martes, 9 de agosto de 2016

Literatura Catalana ("Jurament de Radulf Oriol")

Es el juramento feudal de fidelidad de Radulf Oriol a Ramon IV de Pallars Jussà (Lleida), escrito entre el 1028 y el 1047 en "La Terreta",  concretamente en algún lugar entre Orrit (Pallars Jussà) y Arén (Ribagorça). Esta considerado el primer documento escrito en catalán.Se trata de un pergamino que contiene un texto breve, en el que conviven el català y el latín; las partes más formularias, el encabezamiento y el final, están escritas en latín, y el resto está escrito en un catalán muy arcaico y en algunos aspectos muy latinizado, por lo que ejemplifica el avance del català en el escritura, un campo hasta entonces exclusivo del latín. Algunos de los aspectos destacables de este documento son característicos de aquel periodo histórico, como el gran número de antropónimos de origen germánico. La misma persona que localizó les Homilíes de Organyà entre 1904 y 1908, Joaquim Miret i Sans, encontró "documentos tan importantes o más, pero en cambio, aquellos no tuvieron tanta difusión", según Juan Antonio Rabella del IEC

Literatura Catalana ("Greuges de Guitard Isarn")

Son también conocidos con el nombre de "Greuges de Caboet", ya que Guitard Isarn era señor de Caboet. "Les Greuges de Guitard Isarn" es un texto escrito en catalán, si bien las frases de introducción de los diversos temas que trata son en latí, y de carácter feudal, que proviene del área antigua del obispado de Urgell (Lleida), donde se aplicó más bien el català en la escritura. El documento conservado es el original y fue escrito entre 1085 y 1.095, proveniente de Organyà, y publicado así por J. Miret i Sans; según esto, este sería el texto complejo más antiguo en català, anterior a las Homilías de Organyà, que se considera el texto literario más antiguo en catalán

Literatura Catalana (Homelies d'Organyà)

Les Homilies d'Organyà (Alt Urgell [Lleida]) es uno de los documentos de carácter literario, y que va más allá del fragmento, más antiguos que se conocen escritos en llengua catalana, por la antigüedad de su lenguaje entre el latín vulgar y la lengua romance del catalán. Hay otros textos más antiguos en catalán, como el fragmento de la traducción del "Forum iudicum" (de mediados del siglo XII), el juramento feudal de 1098, les "Greuges de Guitard Isarn" ("Agravios de Guitard Isarn") de 1080-1091, también procedentes de Organyá y mucho más breves, o el juramento de "Radulf Oriol", redactado entre 1128 y 1147, así como glosas con términos catalanes, sin ligazón sintáctica, en documentos en latín datables hacia el 1134.
Fue descubierto en la rectoría de la iglesia de Santa María de Organyà (Alt Urgell) en 1904 por el Dr. Joaquim Miret i Sans, historiador y jurista. Está datado a finales del siglo XII y lo forman seis sermones en los que se comentan varios evangelios y epístolas.
El original se conserva en la Biblioteca de Catalunya mientras que en Organyà se expone una reproducción.
Les Homilíes encontradas en Organyà están relacionadas con otras que fueron encontradas en Tortosa (Tarragona) a finales del siglo XIX por Antoine Thomas. Ambas tienen una homilía común: la del Miércoles de Ceniza, por lo que se las ha relacionado con colecciones de homilías de origen provenzal, que eran de uso frecuente en la época. Mientras que las de Tortosa copian el texto provenzal y tienen un tono más popular, les homilíes de Organyà son traducciones al romance catalán y son de carácter más culto.
Les Homilíes destacan por su nivel arcaico de la evolución del catalán utilizado en ellas, como plader (complacer), pad (paz), crod (cruz) fed (haced), etc., así como retención de la s final en la primera persona del plural de verbos como soms (somos, en catalán moderno som) o vulams (queramos, en catalán moderno vulguem, o en el actual catalán tortosino volem). Las interferencias de la lengua provenzal se manifiestan en arcaísmos gráficos, fonéticos y morfológicos. Ello es debido a las estrechas relaciones políticas, económicas y culturales que unían los territorios occitanos con los condados catalanes

lunes, 8 de agosto de 2016

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [III])

A las 6 de la tarde salieron dos comisiones de ciudadanos, una de la ciudad y otra de La Barceloneta, se dirigieron al cuartel general para pedir que se suspendiesen las hostilidades y ofreciendo la sumisión de la Ciudad. La junta revolucionaria pedía el cese del ataque para ceder la plaza y el ejército exigió la previa rendición y entrega de los responsables de la sublevación. A la media noche, los negociadores habían alcanzado un acuerdo con Van Halen y se dio por concluido el bombardeo.
La represión ordenada por Baldomero Espartero fue muy dura. Se desarmó a la milicia y varios centenares de personas fueron detenidas, de las cuales unas cien fueron fusiladas. Además se castigó colectivamente a la ciudad con el pago de una contribución extraordinaria de 12 millones de reales para sufragar la reconstrucción de la Ciudadela. Asimismo disolvió la Asociación de Tejedores de Barcelona y cerró todos los periódicos salvo el conservador "Diario de Barcelona". Antes de volver a Madrid el 22 de diciembre, desde su residencia en Sarriá sin haber pisado Barcelona, sustituyó a Van Halen al frente de la Capitanía General de Catalunya por el general, también “ayacucho”, Antonio Seoane, quien según manifestó se proponía gobernar Catalunya "fusilando y tirando metralla".
Baldomero Espartero había conseguido acabar con la revuelta pero con el bombardeo y la dura represión posterior perdió el "inmenso apoyo social y político que había tenido tradicionalmente en Barcelona. No es de extrañar la unanimidad que tendrá en Catalunya el levantamiento general contra Espartero en 1843".12 Además "el símbolo de Barcelona también actuó sobre Madrid. La vuelta de Espartero fue acogida con una frialdad que contrastaba con el alborozo y pomposidad de 1840".

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [II])

El regente Baldomero Espartero decidió dirigir personalmente la represión de la insurrección y el 22 de noviembre llegó a Barcelona, en compañía del presidente del gobierno el general José Ramón Rodil y Campillo, otro "ayacucho". Ese mismo día el general Van Halen, por orden de Espartero, comunicó que Barcelona sería bombardeada desde el castillo de Montjuïc si antes de 48 horas no se rendían los insurrectos. Entonces cundió el desconcierto en la ciudad y la Junta fue sustituida por otra más moderada dispuesta a negociar con Espartero, pero éste se negó a recibirles a pesar de que en ella participaba el propio obispo. Espartero "no quería una rendición pactada sino un castigo y se formó una tercera junta, esta vez dominada por los republicanos y dispuesta a resistir".
Finalmente el 3 de diciembre de 1842 comenzó el bombardeo y al día siguiente la ciudad se rendía y entraba de nuevo el ejército. Se dispararon 1.014 proyectiles desde los cañones de Montjuïc que dañaron 462 casas, además del hospital donde cayeron cinco bombas y el Saló de Cent del Ayuntamiento que quedó casi completamente destruido. Hubo veinte víctimas mortales entre los habitantes de la ciudad. Fue un "método castrense en la resolución de los conflictos que acabó con el prestigio personal de Espartero". Hoy hablariamos de "catalanfobia" por parte de ese mal nacido de Espartero
El bombardeo provocó incendios por toda la ciudad. La operación se inició antes del mediodía y concluyó en su primera etapa cerca de las dos de la tarde. Se reanudó dos horas después cuando varios edificios públicos y privados ardían o habían sido derribados y se recogía por la población a los heridos.

Historia de Catalunya (El Bombardeo de Barcelona 1842 [I])

El Bombardeo de Barcelona del 3 de diciembre de 1842 fue un hecho producido en España durante la regencia de Espartero del reinado de Isabel II. Fue ordenado personalmente por el general Baldomero Espartero para acabar con una insurrección que se había iniciado en Barcelona el mes anterior y que había obligado al ejército a refugiarse en el castillo de Montjuic y en la fortaleza de la Ciudadela. El bombardeo artillero e indiscriminado de la ciudad fue hecho desde Montjuïc bajo el mando del capitán general Juan Van Halen. El balance final arrojó 1014 proyectiles lanzados, 462 edificios destruidos o dañados y entre 20 y 30 muertos.
El 13 de noviembre de 1842 estalló en Barcelona una insurrección "antiesparterista" a la que se sumó la milicia y en pocas horas la ciudad se llenó de barricadas. El detonante de la misma fue la noticia de que el gobierno se disponía a firmar un acuerdo comercial librecambista con Gran Bretaña que rebajaría los aranceles a los productos textiles ingleses lo que supondría la ruina para la naciente industria algodonera catalana. Otro detonante fue la política represiva del capitán general Van Halen desde los sucesos del año anterior a propósito del inicio del derribo por orden de la "Junta de Vigilancia" de la fortaleza de la Ciudadela (en las Corts, el general catalán Juan Prim había denunciado que Van Halen había dado la orden de que los soldados, abandonados y sin recursos), "vivan sobre el país y esto es exasperar al pueblo", a lo que se sumó la "brutalidad del general Martín Zurbano, enviado en el verano de 1842 a la provincia de Gerona para perseguir los restos de las partidas carlistas (y de paso a los republicanos)". La chispa inicial, sin embargo, fue por un tumulto que se produjo en la Porta de l'Àngel en relación con los consumos el 13 de noviembre, un domingo por la tarde. El incidente comenzó cuando un grupo de obreros que regresaban de comer intentó pasar al interior de la ciudad una pequeña cantidad de vino sin pagar los "derechos de puertas". La respuesta de la autoridad militar fue ocupar el Ayuntamiento y detener a varios periodistas de "El Republicano", presentes en los hechos

Leyendas en Catalunya (Bernat Marcus)

Fue un burgués barcelonés del siglo XII que construyó la Capilla de Marcús y un cementerio para pobres en unos terrenos cedidos por él 1166 (el Fossar de les Moreres, del que dice la leyenda que fue el primer enterrado en ese lugar). Desde allí montó un servicio de correos por Europa para la gente de fuera de las Cortes Reales (básicamente la incipiente burguesía comercial), estandarizado precios y rutas, siendo la primera red de estas características.
Marcús financió también, el hospital de Marcús, ubicado en la actual plaza de Marcús, junto a la capilla del mismo nombre y que desde su creación en siglo XII hasta su fusión dentro del Hospital de la Santa Cruz de Barcelona el 1401, se mantuvo con donativos caritativos de los barceloneses.
Sus orígenes familiares son inciertos, puede estar emparentado con unos comerciantes del siglo X mencionados en las capturas árabes o bien con una familia burguesa griega.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [II])

Este se comprometió en el artículo 13 del Tratado de Utrecht a aministiar a los catalanes y a concederles sólo los mismos derechos y privilegios que los habitantes de las dos Castillas, "que de todos los pueblos de España son los más amados por el Rey Católico". Ante el abandono inglés, se convocó en Barcelona el 30 de junio de 1713 una Junta de Braços que finalizaría el 9 de julio con la publicación del edicto por el cual Catalunya declaraba la guerra en solitario contra Felipe V y contra Francia para mantenerse bajo la obediencia de Carlos de Austria y "y por conservar las leyes, constituciones, privilegios, honores, costumbres y prerrogativas que el serenísimo duque de Anjou ha derogado queriendo que el presente Principat de Catalunya se entregue a discreción y que los naturales y habitantes no gocen en adelante más ley ni privilegio que la que a su arbitrio quiere imponerles". A los pocos días las tropas de Felipe V rodearon la ciudad e iniciaron un bloqueo de once meses. Ante el fracaso del bloqueo, Felipe V solicitó a su abuelo Luis XIV de Francia que le enviara militares franceses, y en julio de 1714 y con la llegada del duque de Berwick se inició el sitio que finalizaría con la toma de la ciudad. Días después fueron abolidas las libertades y constituciones, siendo reemplazadas mediante el "Decretos de Nueva Planta" por el régimen absolutista borbónico que prolongaría su existencia hasta el siglo XIX.
En el siglo XIX y bajo la presión del rey Fernando VII y el General Castaños, el cementerio de las Moreras y la plaza se pavimentaron con la urbanización de cementerios parroquiales en 1821. En la actualidad, la plaza es un lugar dónde, cada 11 de septiembre, se conmemora la "Diada" y se rinde homenaje a los defensores de la ciudad, muertos y enterrados en este lugar.

