martes, 26 de enero de 2016

Asesinos en Serie (Simo Häyhä [V])

Simo requirió varios años para recuperarse por completo después de haber sido herido en el rostro. Sin embargo, una vez que estuvo suficientemente bien, volvió a su viejo pasatiempo de cazador, pero también se dedicó a criar perros.
Su hogar, ya que los soviéticos se habían quedado con las tierras en que alguna vez habitó, pasó a ser la granja de su hermano Utulaan, en una zona poblada de Ruokolahden (al sureste de Finlandia, cerca de la actual frontera con Rusia), rodeada de bosques. Allí siguió viviendo en soltería (no se había casado ni se casaría), pero convertido en una celebridad con la cual el presidente finlandés Urho Kekkonen fue varias veces de caza.
También, tras la guerra Simo fue invitado a ser miembro honorario del Club de Oficiales de Reserva de Ruokolahden, habiendo formado, en tiempos de guerra, parte de la infantería ligera de Carelia.
Finalmente, y ya con la salud mermada por el paso del tiempo, Simo acabó sus días en Hamina, un hogar de ancianos veteranos de guerra. Falleció el 01 de abril del 2002, a la venerable edad de 97 años. Poco antes, en 1998 cuando un grupo de coleccionistas de armas fue a entrevistarlo, se le preguntó cómo había llegado a ser tan buen francotirador, y él simplemente respondió: "práctica".
Sin embargo, y aquí viene la frase más recordada de él, cuando se le preguntó si lamentaba haber matado a tantas personas, el “amable”, “humilde” y “tranquilo” anciano, respondió mirando con natural serenidad a través de sus gruesos anteojos:  "Yo solo hice lo que me dijeron que hiciera, lo mejor que pude".


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario