martes, 7 de junio de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [XVI])

El condado de Empúries [II]

El último conde de la dinastía, Ponce VI de Ampurias, murió en el año 1322 sin dejar descendencia masculina. La herencia recayó en una rama lateral representada por Hugo VI de Cardona, que, en 1325 permutó el condado por la baronía de Pego, la villa de Xaló y por Laguar (todo en el Reino de Valencia) con el infante Pedro I, conde de Ribagorza. Este rey, a su vez, lo permutó de nuevo con su hermano Ramón Berenguer I por el condado de Prades en el 1341.

En el 1381, Joan I de Empúries se rebeló contra su padre, el rey Pedro IV de Aragón que tuvo que capitular. En el 1386 el condado se unió a la corona, aunque le fue retornado en el 1387. Al morir sus hijos sin descendencia, en virtud de la cláusula del acuerdo de 1324 (cuando se negociaba la permuta con Hugo de Cardona) y el contrato de permuta de 1341, que preveían que, en caso de extinción de la línea directa, el condado pasaría a la corona éste volvió a la misma en el 1402. El título de condesa le fue concedido a María de Luna, cargo que ostentó desde 1402 a 1407.

En el 1409, el rey empeñó el condado a la Generalitat y a la ciudad de Barcelona. El título fue concedido por Alfonso V "el Magnánimo" a su hermano Enrique, que murió en 1455. Al año siguiente, la ciudad de Barcelona renunció a sus derechos y el rey cedió el condado a su sobrino, Enrique de Aragón y Pimentel en 1457, conocido como "el infante Fortuna", primer duque de Segorbe.
Fiel al rey, Enrique perdió el condado durante la guerra que le enfrentó con Juan II de Aragón, del 1472 al 1474 aunque posteriormente lo recuperó. Enrique murió en el 1522 y el condado pasó a su hijo, Alfonso de Aragón y Portugal, casado con Juana, la heredera de los Cardona. Posteriormente pasó a manos de su hijo, Francisco de Aragón y Cardona, que murió sin descendencia en el 1572 por lo que pasó a manos de Juana, esposa de Diego Fernández de Córdoba, marqués de Comares. De este linaje pasó a los duques de Medinaceli que todavía conservan el título.

En 1351 el rey Pedro "el Ceremonioso", al nombrar a su heredero, le otorgó el título de Duque de Girona, elevando este condado a la categoría de ducado, el cual comprendía territorios de los condados de Girona y parte de los de Empúrias que, junto con los de Besalú y Osona formarían parte, a partir de ese momento, del ducado de Girona, que proviene, por tanto, de la Corona de Aragón.

Historia de Catalunya (Los Condados [XV])

El condado de Empuries [I]

Era un condado medieval que se extendía por lo que hoy en día constituye la comarca del Empordà. Tras la integración de este condado en la Corona de Aragón, desde el 13 de enero de 1463 es un título nobiliario, creado por el rey Alfonso V de Aragón para su hermano Don Enrique de Aragón.
El nombre del condado hace referencia a la localidad de Empúries, en la provincia de Girona.
El condado de Empúries apareció como resultado de las conquistas del Imperio carolingio en el nordeste de la península Ibérica, formando parte de un territorio que vino a denominarse comúnmente como "Gotia" (nombre que le pusieron los francos)
Conquistadas las regiones de Girona en el año 785, las regiones de Perelada y Empúries tenían que quedar bajo la autoridad del conde de Girona. El primer conde titular de Empúries, que incluía el pagus de Perelada, fue Ermenguer alrededor del 813. Le sucedió Gaucelm del Rosellón, hacia el año 817, uniendo los dos territorios. Hacia el 835, el condado estuvo gobernado por dos condes que se repartieron el territorio: Sunyer I gobernó Empúries y Perelada; Alarico, el Rosello y el Vallespir.

