
La esposa de Resendiz, o al menos eso se
cree que es, se puso en contacto con la Policía Norteamericana y les
entregó diversas joyas que habían sido regalo de su esposo.
Posteriormente los familiares de las víctimas reclamaron la mayoría de
los objetos.
Entonces ya se tenía claro quién era el criminal, solo era cuestión de atraparlo ¿pero cómo?
rew Carter, un joven agente de Texas, entró en contacto con la familia
de Resendiz, quien tenía varios familiares esparcidos por Estados
Unidos. Fue la hermana quien negoció un trato con Carter con el objetivo
de mantener a salvo a su hermano. Se dice que la hermana deseaba que el
FBI no matara a su hermano, pero ya había caza recompensas merodeando
la frontera. El trato consistía en proteger la vida de Resendiz y en
aplicarle una prueba psicológica. En ningún momento se negoció la no
pena capital, ni el posible resultado de un juicio. Lo curioso del
asunto es que todos sabían que Texas es era de los lugares donde más
ejecuciones eran efectuadas por crímenes como estos. Prácticamente
estaba asegurada la pena de muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario