miércoles, 10 de agosto de 2016

Literatura Catalana (Cançó de Santa Fe [I])

Ss un poema hagiográfico (es la disciplina que estudia los santos, sus atributos y representaciones, sea desde un punto de vista teológico o no) medieval relativo a Santa Fe de Agen (fue una joven cristiana, muerta como mártir durante las persecuciones de los romanos. Es venerada como santa por varias confesiones cristianas), elaborado por un autor anónimo entre 1054 y 1076 y, por tanto, algunos años anterior a la lírica trovadoresca, lo que lo convierte en una de las más antiguas manifestaciones literarias en una lengua romance, aunque se discute si se debe asignar a la lengua occitana oa la catalana.El poema consta de 593 versos octosílabos, dividido en 49 series monorimes, y presenta la primera manifestación de la combinación de la poesía lírica y la danza en una lengua romance. La obra se conserva en un solo manuscrito en la Biblioteca Universitaria de Leiden (Holanda) y fue publicado por primera vez por José Leite de Vasconcelos, en 1902.
La Canción es una narración versificada del martirio de Santa Fe de Agen (s. III.), su suplicio y el castigo que recibieron sus verdugos: Diocleciano y Maximiano y, probablemente, se trata de una versión del texto latino "Passio sanctorum Fidias te Caprisii, citada en de mortibus persecutorum de Lactancio" (hoy perdida).
Elisabeth P. Work, divide la obra en dos partes distintas: la primera responde a una hagiografía convencional que ocupa las primeras 41 series, basada en las fuentes tradicionales y una original canción de felonía correspondiente a las ocho finales.  La primera parte elocuente y refinada y la segunda mediocre y pesada, a la manera del lai narrativo, mostrando la indignación por los hechos criminales que se describen. En todo caso, la lengua es coherente ortográficamente, léxicamente y rítmica en relación con el resto del poema.

martes, 9 de agosto de 2016

Historia de Catalunya ("la Jamancia" [III])

La junta decidió que eran el representante popular, constituyéndose como la Junta Suprema Provisional de la Provincia de Barcelona esta la formaban el coronel Antonio Baiges, José María Bosch, Vicente Soler, Rafael Degollada, José Vergés, José Massanet, Juan Castells, Agustín Reverter y José María Montañá. Dirigieron un discurso en la plaza Sant Jaume solicitante en que decían que pronto el resto de provincias de España los seguirían en la revuelta y que cada uno de los distritos judiciales enviaran dos comisionados para representarlos en la junta. Las fuerzas legítimas de la ciudad no hicieron oír su voz: El jefe superior político Joaquín Maximiliano Gibert, se reunió con el capitán general Jaime Arbuthnot. El gobernador de la Ciutadella Juan Prim se refugió la misma noche que el batallón de voluntarios entró en la ciudad. La Diputacio Provincial no daba señales de actividad. El ayuntamiento reunió muy pocos de sus concejales que se manifestaron mantenerse neutrales. El capitán general Jacobo Gil de Aballe quedaba cerrado en la Ciutadella donde apenas disponía de tropas para su defensa.Ese día llegaron dos batallones del Regimiento de la Constitución en la villa de Gracia y el vapor el Mallorquín llegaba de Tarragona. La llegada de este buque en el Port de Barcelona desencadenó los primeros enfrentamientos. Los sublevados alertados de su llegada se determinaron impedir el desembarco de las tropas ocupando el muelle. Las tropas de la Ciutadella hicieron una salida por el fuerte de Sant Carles, que tomaron el "fort de la Llanterna". Sin embargo los sublevados protegidos por el fuego cruzado de los Astilleros y las murallas retuvieron el poder del muelle e hicieron retroceder el desembarque. El vapor salió del port y procedió al desembarco en las playas de la Barceloneta alejado del puerto al abrigo del fuerte de Sant Carles. La metralla de la Ciutadella provocó una veintena de bajas entre los sublevados que se refugiaron en el baluarte de Migdía, frente a la Ciutadella. Aprovecharon la ocasión las tropas regulares para ocupar la Barceloneta parapetándose se para consolidar el control sobre el puerto.El 4 de septiembre la junta publicó un decreto para consolidar su autoridad proclamando la ejecución por todo aquel pillado in fraganti en la comisión de un robo u otros daños a la seguridad de las personas. El coronel Antonio Baiges, presidente de la junta y jefe principal de las fuerzas sublevadas es muerto de un disparo en el pecho frente a la muralla de Mar. Su cadáver es expuesto en el Palau de la Diputacio durante 24 horas. Rafael Degollada sustituyó a Antoni Baiges como presidente de la junta. Creyendo mucha gente que Degollada no estaba en la ciudad, hace un paseo a caballo por las murallas arengando a los miembros de la Milicia Nacional y otros combatientes. 

Historia de Catalunya ("la Jamancia" [II])

Habiendo todavía reciente el recuerdo del "bombardeo de Barcelona" (1842) no se puede entender "la Jamancia" sin tener en cuenta las dos revueltas producidas ese mismo año. La primera iniciada el 3 de junio para promover el derrocamiento del gobierno de regencia de Baldomero Espartero y luego a mediados de agosto en contra del gobierno resultante por el incumplimiento de los acuerdos asumidos para secundar el derribo de Espartero. La Junta Central constituida para atacar el gobierno de Espartero, fue comenzada a retirarle poder ejecutivo y legislativo. El hecho de convertir la Junta Central en un órgano consultivo más que gubernativo enardece los ánimos en Catalunya. A pesar de la destitución de Espartero, la convocatoria de elecciones a las Cortes y la disolución del Senado Español (una clara violación de la Constitución de 1837 y de hecho un "golpe de estado" civil) fue percibida en el ámbito catalán como una traición a la confianza depositada en el nuevo gobierno de España, bajo los lemas "Constitución de 1837, Isabel II y Junta Central" que pactaron con Francisco Serrano y que su sucesor Joaquín María López no quiso respetar.
El capitán general de Catalunya interino, Jaime Arbuthnot, se había refugiado en la Ciutadella, abandonando la ciudad y el fuerte de les Drassanes, lleno de armamento. La junta popular había armado el batallón 1º de voluntarios de Barcelona, ​​"el Batallo de la brusa bajo" las órdenes de Juan Castells, vocal de la junta, que ocupó el fuerte de las Atarazanas, nombrando gobernador a Francisco Torras y Riera. La llegada a la ciudad del gobernador Juan Prim pareció que pondría fin a las tensiones crecientesLa noche del 1 al 2 de septiembre entró por una brecha de la muralla en la ciudad el batallón 3º de voluntarios de Catalunya, comandada por Francisco Riera, declarándose la rebelión. Atrincherándose durante la noche y la madrugada en la plaza de Sant Jaume. El día 3 Barcelona estaba pronunciada, muchos disconformes callaban o marchaban de la ciudad. Los sublevados de la junta siguieron fortificante en el centro de la ciudad, armándose con artillería sacadas de las Drassanes.

Historia de Catalunya ("la Jamancia" [I])

La "Jamancia" o revuelta centralista fue una revuelta progresista que tuvo lugar en Barcelona entre septiembre y noviembre de 1843, contra los gobierno de Joaquín María López (Presidente del Gobierno Español), que había incumplido los acuerdos con la Junta Central para el derrocamiento del gobierno de Baldomero Espartero producida unas semanas antes y la violación de varias disposiciones en la constitución de 1837. El nombre de "Jamància" (del "Calò" Kham, comida) aludía despectivamente a los miembros de los batallones de voluntarios (batallons de la brusa) que probablemente se habían apuntado para comida gratis y cobrar los cinco reales diarios de paga. Fue la última de las "bullangas producidas en Barcelona entre el 1836 al 1843". La "Jamancia" representó el primer levantamiento nítidamente popular contra el estado liberal en España. La rendición comportó la sumisión definitiva de Barcelona al gobierno español y el fin de una oposición organizada a la centralización de las decisiones políticas iniciada por el Partido Moderado.
La revuelta comenzó el 13 de agosto e iba dirigida contra él. Tras la caída del gobierno de Baldomero Espartero y la institución de un nuevo gobierno encabezado por Joaquín María López, se volvió contra el Gobierno de Madrid, y la Junta Suprema llamó a convocar Cortes constituyentes. Esto provocaría la insurgencia centralista iniciada formalmente el 1 de septiembre en Barcelona, ​​replicada en varios lugares de Catalunya y algunas provincias de España, que condujo a la intervención militar que supuso el bombardeo de la ciudad especialmente desde el Castell de Montjuïc y desde la Ciutadella, dirigido por el entonces brigadier Joan Prim y centrado contra les drassanes y las murallas, el cual obligó a la Junta Suprema a capitular ante el capitán general, Laureano Sanz, el 19 de noviembre.