El año 848, Guillem de Septimania, hijo de Bernat de Septimania, ocupó el condado. Al morir Guillem en el 850, el condado pasó a manos de diversos condes nombrados por el Emperador hasta que, en el 858, fue entregado al duque y marqués de Gothia, Unifred. Posteriormente volvió a manos de los dos hijos de Sunyer I, que inició la dinastía condal que gobernaba, también, el Rosello.
El año 889, Sunyer II envía 15 naves contra Pechina (Almería), finalmente esa batalla se terminaba con una tregua.
Al morir Gusfred I el condado se repartió entre sus dos hijos (Hugo I de Empúries y Guislabert I de Rosello), por lo que Empuries quedó separada del Rosello.

El Horoscopo Celta de los animales (El Halcon)

El Halcón (de noviembre 25 a diciembre 23)

Nadie posee niveles más altos de atención y compromiso que los que tiene el halcón. Cuando este signo ve algo que quiere, utiliza todas sus fuerzas para conseguirlo, pero si no le interesa volará en busca de nuevos horizontes. Se preocupa por la sabiduría y los conocimientos, disfruta enseñando a los demás, pues es una persona generosa. El halcón tiene un agudo sentido del equilibro y navega por la vida siguiendo un “norte verdadero”, lo que le da una integridad extraordinaria. Es de mente abierta y reflexiva, y aunque puede ser persuadido, jamás aceptará algo que contradiga sus creencias.

El Horoscopo Celta de los animales (El Lobo)

El Lobo (del 28 de octubre al 24 de noviembre)

Los lobos tienen un fuerte sentido de propósito, y harán lo necesario para cumplir sus objetivos. Resistentes, audaces y valientes, nunca dan marcha atrás ni se dan por vencidos. Son el héroe que quieres a tu lado en el fragor de la batalla. En cambio, tiene miedo al compromiso y suelen vivir muchos años como “lobos solitarios”, hasta encontrar a alguien que descoque su mundo. Tienen fuerte carácter, pero siempre sabes a qué atenerse con ellos, lo que les convierte en personas honorables.

El Horoscopo Celta de los animales (El Cisne)

El Cisne (del 2 al 29 de septiembre)

Espiritualmente evolucionado, elocuente y con mucho estilo. Tiene gustos infinitamente exigentes y un ojo crítico para la belleza (incluso donde otros no la ven). Muy refinado y noble, a veces puede ser tomado como asocial. Lo cierto es que su “frialdad” viene de su refinamiento y compostura,y en realidad puede llegar a ser muy apasionado en las relaciones. Es un aristócrata natural, exigente en los detalles y con ideas específicas sobre cómo deben hacerse las cosas. Si quieres a alguien perceptivo, organizado y con muy buen gusto, no dudes en solicitar a un cisne su opinión.

lunes, 6 de junio de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [XIV])

El condado de Conflent [II]

La descomposición del gobierno carolingio, ocurrida durante el último cuarto del siglo IX permitió que, al morir Guifré "el Velloso" (897), sus hijos heredasen los condados de forma automática, sin que en ello tuviera que intervenir el rey franco. En la repartición de la herencia paterna que, posteriormente, llevaron a cabo los hijos de Guifré "el Velloso", el condado de Conflent quedó en manos del conde Miró II de Cerdanya (897 – 927), el cual, además del condado de Cerdanya, poseía Berga, Capcir y, a partir del 920, el condado de Besalú. Este conjunto territorial se mantuvo unido durante casi todo el siglo X.

Tras abdicar el conde Oliba Cabreta de Cerdanya (988), sus condados fueron repartidos entre sus hijos: Oliba: Ripoll y Berga; Guifré II: Cerdanya y Conflent; y Bernat Tallaferro: Besalú. Al hacerse monje Oliba, en 1002, en Ripoll, Berga fue anexionada a Cerdanya, y Ripoll se unió a Besalú. Por último, y dado que tanto Guifré II de Cerdanya (988 – 1035), como Bernat Tallaferro (988 – 1020), tuvieron descendencia, Cerdanya y Besalú se separaron definitivamente formando dos estirpes condales independientes nacidas del tronco común de Oliba Cabreta, nieto de Guifré "el Velloso". En esta repartición de los dominios de Oliba Cabreta, Conflent continuó unido al condado de Cerdanya. A principios del siglo XI, Guifré II de Cerdaña se construyó un palacio en Cornellá de Conflent, en el que, con frecuencia, residían los condes de Cerdanya. El propio Guifré II fundó el monasterio de Sant Martí de Canigó en el año 1000, al que se retiraría, tomando los hábitos, en el año 1035. Entre los años 1088 y 1090, el conde Guillem Ramón de Cerdanya trasladó la capital desde Cornellá de Conflent a una nueva población que hizo fundar, denominándola Vilafranca de Conflent. En Cornellá fundó una canonjía agustiniana.
En el año 1117, al morir sin descendencia el conde Bernat Guillem de Cerdanya, se extinguió la dinastía más cercana y sus posesiones pasaron a manos del conde Ramón Berenguer III de Barcelona, primo hermano de Bernat Guillem de Cerdanya. La noción de condado de Conflent se desvaneció con prontitud; en el año 1126 ya se menciona la veguería de Conflent, con capital en Vilafranca de Conflent, que comprendía, además, el Capcir. Esta veguería acabó formando parte de los condados del Rosello y la Cerdanya, y el Conflent pasó a depender del condado del Roselló.

Historia de Catalunya (Los Condados [XIII])

El condado de Conflent [I]

Se constituyó dentro del territorio de lo que históricamente se denominó como "Gotia" del Imperio carolingio. Su situación correspondía, aproximadamente, a la actual comarca de Conflent, en la Catalunya Nord.
Durante la época romana, el Conflent fue un pagus dependiente de la ciudad de Ruscino. A raíz de la cristianización de la comarca, iniciada en el siglo IV, el Conflent pasó a formar parte del episcopado de Elna como arcedianato. El límite establecido entre la diócesis de Elna y el Obispado de Urgell, situado en el "Llano de la Perxa", en el collado de Jardó, se mantuvo como límite histórico entre el Conflent y la Cerdanya hasta que, en 1790, durante la Revolución francesa, la creación del departamento de los Pirineos Orientales, hizo desaparecer las viejas veguerías. Parece ser que, durante la primera mitad del siglo IX, el Conflent formó parte del "Condado de Rasez", perteneciente al conde Bera, que también lo era de Barcelona, entre los años 801 y 820.

Entre los años 860 y 870, el Conflent permaneció bajo el dominio del Conde Salomó de Urgell-Cerdanya pero, en el 870, el rey Carlos "el Calvo" concedió el Conflent al conde Miró "el Viejo" que, posiblemente, gobernó también el Capcir y Fenolleda. De esta forma, el Conflent quedó separado de los condados de Urgell y Cerdanya, que el mismo año 870, el rey Carlos "el Calvo" había concedido a Guifré "el Velloso", hermano de Miró "el Viejo".
El conde Miró "el Viejo" fue nombrado conde de Roselló por el rey Luis "el Tartamudo" en el año 878, al mismo tiempo que su hermano, Guifré "el Velloso", recibía el condado de Barcelona y el condado de Girona. En aquel momento, los límites del condado de Conflent coincidían con los del viejo pagus al que se añadió el territorio de "Bouleternère", al este del collado de Ternera. El conde Miró protegió el monasterio de Sant Andreu d'Eixalada y, cuando éste fue destruido a consecuencia de un aguacero (878), propició la fundación de Sant Miquel de Cuixá. Al morir el conde Miró (895), el condado pasó a manos de su hermano Guifré "el Velloso".

