lunes, 8 de agosto de 2016

Leyendas en Catalunya (Bernat Marcus)

Fue un burgués barcelonés del siglo XII que construyó la Capilla de Marcús y un cementerio para pobres en unos terrenos cedidos por él 1166 (el Fossar de les Moreres, del que dice la leyenda que fue el primer enterrado en ese lugar). Desde allí montó un servicio de correos por Europa para la gente de fuera de las Cortes Reales (básicamente la incipiente burguesía comercial), estandarizado precios y rutas, siendo la primera red de estas características.
Marcús financió también, el hospital de Marcús, ubicado en la actual plaza de Marcús, junto a la capilla del mismo nombre y que desde su creación en siglo XII hasta su fusión dentro del Hospital de la Santa Cruz de Barcelona el 1401, se mantuvo con donativos caritativos de los barceloneses.
Sus orígenes familiares son inciertos, puede estar emparentado con unos comerciantes del siglo X mencionados en las capturas árabes o bien con una familia burguesa griega.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [II])

Este se comprometió en el artículo 13 del Tratado de Utrecht a aministiar a los catalanes y a concederles sólo los mismos derechos y privilegios que los habitantes de las dos Castillas, "que de todos los pueblos de España son los más amados por el Rey Católico". Ante el abandono inglés, se convocó en Barcelona el 30 de junio de 1713 una Junta de Braços que finalizaría el 9 de julio con la publicación del edicto por el cual Catalunya declaraba la guerra en solitario contra Felipe V y contra Francia para mantenerse bajo la obediencia de Carlos de Austria y "y por conservar las leyes, constituciones, privilegios, honores, costumbres y prerrogativas que el serenísimo duque de Anjou ha derogado queriendo que el presente Principat de Catalunya se entregue a discreción y que los naturales y habitantes no gocen en adelante más ley ni privilegio que la que a su arbitrio quiere imponerles". A los pocos días las tropas de Felipe V rodearon la ciudad e iniciaron un bloqueo de once meses. Ante el fracaso del bloqueo, Felipe V solicitó a su abuelo Luis XIV de Francia que le enviara militares franceses, y en julio de 1714 y con la llegada del duque de Berwick se inició el sitio que finalizaría con la toma de la ciudad. Días después fueron abolidas las libertades y constituciones, siendo reemplazadas mediante el "Decretos de Nueva Planta" por el régimen absolutista borbónico que prolongaría su existencia hasta el siglo XIX.
En el siglo XIX y bajo la presión del rey Fernando VII y el General Castaños, el cementerio de las Moreras y la plaza se pavimentaron con la urbanización de cementerios parroquiales en 1821. En la actualidad, la plaza es un lugar dónde, cada 11 de septiembre, se conmemora la "Diada" y se rinde homenaje a los defensores de la ciudad, muertos y enterrados en este lugar.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [I])

El Fossar de les Moreres es una plaça de la ciudad de Barcelona, España, construida sobre la fosa común perteneciente a la adyacente basílica de Santa María del Mar. Integra los elementos conmemorativos a los caídos durante el asedio de Barcelona de 1714, en el marco de la "Guerra de Sucesión Española". El motivo de que en este sitio se recuerde los defensores caídos de la ciudad de Barcelona es que durante el sitio del 11 de septiembre de 1714, muchos de los defensores muertos en combate fueron enterrados precisamente en este sitio.
Los orígenes del Fossar de les Moreres datan del siglo XII, cuando el párroco de la iglesia de Santa María del Mar, necesitado de un lugar cercano a su parroquia para enterrar a sus fieles, solicitó al potentado y burgués Bernat Marcús la donación de un terreno adyacente a la iglesia, que era de su propiedad. Marcús, después de meditarlo largamente, le cedió el solar, pero con la condición de que en el plazo máximo de quince días se debía haber enterrado en su solar algún feligrés de Santa María, ya que consideraba que si transcurrido dicho plazo el terreno no se había utilizado, no era tan necesario como el párroco pretendía. Transcurrido el plazo otorgado por Marcús sin que se produjera ningún fallecimiento, Marcús se dirigió a la iglesia para anular la donación realizada. Cuando llegó bajo las moreras que adornaban la plaza, un fulminante ataque al corazón acabó con su vida, siendo el propio donante quien inauguró el cementerio
En 1705, mediante el "Pacto de Génova", los caudillos austracistas catalanes firmaron una alianza militar entre el Principat de Catalunya y el Reino de Inglaterra en virtud de la cual Catalunya se comprometía a luchar por la causa del pretendiente al trono español Carlos de Austria con la ayuda militar de Inglaterra, y esta se comprometía a defender las Constituciones de Catalunya fuera cuál fuere el resultado de la guerra. Sin embargo en 1713, tras la renuncia de Felipe V al trono de Francia, la entrega de Gibraltar y Menorca, y las concesiones comerciales en América, los ingleses cedieron ante Felipe V.

viernes, 5 de agosto de 2016

Historia de Catalunya (Conseller en Cap)

Conseller en Cap: era un cargo histórico que provenía de la institución barcelonesa del Consell de Cent. El cargo desapareció con el Decreto de Nueva Planta en 1714, junto con la abolición de la Generalitat de Catalunya. El primer Consejero fue Ponç de Alest en 1257, mientras que el último en ocupar el cargo fue Rafael Casanova en 1713.

Historia de Catalunya (Corpus de Sang [II])

En el incidente el segador quedó malherido y a partir de entonces, y con la connivencia de una buena parte de la población local, estalló el alboroto generalizado por las calles de Barcelona. Según otras fuentes, la chispa en la calle Ancha fue a raíz de una pelea entre tres segadores y unos velluters; uno de estos fue acusado de ser antiguo criado del alguacil Miguel de Montrodon, y ante la acusación dejó malherido al segador. Rápidamente un grupo de 300 segadores se dirigieron esvalotadament hacia el Palacio del Virrey Dalmau III de Queralt, conde de Santa Coloma, pidiendo justicia. La protesta derivó en un tiroteo en el que murió un segador; a partir de ahí el tumulto saqueó varias casas de los jueces de la Real Audiencia."Viva la tierra!", "Mueran los traidores!", "Muera el mal gobierno!", "Viva el rey!, nuestro señor", "¡Viva la fe de Cristo!", "¡Visca Catalunya y els Catalans!", fueron algunos de los lemas que los segadores llamaron durante la fiesta religiosa del Corpus Christi del 7 de junio de 1640, que a raíz de los sanguinarios acontecimientos hechos acaecidos fue conocido como el Corpus de Sangre. Los disturbios se reprodujeron en Barcelona durante los días siguientes. El balance se cierra con un total de entre 12 y 20 muertos, en su mayoría funcionarios reales
 El Corpus de Sangre se saldó con la muerte de entre 12 y 20 funcionarios reales según las fuentes, entre las que lo más destacable fue el Virrey, personificación en Catalunya del rey, cuando fue cazado mientras intentaba huir en una galera. A partir de Barcelona los disturbios se extendieron por otras ciudades como Mataró, Vic y Girona. La muerte del virrey de Catalunya, Dalmau III conde de Queralt, marcó sin embargo, un punto de inflexión en la rotura entre el Principat de Catalunya y el proyecto uniformista que el Conde-Duque Olivares quería dar a la Monarquía de España, desencadenando la el inicio de la "Guerra dels Segadors".

Historia de Catalunya (Corpus de Sang [I])

El Corpus de Sangre fue una revuelta ocurrida en Barcelona el 7 de junio de 1640, día de Corpus Christi, protagonizado por un grupo de segadores en el marco de descontento generalizado en el Principat de Catalunya por los costes que estaba ocasionando la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). El día del Corpus de Sangre convirtió punto inicial de la revuelta de Catalunya contra el mal gobierno del Conde-Duque Olivares, valido de Felipe IV de Castilla, y el desencadenante de la "Guerra de los Segadors" (1640-1659)
El año 1640 fue un año decisivo y de graves consecuencias en producirse, sobre todo a partir del mes de mayo, un alzamiento generalizado de toda la población del principado de Cataluña contra la movilización, y permanencia sobre el país, de los tercios de la ejército real (entrados en Cataluña debido a la Guerra de los Treinta Años con Francia en 1635) y contra la pretensión de que fueran alojados dentro de las poblaciones. Algunas se negaron a abrir las puertas, como Sant Feliu de Pallerols, o Santa Coloma de Farners, donde fue enviado el alguacil Miguel de Montrodon para llevar a cabo la instalación de los soldados; en la resistencia de los vecinos el alguacil encontró la muerte.
La represalia llevada a cabo por los tercios en Riudarenes (3 de mayo) y en Santa Coloma de Farners (14 de mayo), donde se quemó la villa, desencadenaría un rápido alzamiento armado de aldeanos y campesinos que, de las comarcas gerundenses, se extendió hacia el Empordà, hacia el Vallès y hacia Osona y el Ripollès. Los incidentes se iniciaron en la calle Ancha cuando un magistrado de la Real Audiencia de Cataluña (1493-1716) intentó tomar a un caudillo de los segadores al identificarlo con la muerte del alguacil Miguel de Montrodon

Leyendas en Catalunya (Los Nueve Barones de la Fama [II])

Se cree que la leyenda fue creada y propagada por los supuestos descendientes de los nueve barones (que llevan el nombre de importantes familias nobles de la Edad Media) para prestigiar sus alcurnias.

- Baronía de Alemany: No ha existido nunca una Baronía de Alemany. Los Alemany son los Barones de Cervelló a partir de Alemany Hug de Cervelló (... -1063).
- Baronía de Anglesola: La Baronía de Anglesola surgió en 1056, cuando Ramon Berenguer «el Viejo» de Barcelona (1024-1076) tomó el castillo de Tárrega a los sarracenos, que cedió en 1079 a Berenguer Gombau, verdadero fundador de la Casa de Anglesola.
- Baronía de Cervelló: el primer Barón de Cervelló conocido existió casi tres siglos después de Otger Cataló, y no se llamaba Galcerà ni Guerau sino Odalric. Este Odalric es descendiente del Conde Arnau (tío de Otger Cataló).
- Baronía de Cervera: Cervera permaneció en poder sarraceno hasta 1067. Hug Dalmau (1067-1095) comandó las tropas catalanas en el asedio de Cervera y ocupó la plaza. Ramon Berenguer "el Vell", anexionó la comarca al Condado de Ausona, constituyendo la Baronía de Cervera, que dio en feudo a Hug Dalmau, denominado desde entonces Hug Dalmau de Cervera.
- Baronía de Erill: el primer Barón de Erill que se conoce fue Atón de Erill (...- 977). En la edad moderna pasaron a ser condes.
- Baronía de Mataplana: el fundador de la primera Casa de Mataplana que conocemos (Casa de Berga-Mataplana) se llamó igualmente Hug de Mataplana, pero nació tres siglos después de Otger Cataló. El castillo de Mataplana está documentado desde 1076.
- Baronía de Montcada: al supuesto fundador legendario de la Baronía de Montcada se le llama Dapifer de Montcada o Ramon de Montcada (un "dapifer" en la época de Otger era un senescal). Se trata de un hijo de Otger Cataló: Ramistà (... -768) Arconte de Limoges y Senescal de Aquitania, asesinado en 768 por Pipino el Breve (714-768) rey de los francos (751-768). Según los cantares de gesta, acompañó en 752 a su padre Otger y su hijo Arnau en las campañas contra los sarracenos en Septimania, y murió en el asedio de Narbona, pero no en batalla, sino víctima de unas fiebres, lo que seguramente es una confusión con las circunstancias de la muerte de su padre. La realidad es que de 767 a 768 estuvo en guerra contra Pipino, rey de los francos, pero fue vencido, capturado y decapitado. Su hijo primogénito fue Arnau, (...- 813) Arconte de Ampurias (795-813) 1 º Barón de Rocabertí y 1 º Barón de Montcada.
- Baronía de Pinós: el primer Pinós fue Mir Riculf de Pinós (...-1068). Su hijo Galceran de Pinós (1068-1117) trasladó su sede al castillo de Bagà.

Leyendas en Catalunya (Los Nueve Barones de la Fama [I])

Según la leyenda, los Nueve Barones de la Fama (también conocidos como Los Nueve Caballeros de la Tierra) eran los más esforzados barones de la tierra catalana, con el afán de reconquistar los territorios ocupados por los sarracenos. Estos nueve caballeros fueron los señores de: Cervelló, Erill, Ribelles, Montcada, Cervera, Pinós, Anglesola, Alemany y Mataplana. En algunas versiones el de Mataplana es el Conde Arnau.

Los Nueve "Barones de la Fama"
- Guerau d'Alemany.
- Bernat d'Anglesola.
- Galceran (o Guerau) de Cervelló.
- Galceran de Cervera.
- Bernat Roger d'Erill.
- Hug de Mataplana (o el Conde Arnau, Comte l'Arnau, en la canción popular).
- Dapifer de Montcada.
- Galceran de Pinós.
- Gispert de Ribelles.

Otger Cataló, el Padre de la Patria Catalana, los conjuró a luchar hasta la muerte por la tierra que los había visto nacer hasta liberarla del poder de la "media luna" sarracena, que les había impuesto una cultura diferente de la que era su fe originaria.
Los nueve caballeros juntaron sus espadas, jurando ante el altar de la Virgen negra llamada Nuestra Señora de Montgrony, que está situada cerca del monasterio de Ripoll, que está a la vez relacionado con otro mito catalán: "Wifredo el Pilós", y juraron cumplir con lealtad su palabra.

jueves, 4 de agosto de 2016

Leyendas en Catalunya (La Cova d'en Daina)

La Cova d'en Daina es un dolmen de granito de grandes dimensiones construido entre 2700 a. C. y 2200 a. C. Está ubicado en las afueras del núcleo urbano de Romanyá de la Selva en Catalunya
El conjunto fue descubierto en los años 1900 por el antiguo propietario de los terrenos Pere Cama i Casa. En 1957, las excavaciones promovidas por Lluís Esteva Cruañas hallaron numerosos huesos, dientes, siete puntas de flecha de sílex, fragmentos de cuchillo, trozos de cerámica y cuentas de collar. En 1931, fue declarado Monumento Nacional.
El recinto megalítico está protegido por un crómlech en forma de anillo externo de 11 metros de diámetro formado por grandes piedras de granito. El dolmen mide 7,60 m de largo por 1,70 m de ancho y 1,50 m de alto. La cámara funeraria, de forma rectangular, está separada de la galería por tres piezas que conforman la puerta de entrada.


Historia de Catalunya (Constitució de l'Observança)

 Era un capítulo de la corte promulgado en las Corts de Barcelona de 1480-1481 que establecía el sometimiento del rey a la observancia y cumplimiento de las constituciones catalanas. Ya durante el reinado de Alfons V "el Magnanim" en las Corts de Barcelona (1421) se había acordado la primacía de los "Usatjes de Barcelona", encargando a la Diputacio del General de Catalunya el control de cualquier extralimitación real, pero el creciente autoritarismo de Joan II "el Gran" desencadenó el sangriento final de la edad media en Catalunya con la "Guerra civil catalana" (1462–1472). Tras el conflicto Feran II "el Católic" inició la política de "Redreçament" (reforma) ratificando el pactismo como pilar rector de la política en Catalunya durante la edad moderna; mediante dicho capítulo de corte se consagró el imperio de la ley sobre cualquier atisbo de absolutismo y se ratificó a la Generalitat como institución encargada de velar por el cumplimiento de leyes por parte del rey y sus oficiales; en caso de vulneración constitucional (contrafacción) se apelaba a la Real Audiencia de Catalunya y, a partir de 1702, al "Tribunal de Contrafacciones". Inicialmente fue denominado "Capítulo de corte Poco valdría", por ser estas sus primera palabras, pero posteriormente y a pesar de no ser propiamente una constitución sino un capítulo de corte fue conocido como "Constitución de la Observacia"

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [XXV])

El 13 de septiembre se procedió a la ceremonia de capitulación; el sargento mayor de la Coronela Félix Nicolás Monjo y de Corbera, en representación del herido Conseller en Cap y coronel de la milicia Rafael Casanova, y el coronel Juan Francisco Ferrer, en representación del herido general comandante del ejército Villarroel, entregaron solemnemente las llaves de Barcelona al teniente general marqués de Guerchy. Seguidamente el Duque de Berwick procedió a pasar revista al ejército francés, puesto en armas ante su persona, y el duque ordenó mediante bando que cualquier oficial, soldado, vivandero, y cualesquiera otras gentes que seguían a las tropas, serían castigados con la pena de muerte si injuriaban de palabra el honor de los catalanes tratándoles de "rebeldes".
Acto seguido ordenó a sus tropas que entraran en la ciudad de Barcelona. El 14 de septiembre se inició el desarme de las tropas del ejército de Catalunya; se les ordenó presentarse delante de Les Atarazanes a las 8 de la mañana y, tras desarmarlos, tomar sus banderas, y darles pasaportes, los oficiales franceses y españoles se los disputaron para que tomasen partido en sus respectivos ejércitos. Al día siguiente, 15 de setiembre, se procedió a la misma operación con las tropas milicianas de la Coronela. Los gremios entregaron sus 42 banderas, el Consell de Cent la tan nombrada Bandera de Santa Eulalia, y la Generalitat de Catalunya la Bandera de Sant Jordi. El ceremonial continuó y a las 3 de la tarde se las llevaron al Real del mariscal duque de Berwick en el campo delante de Barcelona. Berwick ordenó que fueran enviadas a Madrid y que fueran presentadas a Felipe V como trofeos de guerra para ser colgadas en la Basílica de la Virgen de Atocha, se celebró una misa de Te Deum por el fin de la guerra, y durante tres noches se dispararon fuegos artificiales. Pero Felipe V rechazó las banderas alegando que no reconocía a ninguna bandera de "rebeldes", y las devolvió a Barcelona para que fueran quemadas por el verdugo tal cual criminales que habían cometido los delitos de rebelión y Lesa majestad. El 20 de septiembre llegó el marqués de Lede procedente de Madrid, prohibió que se entregaran mas pasaportes, y expuso a Berwick las órdenes que traía de la corte de tomar prisioneros a los oficiales militares que habían luchado durante el sitio; dos días después, el 22 de septiembre, y contraviniendo el pacto de capitulación, Villarroel y todo el estado mayor del ejército de Catalunya, fueron detenidos y encarcelados. Finalmente el 3 de octubre de 1714 se ordenó mediante bando el desarme total de los catalanes, debiendo entregar "todas, y qualesquier Armas de qualquier genero, ó calidad que sean, y de qualquier medida, assi de fuego, como de corte, ó Cortantes, como son Pistolas, Pedreñales, Fusiles, Escopetas, Espadas, Sabres, Bayonetas, Puñales, Cuchillos con punto, y otras semejantes"

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [XXIV])

