martes, 8 de septiembre de 2015

Catalunya Misteriosa (Caldetes, "La Torres de los Encantados" [I])

Caldetes o Caldes d' Estrach (Caldas/Caldas de Estrach en castellano) es un municipio de la provincia de Barcelona, situado en la Comarca del Maresme. Sus inicios se remontan al s. XIII, levantado alrededor de un antiguo hospital y de una iglesia. El emplazamiento de una fuente de aguas termales, dio el nombre al municipio. Desde 1870 hasta 1920, Caldetes vivió una primera edad de oro, al ser centro de veraneo de la burguesía catalana. Importantes poetas y escritores catalanes como Apel.les Mestres, Joan Maragala (abuelo del excalde Pasucual Maragall), Jacinto Verdaguer o Josep Palau i Fabre, vivieron en el municipio. Aunque se considera que el diminutivo de Caldetes, (aplicado especialmente al barrio marítimo o vila nova) nació en el s. XVIII, el nombre ya fue utilizado el año 1600, en la Geografía de Cataluña de Pere Gil. Durante la Guerra Civil Española, Caldetes, fue considerada ciudad abierta, al tener varias embajadas dentro del municipio, lo que significaba que no podía ser bombardeada

Leyenda

La Torre de los Encantados es una torre de vigilancia situada en el término municipal de Arenys de Mar, justo al límite con el término de Caldes d'Estrac. Situada en el Puig Castellar, en un lugar privilegiado, fue construida encima de un poblado ibérico del que se sacaron los bloques de piedra para su construcción. Los orígenes no son del todo claros, algunos estudiosos la sitúan en el siglo XI o XII. Durante el siglo XVI fue reforzada y fortificada con una corceles y una muralla a su alrededor para defenderse de los ataques constantes de los corsarios berberiscos. Durante el siglo XIX fue utilizada como estación de telegrafía óptica.
La Torre de los Encantados recibe el nombre a partir de una leyenda popular de Caldetes entre Fátima, una princesa sarracena, y en Busquets, hijo de Caldes.


Las leyendas circulan sobre la "Torre de los Encantados"...
Una muchacha, hija de una de las familias más pobres del pueblo, desapareció sin dejar rastro. Durante muchos días todos los vecinos buscaron a la joven, sin obtener ni la mas pequeña pista de su paradero, y cuando ya todos la daban por perdida, una mañana apareció ante la puerta de su casa, llevando con ella gran cantidad de joyas y monedas de oro, suficientes para alejar la pobreza de la familia.
Contó la joven que, estando una tarde paseando cerca de los Encantados, un águila enorme se abatió sobre ella, y aprisionándola fuertemente en sus garras, pero sin causarle el menor daño, la llevo hasta el interior de la Torre.
Dejó a la joven en el suelo, y en el acto, el águila se convirtió en un apuesto joven que le pidió disculpas por la forma en que la había arrebatado, y le rogó que le ayudara a deshacer el encantamiento que sufrían él y su prometida, por las malas artes de un malvado mago, envidioso del amor que se profesaban. Sólo se podría deshacer el embrujo si una joven accedía a quedar encerrada en la Torre hasta que una paloma viniera a posarse en sus manos.
La muchacha decidió quedarse y ayudar en lo posible a deshacer el terrible hechizo y el joven le prometió que de nada habría de preocuparse mientras allí estuviera.
Un ejército de duendecillos trabajaba afanosamente para mantenerlo todo perfectamente limpio y ordenado. Media docena de ellos le preparaban sabrosas comidas y otros tantos le confeccionaban suntuosos vestidos y elegantes zapatos. Además de todo eso, cada día, al despertar, encontraba sobre su
almohada una espléndida joya o un puñado de
monedas de oro.

Pasó mucho tiempo hasta que una mañana la muchacha vio una paloma que volaba derecha a su ventana, seguida de cerca por el águila. La paloma se acercó a ella y suavemente se posó sobre sus manos. En el mismo momento, el águila volvió a recuperar su forma humana y la paloma se transformó en una preciosa joven de dorados cabellos.
Locos de alegría por haber logrado deshacer el encantamiento, añadieron joyas y regalos a los muchos que ya tenía la joven campesina, le agradecieron mil veces su paciencia y desaparecieron, quedando la joven en libertad para volver con su familia.

Leyendas en Catalunya (Montserrat [III])

El Sant Grial

El Santo Grial fue llamado así por el designio de  los Caballeros Templarios a la Copa de vino donde Jesucristo bebió en la última cena antes de su crucifixión, según cuenta la leyenda, quienes bebieran de esta Copa sanarían sus enfermedades y tendrían vida eterna. 
Montserrat encierra un mundo legendario por estar ligado a la ruta del Grial. Ciertamente un "Grial" apareció en Huesca en el período anterior a la invasión árabe. Un tal Audaberto, obispo de Huesca, huyó en 713 de su sede episcopal llevándose entre otras pertenencias, el preciado Grial. Audaberto escondió la copa en la cueva del monte Pano. Allí se fundaría el monasterio de San Juan de la Peña, que se convirtió en uno de los focos de la Reconquista. El 14 de diciembre de 1134, un documento consigna que en dicho cenobio de San Juan de la Peña se custodiaba el Cáliz de Cristo.
El rey Martín el Humano, encontrándose en Zaragoza reclamó la copa. El documento de donación se conserva en Barcelona fechado el 29 de septiembre de 1399. El "Grial", custodiado en el palacio de la Aljafería, pasó a la capilla de Santa Ágata, en Barcelona donde se encontraba el 31 de mayo de 1410, fecha de la muerte del rey Martín el Humano. De allí pasó al Palacio Real de Valencia bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo. En 1424 fue trasladado a la Catedral donde puede verse en la actualidad
En una leyenda cátara asegura que poco antes de caer el castillo de Montsegur, en 1244, el Grial fue guardado en las entrañas de la montaña. Y junto al Grial, el tesoro y la Biblia cátara. A lo largo del siglo XX distintos investigadores, han intentado encontrar en el "pog" de Montsegur las cuevas del Grial, utilizando incluso dinamita para abrirse paso. Nada han encontrado; el bloque de piedra sobre el que está asentado el castillo parece compacto y sin fisuras. En cambio en Montserrat es todo lo contrario. 
La leyenda habla tambien del caballero Otger Catalò, de cuyo nombre posiblemente descienda el toponimo Catalunya, era un Cataro y más tarde Caballero Templario y esta enterrado en Montserrat (según la leyenda) y a él se le atribuye el traslado del "Sant Grial" a esta zona desde Montsegur.
Según varios autores es conocida la creencia, que en el castillo de Montségur, fué custodiado el famoso "Grial", así como el tesoro de los cátaros, de donde existe la leyenda del lago junto al castillo de Montségur, al cual, si se arrojaba una piedra, estallaba una pavorosa tormenta, a fin de aterrorizar a los buscadores del tesoro cátaro de Montségur, y desistieran de tal empaño.

fuente: http://www.thule-italia.net

Leyendas en Catalunya (Montserrat [II])

La leyenda

Según la leyenda, la primera imagen de la Virgen de Montserrat la encontraron unos niños pastores en el año 880 en la Santa Cova. Tras ver una luz en la montaña y unos canticos que surgian del interior de la tierra, los niños encontraron la imagen de la Virgen en el interior de la "cova". Al enterarse de la noticia, el obispo de Manresa intentó trasladar la imagen hasta esta ciudad, pero el traslado fue imposible ya que la estatua pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar en el que se la había encontrado y ordenó la construcción de la ermita de Santa María, origen del actual monasterio.
Se comenta que el color negro de la cara de la Virgen y del niño se debe a las velas o cirios que se encendían en su honor en el interior de la cueva en la que ella se encontraba. Debido al calor que emitían las velas sus caras fueron quemándose, tomando este color negro.
 La actual figura de la Virgen es románica del siglo XII y esta tallada en madera de olivo. El niño Jesús está sentado en su regazo. La Virgen con su mano derecha sostiene el universo.


Leyendas en Catalunya (Montserrat [I])

Montserrat es un macizo rocoso considerado tradicionalmente la montaña más importante y significativa de Catalunya. Está situada a 50 km al noroeste de Barcelona entre las comarcas de la Anoia, del Baix Llobregat y del Bages. En esta montaña se sitúa el Santuario y Monasterio Benedictino de Montserrat dedicado a la Virgen de Montserrat.
Se trata de un macizo de forma singular que se alza bruscamente al oeste del rio Llobregat hasta los 1.236 metros de altura del pico de Sant Jeroni. Otros picos destacados son el Cavall Bernat, las Agulles, el Serrat del Moro, el Montgròs, Sant Joan y la Palomera.
La palabra mont significa monte y serrat significa serrado en català. Tal nombre le viene dado a causa de su peculiar morfología en la que parece como si alguien hubiese intentado serrarla con una sierra gigante. Tanto la palabra serrat como serralada (cordillera) provienen de serra,  todas provinientes de la palabra la palabra latina "serra", que es el instrumento que sirve para serrar los troncos. En las representaciones heráldicas (estudio de los escudos), Montserrat aparece como un grupo de montañas de Oro sobre un campo de gules con una sierra de oro que la corta por encima

Misterios en la Peninsula Iberica ("La Casa de las Camachas", unas brujas de relato [III])

Fenómenos paranormales en Montilla

En el 2003, un grupo compuesto por dos mediums, que trabajan para el programa de Canal Sur: "Flash Back", entraron en la casa para intentar conectar con ese pasado misterioso de la casa
Nada más cruzar el dintel de la puerta de acceso a esta casa construida, como hemos dicho, en el siglo XVI, las dos mujeres comenzaron a mostrarse inquietas y a sentir malestar físico, náuseas, temblores y mareos. Estas manifestaciones se intensificaron a medida que recorrían las diversas dependencias de la vivienda, donde detectaron presencias de supuestos hechos anteriores vinculados a esta edificación. En concreto, una de las paredes del patio captó su interés, así como la cocina, en cuya chimenea aparece esculpida una curiosa cabeza de rasgos indefinidos. Uno de los sótanos más estrechos y oscuros de la casa atrajo, igualmente, su atención
Una de las medium, Antonia Martínez, diria haber percibido claramente la existencia de ritos iniciáticos que se remontan a los orígenes de la casa y confirma que ha detectado sensaciones de violencia relacionadas con la práctica de la brujería, incluso actos trágicos que desembocaron en la muerte de varias mujeres y niñas.

Posiblementa la verdad de todo sea algo más fácil de contar y con menos leyenda. Se cuenta que ganaba mucho dinero y que compro muchas viviendas, terreno y deberiamos investigar cuántas mujeres fueron condenadas por el Tribunal de la Santa Inquisición, y cuyo único delito, por muchos demonios que quieran meter de por medio, sería que deseasen vivir su vida con una cierta libertad, independencia y su derecho a pensar libremente no eran muy bien vistas por aquellas epocas donde la sociedad machista, consideraba a la mujer como un ser "inferior".

Todos sabemos que la historia de la humanidad está plagada de injusticias y vejaciones de todo tipo que las mujeres de todas la épocas han tenido que soportar cuando han querido levantar la voz, o realizar sus sueños, han sido acusadas de brujas, de prostitutas...
Y no creais que los tiempos han cambiado mucho desde el s.XVI hasta hoy, ahora no las matan los dominicos, aunque algunas religiones sigan haciendo en ese "trabajo", pero siguen muriendo, muchas mujeres, por el mismo motivo... por querer ser libres del yugo del hombre

Misterios en la Peninsula Iberica ("La Casa de las Camachas", unas brujas de relato [II])

Leonor Rodríguez "La Camacha"
Por lo que se conoce de Leonor Rodríguez "La Camacha", nació en Montilla (Córdoba), más o menos por 1532, siendo sus abuelos paternos Antón García Camacho y Leonor Rodríguez, tuvieron tres hijos: Leonor y Elvira García, y a Juan Camacho, este último falleció antes de 1531. La segunda hija de aquel matrimonio, Elvira García, casó con Alonso Ruiz Agudo, de cuyo matrimonio nació una sola hija, Leonor Rodríguez, a la que le impusieron en la pila bautismal el nombre de la abuela y adoptó su apellido.
El apodo de "Las Camachas·, viene derivado del segundo apellido paterno, es decir, que ya a la abuela, madre y tía, así les llamaban por este apodo, cosa por otra parte muy corriente y usual en la mayoría de los pueblos de España. Pero solo Leonos pasaría a la historia con este apodo familiar.
Esta Leonor Rodríguez, "La Camacha", se casó con Antón García de Bonilla, que murió porque, según las habladurais del pueblo, "lo volvio loco", de cuyo matrimonio nacieron dos hijos varones, uno, que al igual que a su padre lo volvió demente, y Antón Gómez Camacho, que vivía cuando fue juzgada por la Inquisición, y aún le sobrevivió durante muchos años.
En 1567 desapareció durante cuatro meses de Montilla, según cuenta se fue a Granada, donde al parecer se inició en el arte especialmente con una mora que le enseñó los primeros rudimentos y le facilitó las hierbas necesarias para hacer ungüentos, pociones, reparar virgos...
Se enorgullecía de haber aprendido de los más notables y aventajados moros y cristianos, y fueron tantos sus anhelos de superación en conocer nuevas técnicas, que no tenía ningún pudor ni rubor en declarar que estuvo fornicando algún tiempo con un moro, "sin bautizar" (debemos recordar, que por aquellos días eran perseguidos los "no bautizados, tanto moros como judios) para que le diera lecciones.
ERan muchos los que requerían sus servicios, siempre les decía que ella no sabía gran cosa de ello, pero, les prometía hacerle algún conjuro para tratar de conseguirlo, o bien, que se lo encargaría a otra hechicera que lo hiciera por su mediación, con lo cual aumentaba sus honorarios.
Conocía a la perfección quién había hecho pacto con el diablo, y las huellas o marcas que habían dejado su convenio.
Entre las aspirantes a hechiceras gozaba de un gran prestigio, por lo que sus lecciones eran estimadísimas y ganaba dinero con las clases, concertaba previamente lo que le habían de abonar por cada lección, que unas veces era en metálico y otras en especie o las dos cosas a la vez, siendo de su preferencia en Cuaresma, las "asaduras y los pollos".
Por todas estas y otras muchas cosas más, presumía de ser una magnífica profesional, y a pesar de ello, para estar al día de cuantas innovaciones y nuevos métodos en el "arte" se iban produciendo, cuando se enteraba de que en algún lugar existía una hechicera, daba igual si era mora, cristiana o judia, que supiera algo más que ella, sin reparar en gastos ni molestias, se lanzaba en su búsqueda para tratar de conseguir ampliar sus conocimientos.
Segun esta leyenda tenía un "laboratorio" bastante bien pertrechado de elementos, entre los que se encontraban, además de los utensilios propios de la cocina como ollas, jarras, redomillas, etc. el pertinente cuchillo de cachas prietas para realizar los cercos, sapos y salamanquesas muertas y disecadas, escarabajos, el cedazo, cera, velas, orines de negra, figuras de hombres recortadas en lienzo, gran cantidad de alfileres, que decía habían estado en el infierno, infinidad de hierbas para la confección de ungüentos, cáscaras de cebollas, y otros "materiales" que tenían como finalidad el arte de la brujeria y el culinario, tales como garbanzos, habas, huevos, vino, sal, pimientas, y otras especies.
Su fortuna y hacienda eran considerables, pues a las dos tiendas y el mesón, que había heredado de su madre, se unía al producto de su "trabajo", por eso, los Inquisidores, además de secuestrarle los bienes, le impusieron de multa la importantísima cantidad de 56.250 maravedís, equivalente a ciento cincuenta ducados.
La causa de la prisión de "La Camacha", ya la sabemos: fue por la acusación de los Padres Jesuitas de Montilla, que comunicaron al tribunal de Córdoba, que en dicha villa existían "más de cincuenta personas que tenían familiares", que habian acudido a la "bruja"
A pesar de los "favores" pretados a sus conciudadanos, no debió gozar de mucha simpatia en su pueblo natal a juzgar por el crecido número de personas que testificaron contra ella; veintidós vecinos eran muchos para una villa relativamente pequeña por aquellas tiempos, que no solamente la acusaron, sino que ampliaron los cargos y aunque se mantuvo por algún tiempo negando cuanto le habían imputado y adjudicándoselo a otras hechiceras o personas fallecidas, como hacían la gran mayoría de ellas, a pesar de sus muchos poderes mágicos, no pudo escabullirse de "ser puesta a cuestión de tormento", por lo que, ante medios tan "persuasorios", no tuvo más remedio que confesar de plano y con todo lujo de detalles.