El Horoscopo Celta de los animales (La Mariposa)

La Mariposa (de septiembre 30 a octubre 27)

Este signo posee una gran vida social y pasa la vida revoloteando entre amigos y familiares, con los que nunca pierde contacto. de un amigo a otro, y siempre en contacto. Sin embargo, no se casan con nadie, no pueden evitarlo, son almas gentiles que no pueden amarrarse por mucho tiempo. Les encanta soñar, expresar nuevas ideas y hablar sobre sus planes con todos sus amigos. Estas personas alegran cualquier día oscuro con su alegría y su brillante personalidad. Son naturalmente simpáticos y nunca hacen daño a nadie intencionalmente, hacen amigos con facilidad y les gusta ayudar. Las mariposas son eterna juventud y la fascinación por la vida, y es bueno rodearse de ellas para ver el lado positivo de las cosas.

El Horoscopo Celta de los animales (El Salmon)

El Salmón (del 5 de agosto al 1 de septiembre)

El salmón suele sumergirse profundamente en su mundo interior en busca de inspiración, visiones brillantes y perspectiva de ensueño. Es muy intuitivo aunque no suele aprovechar esta cualidad. Tienen una visión única del mundo que les rodea, lo que suele convertirlos en los mejores artistas, poetas o visionarios de su comunidad. Sin embargo, a veces se sumerge demasiado en su mundo y los demás no pueden seguirlo. Pero eso está bien, el salmón necesita ese tipo de profundidad, de aislamiento e introspección porque cuando vuelve a salir impresiona al mundo con la brillantez de sus ideas.

El Horoscopo Celta de los animales (El Caballo)

El Caballo (del 8 de julio al 4 de agosto)

Poderoso y siempre en desarrollo, el caballo vive la vida como una competición. Y no es de extrañar, pues poseen mucho talento y la confianza suficiente para arriesgarse, especialmente en los negocios. Tiene un sexto sentido para la estrategia, es agradable y coqueto. Le gusta hacer grandes entradas, y demostrar su estilo y autoridad. Se siente bien en posiciones de liderazgo, pero también puede ser un gran trabajador (siempre y cuando reconozcan sus talentos y contribuciones). Potencialmente testarudo, se fortalece en tiempos de adversidad.

El Horoscopo Celta de los animales (El Cuervo)

El Cuervo (del 10 de junio al 7 de julio)

Aunque en nuestra cultura el cuervo está relacionado con las malas noticias, lo cierto es que este animal destaca por su ingenio, frescura y apertura a nuevas ideas y disposiciones. Por naturaleza cuidan de los demás y gustan de animar a sus amigos y familiares. Ellos mantienen la calma en medio de la tormenta y saben conseguir lo que se proponen. Aunque trabajan mejor solos, poseen un alto sentido de la responsabilidad y la integridad moral y no pisan a nadie en su camino.

viernes, 3 de junio de 2016

Historia de Catalunya (Los Condados [XII])

Aun así, apenas hubo tomado posesión de estas fortalezas, el vizconde debió sentirse bastante fuerte como para romper la fidelidad jurada y retomar las hostilidades, y así, además de hacer matar a dos leales importantes del conde, otorgó el Castell de Pellendia, en el Conflent, a enemigos de Ramón Guifré; asoló los dominios de Sant Miquel de Cuixà; atacó por su cuenta el condado de Besalú, a pesar de existir una tregua con él, y, sobre todo, intentó apoderarse de nuevo de Iravals, pero, no pudiendo conseguirlo, decidió instaurar un peaje concurrente en Merencs, que arruinó el del conde en Iravals. Con el apoyo del vizconde de Berga y del de Fenolleda, así como del obispo Guillem Guifré, Bernat Sunifred debió fortalecer considerablemente su posición.

En un nuevo juicio, celebrado en Cornellà de Conflent en 1061, el vizconde consiguió ser readmitido a la fidelidad de Ramón Guifré a cambio, únicamente, de devolver el Castell de Queralt, algunos feudos menores más y de indemnizar con mil sueldos a la condesa, conservando el control de los peajes de Pimorent que Ramón Guifré, con el apoyo de los campesinos de Merencs contra la alianza de Bernat Sunifred con el conde de Foix, no consiguió recuperar hasta 1064. Esta victoria, que permitió a Ramón Guifré extender su dominio de nuevo a la cara norte del Pimorent, no conllevó la restauración del poder condal en Cerdanya. Bernard conservó no sólo el título de vizconde, sino también sus dominios, muy amplios en la región occidental del condado.

Tras la muerte de Bernat Sunifred, un hijo suyo, Ramón, recibió el tituló de vizconde de Cerdanya y otro, Bernat Bernat, el de vizconde de Urtx, con lo que esto suponía como mengua del poder condal, que no pudo conseguir aniquilar a su oponente. A pesar de la victoria del conde Guillem Ramón I (1068–1095), hijo y sucesor de Ramón Guifré (1035–1068), sobre el conde Guislaberto II de Rosello en el conflicto por la posesión de Cuixà y de la iniciativa condal de la fundación de Vilafranca de Conflent, entre 1088 y 1092, la dinastía vizcondal, protagonista de la revuelta nobiliaria en la Cerdanya, pudo consolidar sus posiciones en la parte occidental del condado. Además, la ausencia del conde Guillem Jordà (1095–1109), que en 1101 marchó hacia Tierra Santa como cruzado, debilitó el poder condal.

Historia de Catalunya (Los Condados [XI])

Cerdanya [III]

En la Cerdanya, el conde Guifré II (988–1035) abdicó y se hizo monje en Sant Martí del Canigó. Su hijo y sucesor Ramon Guifré (1035–1068) entró en conflicto, de una parte, con los condes de Foix y los de Tolosa por el control del paso de Pimorent y, por otra, por su intento de crearse un dominio propio en la frontera del reino de Lleida, con los condes Ramón Berenguer I de Barcelona y Armengol III de Urgell, a los cuales se alió Guillem I "el Graso" de Besalú. Ramón Guifré se enfrentó, además, con el obispo de Elna a causa de los expolios infligidos por el conde al monasterio de Sant Miquel de Cuixá por lo que Ramón Guifré llegó a ser excomulgado. Esta situación bélica debilitó seriamente el poder condal; los nobles se aprovecharon vendiéndose al mejor postor. Así, si Ramón Guifré consiguió sobornar el vizconde Mir Guillem de Urgell para que traicionara a Armengol III; también encontramos barones de la Cerdanya al servicio de Ramón Berenguer I de Barcelona, y de otros como el obispo Guillem Guifré de UrgelI que, según le convenía, se mantenía fiel a su conde, Armengol III, o se aliaba con su hermano, Ramón Guifré.

En este momento de marasmo político, en Cerdanya se produjo la revuelta del vizconde Bernat Sunifred. Sus dominios se encontraban en el área septentrional del condado, en la Vall del Segre, en el Conflent y también en el Arieja donde, mediante adquisiciones, no muy claras, Bernat Sunifred se había hecho con un territorio propio con centro en Merencs, villa que había hecho poner bajo soberanía nominal de los condes de Tolosa, para sustraerse a la autoridad de Cerdanya.

