miércoles, 27 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [IV])

En 1684 se dio un nuevo paso cuando ante la nueva invasión francesa, el virrey tuvo que abandonar Barcelona con el ejército para la defensa de Girona, solicitando a los consellers que armaran algunas compañías para guarnecer la ciudad en su ausencia. Entonces, aprovechando la ausencia del virrey, el Consell de Cent en coaligación con el Braç militar de Catalunya, se extralimitó en sus competencias y levantó un milicia de 46 compañías bajo el mando de capitanes seleccionados de entre los miembros del Braç militar de Catalunya; el cuerpo encuadraba a un total de 4.500 hombres armados, que asumieron de-facto la custodia de murallas y portales. A la vuelta del virrey, estupefacto, ordenó inmediatamente el desarme de la milicia y la entrega de los símbolos de mando.

No será hasta "Guerra de los Nueve Años" (1688-1697) cuando Barcelona consiguió autorización real para levantar nuevamente su milicia. Ante el inminente asedio francés de la ciudad, el rey Carlos II solicitó por carta de 20 de mayo de 1697 al virrey, que autorizase a la ciudad para alzar, armar y pagar, a la milicia barcelonesa siguiendo las antiguas formas tradicionales. El virrey Velasco siguió las órdenes y el 28 de mayo de 1697 se formó el "Tercio de los gremios" bajo el comando del conseller en Cap de ese año, Francisco Taverner y Montornès. Finalizado el Sitio de Barcelona (1697) siguieron las intrigas sucesorias y la entronización del duque de Anjou como nuevo monarca español bajo el nombre de Felipe V en noviembre de 1700. En 1702 estalló la "Guerra de Sucesión Española" cuando la Casa de Austria invadió los territorios españoles en Italia. En 1703 las potencias marítimas, Inglaterra y Holanda, se unieron a la Casa de Austria y se nombró al archiduque de Austria como nuevo monarca español, bajo el nombre de Carlos III. En 1704 Felipe V ordenó la reorganización de su Real ejército: los tercios españoles perdieron su antaño temible nombre pasando a ser nombrados según la norma francesa, régiment (regimiento), y los maestres de campo que habían forjado el imperio español bajo la Casa de Austria, fueron bandeados para dar lugar a los llamados colonel (coronel).

Leyendas en Catalunya (Margarida Codonyera)

Era una pobre mujer de la población de la Garriga que abrió paso a una gran "caza" indiscriminada en toda la comarca. Un día inconcreto de mayo de 1619 fue apresada, por los guardias de la entonces universidad (ayuntamiento) de La Garriga. Esta había sido denunciada por un vecino de la población acusándola de practicar la brujería al verla danzar en torno a una hoguera junto  a un grupo de gente en un bosque cercano.
El alcalde, no tuvo más que la absurda brillantez que enviar varias misivas a sus iguales de las poblaciones aledañas, diciéndoles que tenían detenida a una mujer, en su prisión acusada de brujería y que a esta se le aplicaría tortura para hacerla confesar.
El 29 de mayo de 1619 detuvieron en Caldes de Montbuí a Eulàlia Puig i Braga y a Margarida Pujol i Ras, acusadas por brujería. Paralelamente, y tras la declaración bajo tortura de la Codonyera, apresaron en Granollers a: Eulàlia Lafarga, Elionor Reig, Gabriela Boira, Anna Boirons, Solera, María Rosa, y a dos hombres, Joan Vives y Jaume Fonolleda.
En Palau Solitar a: Francina Marrats , na Riera y na Fustera. A partir de la detención de Margarida Codonyera, vecina de la población de la Garriga, se inició un "efecto dominó" por toda la comarca del Vallès .