Leyendas en Catalunya (El "Fossar de les Moreres" [I])

El Fossar de les Moreres es una plaça de la ciudad de Barcelona, España, construida sobre la fosa común perteneciente a la adyacente basílica de Santa María del Mar. Integra los elementos conmemorativos a los caídos durante el asedio de Barcelona de 1714, en el marco de la "Guerra de Sucesión Española". El motivo de que en este sitio se recuerde los defensores caídos de la ciudad de Barcelona es que durante el sitio del 11 de septiembre de 1714, muchos de los defensores muertos en combate fueron enterrados precisamente en este sitio.
Los orígenes del Fossar de les Moreres datan del siglo XII, cuando el párroco de la iglesia de Santa María del Mar, necesitado de un lugar cercano a su parroquia para enterrar a sus fieles, solicitó al potentado y burgués Bernat Marcús la donación de un terreno adyacente a la iglesia, que era de su propiedad. Marcús, después de meditarlo largamente, le cedió el solar, pero con la condición de que en el plazo máximo de quince días se debía haber enterrado en su solar algún feligrés de Santa María, ya que consideraba que si transcurrido dicho plazo el terreno no se había utilizado, no era tan necesario como el párroco pretendía. Transcurrido el plazo otorgado por Marcús sin que se produjera ningún fallecimiento, Marcús se dirigió a la iglesia para anular la donación realizada. Cuando llegó bajo las moreras que adornaban la plaza, un fulminante ataque al corazón acabó con su vida, siendo el propio donante quien inauguró el cementerio
En 1705, mediante el "Pacto de Génova", los caudillos austracistas catalanes firmaron una alianza militar entre el Principat de Catalunya y el Reino de Inglaterra en virtud de la cual Catalunya se comprometía a luchar por la causa del pretendiente al trono español Carlos de Austria con la ayuda militar de Inglaterra, y esta se comprometía a defender las Constituciones de Catalunya fuera cuál fuere el resultado de la guerra. Sin embargo en 1713, tras la renuncia de Felipe V al trono de Francia, la entrega de Gibraltar y Menorca, y las concesiones comerciales en América, los ingleses cedieron ante Felipe V.

viernes, 5 de agosto de 2016

Historia de Catalunya (Conseller en Cap)

Conseller en Cap: era un cargo histórico que provenía de la institución barcelonesa del Consell de Cent. El cargo desapareció con el Decreto de Nueva Planta en 1714, junto con la abolición de la Generalitat de Catalunya. El primer Consejero fue Ponç de Alest en 1257, mientras que el último en ocupar el cargo fue Rafael Casanova en 1713.