Historia de Catalunya (Bombardeo de Barcelona 1843)

Un año después, en 1843, el general Juan Prim i Prats, de Reus, volvería a utilizar la artillería contra Barcelona. Habiendo sido nombrado gobernador de Barcelona, tuvo que hacer frente a la rebelión de "la Jamància" contra los conservadores, palabra de origen "caló" que significa hambriento. De aquellos sucesos procede la frase de Prim "o faixa o caixa", referente a la disyuntiva que se le presentaba: "o el fajín de general o el ataúd". El general Prim se enfrentó a la multitud pero tuvo que huir de la ciudad condal para recomponer sus tropas en los alrededores, mientras que otras ciudades catalanas como Sabadell, Girona, Figueres o su propia ciudad natall Reus, se sumaban a la insurrección, fuera de Catalunya también Zaragoza se levanto contra el Gobierno estatal. Para someter a los insurrectos, el General Prim puso asedio a la ciudad durante dos meses hasta pacificarla, dejando una tercera parte de los edificos destruidos. El militar reusense recibió entonces el fajín de general. En los meses siguientes fue tomando una a una las ciudades sublevadas: Girona; Figueres, que no capituló hasta principios de 1844; y su ciudad Reus

Literatura Catalana ("Jurament de Radulf Oriol")

Es el juramento feudal de fidelidad de Radulf Oriol a Ramon IV de Pallars Jussà (Lleida), escrito entre el 1028 y el 1047 en "La Terreta",  concretamente en algún lugar entre Orrit (Pallars Jussà) y Arén (Ribagorça). Esta considerado el primer documento escrito en catalán.Se trata de un pergamino que contiene un texto breve, en el que conviven el català y el latín; las partes más formularias, el encabezamiento y el final, están escritas en latín, y el resto está escrito en un catalán muy arcaico y en algunos aspectos muy latinizado, por lo que ejemplifica el avance del català en el escritura, un campo hasta entonces exclusivo del latín. Algunos de los aspectos destacables de este documento son característicos de aquel periodo histórico, como el gran número de antropónimos de origen germánico. La misma persona que localizó les Homilíes de Organyà entre 1904 y 1908, Joaquim Miret i Sans, encontró "documentos tan importantes o más, pero en cambio, aquellos no tuvieron tanta difusión", según Juan Antonio Rabella del IEC

Literatura Catalana ("Greuges de Guitard Isarn")

Son también conocidos con el nombre de "Greuges de Caboet", ya que Guitard Isarn era señor de Caboet. "Les Greuges de Guitard Isarn" es un texto escrito en catalán, si bien las frases de introducción de los diversos temas que trata son en latí, y de carácter feudal, que proviene del área antigua del obispado de Urgell (Lleida), donde se aplicó más bien el català en la escritura. El documento conservado es el original y fue escrito entre 1085 y 1.095, proveniente de Organyà, y publicado así por J. Miret i Sans; según esto, este sería el texto complejo más antiguo en català, anterior a las Homilías de Organyà, que se considera el texto literario más antiguo en catalán

Literatura Catalana (Homelies d'Organyà)

