Enriqueta seria encarcelada en la prisión "Reina Amàlia" en espera de
juicio. Intentó suicidarse cortándose
las venas con un cuchillo de
madera, cosa que hizo estallar la indignación popular porque la gente
quería que Enriqueta llegase al juicio y que fuese ajusticiada en el
garrote vil. Las autoridades de la prisión hicieron saber mediante la
prensa que se habían tomado medidas para que Enriqueta no se quedara
nunca sola, haciendo que tres de las reclusas con más carisma de la
prisión compartieran celda con ella. Tenían instrucciones de destaparle
las sábanas en caso de que se tapara para evitar que se abriese las
venas con los dientes.
Pero Enriqueta nunca llegaría a juicio por sus crímenes. Un año y tres
meses después de su detención y pasada la indignación popular, llegó su
muerte. Sus compañeras de prisión la mataron linchándola en uno de los
patios del penal. El proceso de Enriqueta se encontraba en fase de
instrucción en esos momentos. El asesinato de la mujer no dio
oportunidad que en un juicio se supiese toda la verdad y todos los
secretos que escondía, quien sabe si hubiese declarado los nombres que
todos conocian y que habría hecho estallar a la sociedad barcelonesa. La
secuestradora y asesina murió la madrugada del 12 de mayo de 1913,
oficialmente de una larga enfermedad, pero la realidad como resultado
de una brutal paliza. Fue enterrada con toda discreción en la fosa
común del Cementerio del Sudoeste, situado a la montaña de Montjuïc de
Barcelona.
fuente: http://www.arries.es/la_cripta/casos/enriqueta_marti.html
pd: Elsa Plaza, en su libro "Desmontando el caso de la Vampira del Rabal", documenta las numerosas denuncias sobre explotación laboral, comercial y sexual a las que eran sometidos los menores y las mujeres. En ese contexto, Enriqueta Martí aparece como el chivo expiatorio al que cargar la desaparición y la trata de menores en la época mientras se ocultaba, por ejemplo, la sustracción de niños enviados a Francia para ser explotados en fábricas de cristal. Explica como se imponen las fantasías de una moral burguesa que construye la mentira perfecta con la que ocultar la miseria y la explotación de las clases populares. Todos los prejuicios patriarcales y misóginos de la época caen sobre ella. Nada mejor para aquella sociedad que culpar a una bruja maléfica de las desapariciones, raptos y maltratos sufridos por niños.


fuente: http://www.arries.es/la_cripta/casos/enriqueta_marti.html
pd: Elsa Plaza, en su libro "Desmontando el caso de la Vampira del Rabal", documenta las numerosas denuncias sobre explotación laboral, comercial y sexual a las que eran sometidos los menores y las mujeres. En ese contexto, Enriqueta Martí aparece como el chivo expiatorio al que cargar la desaparición y la trata de menores en la época mientras se ocultaba, por ejemplo, la sustracción de niños enviados a Francia para ser explotados en fábricas de cristal. Explica como se imponen las fantasías de una moral burguesa que construye la mentira perfecta con la que ocultar la miseria y la explotación de las clases populares. Todos los prejuicios patriarcales y misóginos de la época caen sobre ella. Nada mejor para aquella sociedad que culpar a una bruja maléfica de las desapariciones, raptos y maltratos sufridos por niños.
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