Historia de Catalunya (Corpus de Sang [II])

En el incidente el segador quedó malherido y a partir de entonces, y con la connivencia de una buena parte de la población local, estalló el alboroto generalizado por las calles de Barcelona. Según otras fuentes, la chispa en la calle Ancha fue a raíz de una pelea entre tres segadores y unos velluters; uno de estos fue acusado de ser antiguo criado del alguacil Miguel de Montrodon, y ante la acusación dejó malherido al segador. Rápidamente un grupo de 300 segadores se dirigieron esvalotadament hacia el Palacio del Virrey Dalmau III de Queralt, conde de Santa Coloma, pidiendo justicia. La protesta derivó en un tiroteo en el que murió un segador; a partir de ahí el tumulto saqueó varias casas de los jueces de la Real Audiencia."Viva la tierra!", "Mueran los traidores!", "Muera el mal gobierno!", "Viva el rey!, nuestro señor", "¡Viva la fe de Cristo!", "¡Visca Catalunya y els Catalans!", fueron algunos de los lemas que los segadores llamaron durante la fiesta religiosa del Corpus Christi del 7 de junio de 1640, que a raíz de los sanguinarios acontecimientos hechos acaecidos fue conocido como el Corpus de Sangre. Los disturbios se reprodujeron en Barcelona durante los días siguientes. El balance se cierra con un total de entre 12 y 20 muertos, en su mayoría funcionarios reales
 El Corpus de Sangre se saldó con la muerte de entre 12 y 20 funcionarios reales según las fuentes, entre las que lo más destacable fue el Virrey, personificación en Catalunya del rey, cuando fue cazado mientras intentaba huir en una galera. A partir de Barcelona los disturbios se extendieron por otras ciudades como Mataró, Vic y Girona. La muerte del virrey de Catalunya, Dalmau III conde de Queralt, marcó sin embargo, un punto de inflexión en la rotura entre el Principat de Catalunya y el proyecto uniformista que el Conde-Duque Olivares quería dar a la Monarquía de España, desencadenando la el inicio de la "Guerra dels Segadors".

Historia de Catalunya (Corpus de Sang [I])

El Corpus de Sangre fue una revuelta ocurrida en Barcelona el 7 de junio de 1640, día de Corpus Christi, protagonizado por un grupo de segadores en el marco de descontento generalizado en el Principat de Catalunya por los costes que estaba ocasionando la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). El día del Corpus de Sangre convirtió punto inicial de la revuelta de Catalunya contra el mal gobierno del Conde-Duque Olivares, valido de Felipe IV de Castilla, y el desencadenante de la "Guerra de los Segadors" (1640-1659)
El año 1640 fue un año decisivo y de graves consecuencias en producirse, sobre todo a partir del mes de mayo, un alzamiento generalizado de toda la población del principado de Cataluña contra la movilización, y permanencia sobre el país, de los tercios de la ejército real (entrados en Cataluña debido a la Guerra de los Treinta Años con Francia en 1635) y contra la pretensión de que fueran alojados dentro de las poblaciones. Algunas se negaron a abrir las puertas, como Sant Feliu de Pallerols, o Santa Coloma de Farners, donde fue enviado el alguacil Miguel de Montrodon para llevar a cabo la instalación de los soldados; en la resistencia de los vecinos el alguacil encontró la muerte.
La represalia llevada a cabo por los tercios en Riudarenes (3 de mayo) y en Santa Coloma de Farners (14 de mayo), donde se quemó la villa, desencadenaría un rápido alzamiento armado de aldeanos y campesinos que, de las comarcas gerundenses, se extendió hacia el Empordà, hacia el Vallès y hacia Osona y el Ripollès. Los incidentes se iniciaron en la calle Ancha cuando un magistrado de la Real Audiencia de Cataluña (1493-1716) intentó tomar a un caudillo de los segadores al identificarlo con la muerte del alguacil Miguel de Montrodon

Leyendas en Catalunya (Los Nueve Barones de la Fama [II])

Se cree que la leyenda fue creada y propagada por los supuestos descendientes de los nueve barones (que llevan el nombre de importantes familias nobles de la Edad Media) para prestigiar sus alcurnias.