Les Homilies d'Organyà (Alt Urgell [Lleida]) es uno de los documentos de carácter literario, y que va más allá del fragmento, más antiguos que se conocen escritos en llengua catalana, por la antigüedad de su lenguaje entre el latín vulgar y la lengua romance del catalán. Hay otros textos más antiguos en catalán, como el fragmento de la traducción del "Forum iudicum" (de mediados del siglo XII), el juramento feudal de 1098, les "Greuges de Guitard Isarn" ("Agravios de Guitard Isarn") de 1080-1091, también procedentes de Organyá y mucho más breves, o el juramento de "Radulf Oriol", redactado entre 1128 y 1147, así como glosas con términos catalanes, sin ligazón sintáctica, en documentos en latín datables hacia el 1134.
Fue descubierto en la rectoría de la iglesia de Santa María de Organyà (Alt Urgell) en 1904 por el Dr. Joaquim Miret i Sans, historiador y jurista. Está datado a finales del siglo XII y lo forman seis sermones en los que se comentan varios evangelios y epístolas.
El original se conserva en la Biblioteca de Catalunya mientras que en Organyà se expone una reproducción.
Les Homilíes encontradas en Organyà están relacionadas con otras que fueron encontradas en Tortosa (Tarragona) a finales del siglo XIX por Antoine Thomas. Ambas tienen una homilía común: la del Miércoles de Ceniza, por lo que se las ha relacionado con colecciones de homilías de origen provenzal, que eran de uso frecuente en la época. Mientras que las de Tortosa copian el texto provenzal y tienen un tono más popular, les homilíes de Organyà son traducciones al romance catalán y son de carácter más culto.
Les Homilíes destacan por su nivel arcaico de la evolución del catalán utilizado en ellas, como plader (complacer), pad (paz), crod (cruz) fed (haced), etc., así como retención de la s final en la primera persona del plural de verbos como soms (somos, en catalán moderno som) o vulams (queramos, en catalán moderno vulguem, o en el actual catalán tortosino volem). Las interferencias de la lengua provenzal se manifiestan en arcaísmos gráficos, fonéticos y morfológicos. Ello es debido a las estrechas relaciones políticas, económicas y culturales que unían los territorios occitanos con los condados catalanes

lunes, 8 de agosto de 2016

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [III])

A las 6 de la tarde salieron dos comisiones de ciudadanos, una de la ciudad y otra de La Barceloneta, se dirigieron al cuartel general para pedir que se suspendiesen las hostilidades y ofreciendo la sumisión de la Ciudad. La junta revolucionaria pedía el cese del ataque para ceder la plaza y el ejército exigió la previa rendición y entrega de los responsables de la sublevación. A la media noche, los negociadores habían alcanzado un acuerdo con Van Halen y se dio por concluido el bombardeo.
La represión ordenada por Baldomero Espartero fue muy dura. Se desarmó a la milicia y varios centenares de personas fueron detenidas, de las cuales unas cien fueron fusiladas. Además se castigó colectivamente a la ciudad con el pago de una contribución extraordinaria de 12 millones de reales para sufragar la reconstrucción de la Ciudadela. Asimismo disolvió la Asociación de Tejedores de Barcelona y cerró todos los periódicos salvo el conservador "Diario de Barcelona". Antes de volver a Madrid el 22 de diciembre, desde su residencia en Sarriá sin haber pisado Barcelona, sustituyó a Van Halen al frente de la Capitanía General de Catalunya por el general, también “ayacucho”, Antonio Seoane, quien según manifestó se proponía gobernar Catalunya "fusilando y tirando metralla".
Baldomero Espartero había conseguido acabar con la revuelta pero con el bombardeo y la dura represión posterior perdió el "inmenso apoyo social y político que había tenido tradicionalmente en Barcelona. No es de extrañar la unanimidad que tendrá en Catalunya el levantamiento general contra Espartero en 1843".12 Además "el símbolo de Barcelona también actuó sobre Madrid. La vuelta de Espartero fue acogida con una frialdad que contrastaba con el alborozo y pomposidad de 1840".

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [II])

El regente Baldomero Espartero decidió dirigir personalmente la represión de la insurrección y el 22 de noviembre llegó a Barcelona, en compañía del presidente del gobierno el general José Ramón Rodil y Campillo, otro "ayacucho". Ese mismo día el general Van Halen, por orden de Espartero, comunicó que Barcelona sería bombardeada desde el castillo de Montjuïc si antes de 48 horas no se rendían los insurrectos. Entonces cundió el desconcierto en la ciudad y la Junta fue sustituida por otra más moderada dispuesta a negociar con Espartero, pero éste se negó a recibirles a pesar de que en ella participaba el propio obispo. Espartero "no quería una rendición pactada sino un castigo y se formó una tercera junta, esta vez dominada por los republicanos y dispuesta a resistir".
Finalmente el 3 de diciembre de 1842 comenzó el bombardeo y al día siguiente la ciudad se rendía y entraba de nuevo el ejército. Se dispararon 1.014 proyectiles desde los cañones de Montjuïc que dañaron 462 casas, además del hospital donde cayeron cinco bombas y el Saló de Cent del Ayuntamiento que quedó casi completamente destruido. Hubo veinte víctimas mortales entre los habitantes de la ciudad. Fue un "método castrense en la resolución de los conflictos que acabó con el prestigio personal de Espartero". Hoy hablariamos de "catalanfobia" por parte de ese mal nacido de Espartero
El bombardeo provocó incendios por toda la ciudad. La operación se inició antes del mediodía y concluyó en su primera etapa cerca de las dos de la tarde. Se reanudó dos horas después cuando varios edificios públicos y privados ardían o habían sido derribados y se recogía por la población a los heridos.

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [I])

El Bombardeo de Barcelona del 3 de diciembre de 1842 fue un hecho producido en España durante la regencia de Espartero del reinado de Isabel II. Fue ordenado personalmente por el general Baldomero Espartero para acabar con una insurrección que se había iniciado en Barcelona el mes anterior y que había obligado al ejército a refugiarse en el castillo de Montjuic y en la fortaleza de la Ciudadela. El bombardeo artillero e indiscriminado de la ciudad fue hecho desde Montjuïc bajo el mando del capitán general Juan Van Halen. El balance final arrojó 1014 proyectiles lanzados, 462 edificios destruidos o dañados y entre 20 y 30 muertos.
El 13 de noviembre de 1842 estalló en Barcelona una insurrección "antiesparterista" a la que se sumó la milicia y en pocas horas la ciudad se llenó de barricadas. El detonante de la misma fue la noticia de que el gobierno se disponía a firmar un acuerdo comercial librecambista con Gran Bretaña que rebajaría los aranceles a los productos textiles ingleses lo que supondría la ruina para la naciente industria algodonera catalana. Otro detonante fue la política represiva del capitán general Van Halen desde los sucesos del año anterior a propósito del inicio del derribo por orden de la "Junta de Vigilancia" de la fortaleza de la Ciudadela (en las Corts, el general catalán Juan Prim había denunciado que Van Halen había dado la orden de que los soldados, abandonados y sin recursos), "vivan sobre el país y esto es exasperar al pueblo", a lo que se sumó la "brutalidad del general Martín Zurbano, enviado en el verano de 1842 a la provincia de Gerona para perseguir los restos de las partidas carlistas (y de paso a los republicanos)". La chispa inicial, sin embargo, fue por un tumulto que se produjo en la Porta de l'Àngel en relación con los consumos el 13 de noviembre, un domingo por la tarde. El incidente comenzó cuando un grupo de obreros que regresaban de comer intentó pasar al interior de la ciudad una pequeña cantidad de vino sin pagar los "derechos de puertas". La respuesta de la autoridad militar fue ocupar el Ayuntamiento y detener a varios periodistas de "El Republicano", presentes en los hechos

Leyendas en Catalunya (Bernat Marcus)

Fue un burgués barcelonés del siglo XII que construyó la Capilla de Marcús y un cementerio para pobres en unos terrenos cedidos por él 1166 (el Fossar de les Moreres, del que dice la leyenda que fue el primer enterrado en ese lugar). Desde allí montó un servicio de correos por Europa para la gente de fuera de las Cortes Reales (básicamente la incipiente burguesía comercial), estandarizado precios y rutas, siendo la primera red de estas características.
Marcús financió también, el hospital de Marcús, ubicado en la actual plaza de Marcús, junto a la capilla del mismo nombre y que desde su creación en siglo XII hasta su fusión dentro del Hospital de la Santa Cruz de Barcelona el 1401, se mantuvo con donativos caritativos de los barceloneses.
Sus orígenes familiares son inciertos, puede estar emparentado con unos comerciantes del siglo X mencionados en las capturas árabes o bien con una familia burguesa griega.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [II])

Este se comprometió en el artículo 13 del Tratado de Utrecht a aministiar a los catalanes y a concederles sólo los mismos derechos y privilegios que los habitantes de las dos Castillas, "que de todos los pueblos de España son los más amados por el Rey Católico". Ante el abandono inglés, se convocó en Barcelona el 30 de junio de 1713 una Junta de Braços que finalizaría el 9 de julio con la publicación del edicto por el cual Catalunya declaraba la guerra en solitario contra Felipe V y contra Francia para mantenerse bajo la obediencia de Carlos de Austria y "y por conservar las leyes, constituciones, privilegios, honores, costumbres y prerrogativas que el serenísimo duque de Anjou ha derogado queriendo que el presente Principat de Catalunya se entregue a discreción y que los naturales y habitantes no gocen en adelante más ley ni privilegio que la que a su arbitrio quiere imponerles". A los pocos días las tropas de Felipe V rodearon la ciudad e iniciaron un bloqueo de once meses. Ante el fracaso del bloqueo, Felipe V solicitó a su abuelo Luis XIV de Francia que le enviara militares franceses, y en julio de 1714 y con la llegada del duque de Berwick se inició el sitio que finalizaría con la toma de la ciudad. Días después fueron abolidas las libertades y constituciones, siendo reemplazadas mediante el "Decretos de Nueva Planta" por el régimen absolutista borbónico que prolongaría su existencia hasta el siglo XIX.
En el siglo XIX y bajo la presión del rey Fernando VII y el General Castaños, el cementerio de las Moreras y la plaza se pavimentaron con la urbanización de cementerios parroquiales en 1821. En la actualidad, la plaza es un lugar dónde, cada 11 de septiembre, se conmemora la "Diada" y se rinde homenaje a los defensores de la ciudad, muertos y enterrados en este lugar.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [I])

El Fossar de les Moreres es una plaça de la ciudad de Barcelona, España, construida sobre la fosa común perteneciente a la adyacente basílica de Santa María del Mar. Integra los elementos conmemorativos a los caídos durante el asedio de Barcelona de 1714, en el marco de la "Guerra de Sucesión Española". El motivo de que en este sitio se recuerde los defensores caídos de la ciudad de Barcelona es que durante el sitio del 11 de septiembre de 1714, muchos de los defensores muertos en combate fueron enterrados precisamente en este sitio.
Los orígenes del Fossar de les Moreres datan del siglo XII, cuando el párroco de la iglesia de Santa María del Mar, necesitado de un lugar cercano a su parroquia para enterrar a sus fieles, solicitó al potentado y burgués Bernat Marcús la donación de un terreno adyacente a la iglesia, que era de su propiedad. Marcús, después de meditarlo largamente, le cedió el solar, pero con la condición de que en el plazo máximo de quince días se debía haber enterrado en su solar algún feligrés de Santa María, ya que consideraba que si transcurrido dicho plazo el terreno no se había utilizado, no era tan necesario como el párroco pretendía. Transcurrido el plazo otorgado por Marcús sin que se produjera ningún fallecimiento, Marcús se dirigió a la iglesia para anular la donación realizada. Cuando llegó bajo las moreras que adornaban la plaza, un fulminante ataque al corazón acabó con su vida, siendo el propio donante quien inauguró el cementerio
En 1705, mediante el "Pacto de Génova", los caudillos austracistas catalanes firmaron una alianza militar entre el Principat de Catalunya y el Reino de Inglaterra en virtud de la cual Catalunya se comprometía a luchar por la causa del pretendiente al trono español Carlos de Austria con la ayuda militar de Inglaterra, y esta se comprometía a defender las Constituciones de Catalunya fuera cuál fuere el resultado de la guerra. Sin embargo en 1713, tras la renuncia de Felipe V al trono de Francia, la entrega de Gibraltar y Menorca, y las concesiones comerciales en América, los ingleses cedieron ante Felipe V.