viernes, 22 de enero de 2016

Leyendas en Catalunya ("Trucafort")

Gabriel Torrente de la Goula Manlleu, alias "Trucafor" nacio Osona (Barcelona) en el s.XVI - fallece en Barcelona en 1616
Se le puso el alias de "Trucafort", supongo por que en la leyenda de Catalunya, un "Trucafort" era un gigante con una enorme barba. Fue un bandolero, actuó desde el 1611 y era vinculado al bando de "els cadets". En 1612 disponía de un grupo de unos cincuenta hombres. Durante la siega robaba en masías situadas entre Barcelona y Montcada; fue perseguido por las autoridades, se refugió en la Pobla de Lillet, donde las autoridades locales lo protegían. Capturado en San Esteban de En Bas (Garrotxa), fue llevado a Barcelona y ejecutado.

Asesinos en Seria ("Minnie" Dean [II])

En 1895, "Minnie" Dean fue vista a bordo de un tren llevando a un bebé en una caja de sombrero, los porteros del tren declararían más tarde que bajó del tren con la caja del sombrero ya sin el bebé. Una mujer también declararía que había dado su nieta a "Minnie" Dean. Se inició una búsqueda en la línea férrea pero no hubo rastro del bebé, pero "Minnie" Dean fue arrestada y acusada de asesinato. La policía registró el jardín de los Dean y se encontraron tres cuerpos (dos bebés y un niño de aproximadamente tres años), y se determinó que uno de los bebés murió por asfixia mientras que el otro murió por sobredosis de láudano, la causa del tercero no fue determinada pero de todos modos la acusaron de su asesinato.
En su juicio, el abogado de Dean, Alfred Hanlon, sostuvo que las muertes fueron accidentales, y que "Minnie" Dean había ocultado los cuerpos para evitar la publicidad negativa que ya estaba recibiendo. Sin embargo, el 21 de junio de 1895, "Minnie" Dean fue declarada culpable de asesinato y condenada a muerte. Su marido nunca fue juzgado. El 12 de agosto de ese mismo año, fue colgada por el verdugo oficial, Tom Long, en Invercargill, en la intersección de Spey y Leven, en lo que hoy es el aparcamiento Noel Leeming. Ella es la única mujer que ha sido ejecutada en Nueva Zelanda, y como la pena de muerte fue abolida en Nueva Zelanda, es probable que conserve esta distinción. Está enterrada en Winton, con su marido. Antes de morir, sus últimas palabras fueron: "No, no tengo nada que decir, salvo que soy inocente".


Asesinos en Seria ("Minnie" Dean [I])

Williamina "Minnie" McCulloch Dean, nacio en Greenock (Escocia) el 2 de septiembre de 1844 - fue ajusticiada 12 de agosto de 1895, fue una mujer escocesa, asentada en Nueva Zelanda, y asesina en serie que fue condenada a pena de muerte por infanticidio y ejecutada en la horca. Es la única mujer en la historia de Nueva Zelanda en ser condenada a esa pena.
Noo se sabe, exactamente cuando llegó a Nueva Zelanda pero por la década de 1860 ya estaba viviendo en Invercargill. En el año 1872 contrae matrimonio con el dueño de una posada, Charles Dean. Los dos vivían en Etal Creek, luego por la fiebre del oro se mudaron a Riverton y cuando esta terminó la pareja empezó a afrontar problemas financieros.
Charles Dean comenzó a dedicarse a la cría de cerdos, mientras que Minnie por su parte se dedicó a cuidar niños, adoptando niños no deseados para cuidarlos a cambio de dinero, en ese tiempo era muy común que mujeres criaran niños ajenos en casas que servían como guarderías, no había métodos anticonceptivos y muchas mujeres jóvenes terminaban teniendo hijos prematrimoniales, y para no quedar mal ante su familias y las demás personas, terminaban dando sus hijos a personas como Minnie para que los criasen por un tiempo o se los vendían por sumas de dinero semanales o globales. Se cree que Dean fue responsable por la adopción de al menos nueve niños.
La mortalidad infantil era un problema grave en ese tiempo, varios niños al cuidado de Minnie murieron por diversas enfermedades misteriosas. Dean nunca fue juzgada por esas muertes sin embargo se ganó la desconfianza de la comunidad, por lo que comenzaron a circular rumores de malos tratos hacia los niños. Otros niños al cuidado de Dean empezaron a desaparecer sin explicaciones, esto hizo que se hiciera una investigación pero en ese tiempo no había un registro de los niños que eran adoptados por personas como Dean, por lo que no se podía probar las desapariciones.


