Rey de España del establecimiento de una décima sobre las rentas de la Iglesia en España, que serviría de subsidio a la Corona, estalla el malestar popular en la diócesis de Vic con virulencia, bajo la guía del arcediano Vic doctor Melcior de Palau i Boscá y el apoyo apasionado de dos canónigos de Urgell: Jaume Ferran y Pau Claris. El secuestro de la propiedad eclesiástica de Vic por parte de la Real Audiencia, provocó manifestaciones revolucionarias con libelos difamatorios y amenazas de subversión en el campo, durante la primavera y verano de 1634. A pesar de las presiones del obispo de Girona, el Consejo de Aragón sólo se atrevió a aprisionar un diácono disidente, Pablo Capfort. Finalmente, el conflicto se calmó por la vía de retrasar el pago de la "décima" hasta noviembre.Claris asistió, los años 1630 y 1636 a los concilios eclesiásticos provinciales de Tarragona. En el de 1636, con el apoyo del obispo de Tortosa, el castellano Justino Antolínez de Burgos y de Saavedra, se consiguió aprobar una disposición por la que todas las prédicas en el Principado fueran en catalán.
El año 1632, Claris fue nombrado por su "brazo" para tratar el tema de la insaculación y el 15 de julio los estamentos nombraron a dieciocho personas (la Divuitena) que ejercería el auténtico papel de Consell Ejecutiu.El episodio político más destacable de este periodo de la vida de Claris fue, sin duda, los llamados disturbios de Vic. A raíz de una concesión papal al Rey de España del establecimiento de una décima sobre las rentas de la Iglesia en España, que serviría de subsidio a la Corona, estalla el malestar popular en la diócesis de Vic con virulencia, bajo la guía del arcediano Vic doctor Melcior de Palau i Boscá y el apoyo apasionado de dos canónigos de Urgell: Jaume Ferran y Pau Claris. El secuestro de la propiedad eclesiástica de Vic por parte de la Real Audiencia, provocó manifestaciones revolucionarias con libelos difamatorios y amenazas de subversión en el campo, durante la primavera y verano de 1634. A pesar de las presiones del obispo de Girona, el Consejo de Aragón sólo se atrevió a aprisionar un diácono disidente, Pablo Capfort. Finalmente, el conflicto se calmó por la vía de retrasar el pago de la "décima" hasta noviembre.Claris asistió, los años 1630 y 1636 a los concilios eclesiásticos provinciales de Tarragona. En el de 1636, con el apoyo del obispo de Tortosa, el castellano Justino Antolínez de Burgos y de Saavedra, se consiguió aprobar una disposición por la que todas las prédicas en el Principado fueran en catalán.
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