En el siglo XI, el atractivo de la Cerdanya ya no es, como en la época de los luchas entre árabes y francos, su condición de reducto aislado y de fácil defensa, sino su situación geográfica, como lugar de paso obligado para dirigirse a Al-Ándalus desde las comarcas pirenaicas de la Galia. Entonces, el principal punto estratégico del condado era el paso de Pimorent, donde se cobraba peaje a los mercaderes que transitaban. El control de dicho paso, que ya había provocado luchas entre Ramón Guifré y los condes de Foix y los de Tolosa, fue el motivo del alzamiento de Sunifred. El vizconde, arbitrariamente, incorporó todo el valle de Querol hasta Iravals, donde se cobraba el peaje, a su dominio de Merencs. En un primer momento, parece como si el conde intentara imponerse. Ramón Guifré consiguió obligar a Bernat Sunifred a comparecer delante de una asamblea de magnates, celebrada en Cornellà de Conflent el 28 de enero de 1047, donde el vizconde renunció a Iravals y admitió el dominio del conde de Cerdanya sobre sus posesiones de más allá del Pimorent, como Labra y Merencs. Además, por un posterior pacto de pacificación, el vizconde cedió a Ramón Guifré su castillo alodial de Jóc en Conflent, para recuperarlo después junto con tres fortalezas más: Sant Martí d'Arabó, Miralles y Queralt, situadas en el valle del Segre, por las cuales, Bernat Sunifred juró fidelidad a Ramón Guifré.

Historia de Catalunya (Los Condados [X])

Cerdanya II

Por eso, a la muerte de Guifré "el Pilós" (897) sus hijos: Guifré Borrell, Miró, Sunifred y Sunyer, pasaron a gobernar conjuntamente todos los dominios de su padre, administrándolos bajo presidencia del primogénito, Guifré Borrell. Aunque pronto, cuando cada uno de los condes cogobernantes tuvo descendencia, hizo falta abandonar la idea de herencia conjunta y, entonces, cada hijo transmitió individualmente a sus herederos la parte del conjunto condal que regía: Guifré Borrell y Sunyer, Barcelona, Girona y Osona; Sunifred, Urgell; y Miró, Cerdanya, Conflent y Berga. Este reparto de la herencia de Guifré "el Pilós" tuvo como consecuencia la separación de los condados de Urgell y Cerdanya, que habían estado unidos durante todo el siglo IX; la evolución posterior de la historia de las dinastías condales catalanas hizo que esta separación fuese irreversible. Por otra parte, al condado de Cerdanya fueron anexionados los pagi de Berga, Conflent, Fenolleda y Capcir; además, a la muerte del conde Radulfo de Besalú, acontecida entre los años 913 y 920, el conde Miró de Cerdanya se anexionó el condado de Besalú.

A la muerte de Miró (927), sus condados pasaron a sus hijos en régimen de cogobierno indiviso, pero, como eran menores de edad, ejerció la regencia su madre la condesa viuda Ava, hasta que, hacia el 941, al hacerse mayores de edad, asumieron plenamente las funciones condales: el primogénito, Sunifred (927–965), tomó el gobierno de Cerdanya, Guifré II, subordinado a Sunifred, fue conde de Besalú (927–957), Oliba Cabreta colaboró con Sunifred en el gobierno de Cerdanya, y Miró Bonfill se hizo eclesiástico.

Tras las muertes de Guifré II (957), asesinado a raíz de una revuelta en el condado, y de Sunifred (965), posiblemente soltero, la nueva cabeza del linaje fue Oliba Cabreta; éste gobernó Cerdanya y encomendó el condado de Besalú a Miró Bonfill (965–984) que, actuando como subordinado suyo, lo rigió incluso después de haber sido nombrado obispo de Girona, en 971. Cuando murió Miró Bonfill (984), Oliba Cabreta quedó como único gobernante del condado de Cerdanya, que comprendía la Cerdanya, el Baridà, la Vall de Ribes, el Vall de Lillet, el Berguedá, Besalú, el Ripollés, el Vallespir, la plana alta del Rosello desde Illa hasta Saint-Estève, el Conflent, la Fenolleda, el Capcir, el Donasà y Perapertusa.

En 988 Oliba Cabreta se retiró al Monasterio de Montecasino, donde se hizo monje. Entonces, sus condados se los repartieron sus hijos Oliba (Ripoll y Berga), Guifré II (Cerdanya y Conflent), y Bernat Tallaferro (Besalú). El 1002, Oliba se hizo monje en Ripoll; entonces Berga fue anexionada a la Cerdanya, y Ripoll a Besalú.