Leyendas en Catalunya (Jeronima Pons)

Conocida como "Joana la Negra", era originaria de la parroquia de Santa Eulàlia de Puig-oriol, dependiente de la población de Lluçà (Barcelona). Estaba casada con Joanot Fumanya, quien era conocido como "Casanova". Se dice que la tal Joana se inició en el año de 1580 en el arte de la brujería, cuando a ella y a otras mujeres se les apareció el demonio en las goles de les Heures, en el Valle de Merlès, pactando con él. Sus primeras acciones como brujas lo realizaron en esta zona, a medio camino entre el Berguedà y del Lluçanès.
Bajo confesión relató el haber actuado en el Lluçanès, el Bages y en el Berguedà, en concreto en la zona de la riera de Merlès. Que en este lugar le había provocado bocio al hijo de Jaume Gascó, de Salselles, y a más gentes de estos lugares como a los habitantes del molí de Vilartimó. Fue torturada el 30 de Octubre de 1618 en la porxada de la prisión de la Vila de Sallent, siendo ejecutada posteriormente en una fecha indeterminada.

martes, 26 de julio de 2016

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [III])

Desde la estructuración de 1544 los cofrades de los gremios barceloneses estuvieron en estado de movilización latente, desactivados pero armados y organizados para ser convocados con rapidez bajo las órdenes del conseller en Cap de Barcelona. En 1635, al desencadenarse la Guerra franco-española (1635-1659) en el marco de la "Guerra de los Treinta Años" (1618-1648), se ordenó la movilización de la milicia barcelonesa. El agravamiento de la situación militar y la política del conde duque de Olivares provocaron el estallido de la "Sublevación de Catalunya" (1640) y la independencia de Catalunya constituyéndose en una efímera "República de Catalunya" que sería fagocitada poco después por Francia. En octubre de ese mismo año 1640 la milicia de Barcelona fue reorganizada en cuatro tercios con sus respectivos maestros de campo y sargentos mayores. Paralelamente Barcelona armó a compañías de militares profesionales, que acabaron fundiéndose con la milicia gremial en el Tercio de la Bandera de Santa Eulalia, mientras se levó otro tercio de profesionales a sueldo, el Tercio de Barcelona, cuya actuación fue decisiva para conseguir la victoria en la Batalla de Montjuic (1641), primera vez en la historia en la que los tercios españoles eran derrotados en el campo de batalla antecediendo en dos años a la "Batalla de Rocroi" (1643). Pero finalmente, tras la caída en desgracia del conde duque de Olivares y años de conflicto, Juan José de Austria puso fin al sitio de Barcelona (1652) y a la guerra de Catalunya pactando una condiciones muy ventajosas con las autoridades catalanas y el mantenimiento del ordenamiento constitucional catalán. Por su parte el monarca obtuvo el control de las insaculaciones de los Comunes de Catalunya (Generalitat de Catalunya) y Consell de Cent de Barcelona), así como el control sobre los portales, las murallas, y la armería de la ciudad de Barcelona.
La pérdida de la autonomía militar del municipio pusieron en crisis a la milicia gremial, pasando a ser sustituida a partir de entonces por el ejército del rey en la custodia de los portales y las murallas, siendo facultad exclusiva de este el encargarse de la defensa de Barcelona. Dos décadas después, en 1675, Barcelona realizó el primer movimiento para la recuperación del privilegio militar, cuando en medio de la Guerra franco-holandesa (1672–1678), la crisis de las finanzas españolas, y la invasión de las tropas francesas, los todopoderosos consellers de Barcelona ofrecieron al virrey armar y pagar un cuerpo de 500 hombres, siempre que se aceptaran las antiguas formas tradicionales, y el cuerpo estuviera bajo las órdenes directas del conseller en Cap; el ofrecimiento fue rechazado

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [II])

Tras el sangriento final de la edad media en Catalunya con la Guerra civil catalana (1462–1472), la política de "Redreçament" (reforma) llevada a cabo por Ferran "el Catolic" II configuraron definitivamente el "Usatje Princeps namque" en la compilaron de las constituciones de Catalunya que fueron pactadas con el rey en las cortes de 1493. La situación geoestratégica de Catalunya la convirtió en el campo de batalla entre la Monarquía de España y Francia, siendo convocado el "Princeps Namque" reiteradamente. En virtud del usatje, el rey también podía convocar a somatén general, una variante masiva del somatén. El somatén era una institución parapolicial catalana propia de la modernidad política de Catalunya hasta que fue abolida en 1714, que también podía ser activado de forma autónoma por las villas y ciudades como cuerpo armado de autoprotección civil, separado del ejército, para propia defensa. El somatén era activado mediante un específico repique de campanas, y al grito de "Via fora!" o "Via fos!". En los siglos XVI y XVII adquirió un papel fundamentalmente en la lucha contra bandoleros, herejes hugonotes y corsarios turcos, obligando a los catalanes a conservar las armas en sus casas e instruirse periódicamente en su manejo. Pero los virreyes de Catalunya se mostraron recelosos frente a este modelo de autodefensa e impidieron a menudo su convocatoria, lo que llevó a las villas a la formación de milicias, las "desenes" (decenas) y otro tipo de hermandades de armas de carácter parapolicial y paramilitar, que al no estar tipificadas legalmente en las constituciones catalanas no requerían de la autorización previa del rey, o en su defecto del virrey, para ser movilizadas.

