
La idea era sencilla e ingeniosa. Una
cómplice, llamada Pitizel, debía hacerse un seguro de vida en una
compañía de Filadelfia. Se presentaría luego como suyo un cadáver
anónimo desfigurado por un accidente. No habría más que repartir la
prima que cobraría la Sra. Pitizel, mientras que el "muerto" iría
durante algún tiempo a hacerse olvidar a Sudamérica. Para su desgracia,
"Dr. Holmes" tuvo la mala idea de cambiar su plan y de matar realmente a
Pitizel. Aquella solución tenía en su opinión la ventaja de ahorrarle la
búsqueda peligrosa de un cadáver y, sobre todo, permitirle quedarse él
solo la totalidad de la prima, deshaciéndose ulteriormente de la Sra.
Pitizel y de sus hijos, lo cual, para él sólo era un simple trabajo
rutinario.
Muy cooperador acudió, pues, a la morgue
para reconocer el cuerpo de su amigo, fue a Boston a buscar a la
desdichada viuda y la trajo a Filadelfia para que cobrara su dinero. La
denuncia de un antiguo compañero de celda, Marion Hedgepeth, vino a
sembrar la duda en el ánimo de los aseguradores.
La Policía hizo una investigación.
Remontó con paciencia todos los eslabones de la cadena. "Dr. Holmes" confesó
primero la estafa a la compañía aseguradora y, ante las pruebas
abrumadoras reunidas en su contra, los asesinatos de Pitizel y de sus
hijos.
Holmes fue condenado a muerte por el Tribunal de Filadelfia y ahorcado el 7 de mayo de 1896. Sólo tenía treinta y cinco años.
fuente: http://www.asesinos-en-serie.com/
fuente: http://www.asesinos-en-serie.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario