jueves, 7 de julio de 2016

Historia de Catalunya (Consell de Cent [IV])

Sin dudas, fue el privilegio más importante de la época fundacional del municipio. En los dos siguientes sólo se cambiaron algunos detalles.
El de 1260 disminuyó el número de consellers de ocho a seis. Y el de 1265 continuó con la tendencia a la simplificación: los consellers convertiendolos en sólo cuatro y el Consell de doscientos prohombres fue reducido justamente a la mitad; así surgía el "Consell de Cent", nombre por el que sería conocido en el futuro el conjunto de órganos que conformaban el municipio barcelonés.

Con el privilegio de 1274 concluyó la intervención de Jaume I en la configuración del municipio de Barcelona. Se volvió a variar el número de consellers, que pasaron a ser cinco, los cuales serían escogidos anualmente el día de Sant Andreu (30 de noviembre). De mayor importancia fueron los cambios que afectaron las relaciones entre los consellers y los oficiales reales. El privilegio supuso un fortalecimiento de la autonomía municipal frente a éstos: los miembros del Consell de Cent juraban el cargo tan sólo ante los consellers, y eran éstos los únicos que tenían la potestad de convocar la asamblea, sin ninguna intervención del veguer. En otro aspecto, mientras que los consellers se podían reunir para deliberar sin que fuese necesaria la presencia del veguer, éste tenía que jurar, y el "baile" debía prometer estar a disposición de los consellers, y si no lo hacían, podían ser denunciados al monarca; de hecho, se les requería ejecutar obligatoriamente los acuerdos de los consellers, evidentemente siempre que no se infringiera la fidelidad al rey y la común utilidad de la ciudad.

Jaume I murió dos años después de conceder este último privilegio. Será su hijo, Pere "el Gran", quien culminará el proceso de creación del municipio barcelonés. El privilegio de 1274 había sido concedido por un periodo de diez años. Pero cuando se acercaba el momento de renovación, Catalunya y su monarca vivían una situación política y militar delicada. En 1282 Pere "el Gran" había conquistado la isla de Sicilia, hecho que había provocado el estallido de una guerra con Felipe III de Francia, que se consideraba perjudicado por la expansión catalanoaragonesa en Italia. Para conseguir la ayuda de sus reinos, Pere "el Gran" convocó les Corts aragonesas y catalanas. En ellas, celebradas en Barcelona en 1283, los representantes de la ciudad presentaron al Rey una serie de peticiones para fortalecer la autonomía municipal. Como respuesta a estas peticiones, negociadas en un momento de gran debilidad política del monarca, Pere II aprobaba el 11 de enero de 1284 el privilegio denominado "Recognoverunt proceres".

Historia de Catalunya (Consell de Cent [III])

Según este segundo privilegio de 1249, el municipio de Barcelona estaría dirigido por cuatro "paers", asesorados por unos consellers que ellos mismos designarían. Los paers jurarían el cargo ante el veguer, el baile y los prohombres, aconsejarían a los dos primeros y ayudarían al veguer en la administración de justicia. En caso de necesidad, los paers, junto con el veguer y el baile, podrían convocar la asamblea general de vecinos. Los cargos municipales serían anuales y el día de la Ascensión del Señor (cuarenta días después de Pascua) los paers salientes y los consellers designarían a los paers entrantes.

Esta primera estructuración del municipio no tardó en sufrir cambios de cierta importancia. No debía ser ajeno a esta reforma un motín que se produjo en 1257 y que se ha interpretado como una muestra del descontento de la población por el gobierno de los "prohombres" sumado a una lucha entre los poderosos para hacerse con el gobierno local. Un nuevo privilegio del año 1258 hacía desaparecer a los paers, convertía a los ocho consellers en magistrados ejecutivos y transformaba la asamblea general , que debía de ser difícil de convocar, en un consejo de doscientos prohombres, elegidos por los "consellers".

En cuanto a la relación entre los consellers y los oficiales reales, desaparecía toda referencia al baile y se establecía un cierto equilibrio entre las autoridades municipales y el veguer. Los consellers debían asesorar al veguer cuando éste lo creyera conveniente, pero a su vez el veguer tenía que tratar con los consellers los asuntos que se refiriesen a la ciudad o a su "curia" (tribunal de justicia). Si se consideraba necesario, se podía convocar el Consell de doscientos prohombres, y dicha convocatoria sólo podía hacerla el veguer a requerimiento de los consellers, nunca por iniciativa propia.

Historia de Catalunya (Consell de Cent [II])

El documento fundacional del municipio barcelonés era muy simple: de hecho era una simple carta, fechada el 7 de abril de 1249, dirigida por el monarca a cuatro ciudadanos de Barcelona nombrándolos "paers" ("paciarii" [concejal]), autorizándolos a escoger consellers o asesores y ordenándoles que procurasen la utilidad de la ciudad. El documento nos da el nombre de los cuatro primeros magistrados municipales de Barcelona: Guillem de Lacera, Jaume Gerard, Berenguer Durfort y Arnau de Sanahuja. Como es lógico, todos eran personas de la total confianza del monarca: Lacera, Gerard y Durfort ya habían servido o servían a Jaume I en cargos oficiales, y el armador de naves, Sanahuja era miembro de una de las familias más influyentes de la ciudad.

El 16 de mayo siguiente, en el Palau Reial, y en presencia de Marimon de Plegamans, "veguer de Barcelona"; Arnau d'Orlet, "viceveguer"; Vidal Salomó, baile (batle [figura con unos propósitos y naturaleza clara: defender las propiedades reales, las cuales eran la base fundamental del sustento de la casa particular del rey] de Barcelona; Berenguer Bonet, vicebaile, y de multitud de prohombres y ciudadanos, los cuatro primeros "paers" juraron el cargo y eligieron ocho consellers (Pons d'Alesch, Bernat Aymerich, Guillem Monader, Bernat Marquès, Ramon Romeu, Guillem Burguès, Pere Perpètua y Ramon Pintor).

El primer privilegio era tan sencillo y poco concreto que muy pronto fue necesario otorgar uno nuevo, éste ya mucho más detallado, fechado el 27 de julio de 1249. Sin duda, para redactar este segundo privilegio, Jaume I se inspiró en el que él mismo había concedido a la ciudad de Valencia en 1245, al reorganizarla después de la conquista. Los primeros años de funcionamiento del municipio valenciano debían haber sido lo bastante satisfactorios como para aconsejar la aplicación de un régimen similar en Barcelona.

Historia de Catalunya (Consell de Cent [I])

Consell de Cent

Era la institución de autogobierno municipal de la ciudad de Barcelona entre los siglos XIII y XVIII. Recibe dicho nombre porque lo formaba una asamblea de cien ciudadanos: los llamados "jurados", que asesoraban y supervisaban a los magistrados municipales, y los consejeros de Barcelona. El número inicial de miembros quedó fijado en cien, aunque la cifra de jurados de la asamblea fue aumentando a lo largo del tiempo.
A mediados del siglo XIII, Barcelona vivía un periodo de rápido desarrollo: la población aumentaba, se construían nuevos barrios, el comercio crecía. Había que hacer frente a una serie de cuestiones motivadas por el desarrollo urbanístico, como la construcción de la nueva muralla (para la defensa de la Ciutat Comtal) y el aumento de las actividades portuarias. Las relaciones entre la ciudad y la monarquía eran fluidas y Barcelona había ayudado activamente a Jaume I "el Conqueridor" tanto en la conquista de Mallorca (1229-1232) como en la del País Valenciano (1233-1245). Por otro lado, en Barcelona había un grupo de personas deseosas de participar en el gobierno local: eran los prohombres ("probi homines"), personalidades destacadas de la comunidad ya fuera por su riqueza o por sus conocimientos profesionales.

Todo esto cuajó en 1249 con la concesión, por parte de Jaume I, de un régimen municipal orgánico para la ciudad de Barcelona. Pese a que la coyuntura era favorable, la empresa no fue fácil: hicieron falta veinticinco años (1249-1274) y diversos privilegios reales para estructurar satisfactoriamente el municipio barcelonés. La consolidación definitiva llegó con el "Recognoverunt proceres" (recopilación de las costumbres antiguas de la ciudad) de Pere II "el Gran", el 11 de enero de 1284

Leyendas en Catalunya (Jordà de Rocafesa [II])

Una noche un vecino decidió seguir con sigilo al misterios jinete y su caballo, asegurando que tras el ataque de ambos, observo como en el suelo no había ni una sola huella, ni del animal ni de él. Podriamos estar ante un precedente de la leyenda norteamericana de "Sleepy Hollow" (cuento de   Washington Irving en 1820, casi dos siglos después).
Aquello fue denunciado a sus padres, que alarmados fueron hasta la ciudad de Manresa donde pidieron ayuda a un poder religioso, este acepto ya que era un experto en temas como posesiones y pactos diabólicos.
Una noche el religioso se encerro en el sotano de la masía con el soldado y el caballo, para intentar liberarlo de lo que consideraba una posesión demoniaca. Se pudieron escuchas gritos, maldiciones y sus padres y algunos vecinos pudieron ver como el jinete y su caballo salian raudos de la bodega al galope, siendo preseguido por el pueblo. Pero ambos se perdieron al entrar gritando en el interior de una cueva de la cercana montaña. Perdiendose su rastro para la eternidad.
Durante muchas décadas los vecinos se negaban a pasar la noche cerca de la cueva y preferian continuar su camino, antes que penoctar alli. Aunque nunca más se vio al jinete y a su caballo

Leyendas en Catalunya (Jordà de Rocafesa [I])

La historia de Jordá de Rocafesa comienza en el siglo XVII en las comarcas de Osona, Bages y Bergadà en Barcelona. Y casi se podría reconocer más en leyendas o en las rondallas de la época que cantaban los "juglares" que iban de pueblo en pueblo con sus "aucas"
Jordá de Rocafesa, era un joven de buen corazón aunque de carácter duro. El joven Jordá se alisto en los Tercios Españoles y se marcho al extranjero. Posiblemente bajo el mando de Lluis de Queralt que contaba con 17 compañías y más de 1900 hombres. Tras vivir experiencias, batallas... volvio a casa de su padre con un caracter y unas costumbres "aprendidas" en Flandes (Bélgia) y Lombardía (Italia).
Su hijo había regresado pero sus padres notaron algo raro en él, puesto que el joven parecía más pálido de lo normal y su carácter había cambiado más. No quería salir durante el día, y ademas decidió encerrarse en los subterráneos de la masia familiar con la única compañía su caballo.
Aunque de joven había sido problematico y había practicado el bandolerismo, sin llegar a mancharse las manos de sangre con un homicidio. Por eso, esta reclusión voluntaria fue achacada por los padres al regimen militar sufrido en los Tercios Españoles en esa "Guerra de los Cien Años"
Con la llegada del soldado, comenzaron a denunciarse en el ayuntamiento asaltos y agresiones en plena noche por una "criatura" montada a caballo y que viajaba rodeado de un fuego diabólico. Durante esos atracos hubo incluso alguna muerte en cisrcunstancias extrañas. Esos asaltos cometidos por ese jinete y su caballo se realizaron en la zona de Santa Maria de Marlès, Pedròs y Sant Feliu de Saserra.
Las leyendas cuentan que no solo vivía en los sotanos de la Masía, en la que vivía sus padres y que era conocida como "Can Satanas", sino que se les había visto salir de una oscura y tenebrosa cueva y llegar con sus correrias hasta la comarca del Ripollés

miércoles, 6 de julio de 2016

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer IV])

Ramón Berenguer IV [II]

De esta manera quedaron unidos, bajo un solo monarca, dos de los más importantes reinos peninsulares. Era una unión patrimonial, ya que ambos reinos conservaban sus leyes y sus instituciones, y Ramón Berenguer IV poseía los territorios de Aragón sólo en usufructo, pues éstos, según las capitulaciones matrimoniales, correspondían a los hijos de Petronila. Su diplomacia consiguió que tanto las órdenes religiosas como Alfonso VII de Castilla aceptaran esta situación, para lo cual hubo de conceder amplios privilegios a las primeras y prestar vasallaje al castellano por las plazas al oeste del Ebro.

Su política exterior se centró entonces en la expansión de catalanes y aragoneses hacia el sur, y en la defensa de sus derechos en Occitania. Tomó Tortosa en 1148 y un año más tarde, Lleida, Fraga y Mequinenza. En 1151, con el "Tratado de Tudellén", pactó con Alfonso VII el reparto de la conquista de las tierras musulmanas, así como el del reino de Navarra.

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer IV])

Ramon Berenguer IV [I]

Nació en  Barcelona 1113/1114 -  Muere Borgo San Dalmazzo (Italia), el 6 de agosto de 1162. Paso a la historia como "el Sant" fue Comte de Barcelona, Girona, Osona y Cerdanya, y princeps de Aragón (o a veces también de Sobrarbe y Ribagorza), que en la época significaba "primus inter pares".
Hijo de Ramón Berenguer III y de Dolç I de Provença. Era nieto por línea paterna de Ramón Berenguer II y de Mafalda de Apulia-Calabria, y por línea materna de Gilberto de Gévaudan y Gerberge de Provença.

A la muerte de su padre en 1131 recibe el Comtat de Barcelona, mientras que su hermano gemelo Berenguer Ramón le sucede en Provença. Fue caballero templario, como lo había sido su padre, aunque con carácter temporal (miles ad terminum).
El 26 de mayo de 1135 acudió a León para la coronación de Alfonso VII como Imperator totius Hispaniae (Emperador de toda España) ante el legado pontificio y los principales nobles de España y el sur de Francia, incluyendo musulmanes.
Gracias al apoyo mostrado a Ramiro II de Aragón en contra de Alfonso VII de León, aquel le ofreció a su hija Petronila, de un año de edad, en matrimonio.

La boda (a pesar de la enorme diferencia de edad) se celebró en Lleida, mucho más tarde, en el mes de agosto de 1150. El 13 de noviembre de 1137, Ramiro depositó en su yerno el reino pero no la dignidad real, firmando este en adelante como Comte de Barcelona y Príncipe de Aragón. Luego renunció al gobierno (aunque no a su título de rey, pues seguía siendo el Señor Mayor de la Casa de Aragón en tanto que su nieto Alfonso no cumpliera la mayoría de edad) y volvió al convento. De esta manera, Ramiro cumplió la misión de salvar la monarquía y así también se uniría el Reino de Aragón con el Coomtat de Barcelona.

Los acuerdos matrimoniales por los que se rigió el enlace se establecieron según el derecho aragonés y, según la mayoría de los historiadores, se establecieron bajo la forma de Matrimonio en Casa. Esto supone que, al no haber heredero varón, el esposo cumple la función de gobierno, pero no la de cabeza de la casa, que solo se otorgará al heredero. A partir de este contrato, quien tiene la última potestad no es el esposo, sino el "Señor Mayor de la Casa de Aragón", hasta que el heredero legítimo adquiera la potestad (y en el caso del reino de Aragón, el reino, título de rey y cabeza de la Casa de Aragón) y, por tanto, asumía el linaje de la "Casa de Aragón" él y sus herederos in saecula saeculorum

Leyendas en Catalunya (Dama Blanca de Auvinyà [II])

No obstante, en esas mismas fechas un gran lobo feroz comenzó a causar estragos por la zona. Pocos fueron capaces de escapar de sus fauces, y los pocos afortunados que lo consiguieron afirmaron ver en los ojos de la bestia la mirada desesperada de una persona, de un obispo… Por eso, la Dama Blanca es considerada la protectora de los valles de Andorra.
A los pocos días, "el síndic" organizó una batida para acabar con el lobo, y fue un cazado del propio "sindic" quien le puso fin a la vida del obispo convertido en lobo.
Muy pronto, el cazador se empezó a encontrar mal, y comenzó a tener mucha fiebre que le producía pesadillas con lobos enormes. Viendo que empeoraba más y más cada día, los familiares fueron a buscar a la Dama Blanca de Auvinyà, y ésta les dijo que nada podía hacer para curar al hombre. Que lo que había matado en realidad era el obispo de la Seu.
El hombre murió y la Dama Blanca desapareció para siempre. Y hay quien dice, que desde entonces todos los obispos aprendieron bien la lección y que respetaron a partir de entonces todas las leyes y privilegios otorgados a los Andorranos por el emperador Carlomagno siglos atrás. "