- Baronía de Alemany: No ha existido nunca una Baronía de Alemany. Los Alemany son los Barones de Cervelló a partir de Alemany Hug de Cervelló (... -1063).
- Baronía de Anglesola: La Baronía de Anglesola surgió en 1056, cuando Ramon Berenguer «el Viejo» de Barcelona (1024-1076) tomó el castillo de Tárrega a los sarracenos, que cedió en 1079 a Berenguer Gombau, verdadero fundador de la Casa de Anglesola.
- Baronía de Cervelló: el primer Barón de Cervelló conocido existió casi tres siglos después de Otger Cataló, y no se llamaba Galcerà ni Guerau sino Odalric. Este Odalric es descendiente del Conde Arnau (tío de Otger Cataló).
- Baronía de Cervera: Cervera permaneció en poder sarraceno hasta 1067. Hug Dalmau (1067-1095) comandó las tropas catalanas en el asedio de Cervera y ocupó la plaza. Ramon Berenguer "el Vell", anexionó la comarca al Condado de Ausona, constituyendo la Baronía de Cervera, que dio en feudo a Hug Dalmau, denominado desde entonces Hug Dalmau de Cervera.
- Baronía de Erill: el primer Barón de Erill que se conoce fue Atón de Erill (...- 977). En la edad moderna pasaron a ser condes.
- Baronía de Mataplana: el fundador de la primera Casa de Mataplana que conocemos (Casa de Berga-Mataplana) se llamó igualmente Hug de Mataplana, pero nació tres siglos después de Otger Cataló. El castillo de Mataplana está documentado desde 1076.
- Baronía de Montcada: al supuesto fundador legendario de la Baronía de Montcada se le llama Dapifer de Montcada o Ramon de Montcada (un "dapifer" en la época de Otger era un senescal). Se trata de un hijo de Otger Cataló: Ramistà (... -768) Arconte de Limoges y Senescal de Aquitania, asesinado en 768 por Pipino el Breve (714-768) rey de los francos (751-768). Según los cantares de gesta, acompañó en 752 a su padre Otger y su hijo Arnau en las campañas contra los sarracenos en Septimania, y murió en el asedio de Narbona, pero no en batalla, sino víctima de unas fiebres, lo que seguramente es una confusión con las circunstancias de la muerte de su padre. La realidad es que de 767 a 768 estuvo en guerra contra Pipino, rey de los francos, pero fue vencido, capturado y decapitado. Su hijo primogénito fue Arnau, (...- 813) Arconte de Ampurias (795-813) 1 º Barón de Rocabertí y 1 º Barón de Montcada.
- Baronía de Pinós: el primer Pinós fue Mir Riculf de Pinós (...-1068). Su hijo Galceran de Pinós (1068-1117) trasladó su sede al castillo de Bagà.

Leyendas en Catalunya (Los Nueve Barones de la Fama [I])

Según la leyenda, los Nueve Barones de la Fama (también conocidos como Los Nueve Caballeros de la Tierra) eran los más esforzados barones de la tierra catalana, con el afán de reconquistar los territorios ocupados por los sarracenos. Estos nueve caballeros fueron los señores de: Cervelló, Erill, Ribelles, Montcada, Cervera, Pinós, Anglesola, Alemany y Mataplana. En algunas versiones el de Mataplana es el Conde Arnau.

Los Nueve "Barones de la Fama"
- Guerau d'Alemany.
- Bernat d'Anglesola.
- Galceran (o Guerau) de Cervelló.
- Galceran de Cervera.
- Bernat Roger d'Erill.
- Hug de Mataplana (o el Conde Arnau, Comte l'Arnau, en la canción popular).
- Dapifer de Montcada.
- Galceran de Pinós.
- Gispert de Ribelles.

Otger Cataló, el Padre de la Patria Catalana, los conjuró a luchar hasta la muerte por la tierra que los había visto nacer hasta liberarla del poder de la "media luna" sarracena, que les había impuesto una cultura diferente de la que era su fe originaria.
Los nueve caballeros juntaron sus espadas, jurando ante el altar de la Virgen negra llamada Nuestra Señora de Montgrony, que está situada cerca del monasterio de Ripoll, que está a la vez relacionado con otro mito catalán: "Wifredo el Pilós", y juraron cumplir con lealtad su palabra.