lunes, 1 de agosto de 2016

Leyendas en Catalunya (Català Fabri)

Fue uno fraile franciscano que ejercieron de inquisidor en la Occitania y murio mártir. El papa Juan XXII inició su canonización pero ésta no se acabó. A pesar de ello es venerado como santo y su festividad se celebra el 11 de febrero. (un asesino convertido en santo, algo normal en la Iglesia Cristiana)Con el ánimo de controlar y someter los herejes valdenses a la humillante sambenito con la cruz, el Inquisidor de Provenza Fray Jacques Bernard envió los dos hermanos franciscanos Catalán Fabri y Pedro Pascual como comisionados en el obispado de Valença. Allí, la población consideró que ese gesto suponía la culminación de una serie de vejaciones y se preparó un plan para asesinarlos. Los conjurados asaltaron el priorato de Montoison donde pasaban la noche y los mataron.No se sabe el origen de Fabri; Pedro Pascual era natural de Cuneo (su nombre era Pietro de 'Pasquali).Fueron enterrados en el convento franciscano de Valença y pronto concitaron devoción a su entorno y la percepción de milagros en sus tumbas. El papa Juan XXII se propuso canonizarlos pero los mismos franciscanos no veían muy favorable a sus intereses la proliferación de santos a su orden. A pesar de que la canonización no llegó a término, su veneración fue en aumento y la tradición los considera santos. En la región, se celebra su festividad el 11 de febrero. Algunos santorales equivocan y hablan de los frailes como predicadores en Valencia

Leyendas en Catalunya (Gaietà Ripoll i Pla)

Nació en Solsona (Solsones), el 22 de enero de 1768 - Valencia, 31 de julio de 1826, fue un maestro de Ruzafa que murió condenado a la horca para promover la enseñanza laica durante la Década Ominosa.Gaietà Ripoll había luchado contra los franceses en la guerra de la independencia y en 1810 fue hecho prisionero y trasladado a Francia donde entró en relación con grupos de pacifistas cuáqueros y librepensadores franceses. En 1814 volvió y sirvió a la Milicia Nacional hasta que se licenció en 1823. La Iglesia Católica, concretamente "Las Juntas de Fe de la Inquisición", presidida la de Valencia por el canónigo José María Despujol, lo condenaron por hereje y masón y bajo la acusación de no impartir la doctrina cristiana a sus alumnos.Primero sufrió dos años de prisión y luego fue condenado a morir quemado, sin embargo en lugar de quemarlo murió en la horca sobre un barril con unas llamas pintadas (en un gesto de presunta humanidad).Una vez muerto fue quemado en el crematorio de la Inquisición situado junto al puente de San José que atraviesa el Turia. Tras la muerte de Ripoll la Inquisición quedó en suspenso.Hubo protestas y presiones para la opinión pública europea e incluso algunos miembros del gabinete de Fernando VII estaban en contra y recomendaron al rey de quedar al margen de la cuestión.En 1835 la viuda de Fernando VII, la regente María Cristina de Borbón, como medida contra el carlismo, firmó la Real Orden que disolvía las Juntas de Fe y con ella definitivamente la Inquisición. Es considerada la última víctima en Europa de la Inquisición. Alfred Bosch ha escrito una novela, Inquisitio, basada en su vida.En la ciudad de Valencia hay una plaza periférica con el nombre de "maestro Ripoll" aunque sin ninguna inscripción que indique quién fue el titular de la plaza, y por qué murió.

viernes, 29 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [XIII])

En marzo de 1707 se completó el proceso para que todos los miembros de la Coronela vistieran con uniforme militar. Cada gremio pagó los respectivos uniformes, quedando a su discreción los colores de su compañía, estableciendo como factor común a toda la unidad el color de la divisa, que fue de rojo carmesí, así como el forro de la casaca, también roja. Los colores de la casaca iban desde varias tonalidades de azul, hasta el amarillo, verde, blanco y rojo, según cual fuera su batallón, consiguiéndose así mantener la personalidad propia de cada compañía, y por ende de cada gremio, dentro de la uniformidad del batallón. En cuanto al sombrero de tres picos o tricornio, algunas compañías le bordaron galón de oro o de plata, completándolo con rosa de tafetán del mismo color que la divisa de la unidad, el rojo o granate. Todas las compañías se dotaron de corbata blanca, que era una propiedad personal del cofrade, y en cuanto a las medias se llevaban "a la virulé", oséase, cubriendo la rodilla. La unidad al completo estaba lista en 22 de marzo de 1707, cuando se realizó la primera parada militar a la vuelta del rey a Barcelona. Las facturas de la compra de uniformes de 1706 también revelan algunas particularidades; las compañías armadas por los gremios más poderosos económicamente encargaron sus uniformes con "paño de 24", mientras que aquellas más modestas lo hicieron con "paño de 22". También marcaron diferencias los botones, pues aquellas más pudientes los compraron latón dorado, mientras el resto optó por botones forrados del mismo color que la casaca. En cuanto al patronazgo, quedó al arbitrio de los gremios, llevando algunas la casaca con solapas de 32 botones, mientras otras como las de los pintores llevaban 24. Los criterios de para la agrupación de los botones frontales iban desde los agrupados de 3-3-3, pasando por el 2-2-2-2, hasta el 2-3-1. Finalmente los zapatos eran propiedad del cofrade
En 1710 se produjó una segunda compra masiva de uniformes; a pesar de haber transcurrido cinco años de guerra, pudiéndose pensar que dicha circunstancia podría haber perjudicado a los gremios barceloneses, el hecho es que todos gastaron una suma mayor que en 1706 y demostraron poseer una potencia económica superior. La mayoría de compañías compraron paño de primera calidad engalanándolas con botones de latón dorados. Así mismo gran parte de las compañías que habían optado por los colores amarillo, verde, blanco y rojo, se pasaron a varias tonalidades de azul, resultando dicho color el mayoritario entre las compañías de la Coronela. Mantenidas las excepciones de los hortelanos que iban de verde, y alguna otras que vestían de blanco o de amarillo, la divisa común a toda la unidad, el rojo o granate, y la mayoría de azul, confirió a la Coronela de Barcelona la uniformidad que mantendría hasta 1714 de azul-grana

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [XII])

A sus órdenes estaba el sargento mayor, que habitualmente tuvo el mando directo sobre la unidad en cuanto a su despliegue sobre el terreno y adiestramiento táctico. Estos tres oficiales mayores tenían patente oficial del rey, estando por tanto a sueldo de la Corona como el resto de regimientos del Real Ejército de Carlos III de Austria. Las órdenes eran siempre impartidas por el coronel, el conseller en Cap, tras conferenciar con el teniente coronel, y transmitidas por el sargento mayor a través de los ayudantes, quien las comunicaban a los capitanes de cada compañía.

Por el contrario, un regimiento de infantería alzado a "pie español" sumaba unos efectivos teóricos máximos de 500 hombres, cubriéndose normalmente unas 300 plazas, mientras que un regimiento alzado a "pie alemán" sumaba unos efectivos teóricos máximos de 1.000 hombres, cubriéndose normalmente unas 700 plazas; la Coronela de Barcelona excedía sobremanera dichos números al sumar entre 3.000 y 4.000 hombres, por lo que se dotó de 3 ayudantes especiales más, que fueron llamados "dragones", cuyo cometido era el de garantizar una rápida, y a su vez efectiva, transmisión de las órdenes a través de la cadena de mando en una zona de combate tan amplia como era la ciudad de Barcelona. Para cubrir la plaza de "dragones" se exigió a estos oficiales un excelente nivel de comprensión de las órdenes militares, así como experiencia de combate para ser rápidos y precisos en la transmisión de las órdenes del conseller en Cap. La denominación de "dragones" proviene del hecho a pesar de que ejercían de ayudantes, no tenían el rango pertinente, refiriéndose a que "dragoneaban" el cargo de ayudante
Finalmente los capitanes de cada compañía eran seleccionados de entre la aristocracia catalana afiliada al Brazo militar de Cataluña, con la salvedad de las compañías de estudiantes, que solo fueron activadas cuando se inició el sitio de Barcelona y tenían el privilegio de ser comandadas por sus respectivos profesores y catedráticos del Estudio General de Barcelona. En 1714 la Coronela de Barcelona tenía registrados a 3.570 hombres encuadrados en 48 compañías, de unos 70-80 soldados cada una. La tropa la formaban, salvo las reclutadas entre los jóvenes estudiantes universitarios, los cofrades de los gremios barceloneses, que se presentaban voluntarios y estaban a sueldo del respectivo gremio.

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [XI])

Las Escuadras de Cuartos sirvieron como primer paso para la movilización total de los civiles; estos, quisieran o no, debían presentarse entre las 21:00 h y 22:00 h en el Cuarto que al que estaban asignados: la Catedral, el Pi, Sant Miquel, Sant Just, Santa María, Marcús, Sant Pere, y el Raval. En caso de toque de alarma los del Cuarto de la Sede y del Pi debían presentarse en la Plaça de Santa Anna, los del Cuarto de Sant Miquel y de Sant Just en la Plaça Nova, los del Cuarto de Santa María en la Plaça de l'Ángel, los del Cuarto de Marcús en la Plaza del Born, los del Cuarto de Sant Pere en la Plaza de Sant Pere, y los del Cuarto del Raval a Convento de Sant Josep. En total sumaban 2.713 civiles movilizados que, en caso de extrema necesidad, podrían ser obligados a pasar el servicio de armas. En septiembre de 1713 las Escuadras de Cuartos se reorganizaron en 4 batallones, y cada día, a las 13:00 h, se concentraba un batallón diferente para estar la guardia y se pedía a los oficiales y componentes que acudieran armados:
- Batallón de San Raimundo de Peñafort
- Batallón de Santa María de Cervelló
- Batallón de San Salvador de Horta
- Batallón de Sant Oleguer

A finales del asedio, en 1714 y dadas la bajas entre las tropas de la Coronela de Barcelona, el conseller en Cap Rafael Casanova ordenó que los Batallanos de Cuartos, que entonces ya solo encuadraban a niños, mujeres y ancianos, fueran agregados a la Coronela de Barcelona para que estuvieran bajo jurisdicción militar pudiendo ser destinados a unidades de combate
La oficialidad de la Coronela de Barcelona era la equivalente a la de un regimiento de infantería reglado: el conseller en Cap era su coronel, y al ser la magistratura suprema de la ciudad un cargo que se renovaba anualmente, la continuidad en la línea de mando quedaba asegurada por la figura del teniente coronel, un rango con perfil específicamente milita

Leyendas en Catalunya (Alfonso de Espina o de la Espina [II])

La decimotercera clase de herejes está específicamente dedicada a presentar como herética una tesis de la "Introducción al Libro llamado Fedrón de Pero Díaz de Toledo" (la traducción castellana del Fedón platónico) que Alonso de Espina consideraba contraria al concepto cristiano de inmortalidad del alma. Este autor, sí claramente judeoconverso, gozaba de una alta posición en la corte (secretario real, oidor en la Chancillería, uno de los que había suscitado la invectiva de Espina-), era graduado en ambos Derechos por la Universidad de Valladolid (otra razón para su animosidad) y la Universidad de Lérida, amigo y colaborador de Íñigo López de Mendoza, y especialmente sobrino de Fernán Díaz de Toledo, relator y secretario principal de Joan II, que había defendido en la Instrucción del relator la integración de los cristianos nuevos desde la revuelta de Pedro Sarmiento. También Pedro realizó un escrito semejante, que no se ha conservado.
"La Fortalitium" fue escrita en 1458, pero tuvo diversas adiciones que Espina fue añadiendo hasta 1485. La primera edición se publicó entre los años 1464-76. Existen otras ediciones publicadas en Lyon en 1511 y 1525.
La "Fortalitium Fidei" es un tratado sobre los distintos tipos de argumentos que han de ser utilizados por los predicadores para oponerse a los detractores del catolicismo. Está dividida en cinco libros, el primero va dirigido contra los que niegan la divinidad de Cristo, el segundo contra los herejes, el tercero contra los judíos, el cuarto contra los mahometanos y el quinto trata de la batalla que se libra contra las puertas del infierno. En este último libro, el autor profundiza sobre los demonios y sobre el odio y los poderes que tienen sobre los hombres y la disminución de esos poderes por la victoria de Cristo en la cruz, una clasificación de los demonios en diez tipos, etc. El libro está lleno de fábulas antisemitas, como la del judío que arrojó una hostia consagrada al agua hirviendo o la leyenda de Hugh de Lincoln.