Aunque siempre hay que tener en cuenta aquello tan famoso de "la historia detrás de la leyenda".
Este relato está recogido por diversos viajeros ingleses en muchos de sus viajes por la zona, donde los aldeanos les contaban la historia como algo totalmente cierto. Es cierto que ya desde el siglo X las autoridades laicas y eclesiásticas de Urgell intentan imponer su autoridad sobre los territorios andorranos, aunque con poco éxito: en el 992 un vasallo del conde de Urgell lenvató un castillo en Bragafolls, al sur de Andorra, el cual fue asaltado por los habitantes y destruido. Nunca ningún señor pudo imponerse del todo en estos valles.

Leyendas en Catalunya (Dama Blanca de Auvinyà [I])

Una de sus leyendas más misteriosas e inquietantes es la de la "Dama Blanca de Aubinyà". Nos cuenta la leyenda que en este lugar, dominando el camino hacia las tierras de Urgell, existía una torre fuerte y bien construida propiedad de un noble andorrano, que al morir la dejó en herencia a su única hija, llamada por los lugareños "la Dama Blanca", a causa de los vestidos que solía llevar de ese color.
Por esta época, era la iglesia de Urgell la que se había atribuido el control de estas tierras, avasallando a sus habitantes con fuertes impuestos y exigencias. La "Dama Blanca" era descrita como una mujer fuerte y con convicciones, así que inmediatamente de heredar la torre y las tierras de su difunto padre, prohibió en numerosas ocasiones la entrada del obispo de Urgell en los valles andorranos. Pero éste, haciendo alarde de su orgullo, entraba y salía con total impunidad aumentando a su vez las cargas sobre los indefensos campesinos.

Sucedió que una noche, tras un largo día de cobros y exigencias, la comitiva del obispo se dirigía de vuelta a la sede del obispado cargados del dinero y los bienes de los campesinos andorranos. Era una noche de luna llena y se respiraba un ambiente de tranquilidad y desasosiego mientras el obispo cruzaba el borde de un bosque junto a Aubinyà, cuando de pronto escuchó una dulce y celestial voz de mujer que emergía de entre la arboleda. El obispo bajó de su corcel y dejó que la comitiva siguiera unos pasos y éste se adentró en la negrura bosque, cuando de pronto vio a una hermosa mujer bañada por la intensa luz de la luna, vestida totalmente de blanco y haciéndole signos para que se acercara a ella. El obispo, seducido, se acercó a ella y ésta le cogió dulcemente de la mano; él la abrazó por la cintura y ambos se adentraron en la espesura del bosque. Ésta fue la última vez que se vio al obispo, de nada sirvieron las batidas realizadas por sus secuaces días después en su búsqueda.


martes, 5 de julio de 2016

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer III])

Ramón Berenguer III [IV]

En primeras nupcias desposó a María Rodríguez, hija del Cid Campeador. Se caso en segundas nupcias con Dolç de Provenza o de Rouergue, quien le cedió los derechos sobre el cComtat de Provença en 1113. De esta unión nacieron Berenguela de Barcelona (1108), que fue luego esposa del rey Alfonso VII de León, y los gemelos Ramón Berenguer IV y Berenguer Ramón I de Provença en 1114.
Solicitó el ingreso en la Orden de los Templarios estando ya en su lecho de muerte, en julio de 1131, aunque la Orden no estaba aún oficialmente instalada, convirtiéndose así en el primer soberano de la Península Ibérica que ingresó en dicha orden. Fue investido por el caballero Hugo de Rigaud, quien habría venido expresamente con este propósito. En su testamento legó a la Orden su caballo, de nombre "Danc", y sus armas personales, así como el Castell de Granyena (Lleida). Según la "Gesta comitum barcinonensium" pidió ser conducido al "Hospital dels pobres" de Barcelona, donde falleció el 19 de julio de ese año. Por expresa voluntad suya recibió sepultura, con el hábito blanco del Temple, en el Monestir de Santa María de Ripoll.
Su hijo Ramón Berenguer IV heredó el condado de Barcelona en (1131), Berenguer Ramón el Comtat de Provença y su hija Jimena, ya viuda de Bernat III de Besalú, se casó con Roger III de Foix.
En la plaza de Barcelona que lleva su nombre, sobre la Vía Layetana, hay una estatua ecuestre suya obra del escultor Josep Llimon

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer III])

Ramón Berenguer III [III]

En el caso del Comtat de La Cerdanya (que incluía los condados de Berga y Conflent, junto con otros territorios pirenaicos), el Comte Bernat Guillem murió sin descendencia en 1117 y Ramón Berenguer III heredó el condado por razones no bien conocidas, ya fuese por testamento, o bien por proximidad de parentesco, ya que el Comte de Barcelona era primo hermano de Bernat Guillem, hijo de Sancha, hermana de Ramón Berenguer II. Sólo se opuso a esta transmisión Guillem de Salsa, nieto del hermano del Comte Guillem Ramón de Cerdanya (1068–1095). Guillem de Salsa reclamó sus derechos sobre el condado y así se generó un contencioso, no resuelto hasta 1134, ya en tiempos de Ramón Berenguer IV. La absorción del Comtat de Cerdanya también hizo que los dominios del Comte de Barcelona fuesen limítrofes con el Comtat de Foix, por lo que Ramón Berenguer III optó por establecer una alianza matrimonial casando de nuevo a su hija Jimena, esta vez con Roger, heredero de dicho condado.
La ciudad de Tarragona y su campo circundante habían sido tierra fronteriza entre cristianos y musulmanes durante muchos años y por ello se había ido despoblando hasta quedar prácticamente abandonada. Ramón Berenguer III "el Gran" se propuso restablecer definitivamente la sede metropolitana de Tarragona (lo que ya había conseguido de iure su tío Berenguer Ramón II en tiempos del papa Urbano II), liberándose así de su dependencia del arzobispado de Narbona. Para ello, hizo repoblar el territorio y puso al frente de la sede al que había sido hasta entonces obispo de Barcelona, Oleger. Éste, consciente de la debilidad de su posición en caso de ataque de los almorávides desde Tortosa, estableció un principado militar liderado por el guerrero normando Robert Bordet. El feudo otorgado por el obispo Oleger a Bordet llegaba hasta Montroig y las estribaciones de Balaguer, pero durante el gobierno de Ramón Berenguer III la repoblación no llegó mucho más allá de la propia ciudad tarraconense.

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer III])

Ramón Berenguer III [II]

Sin embargo, ni Ramón Berenguer III "el Gran" ni sus aliados pisanos pensaron en consolidar la conquista. Aunque se reconocieron derechos de posesión y privilegios tanto a catalanes como a pisanos sobre la isla, ésta no fue repoblada por cristianos y Ramón Berenguer tuvo que volver pronto a la península para defender Barcelona de los ataques de los almorávides. Finalmente, una flota almorávide reconquistó Mallorca a finales de aquel mismo año o principios de 1116, cuando los cristianos ya la habían evacuado.