En éste contexto un hecho significativo se produjo en 1542. Por el norte el ejército francés entró en el Rosello, la presión turca sobre la costa catalana se agravó notablemente, y estalló una epidemia de bandolerismo en todos los vegueríos de Catalunya. Para hacer frente a la invasión francesa la segunda ciudad más poblada de Catalunya, Perpignan, armó una milicia de ciudadanos bajo el mando directo de los consejeros de la ciudad. En agosto el capitán general del ejército el duque de Alba decidió, conjuntamente con los consellers de Barcelona, la fortificación de las antiguas murallas de la ciudad condal para convertirla en una plaza fortificada, mientras los diputados de la Generalitat y los consellers decidieron armar a las cofradías de los gremios barceloneses. El despliegue de los gremios fue rápido y ágil y al año siguiente realizaron una parada militar bajo las banderas propias de cada gremio, mientras en 1544 se ratificó que la milicia estaba bajo las órdenes del Conseller en Cap de Barcelona, al que se le confirió la capitanía de la unidad con el grado de "Capitán de Provinciales". Una década después, 1554, la organización gremial se sistematizó mediante los "quarts", las zonas urbanas en las que fue dividida la ciudad de Barcleona. 

Historia de Catalunya (La Coronela de Barcelona [I])

La Coronela de Barcelona fue la milicia de Barcelona encargada de la defensa de la ciudad con el privilegio militar de custodiar los portales y murallas hasta 1714, año en que fue desarmada y abolida, pasando a partir de entonces a estar la ciudad custodiada por el ejército del rey. Con el nombre de "Coronela" se denominó a las milicias urbanas de las principales ciudades de Catalunya durante la edad moderna: Coronela de Barcelona, Coronela de Lleida, Coronela de Tortosa, Coronela de Tarragona y Coronela de Girona, ciudades que, al amparo de las constituciones catalanas, gozaban de la autonomía militar para armarse y autodefenderse en caso de agresión. Estaban formadas por ciudadanos militarizados de la gremios de oficios y la más poderosa de todas fue la Coronela de Barcelona, organizada en 6 batallones bajo la protección de un santo patrón católico, y con capacidad efectiva para movilizar rápidamente una fuerza de unos 4.000 hombres. 

Barcelona obtuvo el privilegio de defenderse a sí misma el año 801, cuando el rey franco Ludovico Pío la liberó del dominio islámico. Siglos después el conde Ramón Berenguer I (1023-1076) recopiló los "usatjes" vigentes en su época dando lugar a la primera codificación del derecho catalán, los "Usatjes de Barcelona". En el núcleo de dicha compilación ya figuraba el usatje Princeps Namque, un usatje que otorgaba al Prínceps, el Comte de Barcelona, la potestad de llamar a las armas a los nobles feudatarios y a todos los catalanes libres para la guerra en caso de amenaza a su persona o invasión de su territorio. Todo a lo largo de la edad media los Comtes de Barcelona, y luego los reyes de Aragón, activaron el usatje Princeps namque para convocar a les huestes de nobles feudatarios, a las órdenes militares, a los cuerpos de almogávares, así como a las huestes vecinales de las ciudades y villas catalanas, obligando a todos los catalanes de entre 16 y 50 años a presentarse en armas ante el Comte de Barcelona, aportando vestimenta y armas propias, y recibiendo a cambio una paga por cada día de servicio. El usatje fue activado por Pere III de Aragón durante la Cruzada contra la Corona de Aragón (1284-1285) y por Pere IV de Aragón durante la "Guerra de los Dos Pedros" (1356-1369), y la hueste vecinal de Barcelona fue reglamentada en 1395 con las disposiciones elaboradas por los consellers de Barcelona, estipulando que la ciudad pagaría a la hueste hasta el punto de reunión señalado por el rey de Aragón, momento a partir del cual pasaba a servicio y paga del rey 

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [XI])

El empalamiento

Es un método de tortura y ejecución donde la víctima es atravesada por una estaca. La penetración puede realizarse por un costado, por el recto, la vagina o por la boca. La estaca se solía clavar en el suelo dejando a la víctima colgada para que muriera.
En algunos tipos de empalamiento, la estaca no se afilaba y se insertaba evitando la muerte inmediata de manera que funcionara como tapón para que la víctima no se desangrara y así prolongar la agonía que podía llegar a durar hasta tres días.

 El aplastapulgares

Es una de las torturas más antiguas y simples, aunque terriblemente efectiva. La tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos de forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima.




La flauta del alborotador

Posiblemente fabricada a base de madera, bronce o hierro, la flauta del alborotador era un instrumento de castigo por faltas menores, y solía ser usado delante la opinión pública. El collar se cerraba por detrás el cuello, y los dedos eran colocados entre la barras de hierro, que eran apretadas por el verdugo a voluntad, llegando a todo tipo de heridas en los dedos, hasta el aplastamiento de carne, huesos y articulaciones.



La silla

La víctima debía sentarse totalmente desnuda sobre la silla.
Si el inquisidor lo creía conveniente podía mandar al verdugo golpear al preso, lo que provocaba que los pinchos entrasen con más profundidad en la piel o incluso si el asiento era de hierro mandarlo calentar para que los pinchos al rojo vivo entrasen mejor en la piel

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [X])

La Crucifixión

Es un método antiguo de ejecución donde el condenado es atado o clavado en una cruz de madera o en otra superficie vertical y dejado allí hasta su muerte.



El cinturón de Castidad

Es un cinturón o braga de hierro que se cierra con llave. No puede ser usado más que durante unas horas, máximo un par de días, de otro modo la mujer que lo llevase moriría víctima de infecciones, abrasiones y laceraciones provocadas por el contacto con el metal.
Este cinturón era utilizado por las mujeres como defensa contra la violación, en época de acuartelamiento de soldados, durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Esta tortura la sufrian las brujas para que no tuvieran relaciones intimas con el demonio, cuando estaban presas

La pera

Estos instrumentos se usaban en formatos orales y rectales. Se colocaban en la boca, recto o vagina de la víctima, y allí se desplegaban por medio de un tornillo hasta su máxima apertura. El interior de la cavidad quedaba dañado irremediablemente.
La pera oral normalmente se aplicaba a los predicadores heréticos, pero también a seglares reos de tendencia antiortodoxas. La pera vaginal, en cambio, estaba destinada a las mujeres culpables de tener relaciones con Satanás o con uno de sus familiares, y la rectal a los homosexuales

La horca

Método de ejecución muy conocido mediante el cuál se colgaba al condenado públicamente por el cuello asfixiándolo hasta su muerte..






Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [IX])

Desmembrado por caballos

Se ataba una cuerda a cada extremidad del prisionero y a su vez el otro extremo de la cuerda a un caballo. En un momento determinado se fustigaba a los cuatro caballos para que tiraran con fuerza de la cuerda arrancando literalmente las extremidades del torturado.



La Gota China

Era un método de tortura psicológica que consistía en inmovilizar a un reo en forma horizontal boca arriba dejándole caer cada 5 segundos sobre su frente una gota de agua fría. Tras varias horas le provocaban daño físico en la piel, aunque la verdadera tortura para la víctima era la locura que le provocaba no poder dormir ni beber, al poco tiempo moría de un paro cardíaco.

El Cinturon de San Erasmo

Consiste en un collar, cinturón o brazalete provisto de pinchos en la cara interior y que se le pone al reo. Con cada pequeño movimiento (incluso la respiración) el collar araña y hiere la carne. El proceso de tortura es progresivo: en primer lugar, un dolor lacerante. Posteriormente se produce la infección, tras la cual se llega a la putrefacción y tras esta, una gangrena que puede causar la muerte.

