
Fue a los 13 años cuando Pedro sintió por primera vez el impulso de matar en una pelea con un primo mayor. Entonces se salió de control y lo comenzó a golpear brutalmente, para finalmente intentar matarlo al empujarlo en una prensa de caña de azúcar. Por suerte el primo de Pedro sobrevivió.
Ya con catorce años, Pedro encontró el pretexto perfecto para desahogar su ira cuando el viceprefecto de Alfena inculpó a su padre de robar desayunos escolares. En realidad el viceprefecto quería despedir al padre de Pedro y, ya que éste era guardia de seguridad, acusarlo de robo equivalía a acusarlo de hacer aquello que debía evitar. El despido de su padre representaba menos recursos económicos y un incremento de la violencia familiar, por lo que Pedro decidió tomar cartas en el asunto y asesinó al viceprefecto, matando poco después al guardia que supuestamente era el verdadero ladrón.
Siendo aún menor de edad, Pedro logró
evadir a la Justicia refugiándose en el área de Mogi das Cruzes (dentro
del Gran San Paulo), donde conoció a algunos narcotraficantes e ingresó
al mundo de la droga, comenzando a vivir de aquello y de algunos robos.
Por ese entonces también conoció a "Botinha" (sobrenombre), la viuda de
un líder del narcotráfico. Ella se transformó en la pareja de Pedro y
Pedro pasó a vivir en la casa de ella, asumiendo también las funciones
(de narcotráfico) de su difunto esposo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario