miércoles, 27 de enero de 2016

Asesinos en Serie (Gary Michael Heidnik [II])

Heidnik se retira dos años antes de graduarse del colegio y se une al ejército de los Estados Unidos, donde termina sus estudios y se interesa por la enfermería, se desplaza hasta San Antonio, Texas, a estudiar medicina. En 1962 Es transferido al hospital de Alemania Federal, donde se denotan los primeros síntomas de trastorno mental, donde es pensionado por inhabilidad laboral al ser diagnosticado con "trastorno Esquizoide de Personalidad". En 1970 Su madre muere, lo cual causa gran impacto en su comportamiento, donde se internó en varias ocasiones en centros psiquiátricos.
Poco después de haber entrado al Ejército con 18 años, Gary consiguió capital y se hizo prestamista, consiguiendo con ello unos ingresos mensuales superiores a los del salario militar. Pero un gran imprevisto le arruinó el negocio: por disposición del alto mando, él y un grupo tenían que partir rumbo a una base en Landsthul (Alemania), de modo que ya no podría cobrar las importantes sumas que le debían
Pese a las pérdidas financieras, ir a Alemania acabaría siendo enormemente provechoso para él, y la primera muestra de eso fue que allí le comenzaron a dar medicación como parte del tratamiento psiquiátrico. Pero eso no lo salvó de las náuseas, los dolores de cabeza y la visión borrosa, males de los cuales frecuentemente se quejaba.
Un día, en medio de las visitas médicas de Gary, un doctor se fijó en los espasmos involuntarios que éste manifestaba, y en cómo sacudía repentinamente la cabeza. Pensó entonces que esos síntomas estaban asociados a rasgos psicológicos inusuales, por lo cual le recetó Stelazine, un tranquilizante bien fuerte que se emplea en pacientes que sufren de alucinaciones.
El tratamiento médico recibido en Alemania y la calidad de su desempeño en dicho país, fueron las principales causas de que, a su regreso a Estados Unidos, en menos de seis meses se le licenciara con honores y se le otorgara una pensión vitalicia por incapacidad mental, gracias a lo cual Gary ya no tendría que trabajar para vivir, puesto que recibiría casi 2000 dólares al mes.
Fue entonces que Gary vio lo acertada que era su idea de que el trabajo no era necesario para vivir; y, notando que podía seguir aprovechándose de Seguridad Social en virtud de su supuesta "incapacidad mental", pidió que se le dé una pensión para cumplir sus deberes hacia una mujer con la que tan solo vivió algunos meses; aunque, evidentemente, él quería el dinero para sí mismo.
Por otra parte, Gary era muy cuidadoso en preservar su imagen de trastornado e incapacitado, por lo cual, siempre que visitaba a sus benefactores en la Administración de Veteranos (gracias a esta institución le dieron las pensiones vitalicias), él repetía todo su repertorio de tics nerviosos y: saludaba rápido, enmudecía repentinamente y por largos ratos, se remangaba una pernera del pantalón, procuraba llamar la atención de forma inoportuna, y descuidaba grandemente su aspecto, no bañándose y usando la misma ropa. A todas esas conductas los veteranos les llamaban "heidnikismos", pero además habían catalogado a Gary como un sujeto agresivo, predispuesto a la violencia y desdeñoso hacia la autoridad, aunque nunca sospecharon de su anormal vigor sexual, ya que Gary era capaz de tener sexo cuatro veces al día, frecuentemente con cuatro mujeres distintas…


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