jueves, 21 de enero de 2016

Leyendas en Catalunya (Jose Pujol "El Boquica")

Josep Pujol i Barraca "Boquica" nació en Besalú (Girona) 1778 - fallece en Figueras (Girona) 23 de agosto de 1815) fue un bandolero catalán. Era hijo y nieto de arrieros de la misma villa, algunos historiadores atribuyen a nuestro personaje una vida de arriero y contrabandista al lado de su padre.
Al comenzar la Guerra del Francés, Pujol, que permanecía en Olot dedicando a la tarea de porteador, se distinguió en las primeras guerrillas que hostilizaban el enemigo, pero, seducido por los franceses, se prestó a ejercer el espionaje siendo descubierto por los españoles y conducido en Tarragona, de donde consiguió huir.Con la protección de los imperiales, formó una compañía que el pueblo llamó los "Parrots de En Boquica", "bribón o caragirats", en la que se dio el nombre oficial de miquelets, llegando en un principio a 200 el número de los alistados, los cuales debían servir de exploradores al ejército invasor.El gobernador militar de Barcelona, ​​general Maurice Mathieu, le nombró capitán y le entregó una fuerte cantidad de oro; pero cuando la situación de los franceses en España se hizo difícil y el dinero empezó escasear, Pujol pensó en venderlos, como antes había vendido a los españoles, ofreciendo al barón de Eroles la entrega del castillo de San Fernando de Figueres, acosado entonces por el mariscal Jacques MacDonald. Eroles le envió a su ayudante Narciso Massanas para convenir la forma y manera de reconquistar aquella plaza tan importante, y "Boquica" realizó un nuevo crimen, acusando Massana de pretender sobornarlo para ganar el preciado castillo.MacDonald sujetó al joven oficial en un simulacro de proceso, y sin pruebas ni defensa, lo manda fusilar. Eroles prometió de vengarse, y lo cumplió. Al terminar la guerra, los bandidos que formaban la chusma huyeron Francia, pero Eroles exigió con tal energía la entrega de "Boquica", al que alcanzó, y se lo llevó al castillo de Figueras. Alli lo hizo colgar en el mismo lugar en que fue fusilado el noble Massana.



Asesinos en Serie (Anna Marie Hahn [III])

La gran vida que se daba la "buena mujer" empezó a llamar la atención de sus vecinos. Las riquezas rápidamente obtenidas gracias a su trabajo levantaron envidias y corrieron rumores sobre cómo los fallecidos habían sufrido, durante sus últimos días sobre la tierra, los mismos extraños síntomas: vómitos, dolores de estómago...
La policía decidió exhumar los cuerpos de Wagner y Opendorfer. Tras una minuciosa autopsia los dos resultaron tener restos en su organismo de un poderoso purgante y de arsénico, entre otros venenos. Durante el registro de la casa de Anna Marie Hahn se encontraron varios recipientes que contenían arsénico y otras sustancias tóxicas.
La acusada se defendió alegando que sólo pretendía ayudar, misericordiosamente, a que sus agotados y doloridos pacientes tuvieran un mejor tránsito al otro mundo. Pero su marido declaró que, en los últimos tiempos, su esposa le había insistido varias veces para que se hiciera un buen seguro de vida y que, habiéndose él negado, no había tardado en comenzar a sufrir leves ardores y dolores de estómago.
Anna Marie Hahn fue electrocutada el 7 de diciembre de 1938. Tuvo el dudoso honor de ser la primera mujer ejecutada en el estado de Ohio, y el de ser sin duda el personaje inspirador de la célebre obra "Arsénico por compasión", que Frank Capra llevara al cine en 1944.

Asesinos en Serie (Anna Marie Hahn [II])

Albert Parker era un hombre de 72 años vecino de los Hahn a quien Anna empezó a cuidar puesto que poco antes se había quedado viúdo y estaba enfermo. Albert le había prestado 1.000 dólares a Anna, y ambos habían firmado un pagaré ante un notario; sin embargo, a la muerte de Albert (tres meses más tarde) dicho pagaré había desaparecido.
Otro vecino de los Hahn, Jacob Wagner, murió súbitamente el día 3 de Junio de 1937 dejando en su testamento un legado de 17.000 dólares “a su querida sobrina Anna Hahn”. Los familiares directos del señor Wagner se escandalizaron ante esto puesto que Anna no tenía nada que ver con su familia y era una pequeña fortuna para aquella época.
Al morir Jacob comenzó a cuidar a George Gsellman, un hombre viudo de posibles que tenía 67 años de edad. George murió el 6 de Julio de 1937, un mes y tres días después que Jacob, dejando 15.000 dólares legados a Anna.
Poco después de la muerte de George, los Hahn hicieron un viaje a Coloorado Springs. Durante ese viaje conocieron a Georg Obendoerfer, un zapatero que también estaba de visita. El señor Obendoerfer murió el 1 de Agosto de 1937 en lo que su hijo calificó como “una fatal agonía”. Tanto se sorprendió que puso en conocimiento de la policía que sospechaba que Anna Marie podría estar implicada en la muerte de su padre. Ante esta denuncia, el juez ordenó que se le realizase una autopsia al cadáver. Una vez realizada, se descubrió que el señor Obendoerfer había fallecido a consecuencia de una intoxicación de arsénico. Ante la alarma que generó este descubrimiento se decidió examinar también los cadáveres de las personas a las que Anna había estado cuidando y que le habían dejado, misteriosamente, grandes cantidades en sus respectivos testamentos

Asesinos en Serie (Anna Marie Hahn [I]

Anna Marie Hahn nacio en Baviera (Alemania) el 7 de julio de 1906 - muere en la penitenciaria Estadual de Columbus (Ohio) fue una asesina en serie germana-americana. Fue la primera mujer ejecutada en la silla eléctrica en el estado de Ohio
Tras una infancia normal, durante su adolescencia se conviertió en una joven guapa con bastante éxito con los chicos, hasta que con 22 años de edad se quedó embarazada de un médico vienés que ejercía en Múnich. Tuvieron ese hijo, se lo llamó Oskar. Por desgracia para ella nunca pudieron encontrar a ese medico, para que se hiciera cargo de la paternidad de su hijo
Su familia se escandalizó ante este embarazo y, una vez que dio a luz, en el año 1929, la enviaron a Estados Unidos, aunque se quedaron con su hijo porque dudaban de la educación que Anna Marie pudiese darle. Estando allí conoció a un emigrante de origen alemán como ella llamado Philip Hahn, con quien se casó en 1930. Tras la boda el matrimonio fue a la casa paterna de Anna Marie para presentar a su marido y hacerse cargo de su hijo. En esta ápoca Anna comenzó a sentir atracción por el juego, lo que le llevó a quedar prácticamente en la ruina.
En Marzo de 1933 conoció a un hombre llamado Ernst Kohler, de quien se hizo amiga rápidamente. Ernst murió el día 6 de Mayo dejando a Anna su casa en herencia, Ernst es muy probablemente que fuera su primera víctima
Su próxima supuesta víctima, Albert Parker, de 72 años, también murió poco después que la mujer comenzó a cuidar de él. Antes de morir Parker, el hombre firmó una IOU (del inglés "I owe you", un contrato informal de deuda usado en los países anglófonos) por valor de $ 1000 dólares, suma que supuestamente había recibido en calidad de préstamo, pero después de la muerte del hombre, el documento debe haber sido descartado, o simplemente "desapareció".