Leyendas en Catalunya (Alfonso de Espina o de la Espina [I])

 ¿? - 1496. Fue un clérigo, predicador, demonólogo y escritor español; rector de la Universidad de Salamanca, confesor real de Enrique IV de Castilla, en cuya corte alcanzó un gran poder; obispo de Orense e, "in partibus infidelium" ("en zona de infieles", título honorífico), de las Termópilas (sede teórica, para la que fue nombrado en 1491). Fue autor de "Fortalitium fidei", un tratado antijudaico que causó gran polémica. Se le califica de "intransigente"
La posible condición de converso de Alonso de Espina se planteó tardíamente (siglo XVII), y, aunque ha sido recogida por fuentes como la "Enciclopedia católica" o "Amador de los Ríos", ha sido negada por Benzion Netanyahu e historiadores posteriores
Franciscano del convento de Valladolid, cobró fama de gran predicador. En 1452 regentó los estudios teológicos de los franciscanos en Salamanca, llegando a ser rector de esa universidad. Juan II de Castilla le encargó en 1453 (2 de junio) que asistiera durante su ejecución a Álvaro de Luna. En 1454 interviene contra un judío acusado del asesinato de un niño (algo similar al tópico crimen ritual). Los jueces de la Chancillería de Valladolid no daban crédito a la acusación, y Alonso de Espina les acusa de estar influidos por aliquobus de genere suo (o sea, por judeoconversos). En 1455 es nombrado confesor real. No consigue beneficiar a la rama de franciscanos observantes frente a los claustrales, en una disputa sobre derechos que mantenían en Segovia. En 1457 predicó sobre la obligación de dedicar a la guerra contra los moros (y al mantenimiento de "predicadores" y "cogedores") los fondos de la Bula de Cruzada, bajo pena de excomunión. En otoño de 1457, ante una epidemia de peste en Valladolid, realizó unos sermones de la peste de carácter antijudío, que posiblemente son la base sobre la que construyó su obra principal, en la que trabajó entre 1458 y 1461.
Su "Fortalitium," muy encomiado por Juan de Mariana (opus eruditum, splendido titulo, voce barbara, et divinarum rerum cognitione præstanti), ha sido definido modernamente como "un catecismo de odio hacia los judíos" que pretendía refutar a los que su autor define como los cuatro enemigos de la fe cristiana: herejes, judíos, moros y demonios. Los judaizantes y los racionalistas (que indica como muy abundantes entre los cristianos nuevos de mayor formación) son dos de las catorce clases de herejes que clasifica

Leyendas en Catalunya (Cristòfol de Gualbes)

Nació en Barcelona ¿? -  1490 o 1491, fue un religioso catalán, inquisidor general de Aragón, consejero del príncipe de Viana y embajador de la Generalitat de Catalunya ante el Papa. Probablemente fue fraile de la orden de los dominicos, del convento de Lleida y maestro en teología. También parece que fue nombrado inquisidor general de Aragón en 1452.
Posteriormente residió en Barcelona, donde fue prior del convento de los frailes predicadores de la ciudad del 1468 al 1471. Fue consejero del príncipe de Viana. El año 1463 fue embajador de la Generalitat de Cataluña y del Consell de Cent ante el papa Pío II.
En la bula en que Sixto IV nombró Torquemada inquisidor general de Valencia y Aragón, el Papa hace un elogio de Gualbes, el cual había sido inquisidor general de Valencia desde 1482.

jueves, 28 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [X])

Al asumir el mando general del Ejército de Catalunya, el teniente mariscal Antonio de Villarroel sugirió reformar "la Coronela" para hacer más funcional y el 2 de agosto se aprobó la nueva escala de la Coronela. Se reorganizó reduciendo de 9 a 6 el número de batallones, siendo cada uno puesto bajo el amparo de un "santo patrón" o de un "misterio católico". Cada uno de los batallones contaba con 7, 8 o 9 compañías, totalizando 47 compañías, que luego fueron 48 por partición de la 3ª compañía del II Batallón. Cada compañía disponía de capitán, teniente, alférez, 2 sargentos y 4 cabos:
- I Batallón "Santísima Trinidad"
- II Batallón "Inmaculada Concepción"
- III Batallón "Santa Eulalia"
- IV Batallón "Santa Madrona"
- V Batallón "San Severo"
- VI Batallón "Virgen de la Merced"

Bando de reorganización de las Escuadras de Cuartos en septiembre de 1713. A finales del asedio, en 1714 y dadas la bajas entre las tropas de la "Coronela de Barcelona", el conseller en Cap Rafael Casanova ordenó que los Batallones de Cuartos fueran agregados a la "Coronela".