El avance de las tropas catalanas aplastó a los batallones de las Reales Guardias Españolas, que fueron masacrados tal como recordaba el entonces capitán de la unidad Melchor de Abarca y Velasco: "los regimientos de Guardias que les toco pasar por esta parte derramaron mucha sangre, los cuales quedaron totalmente perdidos". Mientras comandaba el contrataque el Conseller en Cap Rafael Casanova cayó herido de un balazo en el muslo, recogiendo la bandera de Santa Eulalia "el Protector del braç militar de Catalunya", Juan de Lanuza y de Oms, conde de Plasencia, y siendo trasladado al Colegio de la Merced, donde había instalado un hospital de campaña. Ante la caída en combate de Rafael Casanova el avance quedó detenido y a partir de entonces los combates se centraron en la posesión del convento de Sant Pere, que fue reconquistado y perdido once veces entre defensores y asaltantes. Ante la enconada resistencia de los barceloneses el mariscal duque de Berwick movilizó a 6.000 hombres más de sus reservas para entrar en combate.

Al mediodía, habiendo caído en combate la cúpula político y militar, estando el Conseller en Cap Rafael Casanova ingresado en el colegio de la Merced y el teniente mariscal Antonio de Villarroel siendo atendido de sus heridas en su residencia, los miembros de la Junta de Gobierno se reunieron con varios oficiales militares para analizar la situación de los combates. En ese ínterin les llegó la noticia que el comandante del sector de Sant Agustí, el coronel Pablo Tohar, siguiendo órdenes del herido teniente mariscal Villarroel, había hecho llamada a la capitulación. Poco después los combates quedaron detenidos en los tres sectores de ataque y se pactó una suspensión de armas hasta las cinco de la tarde. Tras horas de negociaciones, finalmente, a las ocho de la mañana del día 12 de septiembre, a pesar de la obstinación del diputado de la Generalitat de Catalunya Francisco de Perpiñá Sala y Sasala por no acceder a capitulación alguna, al fin la mayoría de la Junta de Gobierno resolvió que dada la falta de gente y el hambre extrema que azotaba la ciudad, debían aceptarse los términos de la capitulación ofertada por el mariscal de Francia. El sitio de Barcelona había provocado unas bajas estimadas en 14.200 asaltantes borbónicos, 6.850 defensores austracistas, y la destrucción de un tercio de la ciudad.

Leyendas en Catalunya (Juan de Enguera)

Nacio en Valencia en el s. XV - Valladolid el 15 de febrero de 1513. Fue un religioso dominico español, inquisidor general.
Perteneció a la orden de Santo Domingo y desempeñó el importantes cargo de confesor de Ferran "el Católic". Este rey, tras la renuncia en 1507 de Diego de Deza al título de inquisidor general, pidió bula al papa Julio II para nombrar dos inquisidores en los reinos de Castilla y Aragón. El primero recayó sobre Gonzalo Jiménez de Cisneros y el segundo sobre Juan Enguera, quien lo tuvo hasta su muerte.
Compaginó esta tarea con el obispado de Vic entre 1506 y 1511, actuando en las diócesis de toda la Corona de Aragón. Tras la bula "dat. V. idus. decembris", fue obispo de Lleida desde el 17 de febrero de 1511 y finalmente obispo de Tortosa desde octubre de 1512.
Si bien sus actuaciones no fueron tan renombradas como las de Cisneros, se encargó de organizar varios capítulos para definir las normas de la inquisición; por ejemplo los de Monzón en 1512 en los que establecía que el número máximo de inquisidores era 10 en Zaragoza y otros 10 en el resto de las ciudades. También fue uno de los firmantes del Tratado de Blois.

Leyendas en Catalunya (Luis Mercader Escolano)

Nacio en Murviedro (Valencia), en 1444 - 9 de junio de 1516. Fue un religioso cartujo, inquisidor general en Aragón.
Nombrado inquisidor por León X en 1513, ostentó este cargo y el de Obispo de Tortosa desde el 20 de mayo hasta su muerte. Apenas se conocen hechos de sus actuaciones, salvo que su cargo como inquisidor fue más de tipo judicial que religioso, y que, para no alterar su conciencia, delegó en su canonista Hernando de Montemayor.