La zarpa del gato

El torturado era colgado desnudo y con un instrumento dotado de garfios en la punta y era “rascado”.
Las afiladas uñas de esta zarpa de gato desgarraban la piel y arrancaban tiras de carne, a menudo los garfios penetraban tan hondo que dejaban el hueso a descubierto e incluso podían “rascarlo”. El torturado solía morir desangrado o quedaba inconsciente debido al dolor.

lunes, 25 de julio de 2016

Historia de Catalunya (Les Corts Catalanes [II])

Bajo el reinado de Pere "el Grande" (1276-1285), las corts catalanes tomaron forma institucional. En las corts celebradas en Barcelona en 1283, el rey se obligaba a celebrar Cort General una vez al año, con la participación representativa de la época, para tratar del buen estado y la reforma de la tierra. El propio rey establecía: "si nosotros y nuestros sucesores queremos hacer una constitución o estatuto en Cataluña, los someteremos a la aprobación y al consentimiento de los prelados, barones, caballeros y de los ciudadanos..."
En las corts celebradas en Monzón en 1289, se designó una Diputacio General como una diputación permanente para recaudar el "servicio" o tributo que los braços concedían al rey a petición suya. Posteriormente, darían origen a la Generalitat de Catalunya, en el siglo XIV. Su reglamento también fue utilizado para crear en el siglo XV la Generalitat Valenciana.

En las Corts Generals de 1358-1359, celebradas en Barcelona, Villafranca del Panadés y Cervera bajo el reinado de Pere IV de Aragón, Castilla invadió Aragón y Valencia lo que provocó una serie de enfrentamientos bélicos que ocasionaron grandes gastos a la Corona de Aragón. Esta circunstancia motivó que las Corts designaran doce diputados con atribuciones ejecutivas en materia fiscal y unos "oyentes de cuentas" que controlaban la administración bajo la autoridad del que está considerado como primer President de la Generalitat, Berenguer de Cruïlles, obispo de Gerona.

En 1519, las Corts se reunieron en Barcelona para reconocer al primer monarca conjunto de las coronas de Castilla y Aragón, Carlos I, y para discutir la concesión de una ayuda económica a la Corte real. Fue durante la estancia del rey en Barcelona cuando llegó la noticia de que Carlos había sido elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V.

Durante el periodo de los Austrias, las Corts fueron convocadas cada vez menos, ya que suponían un freno al poder absoluto del rey. Por eso, la Generalitat, como órgano encargado de velar por el cumplimiento de las Constitucions de Catalunya, fue ganando en fuerza y protagonismo.

Las últimas Corts Generales fueron celebradas en Barcelona en 1705-1706. Esta institución desapareció, al igual que las demás instituciones catalanas, tras el final de la Guerra de sucesión en 1714.

Historia de Catalunya (Les Corts Catalanes [I])

Fueron el órgano normativo de Catalunya desde el siglo XIII hasta el siglo XVIII (1714).
Estaban compuestas por los llamados tres braços: el eclesiástico, el militar o noble y el real o de las villas. El rey convocaba y abría las Corts con una proposición real mientras que los braços eran los encargados de legislar, siempre con el concurso del soberano. Si las leyes que se aprobaban eran las del rey recibían el nombre de "Constitucions"; si se aprobaban las de los braços, "Capítulos de Corts". Si el rey aprobaba una ley de forma unilateral recibía el nombre de "Acts de Corts" y era necesaria la ratificación por parte de las corts.

Las Corts Generales de la Corona de Aragón celebraban conjunta y simultáneamente las Corts de Aragón, Valencia y del Principat de Catalunya. El Reino de Mallorca no convocaba Corts y enviaba a sus representantes a las del Principat. Como no se podían convocar fuera de Aragón ni del Principat, se solían celebrar en Monzón o en Fraga, localidades aragonesas equidistantes entre Zaragoza y Barcelona.

A diferencia de las Corts de Castilla de la época, que funcionaban únicamente como órgano consultivo al que el rey concedía privilegios y fueros, las Corts catalanas eran un órgano normativo, ya que sus acuerdos tenían fuerza de ley, en el sentido de contrato que el rey no podía revocar.
Los antecedentes de las Corts catalanes hay que situarlos en la "Cort Comtal" (hacia el año 1000) y en aquellas asambleas de Paz y Tregua que desde el 1021 se reunían para deliberar y pactar la interrupción de las guerras y los actos de violencia.

Las primeras Corts Catalanes datan del año 1192, año en el que el brazo popular participa por primera vez en la asamblea de Paz y tregua. Las de 1214 fueron convocadas por el legado pontificio, el cardenal Pedro de Beneveto, en el Castillo de la Zuda, en Lleida y respondían a la necesidad de arreglar la situación confusa del país después de la muerte del rey Pere "el Católic" en la batalla de Muret y al inicio del reinado de su hijo Jaume I "el Conqueridor" de tan sólo 6 años. El nuevo rey de Aragón hizo su juramento delante de prelados y magnates de la curia real, de los representantes de las ciudades y las villas. En la época de Jaume I (1208-1276), se reunían convocadas por el rey como representativas de los estamentos sociales de la época.

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [VIII])

El toro de Falaris

A semejanza del "Caballo de Troya". Se introducía al individuo en su interior y posteriormente se encendía fuego bajo la barriga del toro. Los gritos de la víctima salían por la boca del toro y parecía que mugía.

El aplastacabezas

Instrumento de tortura aplicado en la edad media destinado a reventar los huesos del cráneo. La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. De esta forma primero se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas y, por último, el cerebro se escurría por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.

La cuna de Judas

Método de tortura usado generalmente para que confesaran sus delitos. El prisionero es levantado y, una vez era elevado, se le soltaba de golpe para que cayese sobre una pirámide de madera, con punta de acero, provocando heridas en los testículos, la cavidad anal o vaginal.

Taburete sumergible

Utilizado principalmente en mujeres acusadas de brujería. La silla era sumergida bajo el agua quedando la persona inmovilizada bajo el agua sin poder respirar, el inquisidor decidía cuanto tiempo debía permanecer el torturado o torturada sumergido. El proceso solía repetirse hasta que el torturado moría ahogado o confesaba, caso en el cual se ejecutaba al acusado ahorcándole o en la hoguera más tarde.

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [VII])

La horquilla del hereje

Se colocaba un aro de metal en el cuello del supuesto hereje con una barra cuyo extremo terminaba en cuatro pinchos. Al apretarse el colgante los pinchos se clavaban fuertemente en la barbilla impidiendo así poder articular palabra alguna. Solía utilizarse la noche antes de la ejecución del individuo para aumentar su agonía.

El potro escalera

Se ataba al reo estirándolo lo más posible sobre una especie de escalera, a continuación se le quemaba con una antorcha el costado y las axilas. Generalmente se morían a causa de la infección de las quemaduras.

El desgarrador de senos

Instrumento de cuatro puntas, que se clavaba en los senos y usandi como unos alicates desgarraban hasta convertir en masas informes los senos de incontables mujeres condenadas por herejía, blasfemia, adulterio, aborto provocado y otros delitos.

El pendulo

Las muñecas de la víctima eran atadas por detrás de la espalda, se añadía una cuerda a esta ligadura izando al acusado. En los pies se les colgaba unos pesos para que, inmediatamente los húmeros se desarticulaban y poco a poco también las demás vértebras.

Leyendas en Catalunya (Les "Bruixes" [VI])

El potro de tortura

Te tumbaban y ataban las muñecas al cabecero, los pies se ataban a su vez fijados a un rodamiento por medio de un mecanismo que iba enrollando la cuerda de tus pies, generándose así una tensión que hacía que el cuerpo se estirase al máximo.
Las articulaciones no podían dar más de si y acababan desencajándose hombros y caderas.

 El cepo

Instrumento usado para castigo corporal. Torturaban a las víctimas sentándolas en esa posición por largos días o de manteniéndola de pie, según el tipo de cepo. Muchas veces usaban instrumentos calientes para quemar sus extremidades o les azotaban con látigos.

La sierra

El condenado era puesto en una posición invertida, evitando también la muerte por desangramiento y asegurando que la víctima no perdía el conocimiento.
Generalmente no se perdía el conocimiento hasta que la sierra no llegaba al ombligo o incluso al pecho. Era una tortura muy utilizada por la inquisición sobre todo para ajusticiar a homosexuales. También en España fue un método de ejecución militar hasta el siglo XVIII.

La turca
Este método de tortura fue ideado para arrancar las uñas de los condenados. En algunas ocasiones se sustituían las uñas por clavos.