El lunes 8 de diciembre de 1572, festividad de la Inmaculada Concepción, salió en Auto público de fe, con su coroza, e insignias de hechicera invocadora de demonios, en el cual se le leyó su sentencia y "adjuró de levi" (es decir obtenía una pena menos ri se retractaba de sus acciones u opiniones contrarias a la ortodoxia, jurando repetir su pecado). Gracias a esto fue siendo sentenciada, además de pagar la multa, se le desterro por diez años de Montilla, de los cuales los dos primeros había de servirlos en un hospital, de Córdoba, y cien azotes por las calles de dicha ciudad y otros tantos en su villa natal.
Al día siguiente según norma de la Inquisición, cabalgando sobre un asno, por las principales calles cordobesas, recibió los cien azotes ordenados, con el consiguiente jolgorio y regocijo de la chiquillería y satisfacción de mayores, naturales y foráneos. A los pocos días, en cumplimiento de la sentencia, fue trasladada a Montilla, donde, con el mismo «ceremonial», le propinaron los otros cien azotes.
Sin duda, ya le habían devuelto sus bienes y obtenido un permiso especial para trasladarse a Montilla, al objeto de ordenar sus negocios. Allí se encontraba el 6 de febrero de 1573 otorgando carta de venta y de imposición de censo y tributo a favor de su hijo, ahora se llamaba como su padre: Antón Gómez de Bonilla, y a sus herederos, de 3.501 maravedís y medio de censo de tributo cada año, a razón de 14.000 maravedís, además, como su hijo había afrontado los gastos que "La Camacha", había tenido durante su estancia forzosa en las cárceles inquisitoriales de Córdoba; por un memorial, le reconoce las deudas contraídas, entre las que figuran la compra de los tejidos. Tras una vida tan intensa dedicada a las artes mágicas y a sus innumerables negocios, entregó su alma a Dios o al diablo en el 1585, apenas contaba con 53 años de edad

fuente: http://historiamujeres.es/

Misterios en la Peninsula Iberica ("La Casa de las Camachas", unas brujas de relato [I])

Montilla es un municipio de la provincia de Córdoba. Se sitúa en la comarca de la Campiña Sur Cordabesa.
Históricamente destaca por ser cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba, "El Gran Capitan", nacido en 1453 en el castillo cuyas ruinas presiden la ciudad, propiedad de su padre, Pedro Fernández de Cordoba, Señor de Aguilar.