Los consellers de Barcelona pugnaron por otorgar a "la Coronela" un creciente protagonismo; durante el bloqueo y asedio de 1713-1714 el conseller en cap Rafel Casanova propuso reiteradamente que participara en las salidas contra el cordón de bloqueo borbónico; para tal fin se intensificaron las prácticas de instrucción militar y de maniobra en orden cerrado. No obstante, el general comandante Antonio de Villarroel siempre se negó a implicar a "la Coronela" en operaciones exteriores. Cuando finalmente entró en combate, durante los asaltos borbónicos contra la ciudad en agosto de 1714, "la Coronela" se rebeló como una potentísima fuerza de combate, equiparable a la tropa reglada del Ejército de Catalunya

En una situación de bloqueo, con refugiados de diversas procedencias, casas en ruinas por los bombardeos y una carestía de víveres creciente, la seguridad pública fue un problema significativo. Para mantener el orden público dentro de la Ciudad se levó la "Compañía de la Quietud", y así mismo se levaron las compañías de voluntarios, formadas por barceloneses que no estaban a sueldo pero que servían voluntariamente con armas propias, sin patente oficial y sin uniforme. Y finalmente, aquellos civiles inhábiles para el servicio de armas, fueron movilizados el 1 de agosto de 1713 en las "Escuadres de Cuarts" (después llamados "Batallons de Barri), formados por ciudadanos que sin recibir paga alguna tenían por cometido servir de fuerza de trabajo, desescombro y reconstrucción en caso de bombardeo.

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [IX])

La "Coronela de Barcelona" tenía como ámbito de combate la propia ciudad, no estando concebida para salir a campo abierto. Su cometido era el custodiar toda la ciudad, controlando las entradas y las salidas por los portales, y patrullando las murallas; con dicho cometido liberaba de dicha tarea al Real Ejército de Carlos III de Austria, quedando todos sus efectivos operativos como ejército de campaña para poder expulsar a los invasores franceses y acabar con el Real Ejército de Felipe V de Borbón. Aun así, y a manera de unidad especial de combate apta para operaciones especiales en el campo delante de Barcelona, la Coronela se dotó de una compañía granaderos formada por los 200 hombres más excelsos físicamente, seleccionados de entre todas las compañías; se documenta su presencia en las ceremonias de gala que presidían los actos tradicionales de los gremios que formaban la "Coronela de Barcelona".
Ante las noticias del abandono inglés con la "Paz de Utrecht", se convocó en Barcelona el 30 de junio de 1713 una "Junta de Braços" para deliberar si Catalunya debía someterse a Felipe V o proseguir la guerra en solitario. El 5 de julio el Braç Reial emitió su veredicto proponiendo que se continuara la guerra y el 6 de julio hizo lo mismo el Braç militar (corts). Tomada la decisión de continuar la guerra en solitario, los comisionados de los braços generals la entregaron a los diputados de la Generalitat de Catalunya, para que la publicara y declarara el estado de guerra. Los diputados de la Generalitat, contrarios a la proclamación, dilataron la entrada en vigor legal del edicto tres días. En la sexta instancia presentada por los braços generals ante los diputats de la Generalitat, se les recordaba que era su deber la "conservación de las libertades, privilegios y prerrogativas de los catalanes, que nuestros antecesores a costa de sangre gloriosamente vertida alcanzaron, y nosotros debemos así mismo mantener". Finalmente, la proclamación pública de guerra tuvo lugar a las seis de la mañana del 9 de julio de 1713 y el día siguiente se publicó un bando para levar efectivos para el Ejército de Catalunya, siendo sus primeras unidades el regimiento de infantería de la Generalitat y el regimiento de infantería de Barcelona. Para el cargo de general comandante se nombró al teniente mariscal Antonio de Villarroel y Peláez. Éste aceptó el nombramiento el 12 de julio, señalando que accedía a ello como buen militar profesional, por el hecho de estar involucrada la defensa de una plaza a punto de ser sitiada, bajo las condición de obtener patente oficial del rey Carlos III, y disponer de suficiente número de tropas para la defensa de la plaza. Los Comunes accedieron a sus condiciones, y al día siguiente fue oficializado el nombramiento. A finales de julio la leva ascendía a cerca de 4.000 combatientes a sueldo de los Tres Comunes de Catalunya, siendo asimismo nombrados los oficiales y entregadas las patentes en nombre de los Tres Comunes de Catalunya, no del rey Carlos III de Austria.

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [VIII])

Ya durante el sitio de Barcelona (1706) los ingleses habían quedado impresionados por la alta preparación, disciplina y valentía de la Coronela de Barcelona;19 finalizada su reorganización de 1706 presentaba las siguientes características:
-Pasó de ser una milicia que se convocaba solo en caso de alarma, a ser una unidad militar permanente con el privilegio de custodiar toda la ciudad guardando los portales y murallas.
- Estaba bajo las órdenes directas del conseller en Cap, que tenía el grado de coronel, sin interferencia alguna de los militares o de la Corona; así mismo el teniente coronel y el sargento mayor de la Coronela eran propuestos por la ciudad y aprobados por el rey.
- Era un cuerpo equiparable a un regimiento, organizado por tanto en batallones y compañías
- El oficial al mando de cada compañía era un capitán escogido de entre los miembros del Brazo militar de Cataluña, con patente oficial del rey y a sueldo de la Corona Española. 
- Era una institución civil completamente militarizada, los miembros de la cual estaban bajo jurisdicción militar cuando entraban de guardia.
- Estaba completamente armada, equipada, uniformada y dotada de banderas, gastos pagados por los gremios barceloneses. El armamento era pagado por la Corona.
- Sus contemporáneos la percibían como una evolución ininterrumpida desde la milicia gremial moderna y la hueste medieval, dotando a la Coronela de Barcelona de ritos y cultura militar enraizadas en las tradiciones de los gremios barceloneses.

En la escala (orden de prelación) de 1706 se formaron 44 compañías ordenadas jerárquicamente que tomaban como referencia la antigüedad del gremio, siendo la prelación un factor de prestigio para el mismo. Finalizado el asedio borbónico de 1706 varios gremios criticaron la prelación al considerar que su compañía ocupaba un escalafón que no respondía a su antigüedad. En septiembre se propuso una nueva escala que no obtuvo consenso. Una nueva propuesta se negoció y en diciembre de 1706 fue ratificada. Dada la desigualdad de poder entre algunos gremios, algunos debían unir sus esfuerzos con otros para sufragar los gastos de una compañía; pero la rivalidad y competencia entre los gremios barceloneses producía tensiones, y en 1708 se reordenó la escala sumando 45 compañías. Estos arreglos eran en definitiva el reflejo del mundo industrial de los gremios, pues a pesar de la militarización total, la Coronela no dejaba de ser un cuerpo formado por maestros, artesanos, y aprendices de los gremios catalanes, con unas costumbres tradicionales y modo de trabajo propios.

Leyendas en Catalunya (Pedro Gaspar Juglar)

Fue un Sacerdote Diocesano primer Inquisidor de Aragon Nombrado por Ferran "el Católic".  Poco se sabe de este Sacerdote ni el año que nació ni donde más por el apellido pudo haber sido oriundo de Andalucia solo que su nombramiento oficial como inquisidor fue el 4 de mayo de 1484 mas sin embargo por la opocición de los Judíos convertidos a la fe Católica fue envenenado por lo cual en enero de 1485 tomo posesión como unico inquisidor de Aragon, Pedro de Arbues por lo que quiere decir que él fue el Primer Inquisidor General

Leyendas en Catalunya (Nicolau Aymerich [II])

La enemistad de Pere IV hacia Aymerich se intensificó en 1366, cuando Aymerich comenzó a atacar póstumamente las obras de Ramón Llull y a acosar a sus seguidores, conocidos como lulistas. El rey prohibió a Aymerich predicar en la ciudad de Barcelona. Aymerich desobedeció de forma escondida y seguidamente apoyó la revuelta de la diócesis de Tarragona contra el monarca. El conflicto terminó cuando en 1376 el gobernador local tomó a 200 caballeros y rodeó el monasterio dominico en el que residía Aymerich. Aymerich huyó a la corte papal de Gregorio XI en Avignon.

Durante su estancia en Avignón, Aymerich completó su obra más famosa, el "Directorium inquisitorum". En 1377 acompañó a Gregorio IX a Roma, donde permaneció hasta la muerte del papa en 1378. En el Cisma de Occidente que surgió tras la muerte de Gregorio IX, Aymerich estuvo del lado del antipapa Clemente VII y volvió a Avignon en 1378. Allí entró en conflicto con Vincente Ferrer, porque creía que Ferrer había empezado a simpatizar con el papa Urbano VI, el opositor de Clemente VII.
Aymerich volvió a la Corona de Aragón en 1381, descubriendo que en su ausencia Bernad Ermengaudi había asumido las funciones de Inquisidor General. Aymerich se negó a reconocer a Ermengaudi y en 1383, actuando como Inquisidor General, notificó a los habitantes de Barcelona que había prohibido las obras de Ramón Llull. Furioso, Pere IV ordenó que Aymerich fuera ahogado, pero la intercesión de la reina, Leonor de Sicilia, consiguió que se cambiara la sentencia a exilio permanente. De nuevo, Aymerich ignoró la sentencia y permaneció en Aragón, en gran parte gracias al apoyo del hijo de Pere, Joan I "el Caçador"

Pere IV murió en 1386 y fue sucedido por su hijo, Joan I, que reconoció la autoridad de Aymerich como Inquisidor General. Al principio, Joan I favoreció la represión de los lulistas, pero sólo hasta 1388, cuando Aymerich decidió investigar a toda la ciudad de Valencia por herejía. Joan I intervino para liberar al secretario de municipio, que había sido encarcelado. El rey pidió a la Iglesia que controlase la violencia de Aymerich y que las obras de Ramon Llull fuesen examinadas de nuevo.
 Después de la violencia en Valencia, Aymerich buscó refugio de las represalias de Joan I en una iglesia, pero dos años más tarde, se retiró a Avignón, donde permaneció hasta la muerte de Joan I. En Avignón Aymerich se dedicó a la defensa de la legitimidad de Clemente VII como papa. Permaneció en Avignón tras la muerte de Clemente VII en 1394, apoyando por escrito al sucesor el antipapa Benedicto XIII. Tras la muerte de Joan I en 1396, Aymerich retornó al monasterio dominico en Girona, donde permaneció hasta su muerte el 4 de enero de 1399. Su epitafio lo describe como praedicator veridicus, inquisitor intrepidus, doctor egregius.

Leyendas en Catalunya (Nicolau Aymerich [I])

Nacio en Girona, hacia 1320 – falleció en Girona, 4 de enero de 1399. fue un teólogo católico e Inquisidor General de la Inquisición de la Corona de Aragón durante la segunda mitad del siglo XIV. Es conocido principalmente por ser el autor del Directorium inquisitorum.
Entró en el monasterio dominico local el 4 de agosto de 1334. Allí, durante el noviciado, fue instruido en teología por el fraile Dalamau Moner. Para completar sus estudios, se traslada a Toulouse y luego a París, donde obtiene su doctorado en 1352. Luego volvió a Girona, donde sustituyó a Dalamau Moner como profesor de teología.

En 1357, Aymerich reemplazó a Nicolau Rosell como Inquisidor General de Aragón, ya que Rosell había sido nombrado cardenal. Un año después de obtener el puesto, Aymerich obtuvo el puesto honorífico de capellán del Papa como reconocimiento de su diligencia persiguiendo herejes y blasfemos. Sin embargo, el celo mostrado como Inquisidor General le granjeó muchos enemigos, incluyendo el rey Pere IV "el Ceremonios". Pere IV intentó que se retirara a Aymerich del puesto en 1360, cuando la Inquisición interrogó al espiritualista franciscano Nicolau de Calabria. Otro ejemplo de Aymerich como inquisidor es su sentencia al judío Astruc Dapiera en 1370. Dapiera era nativo de Barcelona y fue acusado de brujería. Fue sentenciado a arrepentimiento público en la Catedral de Barcelona y luego a prisión perpetua. Aymerich también ordenó atravesar la lengua de los herejes con un clavo, para que no blasfemaran más. Fue el primer inquisidor en saltarse la prohibición eclesiástica de torturar a un individuo dos veces, interpretando que se permitía sesiones distintas de tortura para cargos separados de herejía. Sobre la tortura escribió: "Questiones sunt fallaces et inefficaces", "Los interrogatorios son engañosos y poco concluyentes".
Aymerich fue elegido Vicario General de los Dominicos en Aragón en 1362, pero su elección fue contestada por el sacerdote Bernad Ermengaudi, que, además de tener una larga disputa con Aymerich, estaba respaldado políticamente por Pere IV. Cuando se acudió al papa Urbano V para solucionar el tema, este invalidó la elección de Aymerich sobre la base de que el puesto de Vicario General estaba en conflicto con el puesto de Inquisidor General. Sin embargo, no confirmó a Ermengaudi como Vicario General, optando por un tercero neutral, Jacopo Dominici.