 

miércoles, 20 de enero de 2016

Leyendas en Catalunya (Joan Serra)

Joan Serra, alias "La Pera". Nacio en Valls,? - falleció en Valls (Tarragona) en 1815. Fue un bandolero catalán. Joan Serra ha sido inmortalizado por la canción de Lluís Llach El bandolero. En "La Pera" fue muerto descuartizado en Valls (Tarragona) en 1815, en el cruce de las calles de la Carnicería, los Judíos y de San Antonio y San Simón, acusado de crímenes cometidos en varios pueblos y caminos del Camp de Tarragona.Dice la leyenda que en Valls un grupo de niños entró a robar peras en el huerto del Carmen. El propietario los descubrió y le dio un tortazo a uno de los niños: Joan Serra. Éste, lejos de asustarse le respondió: "lo que acabas de hacer no lo he de olvidar, los niños crecen." Y, evidentemente, creció y se hizo soldado.
El 30 de diciembre de 1809, en plena Guerra de la Independencia con poco más de veinte años, Sierra vivió su particular bautismo de sangre. Había sido reclutado en la última novatada y ese día formaba parte de una partida de tropa que, bajo el mando del sargento Francisco Rosell, entraba en el Pla de Santa María para descansar unas horas antes de reanudar la marcha. Durante la parada, en Sierra tomó la barretina a una joven, que denunció el hecho al sargento. Este mandó formar la tropa y, como el autor del hurto no confesó, registró uno por uno todos los soldados, así que encontró la barretina en posesión de Serra. El castigo no pasó de una leve reprimenda pública, una vejación demasiado severa en los ojos de Sierra que, poco después de reanudar la marcha, se ofreció a llevar el fusil a un soldado de más graduación y, con el arma de fuego en las manos, apuntó al sargento Rosell, le disparó y lo mató al instante
Lo primero que hizo una vez fuera de la ley fue matar al campesino que le había dado la bofetada (de ahí su apodo: había matado a un hombre por una pera ...). Su carrera delictiva fue aumentando el número de cadáveres a su conciencia. Según la leyenda, por cada muerte encendía dos velas en la ermita del Carmen de Valls, y que, antes de matar a la víctima, le dejaba tiempo para que rezara un credo. Fue detenido cuando estaba en casa de su compañera, en el Mas d'en Simó. Trasladado a Valls fue juzgado, condenado y descuartizado. Sigue diciendo la leyenda que antes de morir pidió que le encendieran dos cirios a la ermita del Carmen, María, su compañera enloqueció y murió poco después: nadie cumplió su última voluntad. 

 

Asesinos en Serie (Belle Gunnes [VI])

Para Worden, Belle se asustó cuando tuvo noticias del hermano de Helgelein, que iba a visitarla para preguntar por Andrew. Durante la tarde antes del asesinato, Belle compró una cantidad grande de queroseno y el contenedor que ella tenía fue encontrado en el sótano y no en el lugar habitual donde ella lo guardaba. También el método empleado para acabar con la vida de sus tres hijos y de la mujer decapitada era el que Belle solía emplear. Se encontraron restos de estricnina en los estómagos de, al menos, tres de los cuerpos quemados en el fuego. Worden demostró que no sólo ella tenía un motivo para asesinar sino que siguió su método acostumbrado. Por otra parte, no había ninguna indicación de que Belle tuviera un carácter suicida.
Ray Lamphere fue condenado a 5.000 dólares de multa y a prisión (de 2 a 21 años) en la cárcel estatal de Michigan. Pero, su permanencia allí fue breve. Contrajo tuberculosis y murió un año más tarde, el 30 de diciembre de 1909. Falleció, ictérico, débil y obsesionado con Belle Gunness. También Ray fue una víctima de la viuda.
Harry Myers, su compañero de celda, comentó que Ray repetía el nombre de Belle a diario y que estaba seguro de que había escapado. Le dijo que ella tenía una cicatriz grande sobre su muslo izquierdo pero que aquel cuerpo que fue quemado no la tenía. Además afirmó que conocía a Belle y que sabía que no había muerto.
Belle se convirtió en una leyenda, la "Viuda Negra", durante décadas y muchos afirmaron haberla visto en diferentes ciudades como San Francisco, Chicago, Nueva York o Los Ángeles. En algunas fuentes consultadas se sostiene que finalmente llegó a demostrarse que el cuerpo calcinado y decapitado pertenecía a Belle. Otras, sin embargo, mantienen que no existen pruebas concluyentes para afirmarlo.
En 1931 una anciana, conocida como Esther Carlson, fue detenida en Los Ángeles por envenenar a un hombre para conseguir su dinero. Dos personas que conocían a Belle sostuvieron que se trataba sin duda de ella, pero existieron dudas acerca de la veracidad de esas identificaciones. Esther Carlson murió esperando que se celebrase el juicio.

fuente: http://www.asesinos-en-serie.com

..

Asesinos en Serie (Belle Gunnes [V])

Tampoco se investigó la muerte de su segundo marido, Peter Gunness. A pesar de que resultaba inexplicable la forma en la que el triturador de carne se cayó sobre su cabeza, en la audiencia, Belle representó su papel de mártir y todos la creyeron. El sheriff no estaba satisfecho y preguntó a la hija, Jennie, acerca de cómo era la relación entre su madre y su padrastro. Sus respuestas indicaban que era más probable el asesinato que la muerte accidental. Sin embargo, ésta fue la que finalmente se sostuvo. Una vez más, Belle salía indemne de sus crímenes.
Incluso la pequeña Myrtle, sólo una semana antes de que la familia muriese en el incendio, susurró a una compañera del colegio que su papá había muerto porque su mamá le había golpeado en la cabeza, y añadió: "No se lo digas a un alma".
Ray Lamphere fue, sin duda el cabeza de turco del proceso. Había sido un amante celoso, que la intimidó y amanazó. Pero la defensa de Lamphere se basaba en que hasta que no se demostrara que la mujer sin cabeza era Belle, podía plantearse como algo creíble que esta mujer sin escrúpulos matara a sus hijos, dejase el cuerpo de otra en su lugar, cortándole la cabeza para que no pudiera identificarse, y escapara de allí.
La cabeza no apareció. Sin embargo, el dentista de Gunness, Ira Norton, ofreció una valiosa información. Dijo que si encontrasen entre los escombros la dentadura postiza de Belle él podía identificarla. Le había hecho, el otoño pasado, un juego de seis dientes de porcelana apoyados en oro.
El domingo, 12 de mayo, localizaron la dentadura de Belle. Se creyó que este hallazgo demostraba la muerte de la mujer (aunque, realmente, pudo ella dejarla intencionadamente allí) y, el 22 de mayo, el jurado de acusación procesó a Ray Lamphere de incendio intencionado y de asesinato de la familia Gunness.
Sin embargo, muchos creían que Belle seguía viva. Entre ellos se encontraba Joe Maxson, su último peón agrícola. Maxson le comentó a su hermana que estaba seguro de  que la noche del incendio Belle entró en su dormitorio. La encontró de pie, al lado de su cama, mirándolo. Él se incorporó alarmado y ella le dijo: "Sólo quería ver si usted estaba dormido". Ella salió silenciosamente de su cuarto pero, a pesar de estar casi dormido, le pareció ver un martillo ocultado en los pliegues de su falda. Parece que Maxson escapó de la muerte por muy poco.
El abogado defensor de Ray Lamphere fue Wirt Worden, la acusación estuvo representada por Ralph Smith.
Worden demostró que Belle, el sábado por la tarde antes del incendio, fue vista conduciendo su coche con una extraña mujer, no tan robusta como la viuda. La descripción de esta misteriosa mujer apoyaba el testimonio del forense, el Doctor Gray, que, durante la autopsia, estimó que la víctima decapitada había pesado, antes del encogimiento de fuego, unos 36 kilos menos que la noruega.
La defensa también se apoyó en el testimonio de un vecino que vio el 9 de julio a Belle con un hombre. Belle tenía un sombrero amplio, con un velo negro que le llegaba hasta la barbilla y un velo blanco sobre éste. Cuando vieron que este vecino había reparado en ellos, escaparon de él. También las hijas del testigo vieron a la pareja. Cuando Belle vio que los observaban, volvió la cabeza. Sin duda, este hombre podía ser un cómplice de la viuda, que ella quería ocultar de la vista de los curiosos.
Worden, a través de sus testigos y de su brillante defensa, logró convencer a los miembros del jurado de que existían dudas razonables acerca de la culpabilidad de Lamphere respecto de los crímenes. Sólo fue declarado "culpable de incendio intencionado". El abogado consiguió que en lugar de la horca fuese condenado a prisión.


 

Asesinos en Serie (Belle Gunnes [IV])

Asle se presentó a Joe Maxson y Daniel Hutson y se ofreció a ayudarlos a cavar. Fueron extrayendo botas, cajas de basura y otros objetos, pero llegó un momento en que el olor se hizo extremadamente nauseabundo. De repente vieron un brazo humano y después los restos de lo que había sido una vez un hombre. Asle dijo: "¡Ese es mi hermano!". El cuerpo se encontraba troceado. Se habían cortado las piernas, los brazos, la cabeza…
Antes de que terminase el día se desenterraron otros cuatro cuerpos: dos hombres y dos mujeres. De las dos mujeres, una era, obviamente, Jennie. La pobre chica no se fue a estudiar, como Belle había difundido, sino que fue asesinada por su madre. Los habitantes de La Porte no podían creer que la amable Belle Gunness, de la que todos se compadecían, fuese una fría asesina. El sherif Smutzer ya no podía ocultar la verdad y la tranquila ciudad se convirtió, de la noche a la mañana, en un lugar repleto de medios de comunicación y de curiosos.
Pronto comenzó a asociarse a Belle la desaparición de hombres que habían contactado con ella. Por ejemplo, Ole Budsberg, que, acompañado de Belle, sacó del banco 1.800 dólares, el 26 de abril de 1907. Después, nadie volvió a verlo.
Un vecino de Belle recordó que un tal Henry Gurholt trabajaba para Belle en la granja en la primavera de 1905 y que en agosto la viuda le pidió ayuda porque Henry la había abandonado para ir con un comerciante de caballos.
Los cuerpos de estos dos desaparecidos se encontraron en la granja y otros muchos más. Todos los cadáveres se encontraban desmembrados. Aparecieron también los zapatos de una mujer y un bolso, que debieron pertenecer a la mujer no identificada que se descubrió anteriormente. Resultó especialmente duro el descubrimiento de los restos mortales de un niño de corta edad.
Comenzó a cuestionarse que los dos maridos de Belle muriesen de forma natural. Un médico llamado J. B. Miller de Chicago afirmó que Mads mostró todas las señales de envenenamiento por estricnina. Sin embargo, los superiores de Miller quisieron ahorrarle a la viuda un dolor innecesario, ya que era un caso perdido, y, después de todo, se trataba de un hombre que estaba sometido a un tratamiento para una enfermedad del corazón. Sin embargo, el Dr. Miller pensó que, en aquel momento, no se tuvo en cuenta las dos pólizas de seguros que beneficiaban a su mujer. También le resultó sospecho que Belle, que se mostró muy llorosa y afligida, estuviera absolutamente en contra de realizar la autopsia a su marido.


Asesinos en Serie (Belle Gunnes [III])

El 27 de abril de 1908, Belle visitó un abogado para hacer su testamento. Le dijo al abogado que ella temía que Lamphere acabara con su vida y, en concreto, creía que podía una noche quemar su casa. Decidió dejar sus propiedades a sus hijos o, en caso de su muerte, al orfanato "Orphan’s Home". El abogado le indicó que ese no era el nombre oficial del orfanato y que necesitaba un día o dos para conseguir el verdadero nombre.
Sin embargo, Belle le dijo con desesperación: "¡No hay tiempo para esperar!". Con un suspiro, el abogado consintió hacer el testamento y colocó su nombre en la parte inferior del documento junto a la de Belle.
Tras el incendio, Ray Lamphere, que fue encontrado cerca de la granja, admitió que vio el fuego pero que no se había sentido obligado para advertir a nadie. Se convirtió en el principal sospechoso y fue detenido. Durante el juicio empezaron a surgir muchas preguntas: ¿Por qué tantos pretendientes de Belle habían llegado a la ciudad y habían desaparecido dejando atrás sus pertenencias personales? ¿Dónde estaba Jennie, la hija? ¿Por qué en el colegio en el que se supone que había asistido en San Francisco no tenían constancia de ella? ¿Cómo no había aparecido para reclamar su herencia?
Para encontrar las respuestas se comenzó a excavar en los escombros de la granja. Los resultados fueron sorprendentes y terribles. Apareció una caja torácica humana; un brazo esquelético; un esqueleto completo, varios relojes de hombre… El sherif Al Smutzer intentó que no trascendieran estas noticias para que no se perturbase la paz y la tranquilidad de su ciudad y contrató a Joe Maxson y Daniel Hutson para que cavasen con discreción. Sin embargo, todo el mundo estaba interesado en las excavaciones y resultaba imposible ocultar lo que estaba ocurriendo.
En mayo, el hermano de Andrew Helgelein, el "gran sueco" de Dakota del Sur, se presentó en la oficina del juez. Este hombre, llamado Asle Helgelein, había sabido que Andrew llegó a La Porte en enero de 1908 a retirar sus ahorros del Banco de Dakota del Sur "con Belle a su lado". Cuando leyó en los periódicos el suceso de Belle Gunness, decidió que debía investigar qué había ocurrido con su hermano.
Explicó que su hermano Andrew contactó con Belle a través de la columna de El Skandinaven, donde las mujeres inmigrantes escribían para encontrar marido. En sus cartas, Belle se presentó como "una buena mujer noruega" que deseaba un fiel marido, amante y proveedor para ella y su familia. Su preocupación por la cuestión monetaria no ofrecía ninguna duda. Ella escribió en una de sus cartas que no enviase dinero en efectivo a través de un banco sino que llevase sus fondos cosidos en el interior de su ropa interior y que no comentase a nadie nada, "ni siquiera a su pariente más próximo. Que esto sea un secreto entre nosotros dos y nadie más. Probablemente habrá otros muchos más secretos, ¿no le parece?"
El sherif Smutzer creyó que Asle exageraba. Sin embargo, éste, enterado de que se estaba excavando en la granja y que habían aparecido relojes y otros objetos, quiso averiguar si alguno pertenecía a su hermano.



Asesinos en Serie (Belle Gunnes [II])