La Casa de las Camachas

Construida alrededor del siglo XVI en Montilla, este nombre le viene dado por su proximidad al lugar en que se encontraba el mesón desaparecido donde vivieron las pintorescas "Camachas". En las leyendas populares son señaladas como brujas y alcahuetas: la Camacha, la Montiela y la Cañizares. Una de ellas, Leonor Rodriguez la “Camacha” es incluso nombrada por Miguel de Cervantes en su Novela Ejemplar: "El Coloquio de los Perros"
La historia sobre la que Cervantes centra su novela, pudo ser escuchada personalmente por el propio escritor durante su estancia en Montilla, en los últimos años del siglo XVI. Así, Miguel de Cervantes recogería de las habladurias, la historia de una bruja que fue juzgada por el Santo Oficio. Como todas las leyendas posiblemente fue aumentada por ese gracejo andaluz de la exageración y la maledicencia. En esta novela ejemplar, el escritor describe a Leonor Rodríguez "La Camacha" con expresiones que definirían a la bruja de alcahueta, celestina y proxeneta....


Según la leyenda.

Al mesón de "la Camacha", ya desaparecido, y situado antiguamente cerca de la casa, llegó don Alonso de Aguilar, un joven rico, para pedir a las brujas ayuda con el objetivo de seducir a doña Mayor de Solier, una dama Montillana.
Tras la intervención de las tres brujas, la mujer quedó embarazada. Esta aseguró a su madre que su maternidad era fruto de los hechizos de las brujas, y denunció el caso ante la Inquisición. Para evitar el escándalo, don Alonso influyó de tal modo que la violación fue disfrazada de brujería.
Según se dice en el proceso Inquisitorial, la dama fue encontrada desmayada en una de las habitaciones de la casa, tras haber visto a don Alonso convertido en un hermoso caballo.
Cabe decir, que estos hechos pudieron suceder de manera distinta y haber sido la madre de doña Mayor quien pidiera ayuda a las hechiceras para atraer al joven hacia su hija.

fuente: https://labitacoradelmiedo.wordpress.com

lunes, 7 de septiembre de 2015

Leyendas en Catalunya (Marmellar, "La Leyenda Negra" [II])

Desde entonces, la Pobla de Marmellar se ha convertido en un tema clásico entre los aficionados a las ciencias ocultas. Hay grupos de temerarios que hacen excursiones hasta el pueblo maldito y después cuentan sus sensaciones en la red. Los hay que acuden a realizar psicofonías y sesiones de ouija. Otros sólo buscan un sitio apartado para hacer un botellón. Sea como sea, la especial fascinación que despiertan las viviendas deshabitadas se alía aquí con dos crímenes reales, confiriendo una atmósfera de misterio a estas ruinas.
A pesar de todo Marmellar un lugar con sus misterios dos casos sin resolver, y cantidad de personas que aseguran que en ese lugar ocurren fenómenos extraños. Con extrañas luces entre las ventanas derruidas de las casas y abandonadas que acompañaban a una serie de personas encapuchadas, que espantaban a los merodeadores, muy parecidas a los del Ku Klux Klan (KKK), y que no son otra cosa que las sectas satánicas arraigadas por toda la parte levantina y mediterránea en general... también se han visto extrañas siluetas recortadas contra la luna llena que sobrecoge a todo aquél que las presencia

La Pobla de Marmellar 

Catalunya Misteriosa (Marmellar, "La Leyenda Negra" [I])

Marmellar, es un pueblo abandonado de Tarragona perteneciente a la comarca Baix Penedès (Tarragona), y dentro del municipio de Montmell. Su nombre se debe a un riachuelo que trascurre por las cercanías. Los primeros datos que se tienen sobre este lugar datan del año 1023 y hacen referencia a su castillo e iglesia interior. Se cree que el uso de esta fortaleza estuvo relacionado con la iglesia y así continuó durante varios siglos, siendo la comunidad de Sant Ruf la que establecería allí un convento. La iglesia de Santa María de Marmellar data del año 1149, cuando a las faldas del castillo comenzó a crecer el pequeño pueblo.

La leyenda Negra de Marmellar

A diferencia de la mayoria de los demas pueblos con psicofonias, la fama de este pueblo como maldito no viene de épocas remotas.
En el pueblo se han cometido dos crimenes. El primero supuestamente relacionado con el satanismo o algún sucedáneo de estas prácticas, aunque este habiendo sucedido en la realidad, pero variando los detalles en función de la memoria local, unos apuntan que una joven tras una fiesta heavy, en la verbena de Sant Joan de 1993, en un local de la localidad cercana de Calafell y tras hablarse de la leyenda misteriosa de Marmellar deciden ir hasta este pueblo, otros vecinos apuntan a que fue llevada en contra de su voluntad, una vez allí serviría en un ritual de magia negra, violada en una de las casas cercanas a la iglesia sobre un viejo colchón que más tarde quemarían con toda seguridad para borrar cualquier rastro, para más tarde quemar a la joven o ya llevarla calcinada y depositarla en el interior de uno de los nichos del cementerio, dejando rastros evidentes de su advocación satánica o tal vez para que así lo pareciera, este crimen nunca se esclareció, nunca se encontraron los culpables

El segundo crimen ocurrido el 14 de febrero de 1996, día de los enamorados, Ana M.B. trabajaba en una gasolinera que se ubica entre Banyeres y L´Arboç, cuando unos atracadores tras llevarse la recaudación la raptaron para asesinarla cerca de este pueblo, en la urbanización cercana al pueblo

fuente: http://franrecio.com

Misterios en la Peninsula Iberica (El Palacio de Linares [III])

Pero ahi muchas cosas detras del Palacio de Linares y cosas que son dificil de encontrar una naturalidad a los hechos...

La versión de lo que ocurrió en el Palacio la dió a conocer un anciano que residía en Valladolid, de nombre Isabelino Sánchez Rosales, que aseguraba ser el hijo de María Rosales y de un cartero de la provincia castellana que se quedó huérfano a una temprana edad. Cuando doña Raimunda Osorio, Marquesa de Linares, fallece, se comienza a realizar el oportuno inventario de los bienes del palacio, pero antes de que finalice muere el Marqués y a su muerte se abre un nuevo testamento ológrafo, realizado el 31 de diciembre de 1901.

En este último testamento el marqués José de Murga nombra como albaceas, entre otras personas, a su ahijada Raimunda Avecilla y Aguado, de quien sólo se sabe que era una mujer soltera y sin profesión, sin una clara vinculación a los Marqueses y cuyo nombramiento testamentario vierte más dudas y misterio aún en torno a la saga de los Linares.

Sobre los descendientes de Raimunda Avecilla y Aguado recae la confirmación de una muerte violenta. Esta mujer, se casó con Felipe Padierna de Villapadierna y Erice y de este matrimonio nacieron José María y María del Carmen que fue asesinada en el interior del palacio de Linares durante la Guerra Civil. Todo ello hace pensar que la inmensa fortuna del primer marqués de Linares no fue a parar a obras benéficas (como en un principio parece que iba a ser destinada), ni siquiera a la niña marcada que un hombre de Valladolid asegura que existió y de la que afirmaba ser su hijo, sino a una extraña mujer que curiosamente llevaba por nombre el de la propia esposa del marqués de Linares, Raimunda.

Pero la leyenda existe incluso anterior a la muerte de los Marqueses de Linares, los madrileños de principios de siglo creían ya entonces en el fantasma del palacio. Cuentan que habitaba en la capilla, una lujosa habitación decorada con mosaicos y vidrieras con imágenes de los apóstoles que se encontraba en la planta noble del edificio...

Tambien se habla de un maleficio que parece recaer sobre todos y cada uno de los inquilinos de la noble residencia... Incluso el industrial soriano Emiliano Revilla es uno de los más exponentes más claro, su secuestro se produjo al poco tiempo de haber adquirido el mueble.

Solo es casualidad? O en verdad tiene una "maldición"

Misterios en la Peninsula Iberica (El Palacio de Linares [II])

La noticia salto en mayo de 1990, TvE daba a conocer unas estremecedoras psicofonías captadas en el Palacio de Linares de Madrid por una desconocida doctora llamada Carmen Sánchez de Castro. En ellas podía apreciarse nítidamente la voz quejumbrosa de una niña que decía: “Mamá, mamá… Yo no tengo mamá”. Una mujer se lamentaba: “Mi hija Raimunda… Nunca oí decir mamá”. Otra psicofonía recogía una voz masculina que exclamaba: “¡Fuera… no, aquí no!”. Desde entonces, el Palacio de Linares se convirtió en el blanco de especulaciones sobre una supuesta tragedia familiar ocurrida en el seno de la familia Linares. El hecho de que la Policía desenmascarara a la supuesta doctora y psicóloga, una delincuente sobre la que pendía una orden de búsqueda y captura desde hacía diez años, no frenó la avalancha de parapsicólogos, investigadores y curiosos que invadieron el edificio en busca de la respuesta al misterio. ¿Fueron los marqueses de Linares hermanos? ¿Asesinaron y emparedaron a su propia hija en el palacio familiar?



Incluso los trabajadores de seguridad que trabajan en el Palacio de Linares, han contado que se escuchan esas voces y que nadie saben de donde provienen.
Según ellos objetos que se mueven, presencias, golpes, cambios de temperatura bruscos... segun afirman son "energias" residuales de un lugar antiguo y que fue habitado por multitud de personas.




El Palacio de Linares 

Misterios en la Peninsula Iberica (El Palacio de Linares [I])

El Palacio de Linares, era conocido en sus primeros años como el Palacio de Murga, se encuentra en Madrid, situado entre el Paseo de Recoletos y la c/ de Alcala, su fachada principal está en la Plaza de Cibeles, antiguamente en los terrenos de los antiguos Molinos de Plata y el Pósito Real de Madrid, que era gran almacén de cereal, pensado para atender posibles crisis de abastecimiento en la ciudad. El Palacio de Linares es muy conocido debido a las leyendas fantasmales que le rodean.


La Leyenda

José de Murga y Reolid y Raimunda de Osorio y Ortega, eran los I Marqueses de Linares y I Vizcondes de Llanteno, compraron el solar, de 3.064 metros cuadrados, en 1872, al Ayuntamiento de Madrid. Se encomendaron las obras al arquitecto municipal Carlos Colubí en 1877, siguiendo fundamentalmente los diseños del arquitecto francés Adolf Ombrecht, responsable asimismo de la construcción de otros fastuosos palacios como el desaparecido Palacio de Portugalete, propiedad de los Duques de Bailén. Algunas partes del palacio de Linares, como la escalera de mármol que da paso al jardín, las caballerizas o la famosa Casa de Muñecas, fueron obra de Manuel Aníbal Álvarez. Los marqueses de Linares se mudaron al edificio en 1884, aunque las obras no terminarían por completo hasta 1990.
Una turbia leyenda persigue a José y Raimunda, y al palacio que levantaron en Madrid. Según la rumorología madrileña, el palacio de Linares encerraría los fantasmas de los primeros marqueses de Linares, así como el de una niña, su supuesta hija. Siguiendo esta leyenda, José de Murga y Reolid le habría confesado a su padre, el rico comercial Mateo Murga y Michelena, haberse enamorado de una muchacha humilde, Raimunda Osorio, supuestamente hija de una cigarrera de Lavapiés. Al conocer su padre el nombre de la joven, horrorizado, habría mandado a su hijo a estudiar a Londres, con el fin de hacerle olvidar tal amor de juventud. La razón de su espanto vendría dada por el hecho de que esa muchacha humilde habría sido fruto del amor extramatrimonial del propio Mateo con la madre de ésta, y por tanto, ambos enamorados serían hermanos de padre. La leyenda continúa situando a Mateo recientemente muerto y a los jovenes recién casados. En tal situación habría encontrado José una carta de su padre dirigida a él en la que le explicaba las razones de su oposición a tal relación. José y Raimunda, conscientes del pecado incestuoso que habrían cometido, se habrían dirigido al Papa Pio IX , quien finalmente les habría otorgado una bula papal denominada Casti convivere, esto es, vivir juntos pero en castidad. Sin embargo, el amor que se profesaban les habría hecho pasar por alto su relación de medio hermanos y habrían engendrado una hija, a la que habrían asesinado siendo niña para evitar un gran escándalo. Tal hija, Raimundita, habría sido emparedada o ahogada, y enterrada en el propio palacio y, según tal leyenda, hoy en día, seguiría su espíritu paseandose por los grandes salones del viejo palacio cantando canciones infantiles y llamando a sus padres. A pesar de que durante años no se han podido encontrar pruebas históricas que demuestren que los marqueses eran hermanos de padre y que tuvieran ninguna clase de descendencia.

Leyendas en Catalunya (La Senyera [IV])

Las Leyendas Aragonesas

- La Boda Real entre Petronila de Aragón y el Conde Ramón Berenger IV

Según es versión, Alfonso II heredó el apellido de su madre Petronila, y no el de su padre (sic), al haberse aplicado la figura jurídica del derecho altoaragonés de la boda en casa en la donación del reino de Ramiro a Ramón Berenguer IV. Por lo tanto, el emblema sería del linaje aragonés. Esta hipótesis, que no tiene el aval de ningún jurista, fue refutada en 1997 por el doctor en derecho José Serrano Daura, ya que no existe ningún rastro documental de esta institución en el siglo XII, su existencia sería incompatible con las diferentes compilaciones de los fueros de Jaca hasta finales del siglo XIV y con los fueros de Aragón del 1247. Además, los juristas aragoneses que más han estudiado la institución sólo la remontan al siglo XVIII.  La institución es altoaragonesa, es decir, desconocida ya en Huesca y Barbastro, y sólo consiste en el disfrute, por parte del foráneo de la casa, del usufructo vidual sobre los bienes del cónyuge muerto y no en su titularidad (el reino) que sí obtuvo el conde de Barcelona que recibió el juramento de fidelidad público de todos los nobles aragoneses propio de la estructura feudal y que los conllevaba la obligación de seguirlo y servirlo como su señor. Según Joaquín Costa, la boda en casa consiste en la facultad que se reserva en los capítulos matrimoniales el cónyuge extranjero, en caso de enviudar, de contraer nuevo matrimonio sobre la casa, y los bienes de ella, sin perder el usufructo foral que queda prorrogado en perjuicio de los herederos legítimos. Por otra parte, si Alfonso hubiera heredado el apellido de su madre este hubiera sido el de la casa de Pamplona o Ximena propio de los reyes de Aragón anteriores a la llegada de la casa catalana.
Sorprendentemente este retablo, ambos conyugues tienen su estandarte o solo se pinto el de la esposa?
 