Una narración de la conquista de Mallorca de 1115 se ha conservado en el documento pisano llamado "Liber maiolichinus", en el que se llama a Ramón Berenguer III con los apelativos "Dux Catalensis" o "Catalanensis y catalanicus heros", mientras que sus súbditos son denominados "Christicolas Catalanensis", por lo que se considera la referencia documental más antigua a Catalunya, identificada con los dominios del conde de Barcelona.
Ramón Berenguer III siguió una política de alianzas matrimoniales con el fin de controlar los condados vecinos más pequeños. El condado de Besalú, con sus anexos de Ripoll, Vallespir y Fenolleda, mantenía una precaria independencia bajo el gobierno de una rama dinástica de la "Casa de Barcelona" desde los tiempos de Bernat Tallaferro, bisnieto de Guifré "el Pilós". En 1107, Ramón Berenguer III casó a su hija Jimena, que aún era una niña, con el conde Bernat III, quien por entonces tenía más de 50 años y que hasta entonces no había demostrado tener interés por gobernar sus tierras, habiendo delegado esta tarea en su tío, también llamado Bernat. Al parecer, la intención de este enlace no era otra que el de favorecer la transmisión de Besalú al conde de Barcelona, un gobernante mucho más joven y capaz. El mismo convenio matrimonial ya estipulaba que Ramón Berenguer III heredaría los dominios de Bernat III en caso de morir sin descendencia, como efectivamente así sucedió cuatro años después, en 1111, por lo que Besalú y sus dominios se incorporaron en esa fecha al Contat de Barcelona. Este hecho también devolvió a Barcelona el control sobre el Monestie de Santa María de Ripoll, lugar tradicional de sepultura de los "Comtes de la Casa de Barcelona".

Historia de Catalunya (Los Comtes de Barcelona [Ramón Berenguer III])

Ramon Berenguer III [I]

Nació en Rodez (Midi-Pyrénées), 1082 - Muere en Barcelona, 1131. Fue llamado "el Gran", fue un noble medieval que llegó a ser Comte de Barcelona, tras suceder a su padre Ramón Berenguer II "Cap d'estopes". Después de un periodo de cogobierno con su tío, Berenguer Ramón II "el Fratricida" (que partió para la "Primera Cruzada", durante la cual murió, probablemente en 1099), tomó el condado a su cargo, aunque durante su juventud estuvo asesorado por un "Consell de nobles" que ya se había establecido durante el período de gobierno de su tío. Este grupo de barones estaba encabezado por Guerau Alemany de Cervelló, Guillem Ramon de Montcada y Ponç Giraldo de Cabrera, entre otros. Una de las políticas fundamentales de este período fue el proyecto de "Conquista de Tortosa", a fin de asegurar la recuperación de la sede metropolitana de Tarragona. Dada la juventud e inexperiencia del conde, los barones confiaron el mando de la campaña al Comte Artau II de Pallars Sobirá. Aunque parece que Tortosa fue asediada en 1095, no fue posible conquistarla. Por su parte, el joven Ramón Berenguer encabezó un ataque a Oropesa en 1098, en un intento de ayudar a los musulmanes rebeldes al gobierno de "el Cid". Sin embargo, el asedio fue levantado, probablemente como fruto de un pacto entre el Comte y Rodrígo Díaz "el Cid", que debió de incluir el compromiso de Ramón Berenguer III con una de las hijas del guerrero castellano, María.

Para acabar con la piratería en las costas de la península italiana y Cerdeña, el papa Pascual II autorizó al arzobispo Pedro de Pisa la organización de una cruzada contra los musulmanes de Mallorca. A la flota inicial, constituida por naves y contingentes de Pisa, Florencia, Lucca, Siena, Roma y otras ciudades, se les agregó una flota encabezada por el conde Ramón Berenguer de Barcelona, quien por entonces era ya soberano también de Provenza. La expedición partió del puerto de Barcelona a finales de junio de 1114.
La flota desembarcó primero en la isla de Ibiza, cuya capital fue conquistada el 11 de agosto de ese año, tras un asedio de 30 días. Los conquistadores partieron hacia Mallorca tras destruir las fortificaciones y liberar los prisioneros cristianos que estaban allí retenidos.
Tras desembarcar en la isla de Mallorca el 24 de agosto y vencer un primer asalto de las huestes musulmanas, el ejército cristiano puso sitio a la ciudad de Palma. El asedio se prolongó durante todo el invierno, causando grandes estragos tanto entre sitiados como entre los sitiadores. Finalmente, la ciudad fue conquistada entre el 22 de febrero y el 3 de abril de 1115.