Al poco tiempo, Belle contrajo un nuevo matrimonio. Su marido, Peter Gunness, era alto y bien parecido. En el invierno de 1900, la hija de Belle, Jennie, oyó a su madre gritar. Corrió a su habitación, en el piso superior, y encontró a su padrastro Peter gravemente herido. Su madre, llorando y gritando, le comentó que el gran triturador de carne de hierro se había caído en la cabeza de Peter. Murió antes de la salida del sol.
 Emil Greening, hijo de un vecino, comenzó a interesarse por Jennie, que se había convertido en una jovencita muy atractiva. De repente, la chica desapareció, sin despedirse de él. Belle le dijo que se fue a estudiar a la Universidad en San Francisco.
Después apareció en la vida de Belle un hombre llamado Ray Lamphere. Era un carpintero de 30 años que Belle decidió contratar para que le ayudase en la granja en la primavera de 1907. Fue a vivir a la granja y pronto se convirtió en su amante. Lamphere presumía ante sus amigos de que la había seducido y mostraba con orgullo los regalos que ella le había dado: el reloj, el chaleco, el sombrero de castor o las botas de cuero
Sin embargo, en las Navidades de 1907, Belle apareció en La Porte con un nuevo hombre que, como la mayoría de las anteriores parejas, parecía surgir de la nada. Todos los vecinos, y sobre todo Lamphere, se soprendieron cuando se enteraron de que pensaban contraer matrimonio. Los vecinos de La Porte lo definían como "un gran sueco". Se llamaba Andrew Helgelein, un hombre feliz, amable y simpático, que se detuvo en el banco de la ciudad para retirar la totalidad de sus fondos de otro banco en Dakota del Sur. Comentó a la cajera que él y Belle iban a casarse. Esa noche, Belle ordenó a Ray Lamphere que abandonase la granja. Lamphere se marchó llenó de ira
Una semana después, Helgelein había desaparecido. Belle lloró y se desahogó con sus vecinos diciéndoles que no sabía cuándo iba a aprender: "¿Qué hago mal para que todos estos hombres se aprovechen de mí?". Lamphere se negó a volver y ayudarla en la granja.
Para ayudarla con la cosecha de primavera, Belle contrató a Joe Maxson. Parece que con este empleado no mantuvo relaciones sexuales. Cuando terminaba su trabajo, mucho después de la puesta del sol, Maxson disfrutaba de la acogedora sala de estar de Belle, leía el periódico y tocaba su violín. Con esta música entretenía a los niños de la viuda.
Hubo una época tranquila en la vida de Belle pero pronto el celoso amante Lamphere comenzó a amenazarla, lo que la obligó a denunciarlo. Fue detenido una y otra vez, pero Lamphere seguía acosándola a distancia.


Asesinos en Serie (Belle Gunnes [I])

Belle Sorenson Gunness, nació el 11 de noviembre 1859 bajo el nombre de Brynhild Paulsdatter Størseth o Brynhild Paulsdatter Storset, en un pequeño pueblo de pescadores situado en la costa oeste de Noruega, y fue uno de los casos más conocidos en la historia estadounidense, de asesinatos en serie cometidos por una mujer
Con 24 años decidió seguir los pasos de su hermana Anna, que vivía en Estados Unidos, y buscar una vida mejor embarcando hacia el Nuevo Mundo. En Chicago conoció a su primer marido, Mads Sorenson, un hombre conservador, deseoso de formar una familia. No pudieron concebir hijos de modo que decidieron adoptar tres niñas: Jennie, Myrtle y Lucy.
Los vecinos consideraban a los Sorenson una familia feliz. Belle era una mujer discreta y callada. Lo único llamativo es que tuvieron la mala suerte de que su casa y su pequeño negocio se quemasen, quedando milagrosamente sus residentes a salvo. La tienda, que sólo ocasionaba pérdidas, proporcionó una buena ganancia cuando se cobró el seguro.
En 1900 murió de repente Mads. El certificado de defunción determinó que el fallecimiento se había debido a un ataque al corazón. Belle cobró dos pólizas de seguro de vida, por la muerte de Mads, de casi 8.000 dólares, una enorme suma en aquellos tiempos.
Belle se trasladó a La Porte (Indiana). Empleó el dinero del seguro en una granja. Se trataba de una casa de mala reputación que había caído en el abandono desde que su madame, Mattie Altie, falleciese. El edificio, de ladrillo rojo, tenía seis dormitorios y dos plantas de altura, con un huerto en un lado y un pantano y bosques, por el otro. Los vecinos acogieron muy bien a aquella mujer que transformó el odiado negocio en un confortable hogar para ella y sus hijas