- Los colores Papales, cedidos a la Corona de Aragón

El rey de Aragón y Pamplona, ​​Sancho Ramírez y su reino juraron fidelidad a la Santa Sede el 1089 y habría adoptado los colores de su nuevo señor feudal que serían amarillo y rojo. Que estos eran los colores "lo demostrarían" dos frescos del 1247 donde se ve al Papa con un sello que llevaba la sombrilla papal con estos colores. Pero los frescos son de la capilla de San Silvestre reconstruida al XIII, es decir, son posteriores a la visita a Roma que hizo el rey Pedro el Católico, acompañado por nobles catalanes y provenzales para hacerse coronar por el Papa el 1204. En esta visita, el rey ofreció al papa su emblema y este aceptó llevarlo él y sus sucesores. No había armas ni pendón con armas de la Iglesia católica anteriores al siglo XIII y cuando las tuvieron no fueron paladas sino dos llaves en aspa. Los colores de la iglesia en la edad media eran el amarillo y el rojo y si fuera cierta esta hipótesis Navarra también tendría las barras en su escudo al ser un emblema del linaje. La actual bandera de Roma, amarilla y roja, fue adoptada en 1860.En cuanto a los colores de los cordones, las referencias, son de una cincuentena de documentos papales que se conservan con bolas, de los siglos XI y XII, indican que los cordeles que sujetaban eran de colores verde, azul, blanco, amarillo o rojo mezclados entre ellos. Documentos que combinaran el amarillo y el rojo sólo hay ocho





 

Leyendas en Catalunya (La Senyera [III])

Las Leyendas Catalanas

- Leyenda de Otger Cataló

 En su obra Crónica de Aragón (1499), el historiador aragonés Gualberto Fabricio de Vagad explicaba que el primer rey de Aragón que tomó la Señal Real de Aragón fue Alfonso II, hijo del conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, dejando claro que eran "los bastones o palos de 'Catalueña'". Del mismo modo se expresó el también historiador Lucio Marineo Sículo en la obra de Aragoniae Regibus (1509), donde añadió la novedad que el emblema tenía su origen en el mítico caballero Otger Cataló. La obra de Lucio Marineo Sículo fue traducida al castellano por Juan de Molina e impresa en Valencia con el nombre de Crónica de Aragón. Partiendo de esta traducción del historiador castellano Gonzalo Fernández de Oviedo inventó una versión primigenia de la leyenda de las cuatro barras en su obra autógrafa Catálogo Real de Castilla.  El historiador español explica que el caballero Otger Cataló tenía por armas un escudo franco todo dorado, y que mientras luchaba contra los sarracenos fue herido en una mano. Cuando quiso dirigir el escudo, le quedaron cinco marcas de los dedos manchados de sangre en el escudo. Terminada la batalla, Otger Cataló mandó que a partir de entonces ese fuera el escudo de sus sucesores.

- Leyenda de Wilfred "El Pilos" 

En la Segunda parte de la crónica general de España de Beuter, llega el momento de explicar los hechos del conde de Barcelona Wifredo el Velloso, Beuter inserta el episodio de la Leyenda de las cuatro barras de sangre. Cuenta Beuter que los normandos atacaron Francia y el conde Wifredo el Velloso fue a ayudar al emperador franco. Una vez derrotados los normandos, el conde Wifredo el Velloso pidió al emperador Luis -no se concreta de qué Luis se trataba, si de Luis I (814 a 840), de Luis II (877-879), o de Luis III (879 hasta 882), que le diera un escudo de armas. Entonces, el emperador se le acercó, se mojó los dedos de la mano derecha en una herida que tenía el conde y los pasó de arriba a abajo del escudo dorado del conde, diciéndole: "Estas serán sus armas, conde".Aunque Beuter no especificó de qué emperador Luis se trataba, la imaginación popular rápidamente la asimiló a Ludovico Pío, que en realidad no vivió en la misma época que el conde Guifré. Por este motivo, cuando la leyenda se extendió rápidamente poco después, se cambió el emperador Luis por su hijo Carlos el Calvo con el objetivo de hacer que la leyenda fuera más verosímil, pues el emperador Carlos sí que fue coetáneo de Guifré el Velloso. Desde la obra de Beuter hasta la versión de Víctor Balaguer (1859) se difundieron siete variantes diferentes de la leyenda del conde Guifré.